La misma piedra en el mismo sitio

Pep Guardiola, manager of Manchester City on the touchline prior to the UEFA Champions League Quarter Final match against Liverpool at the Etihad Stadium, Manchester.
Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072
10/04/2018

La Champions son momentos. Acciones muy concretas. Determinación en las dos áreas. Y ayer al Manchester City se le volvió a escapar entre los dedos una noche europea. El cuadro de Pep Guardiola fue claramente superior a su rival durante bastantes tramos del encuentro, especialmente en la segunda parte, pero el Lyon golpeó con contundencia donde más duele. El cuadro francés hizo saltar la sorpresa al espacio, desde un plan muy reactivo, asumiendo su inferioridad y compitiendo a partir de ella, y sacudió tres golpes decisivos a un Manchester City que volvió a hacer aguas sin balón en las zonas menos propicias para equivocarse. La Champions se le vuelve a escapar a Guardiola en Mánchester. Ya son tres temporadas consecutivas cayendo en cuartos. Y el diagnóstico sigue siendo el mismo, a riesgo de acusar el correspondiente desgaste: le sigue faltando calidad defensiva en las situaciones decisivas para ganar una Champions con su sistema.

El Manchester City fue de menos a más en el encuentro. O de menos a más y de más a menos, si se quiere ser más preciso. Guardiola sorprendió de inicio reproduciendo el mismo dibujo que empleó su rival, un 3-5-2 con tres centrales abajo, dos carrileros por fuera, tres centrocampistas en el medio y dos puntas arriba. Un sistema espejo. Una manera de contrarrestar las fortalezas del rival haciéndose muy parecido a él. Pero al City le costó cogerle el punto al partido. El primer tiempo del Olympique de Lyon no fue perfecto pero sí lo suficientemente bueno como pare competir en todas las fases del juego. Rudi García combinó sin la pelota diversas tipologías defensivas: mientras que los puntas, Ekambi y Memphis Depay, defendían desde intervalos la superioridad numérica con la que el City iniciaba todas sus acciones (al tener tres centrales); los tres centrocampistas del cuadro francés, Bruno Guimaraes -pivote-, Caqueret -interior derecho- y Aouar -interior izquierdo-, defendían en zona los continuos movimientos interiores de los futbolistas del Manchester City; y los centrales, esta vez en situación de ventaja numérica, marcaban de cerca a los dos atacantes de Guardiola, Sterling y Gabriel Jesus. Tras robo, como era de prever, la orden era clara: verticalidad y juego directo sobre puntas para atacar los espacios.

Manchester City 1 (De Bruyne 69′)
Olympique de Lyon 3 (Cornet 24′, Dembélé 79′ 87′)

MCI vs Away team - Football tactics and formations

El Lyon consiguió adelantarse primero en una de esas rápidas transiciones ofensivas. Golpeó a su rival en el mentón y después se defendió de una manera bastante eficaz. Rudi García le cogió el punto a los clásicos desmarques de continuación del City, esos en los que el receptor rompe siempre en diagonal (dentro-fuera o fuera-dentro) por delante del poseedor para garantizarle al sistema la profundidad necesaria en el último tercio. El carrilero del City fijaba siempre fuera, atraía a su par y activaba la ruptura del interior/punta al intervalo entre centrales o central-carrilero del Lyon. Pero el técnico francés entendió sobre la marcha que esa triangulación necesitaba una correcta activación de, como poco, otros tres futbolistas de su propio equipo. Ordenó a su carrilero apretar muy de cerca la recepción del futbolista exterior del Manchester City, el interior tenía la obligación de cerrar -generalmente perfilado- la salida hacia dentro de su rival y el central de ese mismo lado, también ladeado para no verse sorprendido por el control orientado de su par, debía anticipar la ruptura del delantero cuando el balón se movía en diagonal. El Manchester City solo encontró una zona desde la que atacar y girar el posicionamiento defensivo de su rival con (cierta) continuidad: la espalda de Denayer, central derecho, desde el desmarque de Sterling. Pero cuando la pelota llegaba a los pies del inglés, después de percutir el lado ciego del defensor, el Lyon conseguía responder con una cobertura automática en banda. El peligro era latente, pues además el City acabó mucho mejor la primera parte, acelerando cada vez más sus posesiones, pero el Lyon contestó de una forma proporcional a esa amenaza.

Al Manchester City le faltaba desborde, creatividad e imaginación en los últimos metros. Sobre todo al poseedor que recibía abierto, atraía al carrilero contrario y soltaba la pelota. Entró Mahrez por Fernandinho, con lo que Guardiola recuperó su habitual 4-3-3 con dos laterales, dos interiores y dos extremos. Y el City mejoró en consecuencia a raíz del cambio. La amenaza exterior ahora sí era real. Y la amplitud constante de los dos hombres de banda, con capacidad para superar y girar a su rival con balón al pie (en el caso de Mahrez), abrió un horizonte nuevo para los futbolistas que se movían por dentro. Por abrirles, de hecho, les abrió mucho más espacio. De Bruyne, que cada vez era más mediapunta (con Rodrigo y Gündogan mucho más juntos por detrás), y tuvo bastante incidencia en el sector izquierdo, no por casualidad la zona en la que más había flojeado el Lyon en la primera mitad, agarró el partido con su habitual jerarquía. Todo lo que tocaba el belga era sinónimo de peligro. No se escondió, se abrochó el brazalete de capitán y comenzó a tirar del carro hasta con los dientes. El Manchester City empezó a desbordar a su oponente en todas las zonas y en muchas alturas. Salía desde atrás, percutía en campo rival y llegaba al área con mucho peligro al tiempo que el Lyon se desmembraba en muchas partes. El partido parecía abocado a una remontada holgada por parte de los de Pep Guardiola, cada vez más insistentes, cada vez más dominadores, y el empate a uno abría otro escenario. Una acción en la que Sterling volvió loco nuevamente a Denayer, entre la ruptura y el posterior recorte, y que el propio De Bruyne ajustó con el interior del pie.

Pero todo lo que ocurrió a partir de entonces solo es posible en la Champions League. Rudi García retiró del campo a Depay, bastante activo en los apoyos y descargas (como ante la Juventus), para dar entrada a Mousa Dembélé. Y el Olympique de Lyon, acto seguido, volvió a aprovechar una de sus pocas salidas al espacio para volver a desequilibrar el resultado. Los de Rudi García estaban por delante con poco más de 10 minutos en juego. Pero 10 minutos en la Copa de Europa son un mundo. Y más en una eliminatoria que tan solo dura 90. El Lyon trató de defenderse con todo ante la vehemencia (cada vez más atropellada) de los de Guardiola. Pero en esas, ocurrió lo inenarrable. Sterling, que había sido uno de los mejores durante toda la noche, con todo a su favor, desperdició por encima del larguero una gran acción colectiva. Y el partido, de pronto, pasó del empate a dos al uno a tres definitivo. Falló Sterling en un área y falló Ederson en la otra. La pesadilla en la que tantas veces había insistido Guardiola durante los últimos días. Dos fallos que vuelven a condenar al Manchester City en la Copa de Europa. Y que, lejos de ser casuales, señalan una realidad obvia cada vez que el equipo se enfrenta a los momentos más crudos de la competición. El sistema de Guardiola, que esta temporada ha sido insuficiente para pelearle la Premier League al Liverpool, demanda una calidad defensiva sobrenatural (técnica y también mental) en una cuerda floja sin red.

Foto de Portada: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd

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12 comments

La gestion de Guardiola con el City es realmente patetica, llego para dar un salto de calidad y en 4 temporadas no ha podido llegar siquiera a semifinales de champions como si llego su antecesor Pellegrini.

Este tipo de comentarios, desde el respeto te lo digo, sobran. Leo y escucho mucha inquina hacia muchos jugadores, entrenadores, etc.. como si el fútbol fueran matemáticas y no un juego, al que puedes jugar con más o menos presupuesto, pero un juego donde hay un contrario delante.
Pep Guardiola lleva 8 títulos en 4 años en Manchester, ¡Ocho! Y está claro que su rendimiento ha sido “decepcionante” si nos enfocamos en la Champions. Ese salto de calidad lo ha dado porque antes también había los millones y no ganaban lo que ha ganado Pep en tan poco tiempo, creo recordar que ya es el mejor técnico por palmarés en su historia!! Y “solo” dos premiers, con record de puntos mediante, contra nada más y nada menos que Klopp, Pochettino, Mourinho etc.

No hace falta entrar en el juego de “este es mejor que aquel” para darse cuenta de lo que ya ha logrado Guardiola

Tu msmo aceptas que su rendimiento en champions es decepcionante, fin de la historia, el City ya ganaba ligas con Mancini y Pellegrini, seguramente menos brillantemente pero ganadas a final de cuentas, el gran objetivo de los grandes equipos europeos es la champions league.

Hay entrenadores que son fundamentalistas del sistema táctico o esquema y otros de la forma de juego. No soy muy fan de ninguno de los dos tipos. Pero si hay algo que creo, es que es más importante el esquema.
Y por otro lado también están los jugadores. Jugar de un estilo y/o elegir esquema de acuerdo a los jugadores que tengo, o adaptar a los jugadores al esquema o al estilo. Prefiero lo primero.
Obviamente no hay fórmula asegurada para el éxito. El fútbol además tiene cuota de azar, así también como de coraje y fuerza de voluntad, errores de jugadores, y errores arbitrales.
Yendo al grano, era inverosímil que el City ganara algo con la defensa que tiene, en cuanto al estilo de juego que quiere imponer. Klopp lo entendió, trajo a Virgil y acertó. En el City no, y además pagan millones por defensas mediocres, y terminan jugando centrocampistas de defensores y un mal lateral derecho de lateral izquierdo, y encima cambia el esquema.
Y por ahí se explica la temporada ciudadana (y en parte también la catalana, no puedo entender como Semedo, Langlet, Sergi Roberto, Umtiti o Junior Firpo sean titulares, a lo más les da para suplentes).
Culpa de los entrenadores? de los dirigentes que arman el plantel? Responsabilidad compartida. Pero quien finalmente tiene el abanico para elegir forma de juego, sistema y finalmente jugadores que lo interpreten, son los técnicos.
Un técnico con carácter y poder para tener (casi) lo que pida como el filósofo tiene más responsabilidad que uno al que la directiva le impone el plantel o el que llega con el plantel armado, sí que sí. Espero que ya se acabe la mentira.

¿cuándo reconocereis los fanáticos de Guardiola que estamos ante un entrenador más, que tuvo la gran suerte de estar en el momento y lugar adecuado para tomar las riendas de un equipo que aparece una vez cada 50 años? Basta ya de elevarlo a la categoria de Dios del futbol por favor. Igual de meritorio que el gran sextete de Guardiola fueron los años de Mourinho en el Inter, Heynckes en el Bayern, las sucesivas champions de Zidane en el Madrid y más extraordinario aún que todo esto me parece la Premier de Ranieri en el Leicester, o incluso el año de las dos finales del Athletic con Bielsa. Estamos hablando de un equipo con presupuesto ilimitado, que no ha conseguido pasar de cuartos con el supuesto mejor entrenador de la historia del fútbol para muchos, eliminado por equipos como Mónaco o Lyon. Pero eso sí, que bonitas quedan esas paredes entre centrales y laterales y esos intercambios de posicion de laterales interiores y porteros que se creen mediocentro. En fin, otro inventor del fútbol como el próximamente destituido entrenador del Barcelona.

Para mi la clave estuvo en ese sistema espejo con el que comenzó el partido, específicamente en la posición de De Bruyne: en un primer momento parte por la derecha como volante, recostado en banda y aprovechando la ausencia de un extremo (Gabriel Jesus no cae como sí lo hace Sterling). Los tres centrocampistas del OL formaron exactamente igual, con Aouar más liberado, en este caso por la izquierda (el lado de De Bruyne, al que realizó un seguimiento intensivo). El mejor momento del City fue cuando cambió de perfil a De Bruyne con Gundogan: el OL dejó de detectarlo y empezó a acumularse con Sterling y Cancelo en banda izquierda.
El City se acabó cuando propuso la defensa de 4, a lo que Rudi Garcia, perro viejísimo, respondió planteando exactamente el mismo esquema justo tras el gol citizen. El cuadro inglés consiguió mucha ventaja cuando los esquemas estaban desparejados pero se complicó la vida cuando volvieron a estar simétricos. Un partido probablemente ganado por el entrenador francés pero ojo, también ganado por el nivel defensivo individual de este City, muy lejos del resto de aspirantes al título.
Para terminar, estoy de acuerdo en la crítica a Guardiola que algunos le hacen pero por razones diferentes: desde su estadía en Munich ha vulgarizado enormemente su propuesta, precisamente ha dejado de ser instransigente y radical para, en caso de necesidad, lanzar una balonazo para que la luche por alto… ¿Gabriel Jesús? Claro que ahora todo el mundo sabe como juegan los equipos de Guardiola y, lo que es peor para él, saben que replegando y corriendo al espacio como trotones tienen alguna posibilidad.

Vamos a festejar semifinales de champions como con Mouriño…. La semifinal del city de Pellegrini fue muy lamentablemente vergonzosa…

Pero al menos llego, desde que llego Pep al City 14 entrenadores han llegado a semifinales, es un fracaso que el no haya llegado

Demasiadas excusas para lo inexcusable, despues de 4 años con lo mismo. Varios apuntes:

1. En la primera media hora el City no tiene ni una ocasion.
2. El mayor volumen de ocasiones del City llego con el resultado en contra, lo cual es engañoso, ya que el rival, obviamente juega en funcion de sus necesidades.
3. Hablar de fallos del City con la bestialidad de dinero que ha gastado en cada atacante (Sterling, De Bruyne, G.Jesus, B.Silva, Mahrez…) y en cada defensa (Stones, Walker, Cancelo…) es grosero e insultante si tenemos en cuenta lo que ha gastado su rival.
4. Esta bien ultramotivarse y estudiar al Madrid al dedillo. Pero es solo una eliminatoria mas en el camino.
5. Ha cambiado medio equipo del que cogio. Capricho tras capricho a 50 millones minimo cada fichaje. Muchos de los cuales ni han funcionado.

Conclusion: Guardiola esta sobrevaloradisimo. Un entrenador que destrozo un equipo-apisonadora que dejo Heynckes, y que no ha superado a Pellegrini en champions en el City, ni tampoco ha dominado la Premier (Conte y Klopp le han pintado la cara, y Pellegrini ya gano una liga antes que el)

Que buena prensa tiene este señor hasta cuando pierde? Hay que ver… ahora Guardiola debe mirar el lado positivo. Si por casualidad el defensa no hubiese incomodado a Sterling y hubiesen marcado y hubiesen conseguido pasar a semifinales, el palizon que se iban a llevar era bueno…

Leo mucha crítica a Guardiola. La verdad es que creo que Guardiola es un entrenador fantástico, de los mejores de la historia. Creo que su influencia es incalculable.
Otro tema es los fichajes. Yo no sé si ficha él, o Txiki, o ambos… Pero los fichajes en la parcela defensiva son lamentables. Pagan millonadas por medianías, Laporte, Stones, Danilo, … Canceló es el único que me parece nivel Top. Como ha dicho Camilo, no puede ser que te gastes ese dinero y acabes jugando con dos laterales derechos y un mediocentro de central… Algo se está haciendo mal.

Heynckes era increible. Ojala volviese a entrenar. Sus equipos tenian un balance defensa ataque magistral

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