Un carro, un barco y una cueva

Pep Guardiola lamentó la derrota, pero aseguró que todavía tienen mucho tiempo para poder cazar al Liverpool. Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd.

Carro. m. Vehículo con ruedas que se emplea para transportar objetos diversos o personas que defienden a futbolistas criticados. Aún puedes subirte al carro de Griezmann.

Barco. m. Embarcación de grandes dimensiones para transportar mercancías, viajeros o personas que apoyan una misma causa. Todavía hay sitio en el barco de Vinicius.

Cueva. f. Cavidad subterránea más o menos extensa, natural o construida artificialmente donde pasan meses y meses los aficionados más críticos. A ver si sales de la cueva cuando Guardiola gane la Premier.

Nos encanta defender a alguien. Somos yonquis de las causas perdidas. Hacemos revoluciones pequeñitas. ONGs de papel con gestos altruistas con los que hinchamos nuestro orgullo, como donar sangre de vez en cuando o echar unas moneditas. Pasa un poco con la inmigración, que nos gustan las historias de superación cuando ya están superadas. Spoiler: no, no eres el único que apoya a ese jugador. No, no estaba tan mal como decían.  No, cuando vuelva a fallar no dirás nada, solo lo defenderás cuando marque. No, el balón no le debe nada a nadie. El fútbol es lo contrario que los Lannister: nunca paga sus deudas.

El fútbol pertenece al mundo de los sueños, de las expectativas, nunca de la realidad. Imponemos a la verdad nuestras filias y nuestras fobias. Así podemos manipular la verdad hasta que sea lo que nosotros queremos. Como el que se hace una pizza al gusto: quítame un poco de esto, échame un poco de lo otro. El fútbol es miope y nos ponemos las gafas que nos interesan.

Esto pasa en parte porque es un deporte que se vive a corto plazo. Los análisis de un partido caducan más pronto que una mayonesa abierta. Normal, claro, porque hay que hacer un análisis en el minuto diez, otro en el veinte, otro al descanso, otro en el ochenta, otro cuando acabe el partido, otro dos horas después, otro antes del siguiente encuentro. Es fruto del aspecto caníbal inherente al deporte, y también de la necesidad de resultados permanentes. Ya, ya. Lo queremos todo ya.

Hace poco Umtiti era el mejor fichaje de invierno del Barça, después del partido contra el Granada era la ruina del equipo, y ahora yo qué sé. En la estación del aficionado pasan trenes todo el rato y siempre hay que coger uno. Me gusta o no me gusta. Pulgar para arriba o para abajo. Eres de los míos o no. Te subes al carro, no queda sitio en el barco, pa la cueva. Normal que hasta Zidane se harte.

En gran parte sucede esto porque el fútbol tiene una relación curiosa con la verdad. Una misma jugada, uno ver que es penalti y otra un piscinazo clarísimo. Es mejor ser de un equipo pequeño. Es mejor ser de un equipo grande. Este es buenísimo. Este no vale nada. El fútbol fue la primera fake new. No hay una verdad y entonces nos inventamos la nuestra.

El fútbol es nuestra mentira más creíble. Es la parte de ficción que nos permitimos. Despierta más ilusiones lo que no pasa que lo que sí. A veces hay que defender algunas mentiras, como negar la autoría de un cuesco o prometer que vamos a dejar de fumar. El fútbol es una de esas falacias que necesitamos para seguir adelante. Ya lo dijo Enric González que nos retaba a decir la verdad durante todo el día para que comprobásemos que, por la noche, nos habríamos quedado sin pareja, familia y trabajo.

Imagen de portada: Simon Moore/Focus Images Ltd.

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8 comments

Como siempre una gran reflexión. Muchas gracias. El fútbol como todo en la vida son sensaciones, gustos, percepciones. En cuanto a lo mejor es ser de un club pequeño porque tiene pequeñas espectativas. Unas Hurdes fc por ejemplo cuyo unico objetivo obviamente es un año y otro año también mantener la categoría en la 3 división Extremeña

Otro fantástico artículo, señor Vázquez. Estamos en el fútbol de los titulares de periódicos y de las “histories” de Instagram. Por eso MI es de vital necesidad. Un abrazo.

Que buena reflexión Sergio. En el fútbol creamos nuestra realidad alternativa continuamente. Y bueno, ahí es más fácil mentirnos y no tiene las mismas consecuencias así que… Su función cumple. Enhorabuena Sergio, abrazo!

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