Ryan Gravenberch: la nueva generación

Ajax Amsterdam celebrating unofficial championship win after the Dutch Eredivisie match at Johan Cruyff Arena, Amsterdam
Picture by Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd +31655744888
12/05/2019

Ryan Gravenberch es un adelantado a su tiempo. Hablamos del debutante más joven en la historia del Ajax de Ámsterdam, y eso son palabras mayores. Gravenberch se estrenó con el primer equipo ajacied en septiembre de 2018, a los 16 años (y 130 días), en la Eredivisie 2018-19 ante el PSV, batiendo así el récord de precocidad del club del mítico Clarence Seedorf (16 años y 242 días). Y tres días después, en la Copa, le arrebató un segundo récord al propio Seedorf estrenándose como goleador en un encuentro oficial. Pero las hazañas de Gravenberch no solo se limitan al club. Con la selección neerlandesa, con la que todavía no ha debutado en el caso de la absoluta, se vistió de corto con la ropa de la sub-19 a los 16 años y con la sub-21, a los 18. Y en la EURO sub-17 que conquistaron los Países Bajos en ese mismo año 2018, Gravenberch era el cuarto futbolista más joven de aquel torneo. A sus actuales 18 años, el neerlandés ya es en un fijo para el entrenador que precisamente lo hizo debutar con el Ajax hace más de dos años. Erik Ten Hag conoce mejor que nadie las prestaciones y el potencial que tiene Gravenberch, y la apuesta, a tenor de sus prestaciones y el rendimiento de las mismas, está más que justificada.

Ryan Gravenberch es un centrocampista que proviene directamente del futuro. Físicamente, a pesar de su corta edad, ya está hecho para la élite. Técnicamente, posee una serie de virtudes diferenciales en el fútbol actual. Y tácticamente, llegando cuando ha llegado, se ha amamantado del juego directo y vertical de su equipo en un momento en el que los espacios a espaldas de la presión han cobrado un valor enorme en el desarrollo del propio juego. Ryan Gravenberch lo tiene absolutamente todo para convertirse de aquí a no mucho tiempo en uno de los centrocampistas más destacados del modelo dominante. El neerlandés es un futbolista diseñado para controlar el juego desde su recorrido. Mentalmente, está programado para repetir diferentes esfuerzos desde su posición en el centro del campo del Ajax de Ámsterdam. Y sus aptitudes casan a la perfección con la particular idiosincrasia de su entrenador. Con el Ajax ha debutado esta temporada en la Champions League, y ya ha jugado partidos importantes siendo clave para su equipo en todos ellos. Ryan Gravenberch está en el mejor sitio en el que podría estar en estos momentos de su carrera para seguir creciendo y evolucionando de manera óptima.

Erik ten Hag hizo debutar a Ryan Gravenberch con 16 años. Foto: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd
Erik ten Hag hizo debutar a Ryan Gravenberch con 16 años. Foto: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd

En el Ajax de Erik ten Hag, Ryan Gravenberch viene actuando con un segundo centrocampista a su lado. Davy Klaassen se desenvuelve como el pivote organizador del equipo, bajando asiduamente entre los centrales y responsabilizándose de los primeros pases en la fase de salida, en un rol mucho más posicional, mientras que Ryan Gravenberch tiene la clara instrucción de vivir continuamente escalonado por delante. El Ajax está jugando esta temporada en una especie de sistema 4-2-1-3 en el que el intercambio posicional de todos sus atacantes es muy constante a excepción de Antony, que juega generalmente muy abierto, a pie cambiado, en el sector derecho. El recorrido del propio Gravenberch en un escenario tan espontáneo y cambiante es fundamental para rellenar aquellas zonas que los Dusan Tadic, Quincy Promes, Zakaria Labyad y Sébastien Haller van permutando. Y el propio Erik Ten Hag está optimizando su despliegue dentro del sistema como elemento determinante en las distintas fases del juego de este Ajax. En este sentido, el físico de Gravenberch es muy particular. El chico, nacido en el 2002 en Ámsterdam, mide 1,90 y su cuerpo es más bien fino, aunque de un tiempo a esta parte se aprecia un claro desarrollo muscular mediante el cual ha ensanchado tronco y extremidades. Una evolución necesaria por las características de su juego, en absoluto pesante o condicionante con sus virtudes, que Ryan Gravenberch ha conseguido hacer valer como una certeza extra.

Contenido relacionado: Antony tiene más cara que espalda

El neerlandés es un centrocampista con múltiples funciones. Su principal cometido es acelerar e inclinar el juego de su equipo, pero para ello utiliza numerosos conceptos y recursos que aportan un valor diferencial en el sistema de este Ajax. Ryan Gravenberch es un futbolista orientado a recibir por delante de los primeros pasadores del equipo, aunque sus zonas de activación van cambiando (y adaptándose) a las circunstancias del propio escenario. Esta razón, que denota un conocimiento táctico reflexivo en sus acciones, algo muy positivo para la edad que tiene, explica a su vez la morfología tan extensa, dispar y asimétrica de sus mapas de calor/acción. Gravenberch es un acelerador del juego. Absolutamente todas sus acciones técnicas, ya sean pases, conducciones o centros, están pensadas para alimentar y potenciar el carácter ofensivo del equipo. Intervenga más arriba o más abajo, en función del posicionamiento defensivo de su rival, Gravenberch tiene bien interiorizado que su juego debe servir como lanzadera desde el perfil que normalmente ocupa, el izquierdo. No por casualidad, a pesar de ser diestro, Gravenberch se desenvuelve en este Ajax a pie cambiado. Si antes decíamos que una de las pocas posiciones inamovibles en el sistema de Ten Hag es la de Antony en derecha, puesto que el brasileño sí tiene una zona bien identificada de recepciones en su sector cerca de la cal, en izquierda, entre las diagonales de Promes y los apoyos de Tadic, la atmósfera es mucho más etérea. Y Gravenberch, en ese escenario, puede actuar con muchísima más autonomía de cara al área llegando desde segunda línea. Algo clave en el sistema de este Ajax.

Dusan Tadic sigue siendo importante en el Ajax. Foto: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd
Dusan Tadic sigue siendo importante en el Ajax de Ten Hag. Foto: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd

Hablar de Gravenberch es hacerlo de un futbolista con una conducción imponente. Subido a una zancada difícilmente defendible por la extensión de sus pisadas, Ryan Gravenberch es capaz de fijar, atraer y dividir a través de sus carreras para habilitar a un compañero en mejores condiciones dentro de las posiciones de ataque. Su fútbol, como venimos insistiendo a lo largo de este texto, es muy directo y vertical, y a través de esas acciones este joven neerlandés consigue darle mucho vuelo a las transiciones ofensivas del Ajax. Su pierna hábil es la derecha, y generalmente todas sus acciones trata de hacerlas con este pie, el cual le brinda un recurso de grandes garantías por el buen manejo que tiene de todas sus superficies (interior, empeine, exterior), aunque no es extraño verle utilizar la pierna izquierda para acompañar (toques tras control) o completar (pases tras recorte en los metros finales) acciones técnicas que demandan una respuesta rápida. Algo muy del fútbol de Ryan Gravenberch son sus controles con la pierna más alejada, perfilándose previamente entre la dirección del envío, el acoso del marcador y la salida más óptima de todas las posibles para que ese primer gesto con el que impacta el esférico se convierta en un recurso extremadamente útil para la eficiencia de su juego. De hecho, es muy común ver a Gravenberch retar a sus pares más cercanos desde el amago y el cambio de ritmo, acelerando en pocos metros para conducir, para superar y anular al acosador.

En los metros finales, especialmente en ataques mucho más posicionales, Gravenberch está aprendiendo a pausar su juego para darle herramientas al equipo desde la frontal. Si bien Gravenberch sabe manejarse en escenarios reducidos, tirando de calidad en el control que hace del esférico y utilizando sus propios brazos para imponerse el cuerpo, es un futbolista que sabe ocupar bien (sin balón) los espacios que se van creando entre las líneas y los intervalos del equipo rival, y tiene recursos para no ahogarse en ese tipo de situaciones, pero cerca de la corona del área su fútbol es (y será, puesto que es una de las cosas que se nota que está corrigiendo) mucho más eficaz si aprende a esperar su momento en el lugar correcto. Con el interior del pie derecho tiene un golpeo tenso y bastante preciso para buscar directamente portería o cargar zona de remate a través del centro. Llegar y no estar, es decir, irrumpir en la frontal de cara y no girado, que es lo que le ocurrió ante el PSV recientemente, potenciará su juego hasta límites insospechados en todos los sentidos.

Ryan Gravenberch ya está asentado en el sistema de Ten Hag. Foto: Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd
Ryan Gravenberch ya está asentado en el sistema de Ten Hag. Foto: Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd

Porque el neerlandés posee una respuesta rápida y eficaz tras pérdida. Su activación en esta fase del juego es inmediata. Y aunque a veces incurra en faltas (algunas, evitables) en su intento por recuperar pronto el balón y reiniciar los ataques, al Ajax le compensa enormemente la predisposición con la que Gravenberch opera también sin balón. Además de conductor y lanzador de los ataques de su equipo, Ryan Gravenberch es un buen recuperador del juego. Su influencia es extensible a todas las alturas dentro de su perfil, para recibir y salir ante presiones adelantadas, para recibir y acelerar a media altura y para sumar presencia y creatividad en los metros finales. Sus piernas son dos tentáculos capaces de esconder el balón tras control, cambiándoselo rápidamente de una a otra, y de absorberlo hasta recuperarlo neutralizando desde muy pronto las salidas al espacio del equipo rival. Gravenberch es el paradigma del centrocampista físico, táctico y bastante bien dotado técnicamente que ha llegado para quedarse. Y aunque aún hay muchas cosas en su juego que no conocemos, sobre todo sin balón, y que posiblemente él tampoco sabe que están ahí (al menos con el potencial con que podrían explotar), como sus rupturas/diagonales hasta la línea de fondo, Ryan Gravenberch actúa con la plasticidad y la elasticidad de Giannis Antetokounmpo dentro de la pintura. Dos jugadores superdotados físicamente, que han hecho de sus cuerpos (como si hubiesen sido creados en un laboratorio o directamente en una fábrica) una virtud para influir en el ataque y la defensa de sus equipos. Salvando las distancias, pues esta comparativa no atiende tanto al fondo como a las formas, y muy probablemente habrá especialistas en la NBA técnicamente más parecidos a nuestro protagonista, jugadores como Ryan y Anteto representan, a su manera, esa nueva generación que ya está revolucionando el panorama convencional en la élite.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

FICHA DEL JUGADOR
Nombre: Ryan Gravenberch
Edad: 18 años
Equipo: Ajax
País de nacimiento: Países Bajos
Posición: Centrocampista

Cada lunes, el análisis de un joven talento en edad sub-23.

– 11 de enero: Gianluca Frabotta
– 4 de enero: Curtis Jones
– 28 de diciembre: Wesley Fofana
– 21 de diciembre: Florian Wirtz
– 14 de diciembre: Illan Meslier
– 7 de diciembre: Jérémy Doku
– 30 de noviembre: Eberechi Eze
– 23 de noviembre: Darwin Núñez
– 16 de noviembre: Cristian Romero
– 9 de noviembre: Gianluca Scamacca
– 2 de noviembre: Rayan Aït-Nouri
– 26 de octubre: Giovanni Reyna
– 19 de octubre: Antony
– 12 de octubre: Matheus Cunha
– 5 de octubre: Tariq Lamptey
– 28 de septiembre: Dominik Szoboszlai
– 21 de septiembre: Marash Kumbulla
– 14 de septiembre: Adil Aouchiche

Foto de portada: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd.

Related posts

2 comments

Esas faltas evitables que comentas Adri, tienen como ejemplo más claro el partido ante la Atalanta. La primera es por cortar una contra en la que el Ajax tenía superioridad y el Papu estaba bien marcado.
Por el resto de aspectos (lo que pude ver ese partido y en resúmenes) lo tiene todo para ser un centrocampista dominante en todas (o casi todas) las facetas del juego. ¡Fantástico análisis, como siempre!

Esa rápida activación tras pérdida, que le permite al Ajax robar arriba y reiniciar sus ataques cerca del área, será mucho más positiva cuando acabe de controlarla completamente.

Gracias por estar siempre ahí, Quique. 😀

Deja un comentario

*