Cerdeña, el nacimiento de una selección

Selección Cerdeña. Foto: FINS.

5 de junio de 1990. La selección inglesa comandada por Bobby Robson encaraba la recta final de su preparación para el Mundial de Italia 90 en la isla de Cerdeña, donde disputaría los tres partidos de la Fase de Grupos. Quedaba todavía una semana entera para el primer encuentro ante la selección de la República de Irlanda así que el conjunto de los Three Lions organizó un amistoso para desentumecer las piernas. La sede escogida fue el Stadio Comunale Tharros de Oristano, una pequeña ciudad situada justo a medio camino entre Alguer y Cagliari. El rival fue un combinado de jugadores sardos creado exclusivamente para la ocasión, dando así lugar al primer partido en la historia de la selección sarda. El encuentro empezó de una manera atípica; en el primer minuto de juego el centrocampista del Liverpool, Steve McMahon, se marcó un autogol como señal de advertencia a los hooligans ingleses: cualquier actitud violenta durante el torneo sería como meterse un tanto en propia meta. Pese a la ventaja inicial de los locales, Inglaterra hizo valer su manifiesta superioridad y el marcador final reflejó un contundente 2-10. El honor de marcar el primer gol en la historia de la selección de Cerdeña fue para Tomasso, aunque todos los focos estuvieran puestos en el único jugador profesional del conjunto sardo: Gianfranco Zola. El entonces campeón del Scudetto con el Nápoles jugó 60 minutos de aquel choque y, curiosamente, siete años después sería nombrado mejor jugador de Inglaterra.

Logo Cerdeña. FINS
El logo de la nueva selección sarda: Natzionale de Bòcia (La selección de fútbol en sardo), los Cuatro Moros y en el centro el árbol desarraigado.

Han pasado casi 29 años de aquel pintoresco episodio y justamente en el aniversario de tan ilustre partido Cerdeña disputó este domingo el primer encuentro internacional tras su resurrección. Fue ante la selección de Córcega, en la primera edición de la Copa Simeoni-Simon Mossa, con victoria para el combinado corso en la tanda de penaltis. Dicho trofeo recibe el nombre de Edmond Simeoni y Antoni Simon Mossa, referentes intelectuales del nacionalismo corso y sardo, respectivamente. El baptismo de la copa ya nos indica que estamos ante un nuevo caso de los que disgusta a los poco amantes de los cócteles hechos a base de fútbol y política. Sí, la confección de esta nueva selección obedece en una parte importante a la revitalización de un movimiento regionalista e incluso independentista sardo. No es baladí, pues, que el primer rival internacional escogido haya sido la vecina isla de Córcega, en palabras de los dirigentes de la Federatzione Isportiva Natzionale Sarda, un referente por llevar años de ventaja en su reivindicación identitaria ante la Francia continental. Tampoco es casual la elección de los colores para el uniforme de este nuevo equipo: el blanco y el verde. Esta combinación cromática mantiene reminiscencias con la Cerdeña de los Juzgados, los cuatro reinos que ocuparon la isla durante casi cuatro siglos y que para el nacionalismo sardo representan el periodo de mayor autonomía antes de su anexión en el siglo XIV a la Corona de Aragón. De hecho, además de lucir el emblema oficial de los Cuatro Moros, en la elástica sarda también hay espacio para el árbol desarraigado, el símbolo del Juzgado de Arbórea, el más próspero de los cuatro y el último en hincar la rodilla.

Selección Cerdeña 2 Foto: FINS
La selección de Cerdeña ganó 7-1 a un combinado de jugadores extranjeros en la primera aparición tras su refundación. Foto: Propiedad de FINS.

Así pues, este trofeo llega en el primer año de vida de la selección creada por la Federatzione Isportiva Natzionale Sarda, organización promovida en sus orígenes por el partido independentista Progetu Repùblica de Sardigna, cristalizando al fin la vieja aspiración de dar a luz una selección regional tras varios intentos fallidos. La historia que precede a este 2 de junio de 2019 nos deja algunos momentos cuanto menos sorprendentes, como por ejemplo el segundo partido amistoso que disputó la protoselección sarda. Fue en 1997, siete años después de aquel primer amistoso ante Inglaterra y el rival escogido fue precisamente Córcega. Gianfranco Zola repitió en el once sardo, pero en aquella ocasión el técnico Gustavo Giagnoni pudo contar con otros futbolistas profesionales como Gianluca Festa (ex Roma, Inter, Leeds) o Salvatore Matrecano (Parma, Peruggia, Nottingham Forest). El encuentro se saldó con un 1-0 obra del mismo Zola y ya que hablamos de uniformes, el de aquella Cerdeña de julio del 1997 fue totalmente rojo con una enorme bandera de los Cuatro Moros estampada en el pecho; eso sí, en su versión antigua a la reforma de 1999 con las cuatro cabezas mirando hacia el oeste y con la venda sobre los ojos en vez de en la frente como es hoy en día.

Cerdeña 1997. FINS
El primer partido contra Córcega data de Julio de 1997. Gianfranco Zola marcó el 1-0 definitivo. Foto: Propiedad de FINS.

Una selección sin equipo

Once años más tarde, en 2008, hubo otra tentativa digna de reseña. El empresario toscano Giampiero Sogus quiso tener un gesto con la tierra de su padre y decidió fundar en la población de Gonnosfanadiga la Lega Federale Calcio Sardegna a imagen y semejanza de la ya existente Lega Federale Calcio Padania. Dicho empresario convenció al alcalde de Gonnosfanadiga, Sisinnio Zanda, para que fuera su vicepresidente y de hecho hasta hizo un llamamiento público a algunos mecenas italianos como Silvio Berlusconi, Nicola Grauso o Renato Soru para que donaran 100.000 euros para el desarrollo del deporte en la isla. Sin embargo, su proyecto no cuajó y apenas pudo inscribir un equipo en un torneo amistoso celebrado en la Toscana compuesto por jugadores toscanos sin ningún tipo de relación con Cerdeña.

Cerdeña desestimó a última hora participar en la edición europea de CONIFA de este año celebrada en Nagorno-Karabaj.

Y nos vamos acercando a la fecha de hoy. Ya hemos comentado que el partido Progetu Repùblica de Sardigna impulsó el proyecto de un combinado nacional sardo, allá en 2012. Paralelamente, tras las inundaciones provocadas por el paso del ciclón Cleopatra, el periodista y narrador de los partidos del Cagliari, Vittorio Sanna, quiso organizar un encuentro entre un combinado de futbolistas sardos y la plantilla del Cagliari con el fin de recaudar fondos para la reparación de daños provocados por el desastre natural. Dicho partido nunca llegó a disputarse, pero de la filiación entre estos dos actores surgió el proyecto que en octubre de 2018 anunciaba que se inscribía como miembro de pleno derecho a la CONIFA, la Asociación de Federaciones no adscritas a la FIFA. Pese a los orígenes vinculados al partido independentista, desde FINS se insiste en que actualmente no quiere vincularse la creación de esta selección con el separatismo. El pasado 19 de marzo la refundada selección sarda disputó su primer partido, en el estadio Franco Frogheri de Nuro, ante un combinado de futbolistas extranjeros que juegan en Cerdeña. Este domingo tocó Copa y en la previa el capitán Claudio Pani, jugador del Sliema Wanderers de Malta, quiso hacer una reivindicación también futbolística: Los jugadores sardos tienen menos privilegios que los procedentes de otros lugares de Italia; el jugador sardo siempre despunta más tarde o para ser tenido en cuenta debe realizar milagros. En el grupo hay jugadores jóvenes que merecen grandes etapas, otros, tal vez, no han recogido lo que merecían. Espero que esto sea el inicio de un largo viaje. De momento, pese a una primera tentativa de participar en la edición europea de la Copa CONIFA este verano, la FINS ha desestimado finalmente sus planes al no poder garantizar la seguridad de sus futbolistas profesionales en Nagorno-Karabaj. No obstante, la intención del equipo sardo es participar en un futuro de las competiciones CONIFA. Veremos si finalmente esta aventura acaba como uno más de los episodios esporádicos sucedidos hasta la fecha o si realmente el combinado sardo va tomando cuerpo hasta convertirse en un equipo con un calendario estable. En cualquier caso, filias y fobias aparte, el fútbol nos abre una pequeña puerta para descubrir un poco de historia, cultura y política de esta maravillosa isla del Mediterráneo.

Foto de Portada: Propiedad de FINS.

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3 comments

Curioso el escudo y la selección sarda. ¿Los Cuatro Moros son los mismos que aparecen en uno de los cuarteles del escudo de Aragón?

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