Un campeón tallado en mármol

Chelsea's Cesar Azpilicueta during the UEFA Champions League match at Stamford Bridge, London
Picture by Daniel Hambury/Focus Images Ltd 07813022858
17/09/2019

Thomas Tuchel ha construido en apenas cinco meses el mejor equipo de la temporada 2020-21. Su Chelsea, justo ganador de esta UEFA Champions League, es uno de los conjuntos más rocosos que se recuerdan en este siglo. Y prueba de ello son estos dos datos: el equipo, desde la llegada de Tuchel, solo ha recibido dos goles en esta edición de la Champions. Y Edouard Mendy ha conseguido dejar la portería a cero en nueve de los 12 partidos (y no 13 porque se perdió el encuentro de ida de la fase de grupos ante el FK Krasnodar) que ha jugado esta temporada en este torneo. Un bloque sólido, muy compacto, directo, vertical, agresivo y plagado de recursos, con y sin balón, que ya le permitieron superar los cruces ante Atlético de Madrid (octavos) y Real Madrid (semifinales) con bastante solvencia, y que anoche, en la gran final, le llevaron a imponerse al City, flamante campeón del fútbol inglés.

Thomas Tuchel le ha ganado los tres enfrentamientos directos de esta temporada a Pep Guardiola. En FA Cup, Premier League y Champions League, el técnico alemán ha sido muy superior a Pep en estos tres encuentros, y la sensación que dejó el duelo de anoche es que ni con todo el tiempo del mundo el Manchester City hubiese sido capaz de darle la vuelta al choque. Y eso que el arranque de los sky blues fue muy positivo. El cuadro citizen salió en Do Dragao sin referencia fija en ataque, con Kevin de Bruyne en primera línea (pero muy móvil a la hora de moverse en apoyo lejos del área), con Raheem Sterling (izquierda) y Riyad Mahrez (derecha) como extremos, y una novedad importante en el centro del campo: sin Rodri Hernández ni Fernandinho como pivote, el futbolista más posicional en medio campo fue Ilkay Gündogan. Y a pesar de ello, que ahora profundizaremos en esta decisión, lo cierto es que el Manchester City salió muy enchufado. Presionando. Defendiendo muy arriba. Y dándole velocidad a la circulación. Ahora bien, resulta oportuno fijarnos en la elección táctica de Pep porque esta, en realidad, acabó siendo muy determinante en el encuentro.

Manchester City 0
Chelsea 1 (Havertz, 42′)

CHE-CIT vs Away team - Football tactics and formations

La decisión fue extraña, porque Guardiola optó por alejar del área al futbolista más determinante de su plantilla esta temporada, y, a su vez, de manera indirecta, aceptó que el partido fuese mucho más abierto de lo esperado (en una final de la Champions). Porque el primer tiempo tuvo absolutamente de todo. Es cierto que el Manchester City empezó mejor, yendo a presionar arriba hombre a hombre para incomodar al Chelsea, pero el cuadro de Tuchel consiguió sacudirse esa situación de agobio y aprovechó cada recuperación (sin importar dónde se produjese) para armar su poderosísima transición ofensiva. Robo, contragolpe. Robo, contragolpe. En las dos direcciones, ojo. Y esto no es lo normal evidentemente en un torneo que siempre se ha caracterizado por el miedo a perder. Guardiola se alejó de su plan más pragmático, ese que sí habíamos visto ante Borussia Dortmund y PSG, y la buena presión del Chelsea, que se centró en evitar que Gündogan pudiese recibir dentro con comodidad y continuidad, lastró la calidad de sus posesiones y multiplicó exponencialmente la cantidad de sus pérdidas no controladas (y peligrosas).

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Este Chelsea hace muchas cosas muy bien, porque controla una cantidad de detalles, acciones y situaciones absurda para el poco tiempo que ha tenido desde la llegada de Thomas Tuchel, pero hay tres fases en las que destaca de manera sobresaliente, y que, de algún modo, dan fondo y forma al sistema (entendiéndolo como un conjunto de sinergias y automatismos) de este equipo. Una es en la salida de balón, donde este Chelsea es capaz de absorber la presión rival con muchos pases a muy bajo ritmo para después machacar de forma vertical al espacio; otra es en la presión, donde consigue condicionar la circulación del equipo contrario para llevarla siempre hacia fuera, como consiguió ayer ante el Manchester City, para que la bola no partiese de Gündogan; y la tercera, a la vista está, es defendiendo en campo propio. El Chelsea 2020-21 es un hueso durísimo de roer. Es hasta desesperante por momentos para el equipo rival. Y anoche el Manchester City lo sufrió en sus carnes.

Tuchel ha construido un equipazo en tiempo récord. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd
Thomas Tuchel ha construido todo un equipazo en tiempo récord. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd

El equipo de Pep Guardiola se acabó quedando algo corto de profundidad en la primera parte. La mejor acción del Manchester City en los primeros 45’ nació de un balón larguísimo al espacio de Ederson, su portero, que leyó el desmarque de ruptura de Sterling en los metros finales. Y ese, curiosamente, acabó siendo el primer y único disparo a puerta del Manchester City en todo el encuentro. De Bruyne se movió muy bien en la primera parte. De hecho, fue el mejor futbolista de su equipo. Pero el City no siempre consiguió completar sus aclarados por delante de la línea del balón, cada vez que se acercaba para recibir entre líneas (lejos de los centrales del Chelsea), y eso provocó que el cuadro de Guardiola se quedase en muchas ocasiones muy distanciado de la zona de remate. Así, con un Chelsea cada vez más cómodo atrás, defendiendo en superioridad numérica y posicional ante un Manchester City falto de amenaza (pese a que la idea original era buena, jugando sin delantero para tratar de confundir a los tres centrales rivales), el equipo de Tuchel se fue haciendo fuerte de atrás hacia delante, y consiguió castigar cada pérdida citizen desde la potencia de Reece James, la arrancada de N’Golo Kanté, los apoyos de Kai Havertz y los movimientos (en los tres carriles) de un Timo Werner que, si bien es cierto que en los metros finales se volvió a estar muy desacertado (y muy falló en el remate), participó activamente en cada transición del Chelsea, como en el 1-0 arrastrando a Stones. Zinchenko, lateral en defensa y segundo interior (entre Foden y Gündogan) con balón, sufrió mucho ante cada contra de un Chelsea que percutió el intervalo lateral-central de ese lado.

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En la segunda parte, con el marcador a favor, el Chelsea gestionó su ventaja desde el espacio y no a través de la posesión. Tuchel retrasó el bloque cerca de la portería de Mendy, aun a riesgo de que el Manchester City pudiese vivir durante largos tramos en su propia mitad del campo, con la idea de contragolpear rápidamente al espacio tras cada recuperación, y lo cierto es que aguantó bastante bien. De Bruyne debió salir del campo por un aparatoso impacto en su rostro con el cuerpo de Antonio Rüdiger, y eso minó moral y emocionalmente a los de Pep Guardiola. Gabril Jesus ingresó por el belga y Fernandinho entró después por Bernardo Silva, lo cual le permitió al City ganar una referencia más fija por delante y por detrás de la línea del balón, pero el Chelsea siguió controlando el choque desde su tremenda sobriedad defensiva. Es muy complicado hacerle daño a este equipo.

N'Golo Kanté acabó siendo el MVP del partido para la UEFA. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd
N’Golo Kanté acabó siendo el MVP del partido para la UEFA. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd

El cuadro de Londres se impuso en la mayor parte de los duelos, dominando zonas y situaciones realmente estrategias a lo largo y ancho del campo, haciéndose fuerte especialmente en el sector derecho, con James y Azpilicueta como carrilero y central, respectivamente, y tal fue esa entereza defensiva que el equipo no notó la lesión de Thiago Silva antes del 1-0. Guardiola acabó metiendo un segundo delantero, en este caso el Kun Agüero, y Tuchel respondió acertadamente con Pulisic, primero, y Kovacic, después, para reforzar así su plan de repliegue y contragolpe ante un Manchester City incapaz de generar peligro en los metros finales. Havertz y Kanté, pues es difícil quedarse solo con uno de los dos, le dieron al Chelsea la posibilidad de salir con relativa continuidad al espacio, mejorando todas las acciones en las que intervenían por pura calidad (ofensiva y defensiva), y el equipo acabó resistiendo con autoridad en todo lo que hacía dentro y fuera de su área.

El Chelsea conquistó este sábado su segunda UEFA Champions League, después de la ganada en el año 2012, y lo hizo mandando un mensaje tan contundente en la forma como ambicioso en el fondo. Thomas Tuchel ha construido una máquina perfecta con solo unos meses en el cargo, recuperando para la causa a futbolistas que habían empezado de un modo irregular la temporada (como es el caso del propio Havertz), y asusta solo de pensar lo muchísimo que puede crecer aún este equipo con más tiempo y recursos. Ya habrá momento para reflexionar, contemplar y analizar esta obra más detenidamente, pero así, por lo pronto, podemos cerrar señalando que estamos ante uno de los equipos más sólidos del fútbol europeo en los últimos años. Un equipo de autor que se ha hecho un hueco en la historia.

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Foto de portada: Daniel Hambury/Focus Images Ltd.

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9 comments

En Manchester el Miercoles tenian la ilusion de una supercopa europea con los dos equipos de la ciudad y el sabado se han quedado sin representantes

Muy buena crónica, felicitaciones a Adrián.
Por otro lado, espero 2,3,4 o los artículos que sean necesarios por parte del señor Sergio recordándonos las multiples virtudes del señor Guardiola y alabando la gran final que jugó ayer su equipo gracias a su excelsa sabiduría. Le ruego al señor Sergio que no olvide reivindicar por supuesto la gran enseñanza que nos dio ayer Guardiola una vez más, mostrándonos que el dinero no da la felicidad, que lo importante es disfrutar del camino. De los más de mil millones gastados en fichajes mejor no hablamos, ya que quizás todo esto formaba parte de la lección del señor Pep desde un principio. Me gustaria otro artículo analizando al detalle el ridiculo que hizo ese mediocre entrenador que es Tuchel perdiendo el tiempo en prepararse tacticamente una final, mientras que el Maestro daba una nueva masterclass jugando sin mediocentro defensivo y sin delantero porque es un visionario, unico en su especie, paladín del Fútbol, y a fin de cuentas, el fútbol sólo tiene 150 años de historia de auto perfeccionamiento, ¿quien dice que esas dos posiciones sirven de algo?
Espero que el señor Pro decida vender ya mismo a Ake, Mendy, Laporte, Rodri, Cancelo y Ferrán, en vista de la desastrosa final que no jugaron ayer. No nos valen. No merecen servir bajo su mando, que se molestó en reclutarlos personalmente por el módico precio de 400 millones de euros. Que entren otros mil millones de euros en el club, pero eso si, ganar no es prioritario, lo importante es participar.

“Jugamos una grandísima final para ser la primera vez que estábamos aquí” – Dios.

¡Muchas gracias! 🙂

El Chelsea fue mejor y Tuchel superó a Guardiola, en eso estamos todos de acuerdo. Pero no comparto que Rodrigo, Cancelo o Ferran no sean válidos para este Manchester City, ojo.

Creo que Guardiola se pasó de rosca prescindiendo del mediocentro. Acabó sucediendo que el gol del Chelsea fue un desajuste bestial en la zona defensiva, con un central ubicado a la altura de la divisoria y casi pegado a la banda, por lo que Zinchenko tuvo que ir a cerrar el medio y llegó tarde. Una jugada prácticamente de tres toques iniciada desde el portero en la que sin hacer gran cosa dejaron solo a Havertz.

Curioso el caso de Tuchel, despedido del PSG -habría que ver la cara del jeque ayer- y repescado por el Chelsea para levantar la orejona. Me da que el vestuario del club parisino debe ser un campo de minas.

Tiene buena pinta el proyecto Blue, con muchos jóvenes con talento. La duda puede recaer en un Timo Werner que ha estado bastante negado con el gol. De entre los clubs poderosos es donde mejor me encajaría Haaland. Pones al noruego en las transiciones con Mount y Havertz y tienes dinamita.

Yo también creo que se va a reforzar el Chelsea en ataque.

Y ojo, esa figura igual puede desatascar (mentalmente) a Werner.

Qué caprichosa es la Champions League. Lo que le costó a la generación de Terry, Lampard y Drogba, que probablemente la había merecido mucho antes, ganar esta competición, y el poco tiempo que le ha costado a la generación de Mount, James y Hudson-Odoi saborearla. Mucho le deben, no hay lugar a ninguna duda, a Thomas Tuchel, que transformó completamente al equipo desde su llegada.

Y mucho mérito tiene el entrenador alemán, también teniendo en cuenta que los delanteros no han estado a la altura, pese a todas las facilidades (buenas ocasiones) que desde lo táctico el alemán les ha otorgado. Ese es el gran reto del Chelsea la próxima temporada: incrementar el rendimiento ofensivo del equipo. Si los Werner, Havertz y Hudson-Odoi logran subir el nivel (y las cifras anotadoras) el equipo puede aspirar a marcar una época en el fútbol inglés y europeo. Pero no es fácil…

Un último comentario sobre el planteamiento de Pep. Creo que estuvo muy condicionado por los dos precedentes recientes entre City y Chelsea. En ambos, el City tuvo problemas para crear ocasiones, y acabó cayendo derrotado (lo que siempre acrecienta las dudas), y Guardiola sintió que necesitaba experimentar. Pero fue una decisión rara: como aficionado blue, me alegré al saber que nuestros atacantes iban a disponer de tanto espacio a la contra, y de que Gundogan iba a jugar tan lejos del área de Mendy.

Pero sorprende con el precedente tan reciente del Real Madrid-Chelsea.

Casemiro se volvió loco en aquel partido saltando a la presión y el Real Madrid sufrió una barbaridad ante las transiciones del Chelsea. La decisión fue extraña.

Yo pienso que los dos duelos previos y sus resultados crearon muchas dudas en Guardiola a la hora de plantear este partido. No me imagino otra explicación a lo de salir anoche sin un mediocentro posicional (no considero al Gundogan 20/21 como tal) junto a lo de salir sin una referencia clara en ataque, aunque esto ya sea más habitual.
También pienso que Cancelo debió ser de la partida en lugar de Zinchenko. Aunque claro, a toro pasado, es muy fácil decirlo.

Salir sin MC posicional, creo, que facilitó el plan de transiciones de Tuchel: Gundogan parecía llegar tarde siempre y Mount, sin tener un papel estelar anoche, participó quizás poco, pero con mucha comodidad. Iniciar el partido sin un referencia clara de ataque buscaba quitar referencias a los centrales del Chelsea y poder atacar con Bernardo (vaya partido ayer…), De Bruyne y Foden, pero la distancia entre centrales y mediocentros del Chelsea, cortocircuitó ese mecanismo de ataque y encima permitió unas permutas que ayudaron mucho a la defensa blue cuando Azpilicueta o Rudiger salían a anticipar y James o Chilwell ocupaban esa zona de una forma muy natural.
El City, con tanta movilidad, juntó mucho a Foden, De Bruyne y Sterling por izquierda, pero cuando desbordaban por esa zona, no había rematador.

Lo dicho, una vez visto el partido, desde el sillón es fácil señalar los fallos y aciertos de los planteamientos, pero al final el fútbol fue grato con quién más fiel a lo visto hasta ahora en UCL había sido.

Un gran análisis, Adrián.

¡Muchas gracias, Miquel!

Lo que más me extraña de la decisión de Gündogan es que Guardiola, por alguna razón, optó por alejar del área rival a uno de sus futbolistas más determinantes de la temporada.

O confiaba poco en Rodrigo/Fernandinho, por alguna razón que se nos escapa; o aceptó, directa o indirectamente, que el partido fuese tan abierto como acabó siendo en el primer tiempo.

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