Nadie lo ha visto, pero todos saben su nombre

Donny van de Beek during the Ajax Amsterdam Training Session at Amsterdam Arena, Amsterdam
Picture by Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd +31655744888
07/05/2019

El fichaje de Donny van de Beek por el Manchester United da lugar a distintas teorías, lecturas e interpretaciones. El futbolista neerlandés representa un perfil ciertamente complementario a las piezas que tiene el equipo de mediocampo hacia delante, dando por hecho que Rashford (izquierda), Martial (delantero) y Greenwood (derecha) son elementos fijos en el once titular de Ole Gunnar Solskjaer. Los tres son futbolistas de mucho balón al pie, pero con recursos y cualidades para acelerar todas las jugadas de su equipo hasta el punto de disfrazar de transiciones acciones que, por fondo y forma, son puramente posicionales. Y en ese escenario, el centrocampista, internacional por Países Bajos, suma(rá) dos elementos diferenciales para redondear el plan: presencia en el área y determinación de cara a puerta. Dos atributos evidentemente imprescindibles para cualquier equipo, y de ahí que Van de Beek encajase con sentido en los muchos equipos grandes para los que ha sonado, como es el caso del Real Madrid, pero en este Manchester United, que es lo que a nosotros nos concierne en este texto, su llegada obligará a hacer ciertos cambios y reajustes en una pizarra que rara vez podrá juntar al mismo tiempo a Rashford, Martial, Greenwood, Pogba y Bruno Fernandes con el propio Van de Beek. Todos no caben.

Lo que funciona, siempre se ha dicho, es preferible no tocarlo. Pero está altamente demostrado que la rápida, continua y cíclica evolución del fútbol castiga a los equipos que se acomodan en un inmovilismo muy traicionero tras dar con la tecla o alcanzar el éxito. El fichaje de Donny van de Beek es una gran noticia para el Manchester United, porque representa un perfil distinto, y por esa misma razón tan codiciado en todo el continente. Un centrocampista con una sensibilidad tan especial para aparecer en zona de remate y con esa determinación en los metros finales es un cañón para cualquier equipo, pero especialmente para aquellos que tratan de atacar y defenderse al mismo tiempo desde la posesión. Van de Beek no es un centrocampista que vaya a mejorar directamente las posesiones de su equipo, porque no es ese perfil. Y muy probablemente jamás llegue a serlo. El neerlandés no es un organizador ni tampoco un interior sobre el que juntar al equipo, porque, sencilla y llanamente, no tiene esa calidad ni esa imaginación con la pelota en los pies. Pero sí es un futbolista que, al menos sobre el papel, encaja muy bien con los vicios y las peculiaridades de los tres atacantes del Manchester United de Ole Gunnar Solskjaer.

Donny van de Beek es un centrocampista muy particular. Foto: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd
Donny van de Beek es un centrocampista muy particular. Foto: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd

Rashford y Greenwood, los dos extremos de este equipo, son dos futbolistas con calidad y cualidades de sobra para iniciar sus jugadas en banda, a 20 o 25 metros de la portería rival, y acabar disparando a portería o relacionándose en el último tercio para jugar con Martial y sus desmarques de apoyo. Sin embargo, este curso no ha ocurrido una ni dos veces que el Manchester United ha echado en falta algo más de presencia en el área rival para acabar sus acciones en las mejores condiciones. Cierto es que en este sentido la llegada de Bruno Fernandes, y su buena sintonía con Pogba, ha dotado al equipo de un mayor colmillo en los últimos metros, y no solo en el punto de penalti, que ahora es donde se espera a Van de Beek. Tanto en el Ajax como con la selección absoluta de Países Bajos, Van de Beek ha sido siempre un centrocampista muy poco relacionado con los primeros pases de su equipo. De hecho, su mayor cualidad es volverse completamente indetectable para el radar del equipo rival, pero también para el suyo propio. Nadie lo ve pero todos saben dónde aparece.

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Si en el Ajax 2018-19 De Jong era quien iniciaba abajo todas las jugadas de su equipo, recibiendo siempre muy cerca de centrales, y Lasse Schöne, escalonado, servía como nexo entre el actual futbolista del FC Barcelona y los cinco, seis o siete futbolistas que el Ajax situaba por delante de la línea del balón, Van de Beek tenía muy automatizado el movimiento mediante el cual, desentendiéndose absolutamente de la circulación de su equipo, acababa incorporándose como un delantero más en el área. Donny siempre está donde deben estar todos los ‘9’ cuando el balón llega al punto de penalti, y esa virtud tan suya, ese olfato para aparecer siempre en el lugar justo en el momento más indicado, es lo que le convierte en un jugador peligrosísimo en los últimos metros. Y realmente interesante para el primer nivel. Van de Beek es, de alguna forma, un centrocampista con vocación de segundo delantero.

Solskjaer deberá encontrar el equilibrio con la llegada del neerlandés. Foto: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd
Solskjaer deberá encontrar el equilibrio con la llegada del neerlandés. Foto: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd

Sin embargo, el equilibrio del equipo queda muy en entredicho si Solskjaer decidiera combinarlos al mismo tiempo. Vale que Van de Beek sea un elemento interesante y hasta necesario para los Rashford, Martial y Greenwood, porque, de alguna manera, compensará y completará las virtudes y las sinergias de estos dentro del sistema de Solskjaer, con y sin balón, en una relación que debería ser recíproca entre todas las partes, porque si los dos extremos y el ‘9’ titulares ahora mismo en el Manchester United pueden jugar más y mejor liberados de responsabilidades dentro del área, que lo hagan es bueno para el propio Van de Beek, que podrá estar más y mejor alimentado en el punto de penalti. Y el colectivo, en consecuencia, siendo más profundo y dañino en los últimos metros, también podrá defender de un modo más eficiente tras pérdida. Pero por una cuestión de roles, perfiles, características y hasta de estatus dentro de la plantilla, y más en medio campo, resultaría muy extraño que Solskjaer pueda juntar a estos 6 jugadores en un once.

Como ya analizamos tras el confinamiento, el Manchester United de Bruno Fernandes y Paul Pogba jugaba de un modo tan armónico y racional porque detrás de ellos dos había un tercer centrocampista responsabilizado de otras tareas, como Matic, Fred o el propio McTominay, que se ocupaba de una serie de funciones más relacionadas con la organización, el posicionamiento y la destrucción en la transición ataque-defensa, que evidentemente no tienen nada que ver con el flamante fichaje del Manchester United. Por ahora, y hasta nueva orden, porque sí es verdad que el Pogba posterior a sus últimas lesiones ha sido un futbolista menos móvil y agresivo en sus movimientos, y quizá por ahí Solskjaer trate de encontrar dicho equilibrio aun a riesgo de perder eficacia y eficiencia en la conexión que este mantiene con Bruno Fernandes en el último tercio (cosa, por lo pronto, poco probable y ciertamente incoherente en los planes del equipo), se antoja complicado que veamos a Van de Beek sobre el campo si Solskjaer no decide prescindir antes de uno de sus tres atacantes. El Manchester United se ha comprado uno de los mejores mazos del mercado, con una eficacia inigualable a la de otros productos de la competencia, pero ahora debe encontrar el modo de usarlo para clavar el cuadro que corone el salón sin que la pared se venga abajo.

Foto de portada: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd.

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7 comments

El puesto donde más me encaja Van de Beek es el que ocupa el mejor jugador de los mancunianos durante la segunda mitad de la temporada pasada, es decir, el de Bruno Fernandes. Por ahí se me ocurren dos cosas: la primera es que sirva para rotar al portugués; la segunda es que Bruno baje al lugar de Pogba y Van de Beek ocupe la posición de Bruno.
¿Cabe la posibilidad de prescindir de Fred/Mctominay/Matic dándole a Pogba esa responsabilidad y que Bruno tome las riendas del rol del francés? Es una opción, pero sinceramente yo no la veo. Creo que quitarías potencial a ambos.
¿Otra solución? Sí, dar cabida a Van de Beek por Greenwood y modificar un poco la línea atacante, formando un rombo con Pogba y Van de Beek a los costados de un pivote y Bruno de mediapunta con dos delanteros.
Con todo lo anteriormente comentado habrá que tener en cuenta que todo hace indicar que llegará un extremo y si no es Jadon Sancho será Gareth Bale, pero sea como fuere el que lo haga vendrá con un rol importante y habrá que darle cabida.
Lo positivo que tiene el técnico noruego es la cantidad de variantes de las que va a disponer. Lo negativo de ello es que debe de saber manejar bien al vestuario. Tiempo, él será quien nos diga como ha encajado el holandés en el “Teatro de los Sueños”.

“¿Cabe la posibilidad de prescindir de Fred/Mctominay/Matic dándole a Pogba esa responsabilidad y que Bruno tome las riendas del rol del francés? Es una opción, pero sinceramente yo no la veo. Creo que quitarías potencial a ambos”.

Esa es la cosa, claro. Tanto con Francia (Mundial 2018) como ahora con el Manchester United después de la lesión hemos visto un Pogba más reservado. Menos agresivo en sus conducciones y movimientos. Y sabemos que calidad tiene de sobra para meter un balón de 30-35 metros. Pero reconozco que me tiene muy descolocado. Esta última versión que hemos visto de él no sé si es debido a una cuestión de confianza (aún no se encontraba al 100%, y por tanto tampoco quería arriesgar) o si definitivamente podemos estar ante un nuevo rol del francés. En cualquier caso, como planteas, esto último, hoy por hoy, me parecería poco coherente sabiendo cómo se las gasta Pogba y lo poquito que necesita para, por físico y calidad, imponerse en la Premier League.

Muy buen jugador, consta el texto como prueba de ello, pero aún así, se sigue sin mejorar a Fred o María, (con lo bien que podría encajar Rubén Neves). Se sigue sin mejorar el lateral izquierdo (algo se olle de Reguilon), y no hay un 9 extremadamente goleador. Tres fichajes que creo que casi convertirían al United enbun equipo top.

Los tres de arriba se complementan, creo que se pueden mejorar, pero les hara falta aportación goleadora de la línea que tienen por detrás, y claro, desde esa línea llega Van de Beek.

Aunque lo que menos me gustaría es que sentarán a Greenwood, creo que está puede ser su temporada.

Hoy ha vuelto a dejarlo en el banquillo, y viendo que la idea de Solskjaer está bien ensamblada con los más habituales (Pogba + otro pivote, Rashford, Bruno Fernandes, Greenwood y Martial), creo que, en el futuro más inmediato, Van de Beek va a ser más recurso que discurso en este Manchester United. Un recurso útil, sobre todo en escenarios de mayor ataque posicional, en los que el equipo deba remontar, por ejemplo, pero me cuesta creer que OGS vaya a deshacer algo en su sistema para “empezar de nuevo”. Porque meter a Van de Beek por uno de los más habituales, sea cual sea, implica automáticamente bastantes cambios. Y el United ha jugado mal hoy ante el Brighton. Ha sido inferior a los de Graham Potter. Pero da la sensación de que el equipo, especialmente de medio campo hacia delante, sabe lo que tiene que hacer. Se conocen. Todos saben cuál es su rol y el de su compañero. Y a decir verdad, creo que hoy Van de Beek de titular no habría ayudado a que el equipo jugase mejor.

Lo único que me cuadra a medio-largo plazo es Greenwood en lugar de Martial, y liberar así una vacante. Veremos.

Otra alternativa sería poner a Bruno cerca de la base como Eriksen en clave Pochettino. Con Van de Beek de mediapunta.

¿Y alejar a Bruno de la frontal, con lo determinante que está siendo? Es una opción, por supuesto, pero me cuesta verlo.

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