7×20 Morning Show

Alcoyano

El comunicado de la FIFA y las seis confederaciones continentales contra la Súperliga centra gran parte de la fase inicial de un podcast que también dedica su espacio a las sorpresas de la Copa del Rey con una llamada a Alcoy incluida. La renuncia del Auckland City a jugar el Mundial de Clubes deja el torneo que arranca la semana que viene en Catar con sólo seis participantes.

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Foto de portada: MarcadorInt (Todos los derechos reservados).

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3 comments

Tercera ley de Newton: Principio de acción y reacción: «A toda acción le corresponde una reacción igual en magnitud, pero de sentido contrario».
Lamento no compartir vuestro optimismo. El comunicado de FIFA y sus confederaciones no viene sino a resultar la “puesta de largo” de la Superliga, antes incluso de ser presentada por sus promotores. La reacción federativa sería desproporcionada, si como se ha dicho hasta ahora, la Superliga no fuera más que un rumor. FIFA y sus confederaciones acaban de otorgarle la categoría de “proyecto”. Proyecto amenazante, serio y de una envergadura que afectará a todo el fútbol mundial. No lo ha dicho Florentino, lo ha dicho FIFA.

La segunda parte del comunicado es el consabido “departamento de amenazas”. Infundadas todas, aunque muy “tribuneras”, pues de cara a las ligas y federaciones nacionales da una apariencia de contundencia y poderío, pero son advertencias fútiles. Los promotores de la Superliga ya cuentan con ellas. Hace años que el Bayern Munich se asesora sobre las consecuencias que tendría el dejar la Bundesliga y lo propio habrán hecho el resto de clubes europeos. Además, nadie les puede prohibir crear y disputar una competición privada. Y, por lo que parece, tampoco piensan abandonar sus ligas nacionales, con lo que tendrían licencias y todos los derechos de pertenecer al fútbol federativo. Aunque todo esto carece de importancia. Ningún campeonato de élite va a dejar de contar con los mejores jugadores… y estos estarán en los equipos de la Superliga.

La partida de ajedrez se juega en muchos frentes. FIFA propuso un nuevo Mundial de Clubes cada cuatro años y UEFA se opuso a la participación de equipos europeos en el mismo. FIFA apoyó el cisma de los clubes y “ahora” censura la nueva competición. El nuevo Mundial de Clubes contará “ahora” con el beneplácito de UEFA…
Cabría preguntarse qué inconveniente tenía el máximo organismo rector del fútbol europeo en que los equipos mejor clasificados en la UCL y la Europa League participaran en el Mundial, para mayor prestigio global del fútbol del viejo continente. Pero aquí todos los movimientos son cortoplacistas y probablemente, Ceferin se temía cierta pérdida de protagonismo de las competiciones europeas con la consiguiente fuga de patrocinadores y apoyos financieros. El hecho de que FIFA se “pusiera de perfil” ante la posibilidad de que se gestara una nueva competición organizada por los propios clubes ya es de por sí, un obstáculo importante para conseguir los apoyos suficientes para alumbrar la nueva UCL. Así que quizás el comunicado no engañe a nadie dentro del fútbol, pero sí crea un ambiente propicio fuera para gestar los cambios necesarios en la UCL con el respaldo de televisiones y patrocinadores.

Con todo, más que intentar prohibir, FIFA tendría que reflexionar sobre qué ha hecho todos estos años por el fútbol global de clubes. Su Mundial ha sido un fracaso económico, deportivo y mediático. Sus escándalos han dañado gravemente su imagen. Desde luego ahora no aparecen ante los clubes de élite como el mejor gestor para llevarlos al siguiente nivel. La Superliga es un torpedo a la línea de flotación del sistema federativo en el fútbol. Pero cabría preguntarse si la culpa de ello no la tienen más los propios federativos que los grandes clubes que apuestan por su abolición.
Y es que en las cuatro principales ligas europeas sus clubes han pedido hasta la abolición o cambio de fechas de las Supercopas, porque no quieren ver interrumpidas sus giras veraniegas. ¿Cómo es posible que una Supercopa o el propio Mundial de Clubes dejen menos beneficios que una serie de bolos amistosos? Esto demuestra que la gestión es muy mejorable. ¿Se imaginan Nueva Zelanda renunciando a jugar el Mundial una vez clasificados como lo ha hecho el Auckland City? Sí hay pandemia, pero no sólo de coronavirus.

Comentaba hace unos días en un foro de “Odio al fútbol moderno” que Florentino, Agnelli, Rumenigge… se partirían de risa con las reflexiones periodísticas sobre la imposibilidad de salir adelante de la nueva competición. Pero ahora pienso que ni eso, que somos sólo números en sus cuentas de resultados y que todo está calculado ya.

Confieso que atiendo a estos cambios con cierta distancia. Creo que el equipo del que somos también puede matizar nuestra perspectiva al respecto. El mío juega en 3ª Andaluza (8º nivel y pronto 9º) y a nosotros ya nos pasó la reconversión hace decenios. La relevancia del fútbol regional no llegó a asomarse al nuevo siglo. Luego les ha ido tocando también a las categorías nacionales. Menos a La Liga, al resto todo se le traduce en déficits y en pérdida de protagonismo. Ahora les toca a los de primera y segunda. La acumulación de riqueza en la cúspide no sale gratis, la pagan siempre los de abajo.
En este sentido entiendo la preocupación de Axel por su Sabadell y es muy apreciable la posición de Raúl, pues, en estos momentos, la Superliga parece ser una tabla de salvación para las depauperadas arcas blaugranas. Sin duda, la oposición de Rulo a estos cambios es un ejemplo de pureza de pensamiento, el secreto del “”raulfuentismo”.

Pero aunque no me afecte tanto personalmente en el espectro futbolístico, me preocupa en lo social. El fútbol es un reflejo de la sociedad, el mayor que existe. Y sus formas emanan de esta pero también la condicionan. Que en el fútbol unos pocos sean los “grandes” por decreto y poder mediático hace un flaco favor a la visión del mundo que puedan derivar de ello las nuevas generaciones. Grandes gestas como las del Alcoyano, Alcorcón, Cornellá… quedarán sepultadas, no ya por el paso de las generaciones, sino por el rodillo mediático que escoltará a la Superliga. Como en la Premier League, donde parece que el fútbol inglés nació en 1992. Porque a los “Roberto Gómez” de turno no se les puede doblegar con argumentos. Ellos son propagandistas del nuevo orden. Si en una competición siempre ganan los grandes, los pequeños estamos de más porque es “previsible” y si se producen sorpresas es un “desastre” y dicha competición no tiene valor. Los pequeños estamos de más. Esa es la conclusión siempre, repetida una y otra vez por los mayores altavoces.

Winter is coming.

Hola!

Soy aficionado del Real Madrid pero reconozco que el otro día me hizo ilusión la victoria del Alcoyano. Y no porque me guste ver perder a mi equipo, sino porque quien metió el 2-1 fue Juanan. Y yo me llamo Juan Ángel, aunque todo el mundo me llama ‘Juanan’. Por eso me ilusionó ver como un tocayo mío eliminaba a mi equipo, dentro de lo que cabe. Solo conozco a un jugador que se llame como yo: Juan Ángel Albín, ex del Getafe.

En fin, ¡un saludo!

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