¿A qué juega Pochettino?

Goal keeper Hugo Lloris and manager Mauricio Pochettino during the Tottenham Hotspur press conference at Amsterdam Arena, Amsterdam
Picture by Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd +31655744888
07/05/2019

“No creo que haya grandes sorpresas tácticas en la final. Nos conocemos bien. El estilo del Liverpool está muy definido, y quizá el nuestro a veces sea más difícil de predecir, pero nos hemos enfrentado muchas veces”. Habla Mauricio Pochettino y concede algo sorprendente en una época en la que parece que sea obligatorio poseer un sello irrenunciable, una radicalidad ideológica que permita que todos los espectadores te identifiquen por tu manera de jugar. Su Tottenham no es así, y lo presenta como un argumento a su favor, como una ventaja con respecto a los demás. “Eso de ir a muerte con un estilo no va conmigo porque yo lo que no quiero es morir. Si un estilo me está llevando a morir lo que voy a intentar es salvarme de esa muerte”.

Y tiene razón Mauricio. A la hora de la verdad, la crítica es ventajista y te elogiará o te cuestionará en función del resultado. Veámoslo: si ganas siendo fiel a tu estilo de siempre se dirá que has ganado por tener una manera de jugar definida; si pierdes siendo fiel a tu estilo escribirán que perdiste porque no tenías un plan B. Si ganas cambiando tu estilo dirán que fuiste un maestro por saber adaptarte a las circunstancias concretas del partido y del adversario; si pierdes modificando tu manera de jugar te acusarán de haber traicionado tu idea en el momento crítico. Los mismos argumentos valdrán para subirte al cielo o para descenderte al infierno.

Jesus Perez (assistant coach) l & Mauricio Pochettino (r) of Tottenham Hotspur during training at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Steve McCormick/Focus Images Ltd 07545 862647 16/04/2019
Mauricio Pochettino es un técnico polifacético. Foto: Focus Images Ltd.

Y aun así, el Tottenham ha sido, desde que lo dirige el argentino, un equipo fundamentalmente asociativo. Que sabe combinar con el balón desde atrás si posee a sus tres grandes talentos creativos en las distintas alturas del campo (Winks -¡qué descubrimiento!-, Eriksen y Kane). Sin dos de ellos en momentos sensibles de la presente Champions, tuvo que cambiar de registro y apostar por el poderío físico de Sissoko, el juego directo hacia Llorente o el vértigo de Son.

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De igual modo, no sería extraño que en la final del Metropolitano decidiera optar por una aproximación más conservadora. Mauricio sabe que al Liverpool le gusta correr, y negarle espacios significa incomodarle. Por mucho que relegue el papel de las sorpresas tácticas a un segundo plano por debajo de los factores emocionales -donde Klopp es un maestro-, nadie puede creerse que, con 21 días para preparar el partido, un entrenador tan intervencionista como el argentino no le haya dado cientos de vueltas a la batalla de la pizarra. Quizá esté jugando al despiste en cada entrevista que concede. Al fin y al cabo, nos lo ha dejado claro: lo que no quiere es morir.

Consulta todos los textos previos a la final de la Champions 2018-19 entre Tottenham y Liverpool

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Muy bueno, Àxel. Siempre se destaca la importancia de tener jugadores desequilibrantes, pero un entrenador con esta capacidad de resiliencia marca la diferencia. Aquí un caso.

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