La primavera de Burak Yilmaz

The flag of Turkey is held up by Uefa mascots before the 2014 UEFA European Under-17 match at Gozo Stadium, Xewkija
Picture by Tom Smith/Focus Images Ltd 07545141164
12/05/2014

Burak Yilmaz cumplirá 36 años el próximo 15 de julio. El veterano delantero estará este verano con Turquía en la Eurocopa (2020), la selección que él mismo capitanea y que presumiblemente llega a la cita como una de las grandes tapadas, y lo hará después de estar realizando una gran temporada en el Lille de Christophe Galtier. Yilmaz dejó Estambul el pasado mes de agosto para fichar por el equipo francés después de una larga carrera en el fútbol de su país, y una vez consiguió coger el ritmo de competición adecuado después de tener una lenta y progresiva aclimatación física a la Ligue 1, y tras superar una lesión que lo ha tenido cerca de dos meses fuera, el delantero turco está demostrando que la edad no es un impedimento para seguir siendo útil en la máxima élite. Yilmaz, de hecho, viene de hacer un hat-trick ante Países Bajos en la segunda jornada de la clasificación al Mundial 2022, y con esa actuación confirmó que se encuentra en un punto muy óptimo de su potencial. Burak Yilmaz está rápido, sin tener tampoco una velocidad punta diferencial al espacio, está bastante fino en sus acciones con balón, y, sobre todo, está en ese punto en el que asume el liderazgo como una responsabilidad y no como una obligación de la edad.

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La Turquía de Senol Gunes es una selección muy interesante. En los últimos meses, el cuadro otomano ha tenido buenos resultados ante países potentes, como la goleada ante Países Bajos (4-2), las victorias ante Francia (2-0) y la Noruega de Erling Braut Haaland y Martin Odegaard (0-3) o el empate ante Alemania (3-3), aunque en la Liga B de la última UEFA Nations League acabó última clasificada de un grupo que compartía con Hungría (líder), Rusia y Serbia. Sea como fuere, lo cierto es que la selección turca llega en un buen momento a la Eurocopa del próximo verano, pese al empate de esta última jornada ante Letonia (3-3). Durante este proceso, Gunes está combinando el talento joven de los Ozan Kabak (21 años), Zeki Celik (24), Mert Muldur (21), Berkay Ozcan (23), Yusuf Yacizi (24) y Ahmed Kutucu (21) con la experiencia más contrastada de los Cenk Tosun (29), Okay Yokuslu (27) o el propio Burak Yilmaz (35), y el resultado es una selección fresca de ideas, alternativas y recursos capaz de adoptar distintos planes, con/sin balón, durante un partido.

Yilmaz, lanzando un penalti ante el Arsenal con el Galatasaray. Foto: John Rainford/Focus Images Ltd
Yilmaz, lanzando un penalti ante el Arsenal con el Galatasaray. Foto: John Rainford/Focus Images Ltd

Ante Países Bajos, sin ir más lejos, Turquía adoptó un posicionamiento a media altura sin balón, organizada en un 4-1-4-1 bastante reconocible, que a los pocos minutos, debido a la facilidad con la que los neerlandeses estaban combinando (sin progresar) a espaldas de los dos interiores, se transformó en un 4-4-2 en el que Yilmaz y Yacizi, los dos futbolistas más adelantados, consiguieron condicionar la circulación rival con una presión que obligaba a Países Bajos a tener que jugar todo el tiempo hacia fuera. Pero ese no fue el único plan que Turquía ejecutó en este encuentro, y que también hemos visto en otros partidos durante los últimos meses, como ocurrió ante Hungría o Rusia en la UEFA Nations League: con balón es una selección bien preparada para hacer de sus posesiones un vehículo seguro, rápido y eficaz hasta la portería contraria. Y en esas es donde viene sumando mucho el propio Burak Yilmaz. Vaya por delante que, pese a que Turquía tiene fases dilatadas de posesión durante sus encuentros, se trata de una selección a la que no le importa en absoluto ceder la iniciativa a través del balón para priorizar otro tipo de planteamientos más reactivos; pues lo normal viene siendo que acabe los partidos con menos posesión que el rival, y esto es algo que no le incomoda, aunque defender a media altura (con la línea defensiva lejos del área) sin presionar siempre los primeros pases del rival conlleva un riesgo muy importante.

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La selección turca tiene buenos futbolistas en todas las líneas. Suyüncü, Kabak, Celik, Çalhanoglu, Yacizi o Yilmaz son jugadores con calidad para generar y conservar una posesión que inicie en campo propio y se extienda hasta la corona del área rival, y en ese talento más creativo o más distinto, como queramos definirlo, es en el que se está apoyando Senol Gunes para que su selección pueda cambiar de piel tantas veces como sea necesario a lo largo de un partido. En ese sentido, el talento de un gran futbolista como Burak Yilmaz es clave. El actual delantero del Lille es discurso y recurso al mismo tiempo para la selección turca. Yilmaz es un ‘9’ al que le gusta intervenir directamente en el juego de su equipo/selección. Por norma general lo hace al pie, moviéndose de espaldas a portería, detectando y ocupando zonas libres que le permiten recibir entre líneas, donde no necesita chocar directamente con un rival, para darle profundidad (por delante de la línea del balón) y continuidad a las posesiones de su equipo descargando el juego a pocos toques para habilitar al hombre libre (normalmente en banda). Pero en largo, aprovechando su corpulencia, Yilmaz también es un recurso muy valioso a la hora de simplificar ciertos procesos dándole una profundidad mucho más directa al juego del equipo/selección.

Burak Yilmaz, con el Galatasaray, en un partido ante el Arsenal. Foto: John Rainford/Focus Images Ltd
Burak Yilmaz, con el Galatasaray, en un partido ante el Arsenal. Foto: John Rainford/Focus Images Ltd

Cerca del área, aunque con esto no vamos a descubrir nada nuevo, Burak Yilmaz es un delantero peligroso por la cantidad (y calidad) de herramientas que maneja para hacer daño. Y en este punto resulta oportuno retomar las últimas líneas del párrafo anterior para señalar que, a estas alturas de su carrera, cuanto menos choque (y se desgaste) en la fricción directa Burak Yilmaz, más fresco llegará de piernas y cabeza al punto de penalti para imponerse en la zona de remate. Algo clave en el día a día del Lille, como ya analizamos en este otro texto a principio de temporada, y también en los partidos que ha disputado en los últimos meses con su selección. Turquía, a priori, apostará por un plan algo más reactivo en la próxima Eurocopa, pero el hecho de que pueda elegir o incluso amoldarse a diferentes escenarios en función de las circunstancias es algo que le debe a la pizarra de Senol Gunes, al talento de esta nueva generación de jugadores, y, por supuesto, a la madurez tan añeja de un futbolista que aún tiene muchas cosas que decir en el fútbol europeo. Yilmaz es eterno.

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Foto de portada: Tom Smith/Focus Images Ltd.

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