Neymar juega a otra cosa

El PSG jugará el próximo domingo su primera final de Champions. Foto: Kristian Kane/Focus Images Ltd

La Champions siempre ha sido muy puñetera. Y anoche le tocó sufrirlo a la Atalanta en sus propias carnes. El destino fue muy cruel para los de Gian Piero Gasperini, que en el minuto 89 tenían pie y medio en semifinales y en el 92, con el tiempo reglamentario ya cumplido, un gol de Choupo-Moting, apenas unos segundos después del empate a uno de Marquinhos, le obligó a coger el primer vuelo de vuelta a Italia. Mejor suerte tuvo esta vez el PSG, que venía de tres temporadas consecutivas cayendo en octavos (y las cuatro anteriores sin pasar de cuartos) y que ya espera rival en semifinales (Atlético de Madrid o RB Leipzig). Esta remontada será recordada durante mucho tiempo en las mejores páginas de la Champions; por su forma, al ser tan épica con dos goles en el añadido de la segunda mitad, pero también por el fondo, puesto que el PSG vuelve a estar entre los cuatro mejores del continente 25 años después, que se dice pronto, y con Neymar Jr. en un gran estado de forma.

Thomas Tuchel es uno de los grandes ganadores de la jornada de Champions. En cuestión de minutos, los dos que transcurrieron entre el empate de Marquinhos y la remontada de Choupo-Moting, el técnico alemán consiguió darle un vuelco importante a su situación contractual. Todas las informaciones en la previa concordaban en que una derrota hubiese sentenciado definitivamente a Tuchel en el banquillo parisino, pese al pleno de títulos que ha hecho el PSG esta temporada en Francia (Ligue 1, Copa, Copa de la liga y Supercopa). Pero el destino quiso aliarse esta vez con la fortuna del germano. Lo cierto es que el PSG fue superior a la Atalanta durante gran parte de la eliminatoria a causa de una razón obvia, la abismal diferencia de calidad individual que existe entre los dos equipos, pero también motivado por el 1-0 tan temprano de los italianos en unos cuartos a partido único.

Atalanta 1 (Pasalic 27′)
PSG 2 (Marquinhos 90′, Choupo-Moting 93′)

ATA vs PSG - Football tactics and formations

La Atalanta golpeó primero con un disparo cruzado de Mario Pasalic que superó por alto a Keylor Navas. Gian Piero Gasperini ya lo había avisado en la previa, si querían tener alguna opción de derrotar al PSG debían ser fieles a sus propios principios. Y la Dea cumplió con el prometido. El equipo bergamasco se caracteriza por su extremo atrevimiento a la hora de atacar inundando de futbolistas el área de su rival, y esta valentía, que no está entregada al azar sino que cuenta con un importante trabajo táctico detrás, la misma que le lleva a centrar en numerosas ocasiones en el último tercio con un carrilero (el izquierdo, por ejemplo) y rematar con el opuesto (derecho), es la que exhibió ante los parisinos, sobre todo en la primera mitad. Respetando el 3-4-2-1 más clásico de Gasperini, con dos carrileros por fuera (Gosens, en izquierda, y Hateboer, en derecha), un doble pivote en medio campo (Freuler y De Roon) y una doble mediapunta (Papu Gómez y Pasalic) por detrás del delantero (Zapata), el equipo bergamasco llegó ganando al descanso, como ya hemos apuntado, y con un número de disparos a puerta cuatro veces superior a su rival.

Para entonces, cierto es que el mejor futbolista del partido ya estaba siendo Neymar. El brasileño tiró de repertorio ante la Atalanta para romper y desajustar la clásica fase defensiva de Gasperini, y él mismo se concedió oportunidades bastante claras como para haber condicionado el resultado en la primera parte. Apareciendo en ese escalón intermedio que tan bien está dominando en el PSG, ni tan abierto como un extremo ni tan cerrado como un mediapunta, recibiendo a diferentes alturas pero generalmente por delante de la línea del balón, conduciendo con el balón pegado al pie y retando a cuantos defensores saliesen a su paso en una u otra dirección, Neymar completó una actuación a la altura de unos cuartos de final de Champions. Los números hablan solos. Fue el responsable de todos los ataques del PSG en la primera parte: 4 remates realizó el PSG en 45’, los 4 fueron de Neymar.

Kylian Mbappé jugó la última media hora ante la Atalanta. Foto: Kristian Kane/Focus Images Ltd
Kylian Mbappé jugó la última media hora ante la Atalanta. Foto: Kristian Kane/Focus Images Ltd

Tuchel se reservó la carta de Kylian Mbappé en la baraja. El francés llegaba tocado al partido tras su lesión en la final copera ante el Saint-Éttiene, pero dada la necesidad imperiosa de remontar la eliminatoria jugó los últimos 30 minutos en lugar de Pablo Sarabia; tiempo más que suficiente para que Kylian Mbappé generase unas cuantas situaciones de gol en la portería de Marco Sportiello. Acabó entre la banda izquierda y la punta de ataque, una vez Tuchel decidió quemar todas las naves con Julian Draxler y Choupo-Moting en sustitución de Ander Herrera y Mauro Icardi, respectivamente, y después de que se viera obligado a cambiar de portero con Sergio Rico en lugar de Keylor Navas. El PSG jugó los últimos minutos completamente volcando en el área de la Atalanta, como no podía ser de otra forma, colgando balones al área y cargando la zona de remate con cinco o seis futbolistas al mismo tiempo, como en la acción del empate. Y esa insistencia acabó teniendo su premio.

Los goles fueron de Marquinhos y Choupo-Moting, el segundo de ellos tras asistencia de Mbappé, pero el gran nombre de la noche fue el de Neymar Jr. El futbolista brasileño es altamente carismático hasta para bajarse del autobús con la radio a todo trapo en plan ochentero, y su jerarquía y liderazgo en noches de este calibre es directamente proporcional a su calidad técnica. Neymar tuvo 20-25 minutos bastante malos en la segunda mitad, las cosas como son, muy errático en los contactos y algo precipitado en la toma de decisiones, pero hay que ser extremadamente bueno para reponerse de ese mal bache en una eliminatoria de Champions, y más a partido único, para acabar siendo enormemente decisivo para su equipo. Primero porque no paró de darle continuas soluciones al PSG para superar y girar la presión tan incómoda de su rival, cosa que no consiguió el equipo desde lo colectivo, y después por su tremenda influencia en el último tercio. No será este el texto en el que descubramos ahora a Neymar, pero nunca está de más recordar que cuando el brasileño está bien, y esta vez, por suerte, ha llegado sano al tramo más decisivo de la Champions, no hay nadie más que él con el permiso de Leo Messi y Cristiano Ronaldo. Suena extraño decirlo pero Neymar Jr. está muy infravalorado.

Foto de Portada: Kristian Kane/Focus Images Ltd.

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10 comments

Llegara Keylor para la semifinal? me parece piece fundamental, ahi esta el caso del Liverpool podria ser tricampeon de champions pero Karius y Adrian tienen mucha culpa que no lo sean.

Exceptuando, obviamente, Neymar y Mbappé, yo no veo una diferencia de calidad individual tan grande entre PSG y Atalanta (de los que jugaron ayer). Hasta que sale Mbappé, Neymar juega absolutamente sólo, porque sus compañeros no dan para más.
Muy muy decepcionante Sarabia, al que vi a un nivel muy pobre. También así Icardi. Ambos laterales probablemente no están entre los 15 mejores del mundo en su posición. Ander y Gana no aportaron casi nada con balón. Quizás solo Marquinhos y Keylor estuvieron a altura. Y no entiendo como Draxler se quedó en tan poco, con la proyección que tenía algunos años atrás.

Uf, estando de acuerdo contigo en que Neymar se quedó ayer solísimo, creo que, técnicamente, las diferencias entre los dos equipos sí son bastante grandes. El trabajazo de Gasperini ha distorsionado un poco la realidad. 😛

El año pasado el PSG jugó contra el Baby Manchester, que tenía muchas bajas y tuvieron que debutar (o casi) varios canteranos y no se clasificó. Pero claro, Mbappé jugó tan mal como Sarabia o Icardi ayer y, sin Neymar, se esfumaron las opciones parisinas. Está claro quién es el factor diferencial en cuanto a calidad.

¿Puede ser este el año del PSG? Su estrella más diferencial a día de hoy, Neymar, llega sano y un excelente estado de forma por lo que parece, anoche record de regates en una eliminatoria de Champions, y parece que ha salvado varias balas claves como la lesión de Mbappé y superar el techo mental de los cuartos de final. Veremos como le afecta la posible pérdida de Keylor y si no son capaces de acompañar a Neymar si les da para alcanzar su único objetivo.

Desde que está Neymar, el PSG no ha perdido ninguna eliminatoria ni ninguna fase de grupos (con rivales temibles), con él en el campo. Sólo han caído con él lesionado. Es el factor diferencial, que llega “sano”

No estoy de acuerdo con la infravaloración de Neymar. Creo que precisamente se sobrevalora por su calidad, y se infravalora su falta de profesionalidad en cuanto a entrenamientos y recuperación de lesiones.
Con el cuidado en la preparación fisica que tienen Messi o de CR, podría haber evitado muchas de las lesiones que ha tenido (ninguna especialmente grave) y el PSG ya tendria alguna champions y Neymar, algún balon de oro.
Así, la definición de Neymar es que es un jugador diferencial, por momentos top1 mundial, cuando está sano, propenso a las lesiones, y al que llegará un momento en el que el físico no le dé para continuar a este nivel. Tal vez, por estilo, una carrera muy similar a la de Ronaldinho.

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