10 alicientes del fin de semana en el fútbol europeo

Kai Havertz es el hombre más determinante en las filas del Bayer Leverkusen. Foto: EXPA Pictures/Focus Images Ltd

Una final de Copa muy atípica

Bayer Leverkusen – Bayern Munich (sábado, 20:00)

Berlín acogerá este sábado una nueva final de la DFB Pokal. Bayern Múnich y Bayer Leverkusen se medirá en el Estadio Olímpico de la capital alemana después de acabar la Bundesliga con sensaciones completamente distintas. El Bayern, campeón del título por octavo año consecutivo, llega a Berlín tras cerrar y anunciar un fichaje de relumbrón para la temporada 2020/21 (Leroy Sané), mientras que el Leverkusen se quedó fuera de la Champions en la última jornada a pesar derrotar al Mainz (por la victoria del Borussia Mönchengladbach al Hertha). Peter Bosz ha prometido guerra en la previa de la final, reconociendo abiertamente que su equipo mantendrá la línea tan ofensiva de juego que le ha traído hasta aquí, e individualmente tiene un reto muy bonito por delante: convertirse, si gana, en el cuarto entrenador neerlandés en levantar la Copa de Alemania (tras Rinus Michels, 1983; Huub Stevens, 2001 y 2002) y Louis van Gaal (2010). Pero la final llega bastante marcada en el plano económico: el hecho de jugar la final con el estadio complemente vacío a causa de la pandemia ha rebajado notablemente las primas que percibirán los dos equipos una vez acabado el partido. Si antes de la pandemia los beneficios serían de 4,94 millones de euros para el campeón y 3,66 millones para el derrotado, la nueva realidad le hará perder un millón de euros a cada uno. En otro orden de cosas, ya se ha anunciado que el Estadio Olímpico de Berlín seguirá albergando finales de la Copa DFB hasta, como mínimo, el año 2025. Desde 1985 se llevan jugando de manera interrumpida estas finales en la capital germana. En el plano futbolístico Hansi Flick podría recuperar a Niklas Süle en la convocatoria, lesionado desde el pasado mes de octubre. El Bayer Leverkusen tiene ante sí la posibilidad de ganar su primer título en los últimos 27 años; el Bayern, asegurarse el doblete y dar un paso importante por el ansiado triplete. A.B.

Bremen y Heidenheim se la juegan a una carta

Heidenheim – Werder Bremen (lunes, 20:30)

Werder Bremen y Heidenheim se lo jugarán todo en el partido de vuelta. El empate a cero de la ida en el Weserstadion de Bremen ha dejado todo muy abierto para los últimos 90’ de la eliminatoria. Pero no fue por falta de oportunidades: hubo hasta 26 remates entre los dos equipos (con solo dos, eso sí, entre los tres palos de la portería visitante). El cuadro de Florian Kohfeldt fue superior a los puntos en el primer partido, llevando la iniciativa a través del esférico y rematando más veces que su rival, pero fue incapaz de controlar completamente el juego, permitiendo que el Hedenheim corriese mucho más de lo previsto, y el empate sin goles ha alimentado las esperanzas de su rival. Para la vuelta Kohfeldt no podrá contar con el veterano Niklas Moisander, expulsado por doble amarilla en la recta final del partido, y unas cuantas cosas deberá ajustar de cara al próximo lunes si quiere sellar su permanencia. De hecho, el propio Kohfeldt se mostró bastante crítico ante los medios al acabar el encuentro: “No conseguimos hacer nada de lo que queríamos. Nos faltó emoción y acabamos jugando sin cabeza. Quisimos ser demasiado agresivos desde muy pronto en lugar de llevar un plan claro”. En Heidenheim, en cambio, sueñan con conseguir el ascenso después de alcanzar sus primeros PlayOff de ascenso para la Bundesliga, y el resultado de la ida es una pequeña victoria para los de Frank Schmidt: “El empate nos hace creer en ello. Jugamos muy bien, de principio a fin”. La buena noticia para el Werder Bremen es que para la vuelta recuperará a Kevin Vogt, su medio centro titular, y Kohfeldt confía en que la presencia del alemán en el pivote le dé un mayor empaque en una zona en la que el Heindenheim consiguió hacer daño con el jovencísimo Kevin Sessa (19 años). A.B.

San Mamés es una de las visitas más duras que le restan al Real Madrid. Foto: Guillermo Valverde/Todos los derechos reservados
San Mamés es una de las visitas más duras que le restan al Real Madrid. Foto: Guillermo Valverde/Todos los derechos reservados

La salida más difícil

Athletic Club – Real Madrid (domingo, 14:00)

San Mamés es, probablemente, la visita más difícil que le resta al Real Madrid en el rush final por LaLiga. El Athletic es uno de los equipos a los que el parón no les ha sentado ni mucho menos mal: sólo han sufrido una derrota, y fue ante el FC Barcelona. En aquel partido, aún con un once plagado de rotaciones, los de Garitano mostraron varias de sus virtudes ante los equipos grandes: presión asfixiante a la salida desde atrás, dominio del balón largo y las segundas jugadas mediante el salto de Raúl García y la peinada a Iñaki Williams, y el peligro a la espalda de la defensa rival por la zancada del “9” vasco. Esta semana, el Getafe le complicó enormemente la vida al Real Madrid con varios de estos ingredientes. Sobre todo, mediante la presión desde muy arriba. Toni Kroos se vio muy solo a la hora de sacar el balón desde atrás y al Madrid le costó en muchas ocasiones cruzar la medular con criterio. Está por ver si Garitano vuelve a revolucionar su once, pero ya se ha visto en varios partidos post-confinamiento que hombres como Sancet, Villalibre o De Marcos están para sumar como cualquiera de los más habituales. Aun así, si los vizcaínos quieren mantener vivo el sueño europeo, no pueden permitirse desechar ningún punto en juego. El séptimo puesto, que ahora ocupa la Real Sociedad, está a sólo dos puntos, pero también Granada y Valencia están sólo dos unidades por detrás del Athletic. En el Real Madrid, adivinar las elecciones de Zidane en ataque se antoja complicado, pero es posible que Asensio vuelva a ser titular casi un año después, tras los buenos minutos que dejó frente al Getafe. También está por ver si Hazard está recuperado de las molestias físicas que le impidieron jugar ese partido entre semana. De no atreverse Zidane a poner en riesgo a estos dos atacantes, la electricidad de Vinícius y Rodrygo de partida podría ser muy útil para aprovechar los espacios a la espalda de la defensa bilbaína, provocados por la altura de su presión. E.M.

Ilusión contra apatía

Villarreal – Barcelona (domingo, 22:00)

Ante la complicada salida que debe afrontar el Real Madrid en San Mamés, el Barça puede tener aún una pequeña esperanza de llevar la lucha por el título hasta la última fecha, que no es lo mismo que tener opciones de ganarla. El Real Madrid no se ha dejado ningún punto tras la vuelta a la competición y, en cambio, los de Setién no ofrecen la suficiente fiabilidad para ganar esta liga, a la vista de sus tres empates en seis partidos tras el confinamiento. El azulgrana es un cuadro que desprende tristeza, desgaste e impotencia, que se deja puntos en duelos que merece ganar y que en partidos como el del martes ante el Atlético no tiene la energía ni el juego necesario para realizar un arreón final que asuste a su oponente. El Barça anda a vueltas con la continuidad de Messi, los míseros cuatro minutos de Griezmann ante su ex equipo necesitando un gol para ganar, la pésima forma física de Luis Suárez o la dirección de campo de Quique Setién, que no ha sido en absoluto diferencial en los últimos partidos. Solo jóvenes como Riqui Puig o Ansu Fati aportan algo de frescura al equipo y esperanza al aficionado culé. El Barça tendrá delante al Villarreal, el mejor equipo de esta recta final de campeonato sólo por detrás del Real Madrid y que a lomos de Javier Calleja cabalga hacia la Champions, con Gerard Moreno y Paco Alcácer complementándose a la perfección, con Samu Chukwueze en plan estrella y con viejos rockeros como Santi Cazorla o Raúl Albiol jugando a un nivel muy alto. Eso sí, si el Villarreal es capaz de adelantarse ante el Barça -especialmente si lo consigue pronto- habrá que ver cómo lo afronta, porque no es el equipo más fiable defendiendo ventajas. En este sentido, uno no puede evitar acordarse del loco 4-4 del año pasado, en que los azulgrana sacaron un punto tras ir perdiendo por 4-2 en el minuto 89. Setién no podrá contar con Umtiti, aquejado de molestias en la rodilla izquierda, ni con Frenkie de Jong, que sigue tocado en el sóleo. Vicente Iborra, con una lumbalgia que ya le impidió jugar en el Villamarín, es la gran duda que tiene Calleja de cara a un partido que puede consagrar la candidatura amarilla a entrar en Liga de Campeones. J.N.

Prolongar el buen momento de forma

Wolverhampton – Arsenal (sábado, 18:30)

Los Wolves van lanzados. El equipo que dirige Nuno Espírito Santo ha vuelto del confinamiento en un gran estado de forma y con el objetivo de clasificarse para la Liga de Campeones en una lucha por el cuarto puesto absolutamente apasionante en la Premier League. En plena dinámica positiva (tres partidos consecutivos ganando y sin encajar ningún gol), los lobos intentarán sumar un nuevo triunfo ante un Arsenal que, después de la goleada al Norwich (4-0), sigue apurando sus opciones de jugar competición europea el próximo curso. Los gunners, octavos en la tabla con 46 puntos, confían en la voracidad de Pierre-Emerick Aubameyang (19 goles y liderando la tabla de goleadores junto a Jaime Vardy) para hacer frente a un Wolverhampton que no conoce la derrota en casa desde el pasado mes de enero. En los locales, destaca la presencia de uno de los futbolistas más completos de la temporada como es Raúl Jiménez que, con 15 goles y seis asistencias en lo que llevamos de curso, sigue siendo el gran referente del conjunto de las Midlands junto a Adama Traoré, Rubén Neves o Joao Moutinho. Los de Nuno, con un calendario benévolo hasta final de temporada, saben que tendrán que hacer las cosas muy bien para superar a los hombres de un Mikel Arteta que sigue sin poder contar para esta cita con Bernd Leno y Pablo Marí, ambos lesionados. El técnico donostiarra, que clasificó a su equipo hace pocas fechas para las semifinales de la FA Cup, volverá a confiar en el bloque de las últimas semanas con Granit Xhaka y Dani Ceballos llevando la batuta del juego en el centro del campo de los londinenses. El Molineux se prepara para ver uno de los partidos más atractivos en este último tramo de la 2019/2020 en Inglaterra. R.F.

La Juventus puede dar un gran paso para la consecución del Scudetto en el derbi de Turín. Foto: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd
La Juventus puede dar un gran paso para la consecución del Scudetto en el derbi de Turín. Foto: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd

El ‘Dybaldo’ en el derbi número 150

Juventus – Torino (sábado, 17:15)

En Italia son muy dados a jugar con los nombres de los futbolistas y ya han bautizado una nueva conexión: ‘Dybaldo’; mitad Paulo Dybala, mitad Cristiano Ronaldo. El ‘Dybaldo’ ya ha marcado seis tantos desde el regreso del Calcio tras el parón y esta nueva sociedad apunta ahora al Torino en la edición número 150 del Derby della Mole en Serie A. La Juventus está cuatro puntos por encima de su perseguidor más cercano, la Lazio de Simone Inzaghi, pero sabe que su rival puede dejarse puntos esta jornada. Por ello, y más teniendo en cuenta que se trata de un derbi, Maurizio Sarri no hará demasiados cambios para este partido. Rabiot podría volver a ser titular en medio campo, con Pjanic haciendo de regista, y uno entre Danilo (a pie cambiado) y Matuidi (reconvertido a la defensa) ocupará el puesto de lateral izquierdo tras la lesión de Alex Sandro. El Torino debe empezar a sumar de tres en tres cuanto antes si no quiere tener un final de temporada complicado en la parte baja de la clasificación, aunque no le gana un derbi a la Juventus desde abril de 2015. Moreno Longo, el actual técnico del Torino, mantendrá su sistema de tres centrales y dos carrileros por detrás de Andrea Belotti y Simone Verdi como pareja de ataque. El derbi de la ida se lo llevó también la Juventus con un solitario gol de Matthijs de Ligt, el primero que consiguió con la camiseta bianconera, y el balance global, obviamente, favorece a la Vecchia Signora: 71 victorias para la Juventus, 43 empates y 35 triunfos del Torino. Por todo ello, este sábado en el Allianz de Turín se jugará un derbi muy especial en un derbi que ya de por sí siempre ha sido bastante particular. A.B.

Un ‘fichaje’ en el momento más importante

Lazio – Milan (sábado, 21:45)

Zlatan Ibrahimovic ha regresado en el mejor momento para el Milan. El sueco volvió el pasado miércoles después de un mes de baja, en el empate de su equipo ante la Spal, y su regreso coincide con el tramo más complicado de la temporada para el Milan. En apenas nueve días los de Stefano Pioli se jugarán todas sus papeletas para estar la temporada que viene en Europa, y lo harán, de carrerilla, ante Lazio (fuera), Juventus (casa) y Nápoles (fuera). Y por si esto fuera poco, a la vuelta de la esquina aguarda la visita del Parma a San Siro, que aún mantiene opciones de pelear por la Europa League. Dicho lo cual, teniendo en cuenta que Ibrahimovic llega de estar varias semanas parado, no se espera que sea titular el próximo sábado en el Olímpico, pero sí que tenga minutos en la segunda mitad. El sueco suma tres goles y una asistencia en nueve partidos con la camiseta rossonera. El Milan visita a la Lazio, segunda clasificada, sin haber perdido ni un solo partido en casa esta temporada. Sin embargo, el cuadro romano no podrá contar para este encuentro con sus dos delanteros titulares, Ciro Immobile (32 goles y 8 asistencias esta temporada) y Felipe Caicedo (8 tantos y 2 asistencias), ambos sancionados por acumulación de amonestaciones. En su lugar, Inzaghi podría apostar por adelantar a Luis Alberto y que Joaquín Correa sea el segundo punta, o confiar en la recuperación de Lucas Leiva para jugar con cuatro centrocampistas (Milinkovic-Savic podría pasar a ser mediapunta) y un único delantero en ataque (Correa). La decisión, sea cual sea, será una incógnita hasta el último momento. Pioli, por su parte, no podrá contar tampoco este fin de semana con el lesionado Samu Castillejo. A.B.

Lamerse las heridas para seguir en Europa

Nápoles – Roma (domingo, 21:45)

Aún quedan muchas jornadas en la Serie A (nueve, más que en el resto de competiciones europeas) pero la clasificación ya va quedando dividida en pequeños grupos de los que parece difícil salirse. Roma y Nápoles lideran el pelotón que pelea por los puestos de Europa League, quizá demasiado lejos ya de la Champions (la Atalanta queda ya a 12 puntos de la Roma y 15 del Nápoles). Los napolitanos ya tienen asegurada su participación en Europa la temporada que viene gracias a la consecución de la Coppa Italia, pero buscan aprovechar lo que resta de temporada para mejorar sensaciones con Gattusso y acabar lo más alto posible en la tabla. La Roma, por su parte, tiene un colchón de seis puntos para mantenerse en puestos europeos, pero ha demostrado esta temporada que es capaz de dilapidar esa y mayores diferencias. Y es que los capitalinos no levantan cabeza este 2020: de las 9 derrotas que han sufrido en Serie A esta temporada, 7 han llegado desde el cambio de año. La última, este fin de semana frente al Udinese en un encuentro en el que quedaron patentes los problemas defensivos del cuadro romanista. Especialmente señalado quedo Fazio, que acabó el partido con problemas físicos. Tanto el central argentino como Smalling, Mancini y Juan Jesus son dudas o directamente bajas para el encuentro, así que Paulo Fonseca puede tener serios problemas para armar una defensa de garantías. Tampoco estará Perotti, que acabó el partido expulsado, por lo que se espera que Mkhitarian, Pellegrini y Under formen la línea de mediapuntas por detrás de Dzeko. Por parte del Nápoles, probablemente sea Meret quien ocupe la portería, después de que Ospina tuviera que abandonar en camilla el choque frente a la Atalanta de este jueves por un golpe con su compañero Maksimovic. En ese partido, que acabó con derrota napolitana (2-0), los de Gattusso pudieron ver sus limitaciones y lo que les resta para poder competir con los equipos que ahora pelean por la Champions. Ganar a la Roma significaría quedarse sólo un peldaño por debajo. E.M

El Benfica debe continuar la pelea por la liga tras destituir a Bruno Lage. Foto: Yannis Halas/Focus Images Ltd
El Benfica debe continuar la pelea por la liga tras destituir a Bruno Lage. Foto: Yannis Halas/Focus Images Ltd

Reset a cinco jornadas del final

Benfica – Boavista (sábado, 22:15)

Parecía que Bruno Lage había sido un buen estímulo para el Benfica en su llegada a mitad de la pasada temporada, al haber obtenido en su primeros seis meses un título de liga y haber dado minutos de calidad a jóvenes como Joao Félix -quien dejó 127 millones de euros en las arcas benfiquistas-, Ferro, Florentino Luís, Tomás Tavares o Nuno Tavares, lo que mostraba la confianza del técnico en los chicos de abajo, los que en el día de mañana seguirán enriqueciendo al Benfica. Lage llegó a la disciplina encarnada tras el despido de un Rui Vitória que, desde ese momento, ya no podía presumir de una carrera en los banquillos libre de destituciones. A inicios de febrero de 2020, nada hacía indicar este desenlace, con Benfica sacándole 7 puntos al Porto, pero dos derrotas seguidas ante los dragões y el Sporting de Braga dejaron ese margen en 1 solo punto, lo que sumado a la eliminación europea del Porto permitía a los de Sérgio Conceição concentrarse en la liga. Ninguno de los dos ha sido perfecto y por momentos ha dado la sensación de que nadie quería ganar la liga, pero las dos caídas seguidas del Benfica en casa ante el Santa Clara y en la siempre difícil visita a Madeira ante Marítimo han supuesto el cese de Lage y una desventaja de 6 puntos que es difícil de revertir en 5 fechas, aunque si por algo destaca esta Liga NOS 19-20 es en que hay pocas certezas. Nélson Veríssimo, asistente de Lage hasta el pasado lunes, toma las riendas de un club donde la presión es comparable a la de cualquier transatlántico del fútbol europeo. Sin Grimaldo ni Taarabt -lesionados-, Veríssimo se verá obligado a dar la alternativa a Nuno Tavares en el sitio del lateral valenciano y Gabriel Pires -quien regresa de sanción junto con Rúben Dias- podría entrar en lugar del marroquí. Boavista, que ha ganado tres de sus últimos cuatro partidos, cuenta con dos grandes conocidos de LaLiga: Ricardo Costa, a quien sus 39 primaveras no le impiden ser indiscutible, y Alberto Bueno, que lleva dos goles en el post confinamiento. Los de Daniel Ramos son un conjunto aguerrido que, a pesar de su escasa pólvora, sacan los partidos adelante gracias a su sólida defensa. A Benfica se le han atragantado mucho estos rivales en el retorno de la competición, como ejemplifican los pinchazos en Da Luz ante Tondela o Santa Clara, así que es probable que los de Nélson Veríssimo suden tinta para cumplir aquello de “entrenador nuevo, victoria segura”. J.N.

El Galatasaray mide el vértigo del Trabzon

Galatasaray – Trabzonspor (domingo, 20:00)

Poco antes del parón, el Trabzonspor parecía encaminado a romper la hegemonía de los equipos de Estambul y volver a ganar la liga turca 36 años después. Pero, entre el gran hacer de Istanbul Basaksehir y los repetidos pinchazos del equipo de Trebisonda, el Trabzon se ha caído del liderato y está ahora a dos puntos de sus rivales de Estambul. Y es que sólo han logrado ganar en dos de sus últimos seis encuentros ligueros, una sangría de puntos que ha dilapidado su ventaja inicial. La pasada jornada, aun así, tuvieron la oportunidad de igualar al Basaksehir a la cabeza de la clasificación, después de que los estambuliotas empataran frente a sus vecinos del Galatasaray (1-1), pero el Trabzon también empató ante el modesto Ankaragücü (1-1). Este fin de semana se enfrentan, precisamente, al Galatasaray, que hace unas jornadas también formaba parte de la lucha por el título y que ahora se contenta con pelear por un puesto Champions. Y es que la sanción europea al Trabzonspor permite que el tercer puesto de la liga dé acceso a Champions. Un tercer puesto que ahora ocupa el Sivasspor, que sólo está un punto por encima del Galata y tres por encima del Besiktas, que viene acercándose por detrás. El Galatasaray no ha ganado ninguno de sus últimos cinco partidos, si bien demostró ante el Basaksehir que puede competir ante cualquiera. Y eso que Faith Terim no pudo contar con Radamel Falcao, lesionado, que aún está por ver si llegará a tiempo para este encuentro o si volverá a ceder su puesto a Emre Akbaba, autor del único gol de su equipo. Y, en principio, tampoco podrá estar Henry Onyekuru. El Mónaco, club al que pertenece, ha reclamado que finalice su cesión en Turquía y regrese inmediatamente al Principado. En el momento en el que se redacta este texto, la última noticia es un comunicado del Galatasaray, que sostiene que las negociaciones con el club monegasco para ampliar la cesión siguen abiertas, por lo que Onyekuru podría regresar a la disciplina de Terim. Sea con la línea de ataque que sea, el Galata buscará romper una gran racha del Trabzon: los de Trebisonda llevan 13 partidos seguidos sin perder contra todos los equipos de Estambul. E.M.

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Textos escritos por Adrián Blanco (A.B.), Enrique Montesano (E.M.), Jaume Naveira (J.N.) y Raúl Fuentes (R.F.). Foto de Portada: EXPA Pictures/Focus Images Ltd

 

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4 comments

Muy buen artículo, como siempre. La verdad es que el fútbol post pandemia está deparando muchas sorpresas, lo que está haciendo que sea mucho más interesante. Y se agradecen esas previas de competiciones como la portuguesa o la turca, que suelen estar fuera del radar.

Solo una puntualización: la final de la DFB Pokal es a las 20 horas, no a las 20.45. Un abrazo a todos y feliz finde futbolero!

Cierto. ¡Gracias por la puntualización!

Nos van a faltar ojos y horas en el día para estar pendientes de tantísimas cosas. ¡Vaya cierre de temporada! 😀

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