Acción, reacción

Mural de Marcus Rashford en Manchester.

Marcus Rashford es uno de los protagonistas del año político en el Reino Unido. El impacto del Coronavirus en la economía británica ha procucido la mayor crecida de desempleo en las islas en la última décadaLa tasa de desempleo del 4’5% registrada en agosto es la más alta en tres años, y el futuro no es nada esperanzador. El delantero creció en Wythenshawe, al sur de Manchester, el lugar con más viviendas de protección oficial de Europa. Las consecuencias de la pobreza no le son desconocidas.

Rashford recordó el apoyo que recibió de familiares y vecinos durante su infancia, ofreciéndole un plato más en sus mesas. Lo hizo para lanzar una campaña para que los escolares tuvieran un vale de 15 libras a la semana para comida durante las vacaciones estivales, forzando al gobierno británico a crear un fondo de más de 120 millones de libras. Tras este triunfo recibió la distinción de Miembro del Imperio Británico el pasado.

En el nuevo curso lanzó una nueva campaña de cara a las vacaciones de octubre para que los comedores escolares siguieran abiertos y realizasen actividades. La petición fue la quinta en la historia del Parlamento Británico en superar el millón de firmas. El Partido Laborista presentó una moción al respecto que el gobierno conservador rechazó en primera instancia. Más de 2.000 establecimientos a lo largo y ancho de Inglaterra respondieron tejiendo una red de apoyo a las familias desfavorecidas ofreciendo menús escolares gratuitos. Esto forzó la marcha atrás de la administración, algo que el propio Rashford dio a conocer cuando anunció una conversación telefónica con Boris Johnson después de ganar con el Manchester United en Goodison Park el pasado sábado.

Sobre el césped también se ha presentado como actor protagonista del inicio de temporada. Lleva siete goles en doce partidos. El mayor impacto lo ha dado en Europa, recibiendo en la frontal a tres minutos del final del partido en París. Girándose sobre sí mismo y disparando duro y cruzado a la base del poste, y a la red. Una semana más tarde saldría del banquillo de Old Trafford para sellar la victoria sobre el Leipzig con un hat trick en el último cuarto de hora. Es el chico del momento.

Todo esto sucedía en un clima enrarecido en la Premier League. Más allá de los partidos a puerta cerrada, la saturación del calendario o los protocólos del COVID, se debatió y se rechazó el proyecto Big Picture, un plan de los grandes y del presidente de la EFL para que los primeros apoyasen económicamente las divisiones inferiores del fútbol profesional inglés a cambio de más control en las votaciones, incluir a sus filiales en la pirámide e incluso vetos a nuevos propietarios de clubes.

Cuando se reanudó la pasada la campaña, y ante la ausencia de las hinchadas en los estadios, la Premier League y las principales operadoras inglesas anunciaron la emisión de todos los partidos que se disputasen por televisión, un puñado de ellos incluso en abierto, algo que no ocurría desde la creación de la liga en 1992. Sky Sports y BT Sports se reparten los derechos de emisión de la Premier League en el Reino Unido. Un abono mensual cuesta entre 20 y 30 libras, y con él la posibilidad de ver entre dos y cuatro partidos por jornada. No todos son emitidos, de ahí también lo novedoso del festín. De cara al nuevo curso, se anunció que los encuentros que no fuesen seleccionados también se emitirían en streaming a través de estas plataformas, al precio de 14’95 libras por partido.

La primera cita de nuevo sistema de Pago Por Visión sería en St James’ Park, donde el Manchester United visitaría al Newcastle United. Los abonados a las hurracas ya andaban mosqueados por aquel entonces, por la negativa de la Premier League a aceptar la venta del club y porque éste seguía deduciendo de sus cuentas los pagos mensuales de su abono… aunque no les esté permitido ir al estadio. La organización de aficionados Newcastle United Supporters’ Trust hizo un llamamiento a la comunidad geordie para que destinasen las 14’95 a un banco de alimentos del oeste de la ciudad –el Newcastle West End Foodbank­-. Las donaciones superaron las 20.000 libras y la inspiración llegó al resto de hinchadas de la Premier League, concentradas hasta entonces en organizar un boicot a la medida. Organizaciones de aficionados del Aston Villa, Leeds, Burnley, Arsenal, Sheffield United… En Liverpool, las hinchadas de Goodison Park y Anfield se organizaron para recaudar más de 120.000 libras para los bancos de alimentos de la ciudad. Una nueva red solidaria nació espontáneamente en Inglaterra para hacer cambiar de parecer a los órganos del fútbol del país. Según se anuncia en la prensa, la próxima semana la Premier League anunciará el final del PPV.

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Foto de portada: Xavi Heras/MarcadorInt (Todos los derechos reservados).

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