Boca acabó con el sueño de la Academia

800px-la_12_boca

Boca Juniors disputará las semifinales de la Copa Libertadores por tercer año consecutivo. El cuadro ‘Xeneize’ derrotó anoche a Racing Club en la Bombonera, remontando así la desventaja (1-0) que obtuvo en Avellaneda, en un partido que los de Miguel Russo dominaron de principio a fin con total autoridad. Boca fue muy superior a su rival en todo momento, con y sin balón, desde el inicio, y consiguió adelantarse pronto con un gran cabezazo del ‘Toto’ Salvio en el área, igualando con ese gol la eliminatoria, y sentenció su pase a la hora de encuentro, ya en la segunda parte, tras una buena acción del propio Salvio que Villa Cano, el extremo de la banda opuesta, transformó de penalti desde los once metros. Boca, que ya sabe quién será su rival en las semifinales, el Santos de Stival, arruinó así el sueño de la Academia, que después de ganar el primer partido en el Cilindro buscaba volver a figurar entre los cuatro mejores del continente 23 años después.

Boca Juniors 2 (Salvio 23′, Villa 61′ pen.)
Racing Club 0

boca vs Away team - Football tactics and formations

Boca no especuló en ningún momento. El equipo de Russo salió a por todas desde el arranque, se adueñó de la posesión, doblegó a su rival y consiguió que el encuentro, al menos en la primera parte, se jugase íntegramente en la mitad de campo defendida por Racing. Los de Sebastian Beccacece, que volvieron a salir con un sistema de tres centrales y dos carrileros, tuvieron enormes dificultades desde el inicio para impedir que Boca controlase el escenario a su antojo. El equipo de Buenos Aires formó en un 4-4-2 bastante reconocible en fondo y forma, con Diego González y Jorman Campuzano en medio campo, dos extremos por fuera, Villa Cano y el ‘Toto’ Salvio, y dos puntas, a diferente altura, como Carlos Tévez y Franco Soldano. Boca detectó pronto el hilo desde el que tirar para descoser el posicionamiento defensivo de su rival, y este lo encontró a la espalda de los centrocampistas de Racing fruto de la presión lenta, descoordinada e ineficiente que le abrió diferentes puertas a los puntas ‘xeneizes’. Y en especial, a Tévez y ‘Toto’ Salvio.

Racing quiso hacer varias cosas al mismo tiempo, y la realidad es que ninguna le salió con acierto. La idea inicial de la Academia fue presionar la salida de balón de Boca Juniors, mordiendo directamente sobre sus pivotes en medio campo, haciéndole pagar a los de Russo la ausencia de Pol Fernández en sus primeros pases, y para ello decidió lanzar a sus propios centrocampistas a una altura poco coherente con la posición de todo el bloque y la eficiencia con la que Boca conseguía batir su primera línea. Jorman Campuzano, muy activo en esta tarea, fue el encargado de dirigir los primeros pases de Boca en fase de inicio, y esos saltos lentos, imprecisos y desacompasados de Racing en la presión fueron una invitación para que el equipo iniciase el juego y cruzase todo el campo con el balón controlado. Con Franco Soldano como futbolista más adelantado, fijando a los centrales del sistema de Beccacece; Carlos Tévez, escalonado, recibiendo entre líneas por detrás de los centrocampistas de Racing (que, con esos saltos en la presión, se desentendían de lo que ocurría a su espalda); los dos extremos, Villa y Salvio, por dentro, atrayendo a sus pares, y los dos laterales, Jara y Fabra, doblando por fuera para llegar hasta línea de fondo y conseguir que el equipo finalizase sus ocasiones desde el punto de penalti/frontal del área, Boca consiguió superar, girar, rajar y romper el posicionamiento defensivo de Racing Club, que se sostuvo por las manos de su portero, su mejor hombre, Gabriel Arias.

Beccacece, obligado por el escenario, modificó su equipo al descanso e introdujo dos cambios de golpe: Augusto Solari y Darío Cvitanich por Matías Rojas y Héctor Fértoli, bajando así a Lisandro López a la mediapunta del sistema, pero estos relevos, por sí solos, no le garantizaron un mejor escenario a Racing. Cierto es que la Academia, durante un largo tramo de la segunda parte, vivió más y mejor en campo contrario, tuvo más posesión y consiguió, en cierto modo, que el balón viviese lejos de su área, pero Boca no perdió el dominio del encuentro en ningún momento. Al espacio, de un modo más vertical, sin necesidad de tener tanto balón como en la primera parte (en la que el objetivo prioritario fue ver portería), el equipo de Miguel Russo consiguió salir varias veces para amenazar la integridad defensiva de Racing Club gracias a un grado de inspiración bastante alto de Carlos Tévez, muy activo en los apoyos de espaldas al área, y ‘Toto’ Salvio, que, pese a ser diestro en banda derecha, salió constantemente hacia dentro para encontrar refugio en el carril central presidido por el ‘Apache’. El partido se acabó prácticamente con el segundo gol de Boca; un golpe directo a la mandíbula de Racing que, salvo alguna acción aislada, y con un Arias de nuevo muy activo bajo palos, se quedó algo corto de ideas y recursos para darle la vuelta. Boca y Santos se verán las caras el próximo 6 de enero (22:00h, horario peninsular) en La Bombonera, y la vuelta será una semana después, el día 13 (22:00h).

River Plate y Palmeiras, los otros dos semifinalistas, disputarán sus encuentros en las madrugadas del 6 (01:30h, horario peninsular) y el 13 de enero (01:30h) ya del 2021.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Foto de portada: Elemaki bajo licencia Creative Commons 3.0.

Related posts

4 comments

El nombre de Russo es Miguel Ángel, Adrián.

Muy contento por Russo, especialmente. Dejó un grandísimo recuerdo en la U de Chile, por mediados de los ’90. A ver si algún día vuelve.

Sí, ya está corregido. Las cosas del directo, jaja.

Mi cabeza quiso cambiarle el nombre. Gracias por el apunte, Joaquín. 🙂

Lástima que Racing quedase apeado pero coincido completamente: Boca dio una lección de principio a fin y mostró como dañar a través de la superior calidad de sus futbolistas y las fallas tácticas del rival. Me pareció especialmente desilusionante la organización de los tres de fondo que planteó Beccacece en la primera parte, con una altura desproporcionada de los carrileros y la subida de altura de Nery Dominguez era prácticamente imposible superar la más o menos coordinada presión xeneize mediante triangulaciones. Fue triste ver al bueno del Licha, a su edad, batallar por arriba con los bigardos de la zaga de Boca. Mientras, Villa y Salvio localizaban espacios con facilidad al costado de los centrales en transición y tras la espalda del doble 5 en estático. Carlitos, con su superioridad absoluta de calidad sobre el resto del planeta fútbol argentino, movió los hilos exquisitamente.
Tampoco le sirvió a Racing la presión sobre la salida dado que Melgarejo y Fértoli se abrían para presionar la salida con los laterales. Campuzano, que me entusiasma pero habitualmente incapaz de salir en dos toques, tuvo tiempo de pensar, conducir y elegir bien.
Es justo decir que Russo ganó la partida, pero también lo es recordar la muy superior calidad de su plantilla sobre la del cuadro de Avellaneda. Los jugadores de mayor calidad demostraron por qué cobran más que el resto (Salvio, Villa, Tévez, Fabra) y llevaron de la mano a sus compañeros. Mención de honor para el bueno de Soldano, que juega por delante de compañeros más ilustres en punta y le queda bien grande, aunque los intangibles los trabaja como nadie.
De Racing poco más que comentar salvo el gran partido del guardavalla (ya sabemos lo que significa cuando el portero es el mejor del equipo), la buena prosprección que será Fabricio Dominguez cuando entienda el rigor táctico que requiere su posición y el potencial en calidad que poseen Fértoli, Melgarejo y Rojas para el mediocampo. Lástima que cayeran con todo aunque llegar a esta instancia en el torneo puede considerarse, a todos los efectos, una buena actuación.

La diferencia de calidad técnica es evidente. Indiscutible. Pero el plan de partido de Racing fue muy poco competitivo. La pizarra de Beccacece le dio muy pocas cosas a su equipo. Con y sin balón.

Mención especial para el partidazo del ‘Toto’ Salvio. Volvió loco a su par. Muy superior.

Gracias por tu comentario, @ojeador33. 🙂

Deja un comentario

*