Barcelona-Bayern: la prueba del algodón

Lewandowski es el máximo goleador de la Champions con 13 goles. Foto: Daniel Hambury/Focus Images Ltd

El Bayern Múnich ha sido el mejor equipo tras el confinamiento. El cuadro bávaro volvió a levantar Liga y Copa en Alemania, imponiéndose con bastante claridad sobre el resto de competidores, y para muchos es el gran favorito a levantar la Champions esta temporada. Volvió a aplastar al Chelsea en la vuelta de octavos, después de golear en Londres justo antes del parón por la pandemia, y esa victoria es tan importante por el fondo como por las formas. Primero, claro está, porque con ella el Bayern acabó de materializar su clasificación a la siguiente ronda; pero también porque con la misma demostró que sigue estando en un gran momento de forma a pesar de haber jugado su último partido ante el Bayer Leverkusen hace más de un mes. El Bayern quiere seguir siendo el gran coco de esta edición, pero para llegar a la gran final de Lisboa debe hacer antes obligatoriamente dos paradas. La primera, este viernes, ante el FC Barcelona. Un Barça al que, en cierto modo, puede favorecerle que las eliminatorias vayan a decidirse en un único partido, pero que llega a este encuentro ante el Bayern sin haber despejado aún demasiadas incógnitas.

El Bayern lleva ya tiempo con el modo apisonadora activado. Desde la llegada de Hansi Flick a su banquillo, el equipo bávaro ha vuelto a ser ese Bayern Múnich súper dominador del tiempo y el espacio. Recuperando para la causa un sistema 4-2-3-1 cada vez más en desuso en los equipos del primer nivel europeo, el Bayern encontró la fórmula gracias a su enorme dinamismo con el esférico. El equipo, de la mano de Flick, ha atacado y ha defendido desde la posesión. Siendo muy protagonista en todos sus encuentros, adueñándose pronto de la pelota para ordenarse a través de ella y defender a partir de la misma, durante estos meses el Bayern ha arrasado sin piedad con todo lo que ha cogido a su paso. Desde el buen juego de pies de su guardameta, Manuel Neuer, hasta lo bien que se han repartido el espacio Thomas Müller y Robert Lewandowski como futbolistas más adelantados del sistema, pasando por el ritmo y la profundidad de Alphonso Davies, la gran revelación de la temporada en la posición de lateral izquierdo, o el fluido entendimiento entre Joshua Kimmich y Thiago Alcántara, los dos mediocentros del equipo, el Bayern ha sido una pesadilla para todos sus rivales hasta el momento, tanto en Alemania como en la Champions, incluido el Chelsea. Pero el reto de este viernes son palabras mayores.

El Barcelona volverá a agarrarse nuevamente a Leo Messi. Foto: Ryan Dinham/Focus Images Ltd.
El Barcelona volverá a agarrarse nuevamente a Leo Messi. Foto: Ryan Dinham/Focus Images Ltd.

Porque el FC Barcelona no llega en su mejor momento a este partido, al menos en cuanto a sensaciones (intangibles) se refiere, pero un duelo ante Leo Messi, Gerard Piqué, Marc-André ter Stegen y compañía ya es otra historia. Y más en este formato en el que no hay lugar a la equivocación. El Barça llega de golear al Nápoles en la vuelta de octavos, siendo muy determinante en el área rival y apostando por un conservadurismo parecido al de Ernesto Valverde en tiempos pretéritos, pero este partido ante el Bayern será la gran prueba del algodón (para los dos equipos en realidad). Porque resulta obvio que al Barça no le dio anteriormente para competir en la Champions desde un repliegue medio-bajo, cediendo toda la iniciativa y orquestando un 4-4-2 en el que Messi y Luis Suárez deben jugar durante muchos minutos muy lejos del área rival, pero ante el Nápoles experimentó un recurso que le puede sacar del atolladero (al menos hasta que Ousmane Dembélé vuelva a recuperar el ritmo de competición). Frenkie de Jong fue, con permiso de Leo, el mejor futbolista culé en el encuentro ante los italianos. Actuó como interior izquierdo en el 4-4-2 en rombo de Setién, con Rakitic (y no Busquets) como pivote en mediocampo, y el neerlandés fue fundamental, con y sin balón, en las diferentes fases del juego. Intervino abajo, recibiendo varias veces muy cerca de centrales para responsabilizarse de los primeros pases del equipo y sortear la presión rival a través de su giro y cambio de ritmo; condujo a media altura, dándole oxígeno al Barça en situaciones de especial trascendencia; y se incorporó al ataque, especialmente al pico del área rival, desde donde su pie derecho, ya desde los últimos meses de Ernesto Valverde en el equipo, es un auténtico filón para cargar el área.

Lo lógico sería pensar que en el FC Barcelona-Bayern Múnich de este viernes el dominio será muy alterno entre los equipos. Dadas las circunstancias, tanto las actuales como aquellas que tienen que ver con la continúa evolución de este deporte, rara es la ocasión que un enfrentamiento de dos equipos de este nivel se desarrolla con un claro dominio de uno sobre otro. Habrá fases en las que ambos presionen, habrá otras donde uno espere un poco más que el otro y todas, claro está, estarán supeditadas al marcador en cada momento. El FC Barcelona ha recuperado una pieza valiosísima para esta recta final de Champions, como es Ousmane Dembélé, que no juega desde noviembre pero sí ha completado los entrenamientos previos con el equipo ya en Lisboa, y que podría ser ese puñal que dé coherencia al plan. Quien no estará es Samuel Umtiti, aún lesionado.

Hans-Dieter Flick, por su parte, no podrá contar con un futbolista capital en su once titular. Tanto por lo que representa como sobre todo por lo que condicionará el plan del Bayern Múnich. Benjamin Pavard es baja por una lesión en el tobillo, así que Joshua Kimmich deberá abandonar el mediocampo para regresar al lateral derecho. Algo que claramente puede trastocar la idea original de los muniqueses, porque los mejores partidos de esta temporada con Flick han sido, causalmente, con Kimmich en el doble pivote. Un FC Barcelona-Bayern Múnich a estas alturas también es un enfrentamiento entre dos de los máximos goleadores de la temporada 2019/20. Leo Messi, por un lado, autor de 25 tantos en 33 partidos de Liga, y Robert Lewandowski, por el otro, responsable de 34 dianas en 31 encuentros de Bundesliga. Pero el polaco va esta temporada a un ritmo apabullante en la Liga de Campeones: es el máximo goleador de la presente edición, con 13 goles (y 4 asistencias), 3 por encima de Erling Haaland y 7 por encima de Gabriel Jesus, Raheem Sterling, Dries Mertens, Harry Kane, Memphis Depay y Serge Gnabry. Ya tiene uno más que Messi la temporada pasada y no anda muy lejos de los 17 de Cristiano en la 2013/14.

Alineaciones probables: FC Barcelona-Bayern Múnich, viernes 14 de agosto, 21:00h.

FCB vs BAY - Football tactics and formations

Foto de Portada: Daniel Hambury/Focus Images Ltd.

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3 comments

En el papel, solo veo igualada la eliminatoria por el bajo ritmo que podría presentar el Bayern debido al parón luego de la final de copa. En todos los otros aspectos me parece un conjunto superior: idea de juego y el convencimiento de esta, dinámica, el peligro que significa Lewandowski y cómo lo apoyan los volantes en llegadas desde atrás.
Es verdad que cuando el Chelsea le movió la pelota en el último cuarto de cancha se desordenó un poco la defensa, sin embargo es el Bayern más contundente desde el que ganó el triplete y el con más recursos futbolísticos desde el último año de Guardiola.

El Barcelona por su parte, no tiene una idea de juego clara desde febrero y la condición física que mostraron ante Napoli -y en varios tramos de la temporada- es muy pobre, desde el minuto 70 estaban reventados (más si la comparamos con la del Bayern que no dejó de correr). La fortaleza mental de los culé también preocupa, no parecen haber superado los últimos dos papelones de champions y se puede ver en la cara de los jugadores en el gol anulado de Milik.
Por suerte esto es futbol y en un segundo todo puede cambiar. Esperemos sea un lindo encuentro que deje momentos para recordar más que solo lo atipico del torneo.

Los argumentos del Barcelona en ataque son muy escasos. Messi no puede sostener todas las jugadas de ataque. Frankie tampoco puede subir cada balón que pasa por sus pies. Un buen marcaje dejará a los blaugranas tocando insustancialmente hasta el infinito.
Puig y Fati podrían dar dinamismo, pero Setien está demasiado preocupado de defenderse.

La verdad es que ya llevo bastante sin ver un partido y no sé muy bien como llegan ninguno de los dos equipos, pero creo que será muy importante la salida de balón para los culés, ya que es un aspecto en el que venían presentando muchas dudas y el Bayern es un equipo que defiende muy arriba. Dicho esto, si el Barça logra superar esa presión y logra establecer la posesión en campo rival, creo que ahí pueden sacar provecho de un Davies al que por el momento hemos visto muy poco defiendo un ataque posicional.

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