Dusan Vlahovic: un truco del sistema

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Dusan Vlahovic es la noticia más positiva de la temporada en Florencia. El delantero serbio, a sus 21 años (enero del año 2000), tiene una carta de presentación difícilmente mejorable: es el primer futbolista de la Fiorentina que realiza 17 goles en una misma temporada desde Giuseppe Rossi en la 2013-14. Palabras mayores. Y más teniendo en cuenta lo complicado que está siendo este curso en el Artemio Franchi. La Fiorentina ha realizado esta temporada una jugada cada vez más común en el Calcio actual: despedir al entrenador con el que arranca el curso (Bepe Iachini), contratar a un sustituto (Cesare Prandelli), despedir a este y acabar contratando nuevamente al primero; lo cual no habla demasiado bien de la planificación deportiva. La Fiorentina 2020-21 está siendo muy decepcionante a nivel de juego, resultados y sensaciones. El equipo no tiene aún asegurada su presencia en la Serie A para la próxima temporada, pues a estas alturas continúa mucho más cerca del descenso que de la mitad de la clasificación, pero ya desde hace semanas camina por un valle en el que su único objetivo es llegar al próximo mes de mayo sin demasiados sobresaltos. Lo más arriba que ha estado la Fiorentina en esta Serie A ha sido la novena plaza, y de ahí hacia abajo se ha movido en todas las posiciones sin llegar a dormir nunca una semana entera en el farolillo rojo. La temporada está siendo complicada en todos los sentidos, dentro y fuera del campo, y en estas solo un futbolista se ha rebelado contra las circunstancias. Vlahovic es el único que ha agarrado el timón ante la deriva.

Dusan Vlahovic es un futbolista que provoca un primer impacto visual por su propio cuerpo. El serbio es un delantero centro muy corpulento, muy alto y muy fuerte, que transmite una sensación engañosa a primera vista. El ‘9’ de la Fiorentina parece tosco por su propio tamaño, pues cuesta creer que con su estatura (1,90 metros) pueda mantener un equilibrio coordinado de todas sus extremidades al mismo tiempo, pero lo cierto es que con balón al pie se trata de un futbolista con bastantes posibilidades sin apenas espacio. Dusan Vlahovic ha hecho de su cuerpo una virtud. Al margen de su altura, el serbio, pese a su corta edad, está muy bien desarrollado muscularmente y esa dimensión es su mejor aliada en el césped. Vlahovic protege el balón con todo su cuerpo cada vez que recibe. El delantero serbio, acompañado habitualmente por un atacante mucho más móvil a su lado como es Frank Ribéry, actúa en esta Fiorentina como delantero referencia, puesto que es el encargado de fijar constantemente a los centrales del equipo rival, pero esto no quiere decir que viva aislado/desconectado del juego. De hecho, posee un índice considerable de participaciones por encuentro, pues promedia más de 30 toques cada 90′, y esas intervenciones, siempre por delante de la línea de balón, se producen indistintamente por dentro o por derecha (ya que Ribéry parte como delantero desde el perfil izquierdo), por arriba y/o por bajo, con un objetivo claro: juntar al equipo y hacerlo más profundo en campo rival. Ese es su juego.

Cesar Prandelli fue contratado a mitad de temporada y luego destituido. Foto: Stefano Gnech/Focus Images Ltd
Cesar Prandelli fue contratado a mitad de temporada y luego destituido. Foto: Stefano Gnech/Focus Images Ltd

Actuando como pieza más adelantada dentro del sistema, Dusan Vlahovic funciona como punto de apoyo en todas las circulaciones del equipo. Tanto en la descarga al primer toque, utilizando para ello el interior de su pie izquierdo, como en la recepción, el giro y la posterior conducción, que también sabe hacerlo, Vlahovic está dándole un mayor empaque al juego de la Fiorentina. El serbio es zurdo, y naturalmente la mayor parte de sus acciones trata de realizarlas con su pierna más hábil, pero el propio perfil (centro-derecha) que ocupa dentro del campo le obliga muchas veces a utilizar la pierna diestra para poner el balón en el área, por ejemplo, en línea de fondo, en situaciones en las que no tiene otra opción, y este tipo de recursos avala técnica, táctica y hasta mentalmente a un futbolista muchísimo más completo de lo que parece. No obstante, centrémonos en todo lo que Vlahovic es capaz de hacer con su zurda, que son muchas cosas, y todas ellas de bastante calidad. El jugador serbio, ya internacional absoluto con la selección de su país, es un delantero centro que maneja una gran cantidad recursos en multitud de escenarios. Colocando siempre el cuerpo entre su posición y la del defensor rival, haciendo con su espalda un escudo que no se resiente a pesar de los golpes, puesto que Dusan Vlahovic es capaz de mantener una estabilidad total en el contacto cuerpo a cuerpo, el ‘9’ de la Fiorentina consigue proteger el balón tras cada recepción como si le fuese la vida en ello. Es muy difícil quitarle el esférico a Vlahovic una vez lo tiene controlado, porque espacialmente domina como muy pocos futbolistas a su edad un perímetro realmente seguro que cuesta mucho superar o anular desde la fricción o la anticipación. Por arriba, ya sea de cabeza o con el pecho, y por abajo, donde tiene acciones con balón al pie que parecen sacadas directamente de un parqué de fútbol sala, Dusan Vlahovic es un delantero que necesita sentirse activo.

Más allá de las cifras, que evidentemente están siendo muy positivas (suma 17 goles y tres asistencias en lo que va de temporada), un aspecto que denota una clara evolución en el fútbol de Dusan Vlahovic es su toma de decisiones. El serbio, al que a veces (como a todos) le puede fallar cierta precisión en sus pases, tiene una capacidad de elección muy racional en todas las partes del proceso que componen su jugada: sabe dónde situarse, en qué momento acercarse al balón, qué hacer con él y cómo darle una nueva posibilidad a la acción después de su intervención. Vlahovic, como decíamos unas líneas más arriba, necesita sentirse constantemente activo en todas las circulaciones, y el equipo agradece que así sea, ya que de lo contrario (esta es otro clave dentro de su perfil) tiene una lenta y progresiva reactivación (física) que, en ocasiones, le lleva a quedarse fuera del juego. A todo esto, Vlahovic no es un delantero de una única dirección. Es cierto que la mayor parte de sus acciones se producen completamente girado de espaldas a portería, ofreciéndose en el apoyo, ganando la posición y juntando al equipo en torno a sus giros y/o devoluciones en campo contrario, pero también tiene capacidad para desmarcarse en los metros finales, y, reciba o no, hundir a los centrales del equipo rival, con el desconcierto que esto conlleva.

El Estadio Artemio Franchi, en Florencia, Italia. Foto:
La tribuna del Estadio Artemio Franchi, en Florencia, Italia. Foto: Sailko bajo licencia Creative Commons 3.0

Esa envergadura, claro está, es un filón en el juego aéreo. Lo es para recibir y descargar el fútbol de su equipo, como ya hemos destacado, y lo es a su vez para irrumpir en el área y rematar en el punto de penalti. Dusan Vlahovic es capaz de darle mucha potencia a sus remates de cabeza en el área, ya sea en una situación de centro lateral o en acciones a balón parado, y en ambas, además de la fuerza, tiene capacidad para colocar sus remates en cualquiera de las cuatro esquinas de la portería contraria. Una habilidad que se hace extensible a su pierna izquierda. En los metros finales, cada vez que encara la portería, Dusan Vlahovic es un futbolista muy difícil de controlar. Ya sea en conducción o en carrera, una vez alcanza un punto de velocidad óptimo entre su zancada y su corpulencia, el serbio se desplaza con una energía que levanta el viento a su paso. En ese sentido, respetando lógicamente las diferencias, Vlahovic recuerda a la potencia de Haaland. De hecho, dentro del área, el serbio está demostrando este año que le da igual ocho que 80. Tiene recursos para acabar sacando siempre el remate en situaciones de máxima complejidad, ya sea por la disposición rival y/o la situación del propio esférico, pues con su pie izquierdo encuentra el modo de contactar con el balón y darle la fuerza, la tensión y la colocación necesaria a un remate que, por una u otra cosa, siempre se aleja de la posición del portero. Aún es pronto para asegurar con total rotundidad que Dusan Vlahovic también es un bug dentro del juego, como pueden serlo el cyborg del Borussia Dortmund, pero la realidad es que esta temporada, en una Fiorentina que se lo está poniendo muy complicado a sus propios futbolistas, el serbio está demostrando que él también tiene algo trucado en su sistema.

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FICHA DEL JUGADOR
Nombre: Dusan Vlahovic
Edad: 21 años
Equipo: Fiorentina
País de nacimiento: Serbia
Posición: Delantero

Cada lunes, el análisis de un joven talento en edad sub-23.

– 19 de abril: Lukas Nmecha
– 12 de abril: Rafael Leao
– 5 de abril: Alexandru Matan
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– 22 de marzo: Bryan Gil
– 15 de marzo: Pedro Neto
– 8 de marzo: Jude Bellingham
– 1 de marzo: Jamal Musiala
– 22 de febrero: Matthew Hoppe
– 15 de febrero: Sergio Arribas
– 8 de febrero: Ozan Kabak
– 1 de febrero: Nicolò Rovella
– 25 de enero: Emile Smith Rowe
– 18 de enero: Ryan Gravenberch
– 11 de enero: Gianluca Frabotta
– 4 de enero: Curtis Jones
– 28 de diciembre: Wesley Fofana
– 21 de diciembre: Florian Wirtz
– 14 de diciembre: Illan Meslier
– 7 de diciembre: Jérémy Doku
– 30 de noviembre: Eberechi Eze
– 23 de noviembre: Darwin Núñez
– 16 de noviembre: Cristian Romero
– 9 de noviembre: Gianluca Scamacca
– 2 de noviembre: Rayan Aït-Nouri
– 26 de octubre: Giovanni Reyna
– 19 de octubre: Antony
– 12 de octubre: Matheus Cunha
– 5 de octubre: Tariq Lamptey
– 28 de septiembre: Dominik Szoboszlai
– 21 de septiembre: Marash Kumbulla
– 14 de septiembre: Adil Aouchiche

Foto de portada: lauren bajo licencia Creative Commons 2.0.

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