Italia se convence a sí misma

Lorenzo Insigne of Italy during the International Friendly match at the Etihad Stadium, Manchester
Picture by Matt Wilkinson/Focus Images Ltd 07814 960751
23/03/2018

Italia ha golpeado primero. La Squadra de Roberto Mancini goleó este viernes a Turquía (0-3) en el encuentro inaugural de la Eurocopa 2020, y lo hizo con plena autoridad siendo en todo momento mucho mejor que su rival. Italia se lleva de este primer partido conclusiones mucho más positivas a nivel individual que derivadas del propio juego, pues aún hay ciertos detalles que Mancini deberá ir puliendo con el paso del torneo, pero la sensación de superioridad fue mayúscula desde el arranque. Italia jugó bastante mejor que Turquía en todo momento y en todas las fases del juego, con y sin balón, y buena prueba de ello es el conteo final de ocasiones: la Azzurra remató 24 veces en todo el partido, ocho de ellas entre los tres palos (e hizo tres tantos), ante los cero disparos a puerta de los turcos a lo largo de los 90 minutos. El encuentro deja varios nombres a destacar por parte de los italianos, partiendo de un Lorenzo Insigne estelar en este rol de fantasista con el ‘10’ de Italia, pasando por un Domenico Berardi bastante extrovertido en el costado derecho, como acostumbra en el Sassuolo, y sin olvidarnos de los Leonardo Spinazzola, Manuel Locatelli, Giorgio Chiellini y Ciro Immobile.

Turquía 0
Italia 3 (Demiral 53′ pp., Immobile 66′, Insigne 79′)

ITA-TUR vs Away team - Football tactics and formations

Roberto Mancini planteó de inicio un sistema 4-3-3 que en la práctica se convirtió en algo más parecido a un dibujo con tres centrales donde Alessandro Florenzi se situaba en la salida de balón a la misma altura que Leonardo Bonucci y Giorgio Chiellini, Jorginho y Manuel Locatelli empezaron el partido situados en paralelo y Lorenzo Insigne (izquierda), Nicolò Barella (dentro) y Domenico Berardi (derecha) se repartían los tres carriles por delante de la línea del balón. Es cierto que a Italia le costó encontrar el modo de dañar a Turquía en los primeros compases con los de Senol Günes replegados en un 4-4-2 bastante claro. Las primeras posesiones de Italia fueron bastante estériles en este sentido, con muchos pases de seguridad, poco riesgo en zonas bajas y una dependencia extrema del desborde de Insigne en el sector izquierdo; pero fue entonces cuando Mancini realizó el primer ajuste en su pizarra y decidió adelantar la posición de Florenzi, que dejó de ser tercer central en la salida para actuar como lateral más puro (con mayor profundidad en el costado), e Italia consiguió ir explorando más espacios (y cada vez con mayor peligro) dentro del repliegue turco.

Siete de los 14 goles de Immobile con Italia han sido con Mancini. Foto: Stefano Gnech/Focus Images Ltd
Siete de los 14 goles de Immobile con Italia han sido con Mancini. Foto: Stefano Gnech/Focus Images Ltd

Si Italia, hasta ese momento, estaba disponiendo de posesiones lentas y en cierto modo previsibles, porque no conseguía atraer la presión de Turquía pero tampoco llevarla a un costado para hacerle daño en el contrario (a través del cambio de orientación de un lado a otro de Locatelli, que también pasó a lateralizar su posición en el sector izquierdo con el ajuste táctico de Mancini), y eso llevó a tomar malas decisiones en las posesiones, el reajuste dentro de la pizarra le permitió a la Azzurra ganar metros y mejorar la calidad de sus circulaciones. Lorenzo Insigne brilló con luz propia en el partido, tirando en todo momento del carro desde el sector izquierdo, apareciendo por dentro y entre líneas para hacer daño en las zonas intermedias del repliegue turco, e intentó hasta la saciedad un golpeó de balón muy suyo de rosca, con el interior del pie derecho, que al final acabó teniendo su premio en la acción del 0-3 definitivo. Turquía defendió cada vez más abajo, más cerca del punto de penalti, y ese posicionamiento tan hundido destapó algunas de las carencias técnicas (en cuanto a calidad defensiva se refiere) de esta selección. Malas posturas en el área, despejes fallidos y decisiones aun peores en su propio campo acabaron lastrando a una Turquía que deberá mejorar mucho de cara al próximo miércoles (que se medirá a Gales) para mantener viva su esperanza en esta Eurocopa. Günes introducirá cambios seguramente de cara a ese segundo partido, como podría ser la entrada desde el inicio de un Cengiz Ünder muy activo desde su entrada en la segunda mitad, mientras que Italia ha demostrado que tiene talento para darse tiempo a sí misma para ir poco a poco creciendo en la Eurocopa. La Italia de Mancini, la de Lorenzo Insigne, Domenico Berardi y Ciro Immobile, promete guerra.

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Foto de portada: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd.

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3 comments

Ciertamente Italia realizó un partido muy completo al que sólo le podrías echar en cara el que tardará tanto en ‘abrir la lata’. Turquía empezó defendiendo medianamente bien, tratando de no cometer errores pero a medida que pasaban los minutos se hacía más difícil pensar en ellos como un equipo con opciones de hacer algo a nivel ofensivo. Ya no solo por su disposición en él campos cada vez en un bloque más bajo, sino por la fantástica ubicación de los italianos para recuperar la pelota con rapidez.

Impecable el partido de Bonucci y Chiellini con la poca faena que tuvieron en defensa y dejando detalles de confianza rebosante en ataque: encontraron situaciones claras en balón parado y se atrevieron a crear superioridades en zonas más avanzadas con sus conducciones.

El resto, bien explicado, como siempre, en tu texto, Adrián.

Saludos!

No esperaba que ganase Turquía, pero sí que al menos plantase batalla. La superioridad italiana, sin hacer un partido excelso ni mucho menos, fue insultante. El debut soñado para cualquier selección.

Creo que todos esperábamos un partido inaugural mucho más igualado. La actuación de Turquía fue tremendamente decepcionante, sin un solo tiro a puerta en todo el partido y sin apenas ofrecer sensación de peligro. Es el que menos nombre tiene de la tripleta ofensiva, pero me gustó mucho el partido de Berardi: descarado, retando a su lateral, generando el primer gol y dando el penúltimo pase en el segundo.

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