Cuando De Jong puede jugar de cara

General view of the stadium pictured ahead of the UEFA Champions League match at Camp Nou, Barcelona
Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959
18/03/2015

El FC Barcelona estará en cuartos gracias a los goles de Messi, Lénglet y Luis Suárez, pero dejando a un lado a los dos inmortales, la gran individualidad del encuentro fue Frenkie de Jong. El neerlandés cuajó anoche ante el Nápoles su mejor actuación con la camiseta azulgrana. Lo hizo como interior izquierdo en el 4-4-2 en rombo que vistió al Barça, actuando con bastante libertad de acción y movimientos cuando tenía la pelota, y su actuación fue muy determinante para un equipo que, con sus dos puntas arriba y los otros ocho futbolistas de campo muy juntos por detrás, por momentos se pareció bastante al FC Barcelona que vimos con Ernesto Valverde, sobre todo en la Champions League.

Messi volvió a decidir cuándo y cómo. El primer tanto fue de Lénglet, de cabeza, a la salida de un córner, respondiendo contundentemente al buen arranque del Nápoles. Y Leo se inventó los dos siguientes. Solo subió el primero al marcador, una acción de puro coraje, convencimiento y determinación, metiéndose en el área, cuerpeando, arrastrándose y demostrando que la fuerza también es una de sus cualidades. Pero el Barça llegó mucho antes a los goles que al juego. De hecho, el primer tramo de los napolitanos fue bastante ambicioso. Gennaro Gattuso quiso tener el balón en el Camp Nou con mucho descaro, jugando con personalidad, saliendo desde atrás y obligando al Barcelona a defender en su propio campo, y Mertens, mucho antes de que el Barça se adelantase, al minuto y medio de empezar, estrelló un balón en el poste de la portería de Marc-André Ter Stegen.

FC Barcelona 3 (Lenglet 10′, Messi 23′, Suárez 45′ pen.)
Nápoles 1 (Insigne 45′ pen.)

FCB vs NAP - Football tactics and formations

El Barça jugó este partido de un modo muy parecido a como lo hacía con Valverde en este tipo de noches. Tuvo menos tiempo el balón que su rival (47-53%), dejando arriba a Messi y Luis Suárez para defender con todo el bloque en muy pocos metros, y en este mismo escenario es donde más y mejores cosas sumó De Jong. Como decíamos, el Nápoles salió bastante atrevido en el Camp Nou. Gattuso ha construido un equipo muy dinámico en su fase ofensiva y todos los movimientos del equipo están ideados para darle al poseedor de la pelota hasta dos opciones de pase bien diferentes: una por parte del futbolista más cercano, viniendo al apoyo, y otra de un alejado que rompe en el desmarque por delante. Fabián le dio bastantes cosas a su equipo en esta situación del juego, moviéndose indistintamente arriba y abajo, en un perfil o en otro, yendo al apoyo u ofreciendo la ruptura, y el Nápoles, antes y después del 1-0, al cual respondió con mucha personalidad, tuvo fases de bastante control a través de la posesión y el espacio en campo contrario.

El Nápoles de ‘Rino’ Gattuso es un buen equipo. Ya lo demostró en la final de Coppa Italia ante la Juventus y anoche en Barcelona volvió a dejar claro que la lección la tiene bien aprendida. Insigne forzó para estar y muy posiblemente su propia condición física influyó en el rendimiento, pero el cuadro partenopeo tuvo acciones dentro del propio juego de bastantes quilates. Tanto por lo técnico como por lo táctico. Cierto es que atrás el equipo se echó a temblar con cada acercamiento del Barça, y cada llegada se traducía en una acción de mucho peligro, pero la imagen que deja el partido del Nápoles es la de un equipo atrevido, vertical y muy poco acomplejado. Pero el partido acabó siendo del Barça, al menos en cuanto al resultado se refiere, y De Jong merece su espacio aparte. Porque el partido del neerlandés fue completísimo. Con y sin balón. Tocando en corto y conduciendo.

Frenkie de Jong completó un gran partido ante el Nápoles. Foto: Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd
Frenkie de Jong completó un gran partido ante el Nápoles. Foto: Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd

De Jong jugó en la posición que durante semanas había venido ocupando Sergi Roberto. De Jong fue interior izquierdo en el 4-4-2 del FC Barcelona, con Griezmann como mediapunta por detrás de Suárez y Messi, y Sergi Roberto se desenvolvió como interior derecho con Rakitic como pivote (ante la ausencia por sanción de Busquets), y el partido del neerlandés fue realmente positivo para su equipo. De Jong hizo muchas cosas, y todas bien; por acierto técnico pero sobre todo por lo bien que eligió cada acción en cada momento en función de lo que demandase el encuentro. El futbolista neerlandés rayó a un grandísimo nivel ante el Nápoles. Jugando todo el tiempo de cara, que es como más cómodo se ha encontrado siempre, De Jong le ofreció muchas soluciones a un Barça que se situó en un bloque medio en su fase defensiva, con Messi y Luis Suárez durante muchos minutos muy lejos del área, como hacía normalmente con Ernesto Valverde. Así que sin Dembélé y con los dos puntas en esta situación, De Jong fue clave para darle piernas al equipo tras cada robo. Compensando los apoyos de Messi y Griezmann abajo, rompiendo de manera vertical y haciendo que el sistema no perdiese referencias por delante de la pelota, y conduciendo de forma directa en cada transición defensa-ataque. Una actuación que redondeó en el segundo tiempo cuando el Barça congeló el partido.

Quique Setién: “A este equipo [Nápoles] es difícil robarle el balón. Cuando han salido de nuestra presión, nos han hecho muchos cambios de orientación y nos ha costado. Hemos tratado de ser consistentes cerca de nuestro área y creo que lo hemos hecho bastante bien. Nos ha faltado ajustar esta situación. Creo que lo hemos tenido todo bien controlado”.

El Nápoles salió con el cuchillo entre los dientes tras el descanso, como era de prever teniendo en cuenta el resultado y la situación de la eliminatoria, y por momentos volvió a arrinconar al Barcelona en pocos metros. Quería la pelota, la tenía y lo que es todavía más destacable: sabía lo que demandaba la posesión en cada momento. Llegó a finalizar varias veces. Generó un volumen relativamente continuo. Y consiguió, sobre todo, que el partido se jugase en una única dirección, al menos durante un tramo de la segunda mitad. Pero en esas volvió a emerger la figura de De Jong. Lanzando a sus compañeros al espacio, tanto desde el pase como la conducción, consiguiendo que el equipo volviese a respirar con cada recepción, el neerlandés volvió a ser clave en los segundos 45’ por su gran gama de movimientos y recursos. Intervenía abajo, cerca de la base, lo cual permitía a Rakitic escalar unos metros para compensar la altura y dividir la primera línea de presión partenopea; crecía desde fuera pero también por dentro, ocupando un pasillo intermedio; y le dio al 4-4-2 en rombo del Barça todo tipo de facilidades para respirar y estirarse desde una posición ciertamente favorable para De Jong. Aunque visto lo visto, teniendo en cuenta los precedentes previos, no está muy claro hasta qué punto este tipo de escenarios son realmente beneficiosos para el Barça. Y más en la Champions. Aunque por el momento la manta no es tan larga como para tapar los pies y la cabeza.

Foto de Portada: Ian Wadkins/Focus Images Ltd.

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4 comments

El Barcelona me pareció un equipo muy mediocre. La mano de Setien es inexistente y con los cambios hace el ridículo. Sostuvo jugadores agotados, semilesionados e intrascendentes en el campo mientras jugadores jóvenes, y de enorme talento, veían cómo sus aportaciones son ninguneadas. Un equipo para pequeñas citas y sin el ritmo suficiente para vencer al Bayer.
Solo Messi hace de este Barcelona algo parecido a un campeón.

En líneas generales se pareció bastante a lo que ya vimos en su día con Valverde. Plan más reactivo, bloque medio, equipo juntito y Suárez y Messi arriba. En su día no le dio. Ahora, sin Dembélé y con Suárez y Messi tan lejos del área durante tanto tiempo, ha encontrado en De Jong un buen recurso para coger aire y salvar presiones. A ver si le da con esto.

El problema de encontrar antes el gol que el juego es que te puede valer para un partido de mínimos, nunca de máximos. Ahora llega un equipo que tiene mejor colectivo, mejor físico, mejor disposición anímica y con muchas individualidades capaces de decantar el partido, y el FCB en ausencia de superioridades desde la pizarra necesita de jugadores “ascensor”, que te lleven a los 3/4 del campo rival, y en plantilla solo cuenta con de Jong y Dembelé. Messi te puede bajar a mover la pelota pero entonces perderás al único jugador que puede desequilibrar y generar ventajas en parado..
Al final el proyecto de Setién, salvo resurrección en las finales que quedan, ha nacido muerto, quemado desde el inicio. O no ha podido o no ha querido implantar su ideario, y la sensación desde fuera es de “autogestión” del equipo, morir con las vacas sagradas y que sea lo que dios quiera..

El problema del Barça es Messi, y me explico, los entrenadores acaban haciendo los equipos en plan ya lo resolvera Messi. Y claro, eso no siempre puede pasar y como cuando este año Messi en lugar de 10 esta de 8’5 en su temporada, pues da menos. Esta claro que este equipo necesita gente que se mueva arriba, gente aparte de Messi que encare, el recurso Messi hacía dentro y pase a Jordi Alba es bueno pero lo han hecho tanto ya que todos los equipos lo esperan y ya no rompe lineas como hacía antaño. Todo el juego de ataque se basa en vamos a hacer que el balón llegue a Messi y nos vamos a quedar mirando a ver que hace. Un poco lo que le pasa a Leo en Argentina. Y así, no hay forma. Si a eso le unes una presión que ya no existe, una descoordinación enorme entre medio campo y centrales y un central, Lenglet, que para mi no pasa de un buen tercer central pero no da el nivel para titular indiscutible como tiene que ser (me parece un gran complemento para un plantilla pero no titularisimo en un equipo que aspira a todo) tienes además que a poco que te ataquen, prueban demasiado a tu portero. Que por suerte es Ter Stegen, que si fuera otro, tendría el Barcelona un problema aún mayor. Sigo sin saber que ha aportado Setien a este equipo, porque además no tiene el apoyo del vestuario que si tenía Valverde, tampoco ha aportado nada al juego ni ha cambiado los vicios de la plantilla. Que ayer no juege un minito Riqui Puig, que no juegue nada Fati y que sigamos tirando de tios de 30 y pico años 95 minutos absurdamente de un partido ya sentenciado que como no les da el físico para todos los partidos “descansan” durante los partidos y es cuando se duermen y vienen los problemas.

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