Eberechi Eze está por explotar

Eberechi Eze of Queens Park Rangers in action against Aston Villa during the Sky Bet Championship match at the Loftus Road Stadium, London
Picture by Romena Fogliati/Focus Images Ltd 07576143919
26/10/2018

Eberechi Eze está haciendo todo lo que su equipo no es capaz de darle. El extremo de Greenwich, un distrito de Londres situado a orillas del río Támesis, llegó este verano al Crystal Palace procedente del QPR después de convertirse en uno de los hombres más destacados de la anterior Championship. Eberechi Eze hizo la temporada pasada 14 goles en 46 partidos con el Queen Park Rangers, y esas cifras, la punta más visible de un iceberg compuesto por gestos e intangibles difícilmente recogidos por las métricas, le abrieron de par en par las puertas de una competición hecha para sus aptitudes. Eze está actuando como extremo (izquierdo) en el Crystal Palace de Roy Hodgson, con todo lo que esto supone no solo en términos puramente tácticos y físicos, porque el equipo pasa mucho tiempo en su propia mitad del campo, sino también técnicos y mentales (teniendo en cuenta que es un futbolista que está debutando esta temporada en la Premier), puesto que en su sector coincide muchas veces con el mejor futbolista de la plantilla, Wilfried Zaha, que ya no es extremo sino delantero, y, más concretamente, punta izquierdo en este sistema.

Eberechi Eze es un extremo vertical. Y como tal, trata de superar siempre hacia delante en todas sus acciones. Un primer detalle clave en el fútbol de Eze es que no hablamos de un futbolista con una calidad especialmente diferencial en el espacio reducido. Esto no quiere decir que no encare muchas veces a su par y consiga marcharse en una gran cantidad de ocasiones, porque lo hace, y además de diferentes formas, como ahora detallaremos, pero Eze no destaca por ser un driblador consumado en situaciones de máxima complejidad (en cuanto al tiempo y el espacio); y él mismo, punto positivo, lo sabe mejor que nadie. Eze es un futbolista de mucha recepción al pie. La mayor parte de sus contactos con el esférico en este Crystal Palace se producen de forma rasa, con su pie derecho, de espaldas, y generalmente, también hay que decirlo, a 30, 40 o 50 metros de la portería rival. Este es un segundo detalle interesante porque si algo está consiguiendo Eberechi Eze en estos primeros meses en el Crystal Palace, sobre todo en los partidos en los que está siendo titular (porque el contexto de partido obviamente es muy distinto a cuando entra desde el banquillo en los minutos finales), es darse a sí mismo las oportunidades que el equipo, dado su pragmatismo y el evidente déficit de calidad que tiene libra por libra, no alcanza a darle con continuidad durante los 90 minutos de un mismo partido.

Eze, con el QPR, pugna por un balón en la banda. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd
Eberechi Eze, con el QPR, pugna por un balón en la banda. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd

Eze se mueve muy bien en el apoyo. Detecta bien las zonas libres y sabe ocuparlas a su debido tiempo para dibujarle así opciones de pase vertical a la transición ofensiva del Crystal Palace. De hecho, en este tipo de situaciones, sin ser, ya decimos, un futbolista con una sensibilidad (técnica y creativa) que destaque por su diferenciación, Eberechi Eze consigue superar muchas veces desde su primer contacto con el balón. Algo clave por el contexto en el que se mueve y las posiciones que suele ocupar y desocupar es el buen dominio que tiene de su pierna más alejada en los controles. Ya que Eze arranca desde la banda izquierda en este Crystal Palace, es decir, a pie cambiado porque él es diestro, sus apoyos por delante de la línea del balón, previa y debidamente orientados para sacarles el mayor rédito posible, son un pequeño filón para la transición ofensiva del equipo gracias al buen uso que Eze realiza en este caso de su pierna menos hábil, la izquierda. De esta manera, anteponiendo el cuerpo por delante de su par, controlando el balón con el pie izquierdo (alejado) al estar perfilado y rebañándolo con el derecho (cercano) para orientar rápidamente su carrera tras control, Eberechi Eze consigue a través de estas situaciones superar, como ya decíamos, sin engordar muchos highlights en las redes.

Otro buen detalle de su fútbol, muy relacionado con el párrafo anterior, es el engaño que es capaz de generar en ese tipo de situaciones previas a la recepción del esférico con sus desmarques ‘vengo-voy’. Salvo en el último tercio del campo, donde entonces sí Eze ha sacado a relucir ya que es un futbolista con potencial en pequeñas rupturas hacia el área, los únicos desmarques (sin balón) que Eberechi Eze ha protagonizado a 30 o 40 metros de la portería rival son estos movimientos de pura granujería en los que, en décimas de segundo, se acerca primero al pasador para automáticamente cambiar de ritmo y dirección y picar a la espalda de su par para recibir por detrás de él. Un movimiento que debe ser reivindicado en el fútbol actual porque se encuentra en peligro de extinción. El extremo inglés del Crystal Palace tiene una buena visión de juego en los metros finales. Eze toma buenas decisiones. Arriesga, y en consecuencia falla en muchas ocasiones, pero el hecho de que arriesgue, a sus 22 años, estando donde está y acabando de llegar como quien dice, es algo muy positivo. Sobre todo porque esto demuestra una buena entereza mental para no hundirse bajo sus propios errores. Creativamente tiene un talento aún por explotar. En fase ofensiva, el sistema de Roy Hodgson le garantiza cierta independencia para actuar y moverse en los otros dos carriles del campo contrario. Cuando el Crystal Palace supera la divisoria de los dos campos y amaga con tener ataques algo más posicionales, Eberechi Eze juega con cierta autonomía para alejarse de su sector e intervenir en otras zonas, aunque aquí, de Eze para el sistema y del sistema para Eze, hay un trabajo de forma y fondo que por el momento no está acabando de dar sus frutos. Por no haber, es que ni siquiera se intuye un esbozo más allá de que Eze tiene cierta predilección por estar en el pico del área.

Eberechi Eze, a sus 22 años, tiene un tren inferior poderosísimo. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd
Eberechi Eze, a sus 22 años, tiene un tren inferior poderosísimo. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd

Desde esta zona, cabeza destacar, Eberechi Eze multiplica sus opciones de disparo con el pie derecho. Un disparo bastante seco y violento al que el Crystal Palace, todo hay que decirlo, aún puede sacarle mayor partido. Porque si antes decíamos que Eze tiene un talento creativo aún por explotar es porque muchas veces, tras recibir en banda izquierda, la propia inercia de la acción le lleva a salir por dentro, de manera lateral o casi horizontal, y ahí, con su pie derecho, es capaz de meter pases bastante tensos y precisos que se cuelan dentro del intervalo central-lateral del rival para activar así el desmarque del extremo o el lateral derecho de su propio equipo. Pero todas estas cosas, incluidos sus disparos o sus movimientos de ruptura en el último tercio, los cuales podrían dar mucha profundidad, son detalles que generalmente se ven con cuentagotas en este Palace.

El sistema de Hodgson todavía no ha encontrado la forma, al menos eficaz (ni siquiera ya eficiente), de potenciar las virtudes de Eberechi Eze en campo contrario. Y, más concretamente, en el último tercio. No hay acciones ni movimientos a su alrededor que le garanticen una ventaja previa para rematar con espacio, por ejemplo, sin necesidad de recibir y recortar él mismo para abrirse hueco, como tampoco hay acciones o movimientos en el fútbol de Eze que aclaren el panorama colectivo en el borde del área, al margen, ha de insistirse nuevamente en ello, de que sea un futbolista inteligente en su toma de decisiones. Eze es un futbolista fuerte, física y mentalmente, tanto en el contacto, en situaciones de hombro a hombro, como de fondo, porque resiste bien el alto grado de actividad que le exige el 4-4-2 (o 4-2-3-1) de su entrenador. Es cuestión de tiempo que Eberechi Eze y el sistema del Crystal Palace se conozcan, pues una vez se entiendan y consigan potenciar sus virtudes entre sí, todo, presumiblemente, será mucho más sencillo para todas las partes. Aunque para ello, por lo pronto, sería interesante que el equipo encontrase cierta estabilidad en sus alineaciones, porque para Eberechi Eze no es lo mismo jugar con Zaha y Ayew que con Schlupp y Benteke; porque sus acciones y sus movimientos no pueden ser los mismos. Y de hecho es que no lo son. Con y sin balón. Y Eze necesita continuidad. Lógicamente.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

FICHA DEL JUGADOR
Nombre: Eberechi Eze
Edad: 22 años
Equipo: Crystal Palace
País de nacimiento: Inglaterra
Posición: Extremo

Cada lunes, el análisis de un joven talento en edad sub-23.

– 23 de noviembre: Darwin Núñez
– 16 de noviembre: Cristian Romero
– 9 de noviembre: Gianluca Scamacca
– 2 de noviembre: Rayan Aït-Nouri
– 26 de octubre: Giovanni Reyna
– 19 de octubre: Antony
– 12 de octubre: Matheus Cunha
– 5 de octubre: Tariq Lamptey
– 28 de septiembre: Dominik Szoboszlai
– 21 de septiembre: Marash Kumbulla
– 14 de septiembre: Adil Aouchiche

Foto de portada: Romena Fogliati/Focus Images Ltd.

Related posts

2 comments

Ver las primeras pinceladas en la Premier de Eze en un equipo que pasa tanto tiempo en campo propio como es el Palace dejan un sabor de boca bastante amargo, ¿no crees Adrián? Una pena que por ejemplo el Leeds o incluso el Southampton no apostasen por su fichaje.

Demasiado. Sobre todo porque cuando el equipo llega arriba, ya sea corriendo o en un tono más reposado, tampoco hay (ni se intuye) una jugada que potencie a Eze en los metros finales.

¡Gracias por estar ahí, Quique! 😀

Deja un comentario

*