El Bayern Múnich de Hansi Flick: un equipo de leyenda

Joshua Kimmich completó un gran partido desde el centro del campo del Bayern. Foto: Daniel Hambury/Focus Images Ltd

El Bayern Múnich es el nuevo campeón del Mundial de Clubes. El cuadro alemán, con este trofeo, ha alcanzado un hito histórico convirtiéndose en el segundo equipo (tras el FC Barcelona de Pep Guardiola) que conquista seis títulos en un mismo año. Es cierto que este Mundial de Clubes se ha disputado en el año 2021 a causa de la pandemia, pero lógicamente corresponde al 2020 y el Bayern lo ganó este jueves en la final ante el campeón de la CONCACAF. A los de Flick no les hizo falta pisar el acelerador a fondo para imponerse a los mexicanos en el encuentro, aunque, como ya ocurriese ante Al Ahly en la semifinal, el Bayern venció sin la rotundidad esperada. El vigente campeón europeo ya es un equipo legendario. Ha ganado todos los títulos posibles (Bundesliga, DFB-Pokal, Supercopa de Alemania, Champions League, Supercopa de Europa y este Mundial de Clubes, el segundo que conquista en toda su historia) en un año en el que además, por si fuera poco, ha reforzado su dominio nacional como el equipo con más Ligas, Copas, Supercopas y hasta Copas de la Liga (un torneo que se disputó entre 1997 y 2007) de todo el fútbol germano.

Bayern Múnich 1 (Pavard 59′)
Tigres UANL 0

BAYERN vs Away team - Football tactics and formations

El Bayern Múnich llegó con dos bajas muy sensibles a este partido. Jerome Boateng regresó de nuevo a Alemania por motivos personales y Thomas Müller se quedó fuera a última hora tras dar positivo en las pruebas del coronavirus. Por ello, Flick introdujo algunos cambios en el once titular, aunque el dibujo siguió siendo el habitual 4-2-3-1 que viste al equipo desde su llegada. David Alaba abandonó la posición de central para jugar en medio campo al lado de Joshua Kimmich, así que su espacio en el centro de la defensa fue ocupado por Lucas Hernández, mientras que Serge Gnabry inició el duelo por detrás de Robert Lewandowski. Desde el arranque, el Bayern Múnich se topó con un equipo valiente en su planteamiento. Tigres no salió a encerrarse en su mitad de césped desde el pitido inicial, sino que el Tuca Ferretti dispuso a su equipo a media altura, ordenado en su clásico 4-4-2, con André-Pierre Gignac y Carlos González, como ante Palmeiras, en la línea más adelantada de su sistema. De hecho, en los compases iniciales, Tigres UANL llegó a juntar unos cuantos pases en posesiones que le permitían respirar en campo contrario, pero evidentemente, poco a poco, puesto que el Bayern no pisó el pedal al máximo, el partido se fue inclinando y los de Flick se asentaron por encima de la línea divisoria. Ahora bien, la ausencia de Müller empeoró muchas cosas. Con y sin balón.

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El futbolista alemán es un especialista en encontrar espacios y generar situaciones por dentro, entre líneas (e intervalos) del equipo rival, y el equipo echó en falta su figura. Pese a jugar con Gnabry dentro, unos pocos metros más atrasado que Lewandowski, el ataque posicional del Bayern Múnich no gozó de la salud (ritmo, calidad y cantidad) que acostumbra. Flick probó a lateralizar varias veces a Alaba, que arrancaba (insisto) desde el centro del campo, para liberar a Alphonso Davies, que podía partir desde más arriba en la banda izquierda, al tiempo que Kingsley Coman, el extremo de ese sector, se situaba por dentro, en una zona más intermedia, como tantas otras veces ha hecho Gnabry en esa zona del campo, para diversificar así las opciones de pase en las circulaciones más posicionales.

El Bayern iguala al Barcelona con seis títulos en un mismo año. Foto: Daniel Hambury/Focus Images Ltd
El Bayern iguala al Barcelona con seis títulos en un mismo año. Foto: Daniel Hambury/Focus Images Ltd

Sin embargo, si algo hizo bastante bien Tigres UANL en la primera mitad fue defender de distinta forma a los diferentes atacantes del Bayern por delante de la línea del balón. El ‘Chaka’ Rodríguez, lateral derecho, vigilaba muy de cerca las recepciones de Coman, pegándose a su espalda (saltando incluso lejos de su zona), para evitar que el francés pudiera darse la vuelta tras recibir cerca del pico del área, mientras que por dentro, Guido Pizarro y Rafael Carioca, los dos pivotes de Tigres, defendían las líneas de pase que Gnabry y Lewandowski trataban de habilitar a sus espaldas, sin perder de vista a ambos, y contando con la inestimable ayuda de Diego Reyes y Carlos Salcedo en el centro de la defensa. La diferencia entre los dos equipos es y fue muy evidente en todo momento, claro está, y es cierto que el Bayern pudo marcharse ganando al descanso perfectamente (entre un gol anulado a Kimmich y un balón a la escuadra de Sané), pero aun así los mexicanos se quedaron varias veces a las puertas de atacar con mucho peligro la portería defendida por Manuel Neuer. André-Pierre Gignac, Carlos González y Luis Quiñones (esta vez desde la banda derecha) coquetearon varias veces con el (pen)último pase ante un Bayern bastante expuesto en su transición defensiva, y eso, que evidentemente no habla bien del balance alemán tras cada recuperación de Tigres, señaló también a los problemas que el equipo de Hans-Dieter Flick se encontró para atacar coralmente el último tercio del campo.

Repasa todos los textos del Mundial de Clubes 2020

La ausencia de Müller, sumada a las inconexiones (propias, lógicamente) de la pareja Kimmich-Alaba, le restó potencial ofensivo al Bayern Múnich en los últimos metros del campo, y eso, indirectamente, condicionó su respuesta tras pérdida. Cierto también es que el peligro de Tigres no acabó de ser completamente real, pues solo disparó una vez a puerta en los 90 minutos del encuentro, pero no por ello puede decirse que los del Tuca Ferretti no compitiesen a pesar de la evidente diferencia de nivel. Ya en la segunda mitad, en un escenario ciertamente parecido a los primeros 45’, el Bayern consiguió adelantarse con suspense en un centro al área de Kimmich (otro más) que Lewandowski remató y Pavard selló como el primer y único tanto del encuentro. Ese gol trastocó anímicamente a Tigres UANL, aunque lo siguió intentando por medio de su mejor futbolista, André-Pierre Gignac, y desde ese momento el Bayern adoptó la mejor postura posible para dormir el encuentro sin invertir un desgaste extra: tener el balón, esconderlo y obligar a los mexicanos a esprintar de un lado para otro. Flick también jugó con los cambios, rotando a los cuatro atacantes que había empezado el partido para acabar con Jamal Musiala (izquierda), Corentin Tolisso (mediapunta), Douglas Costa (banda derecha) y Choupo-Moting (punta) en el 4-2-3-1 que sí mantuvo hasta el final. Tigres apretó en el descuento y Gignac tuvo la última en sus botas, pero el Bayern, para entonces, ya había agarrado con ambas manos un título que ya forma parte de sus vitrinas. Tigres UANL ya ha hecho historia convirtiéndose en el primer equipo de la CONCACAF en disputar una final del Mundial de Clubes. Y El Bayern Múnich de Hans-Dieter Flick ya tiene su sitio entre los mejores equipos de la historia de este deporte. Una trituradora que ya no se alimenta de rivales, sino de títulos. Y quiere más.

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Foto de portada: Daniel Hambury/Focus Images Ltd.

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1 comments

Las expectativas sobre los equipos mexicanos siempre han estado por encima de su rendimiento real. Pero es que para ser la primera vez que se clasifican para la final de un Mundial, tampoco es que los hayan recibido con alharacas en su país por el subcampeonato. Tan aficionados son allí a tildar de fracaso cualquier actuación de un compatriota, que muchos ni han tenido en cuenta que la derrota de Tigres fue por la mínima ante un equipo todopoderoso, que acaba de hacer historia siendo el segundo equipo en la “idem” en conseguir el sextete en un año.

No sé qué habría sucedido de haber conseguido la victoria frente al Bayern, supongo que todos se habrían 2subido al carro” de los campeones. Lo que más me ha sorprendido son algunas declaraciones señalando que no tiene objeto presentarse a este torneo cuando siempre gana el mismo, el representante europeo.

Frente a la falta de interés que este campeonato despierta en Europa, es destacable el comportamiento de los protagonistas sobre el terreno de juego. Aparte de un Palmeiras hundido en el encuentro por el tercer lugar, el resto afrontó la competencia otorgándole la importancia que merece. Impresionante el desempeño del Al Ahly, remarcables las reflexiones de su entrenador. Yo, desde luego, me “subo al carro” de seguirlo por MI cada año.

Gracias.

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