La gran noche de Neymar en París

Paris Saint-Germain players celebrate Pablo Sarabia scoring their second goal to make it Real Madrid 2 Paris Saint-Germain 2 during the UEFA Champions League match at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid
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26/11/2019

El PSG sufrió este martes la dulce derrota que todo el mundo querría para su equipo. Los parisinos perdieron ante el Bayern (0-1) el segundo partido de esta eliminatoria, pero el criterio que esta competición utiliza en caso de empate les ha permitido, de algún modo, vengarse de la final de la temporada pasada. La gestión que el PSG hizo este martes del encuentro fue inmejorable de principio a fin teniendo en cuenta la entidad y el nivel del equipo que tenía delante. Mauricio Pochettino, consciente de lo dificilísimo que hubiese sido resistir otro partido más en el área pequeña ante un Bayern herido por el resultado en contra, optó por desplegar en el Parque de los Príncipes una versión mucho más proactiva que en la vuelta ante el FC Barcelona o la ida de esta misma eliminatoria. El PSG quiso tener el balón desde el principio. Y de esta forma, adueñándose de la posesión e imponiendo así sus intenciones, el conjunto parisino consiguió minimizar desde el arranque cualquier intento de remontada por parte del Bayern Múnich. Paradojas de esta competición, eso sí, los dos partidos de esta eliminatoria los ha acabado perdiendo el equipo que más y mejores cosas ha ofrecido en los mismos. El Bayern, colectivamente, fue claramente mejor en la ida, pero terminó palmando, y el PSG, que anoche jugó mejor, cayó en un encuentro que perfectamente podría haber goleado. El duelo de este martes, en otro orden de cosas, reafirmó algo que ya sabíamos de hace tiempo: Neymar Jr. es el mejor futbolista del mundo. Esa mezcla tan suya de talento y personalidad es inigualable por cualquier otro jugador del planeta. Y ayer, pese a irse de vacío (con dos balones en el palo), volvió a demostrarlo.

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Los dos equipos, como ya destacamos en la previa, llegaban tocados al segundo partido de esta eliminatoria. Pochettino volvió a organizar a su equipo sobre el 4-2-3-1 habitual (que en la fase defensiva se transforma en 4-4-2), dando entrada nuevamente a Julian Draxler como extremo izquierdo y situando a Neymar (en la mediapunta) por detrás de Kylian Mbappé (delantero). Hasta ahí, nada nuevo con respecto a la ida, más allá de la reincorporación de Leandro Paredes al centro del campo (ausente en el partido de la ida por acumulación de tarjetas); pues la noticia no estuvo tanto en la forma como en el fondo. El PSG adoptó de partida una postura muchísimo más proactiva que en Múnich. Es cierto que sin balón, cuando le tocó defender, el equipo se volvía a reorganizar de manera muy rápida en un 4-4-2 a media altura (con Neymar y Mbappé en la primera línea) que no presionaba directamente sobre el poseedor del equipo rival, aunque sí pretendía posicionarse lejos de la portería de Keylor Navas en cada reinicio del Bayern, pero con la posesión en su control la idea fue tan inteligente como efectiva. El PSG, en este guion de partido, asumió riesgos a la hora de llevar a cabo esta estrategia, ya que pretendía juntar muchos pases a poco ritmo cerca de su área para absorber la presión de un equipo que aprieta siempre con un convencimiento total, y, de esta forma, una vez atraído ese esfuerzo defensivo, girar el posicionamiento de todo el Bayern Múnich con pases tensos y directos a la espalda de sus mediocentros, porque en esta zona empezó a asomarse un Neymar realmente imparable en todas sus acciones.

PSG 0
Bayern Múnich 1 (Choupo-Moting 40′)

Bayern-PSG vs Away team - Football tactics and formations

El brasileño se exhibió plenamente. Neymar hizo de todo este martes ante el Bayern Múnich, salvo lo más importante, eso sí, que es ver la portería. Y no por falta de ocasiones, que conste. Neymar mandó dos balones al palo en la primera mitad y falló varias llegadas a lo largo del encuentro, pero esto no tiene por qué estar reñido con la valoración global que merece realmente su figura. De hecho, su actuación sirve para darle aun más valor a lo conseguido durante estos años por Leo Messi y Cristiano Ronaldo, que, además de ser los mejores, los dos han estado muchísimo tiempo siendo también los más determinantes. Con Neymar, por tanto, recibiendo bastante liberado en cualquiera de los tres carriles, puesto que iniciaba una jugada por derecha, por ejemplo, la acababa por dentro, y a la siguiente aparecía en el sector izquierdo, girando con sus apoyos la presión ineficaz de los alemanes, el PSG pasó a controlar el escenario a través de un plan que le daba a sus tres mejores hombres (Neymar, Mbappé y Di María) la posibilidad de atacar corriendo dando riendo suelta a su creatividad y las sinergias que ellos mismos se han generado. La única norma que Mauricio Pochettino le puso a sus atacantes es que actuasen todo el tiempo con los tres carriles ocupados. La amplitud en los ataques era innegociable, y por ahí empezó a descoserse un Bayern que, claramente condicionado por la urgencia del resultado en contra, volvió a sufrir nuevamente en la transición a campo abierto, como ya hemos analizado.

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La intención de Neymar era clara tras cada recepción entre líneas. El brasileño, bien alimentado por el doble pivote formado por Leandro Paredes e Idrissa Gueye, recogía el balón, lo protegía, superaba a su par más cercano y lo ponía al hueco de inmediato para la carrera al espacio de un Kylian Mbappé muy dominante a campo abierto. Sin embargo, el PSG no consiguió golpear primero en el resultado y el Bayern Múnich se sirvió de un balón en el área para demostrar que no necesita nada para ver portería. El gol, como en el duelo de ida, fue de Choupo-Moting, que volvió a ser titular debido a las bajas de Robert Lewandowski y Serge Gnabry (que es quien podría haber sustituido al punta polaco jugando de falso ‘9’, como en la selección alemana). Sea como fuere, con el PSG siendo superior en el encuentro y el Bayern por delante en el resultado, el duelo se fue al descanso y tras ello, por la lesión de Abdou Diallo, el primero en mover el banquillo fue Mauricio Pochettino. La entrada de Mitchel Bakker no cambió nada a nivel de sistema, puesto que el neerlandés ocupó el lateral izquierdo de la defensa, pero el duelo sí tuvo en ese tramo un punto de oscurecimiento que benefició claramente al interés parisino. A pesar del resultado, el Bayern Múnich se quedó muy lejos en todo momento de sitiar con total despotismo el área defendida por Navas. Kimpembe y Danilo, los dos centrales del PSG, estuvieron muy activos durante toda la noche para despejar todo lo que caía en el área, pero el cuadro alemán no amenazó tanto (ni en calidad ni cantidad) como se podía haber previsto, aunque evidentemente las bajas de Lewandowski y Gnabry tuvieron su peso en un Bayern lentote.

Mauricio Pochettino vuelve a unas semifinales de la Champions, esta vez con el PSG. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd.
Pochettino vuelve a unas ‘semis’ de Champions, ahora con el PSG. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd.

Flick reajustó el plan en la recta final, metiendo a Jamal Musiala en medio campo y retrasando por ello a Alaba al lateral izquierdo y a Lucas al centro de la defensa, pero la posterior entrada de Javi Martínez (para jugar como delantero centro) fue absolutamente reveladora con los problemas de fondo con los que llegó al equipo. Lucas Hernández, por cierto, completó una segunda mitad espectacular en todos los sentidos. Con y sin balón. El francés le cogió el pulso a Neymar, que ya no se volvió a ir de su marcaje en los metros finales, imponiéndose en varias situaciones al límite en el área de Manuel Neuer, y con el esférico en su pie izquierdo le dio al Bayern Múnich la posibilidad de crecer en campo contrario. Ahora bien, a los puntos el PSG fue superior en este segundo asalto. No ganó el partido, es cierto, pero el equipo de Mauricio Pochettino sí se lleva varias certezas que a estas alturas, ya en semifinales, valen su peso en oro. El PSG de Neymar, Mbappé y Di María ha acabado con el vigente campeón de Europa. Y eso son palabras mayores.

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Foto de portada: Kristian Kane/Focus Images Ltd.

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4 comments

Muy destacable el partidazo de Paredes – el jugador que le faltaba al PSG en los últimos años. En el medio campo el PSG tiene multitud de alternativas. Sigo viendo como su punto débil los laterales, ninguno de los 5 o 6 me convence.

Vaya dos actuaciones lleva Paredes en esta Champions.

La de ayer, partidazo, y la del Camp Nou. Muy meritorias.

La eliminatoria ha sido una oda al fútbol. Comparto lo que dice Eduardo sobre los laterales, aunque para las semis recuperarán a Florenzi, que estaba rindiendo muy bien en la derecha. Y a Marquinhos en el eje de la zaga.

Vaya por delante que esto es un ARTICULAZO!
De acuerdo en lo de Paredes. También pienso que Pochettino está consiguiendo un EQUIPO, por delante de individualidades, nombres y/o dinero que hayan costado y eso se está traduciendo en un bloque que van todos a una y todos tienen el mismo objetivo. Y en vestuarios donde hay tantos egos también hay que mencionarlo!

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