Una última Copa de despedida

Gianluigi Buffon of Juventus following the UEFA Champions League final at Olympiastadion Berlin, Charlottenburg-Wilmersdo
Picture by Stefano Gnech/Focus Images Ltd +39 333 1641678
06/06/2015

La Juventus volvió a conquistar anoche una Coppa Italia. Y con esta, ya van 14. El cuadro bianconero se impuso en la final a la Atalanta (1-2), en Reggio Emilia, para reconciliarse con un torneo que no había vuelto a levantar desde la temporada 2017-18, y en un partido que, a la espera de la última jornada de la Serie A, donde el equipo se jugará el pase a la Champions League 2021-22, bien podría haber sido el (pen)último para muchos de sus protagonistas. Empezando por el propio Andrea Pirlo, que rompió a llorar con el pitido final fruto de los nervios y seguramente de la tensión de toda la temporada, y pasando por Gianluigi Buffon, Giorgio Chiellini o el mismo Cristiano Ronaldo. De esto ya habrá tiempo para hablar durante los meses de verano, pero la realidad es que la temporada de la Juventus no ha sido buena. El equipo se ha quedado muy lejos de alcanzar los objetivos previstos, y a nivel futbolístico la Juve se ha quedado a medias entre muchas cosas y ninguna en concreto. Anoche, tras una primera mitad en la que la Atalanta, a los puntos, ofreció más y mejores cosas que los de Andrea Pirlo, la Juventus se acabó imponiendo por talento y pegada para levantar su segundo título de la temporada tras la Supercoppa Italia.

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La Atalanta tendrá que seguir esperando para levantar un título que se le resiste desde 1963. Desde hace muchos años en Bérgamo se están haciendo muy bien las cosas, y prueba de ello es el enorme crecimiento que ha experimentado el club durante este tiempo con sus participaciones en Champions y Europa League. Es cierto que un título ya sería el broche de oro para un proceso tan exitoso como el de Gian Piero Gasperini, pero ese trofeo, si algún día llega, solo podría ser la guinda de un pastel inmejorable en todos los sentidos. Anoche, por momentos, la Atalanta no se quedó demasiado lejos de cortar con esta sequía de 48 años sin tocar metal; porque la Dea, como decíamos, fue mejor que la Juventus durante largos tramos de la primera parte. Con y sin balón, Gasperini ha construido un equipo muy reconocible en todas las fases y situaciones del juego, y su presión en los reinicios fue un problema serio para una Juve a la que se le vio el cartón por bastantes sitios en esos 45’.

Atalanta 1 (Malinovsky 41′)
Juventus 2 (Kulusevski 31′, Chiesa 73′)

ATA-JUV vs Away team - Football tactics and formations

La Atalanta saltó a presionar como de costumbre la fase de salida de su rival, y para ello emparejó a sus dos puntas más adelantados, Duván Zapata y Ruslan Malinovsky, con los dos centrales de la Juventus, Matthijs De Ligt y Giorgio Chiellini, al tiempo que Remo Freuler y Matteo Pessina, pivote y mediapunta, respectivamente, bloqueaban por dentro las posibles líneas de pase sobre los dos centrocampistas de Andrea Pirlo, Rodrigo Bentancur y Adrien Rabiot. De este modo, saltando por pares individualmente, la Atalanta consiguió ensuciar los primeros pases de la Juventus hasta tal punto que no le permitió más opción que jugar en largo, donde defendía en superioridad numérica con sus tres centrales ante los dos delanteros bianconeri, u orientar el juego hacia los costado, donde el acoso de los carrileros y del pivote liberado (De Roon) oprimió una serie de circulaciones bastante espesas por parte de los futbolistas de Andrea Pirlo. En ese escenario, Duván Zapata se impuso por pura autosuficiencia a los dos centrales de la Juventus y la Atalanta combinó esas fases de presión adelantada con posesiones largas, profundas y verticales para progresar con el balón controlado hasta el último tercio del campo; situación que, por otro lado, le permitía estar mejor prevenido para organizarse rápida y eficazmente en caso de pérdida y presionar.

La Atalanta ha sido subcampeona de la Coppa Italia con Gian Piero Gasperini en 2019 (ante Lazio) y 2021 (ante Juventus)

La Atalanta, de esta forma, controló buena parte del primer tiempo ante una Juventus que no supo ofrecer otra respuesta que un repliegue medio-bajo en un sistema 4-4-2 en el que Cristiano Ronaldo y Dejan Kulusevski eran los dos hombres más adelantados. Sin embargo, el cuadro bianconero golpeó primero (0-1), gracias a un disparo delicioso de Kulusevski con su pie izquierdo, y ese gol, lógicamente, alteró el escenario. La Dea consiguió empatar poco antes del descanso, con un gran zurdazo de Malinovsky, que está acabando la temporada a un nivel altísimo (autor de seis goles y ocho asistencias en sus últimos 10 partidos), y ese tanto reforzó anímica y mentalmente a una Atalanta que acabó mejor la primera mitad. De hecho, podría decirse perfectamente que Gasperini fue superior a Pirlo en los primeros 45’.

Cristiano Ronaldo dejó detalles de bastante calidad durante el encuentro. Foto: Stefano Gnech/Focus Images Ltd
Cristiano Ronaldo dejó detalles de bastante calidad durante el encuentro. Foto: Stefano Gnech/Focus Images Ltd

Sin embargo, el segundo tiempo fue de la Juventus. La Vecchia Signora consiguió que la Atalanta defendiese muchos minutos en la postura que más incómoda le resulta, es decir, replegando y no pudiendo presionar a todo campo, y eso lo aprovechó el equipo de Andrea Pirlo para crecer, estirarse y asentarse en suelo rival involucrando a muchas más piezas para ello que en la primera mitad. Kulusevski, Chiesa, McKennie y Ronaldo se intercambiaron muchos roles y posiciones en las fases de posesión de la Juventus, apareciendo en uno y otro sitio, asegurando muchos pases y acelerando donde debían hacerlo, y eso privó a la Atalanta de poder robar y salir con continuidad al espacio. Fue el momento en el que Gasperini detectó la debilidad en su equipo e introdujo un par de cambios de golpe, dándole entrada a Luis Muriel y Mario Pasalic por Malinovsky y Pessina, pero la Juventus no tardó en golpear nuevamente desde la frontal del área. Una buena combinación entre Kulusevski y Chiesa se convirtió en el segundo, poco después de que la Juventus hubiese tenido dos ocasiones claras delante de Gollini (una fue una gran intervención suya a un remate del sueco y otra acabó en el palo tras un disparo del italiano); pero la combinación entre ambos acabó siendo fatal para la Dea. El gol le hizo muchísimo daño a la Atalanta, que trató de escapar por medio de Zapata y Muriel, y que acabó muy volcada en los minutos finales sobre el área de Buffon, pero el partido murió con ese segundo gol de la Juventus. Un título que seguramente no le servirá a Andrea Pirlo para renovar su contrato para el próximo curso, a la espera de lo que ocurra finalmente en la última jornada de la Serie A, y una final que ha vuelto a dejar a la Atalanta a las puertas de conquistar un trofeo, pero el partido será siempre recordado como la última gran noche de Gianluigi Buffon en la portería de la Juventus.

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Foto de portada: Stefano Gnech/Focus Images Ltd.

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