Un chileno de Stoke-on-Trent

Foto Xavi Heras / MarcadorInt.

Terminaron las restricciones por la COVID-19 en Inglaterra al tiempo que empezó la Eurocopa. Poco a poco, la vida volvía a la normalidad. Íbamos a bailar, nos tomábamos unas cervezas en el pub y veíamos los partidos con amigos, con comida y con cervezas. Pasó también que hubo gente compitiendo por ver quién hacía la burrada más grande en la calle aprovechando que se jugaba un partido de la selección inglesa. Lo dicho, volvíamos a la normalidad. Gray falló al primer partido de no recuerdo qué día. Que se había quedado hasta tarde viendo a Chile en la Copa América. Jugaba Ben Brereton, un chileno de Stoke-on-Trent. ¿Y ese quién es?

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Aquel pensamiento ya lo tuvo la afición del Blackburn Rovers dos veranos antes. Habían fichado a Ben por siete millones de libras. Un pastizal para la situación del club y para el chaval. Entonces tenía 19 años y un puñado de goles en segunda división. Venía del Nottingham Forest, poco más se sabía de él. Quizá ocho goles en 53 partidos tampoco fuese la mejor carta de presentación. Le costó. La banda no era su hábitat natural, pero las oportunidades como delantero centro escaseaban. Tampoco las aprovechó. Con el tiempo, el recelo de la grada se agravó. En un encuentro copero en casa del Birmingham City, se marchó entre abucheos. Explotó y lloró. Todo apuntaba a una salida, pero se quedó. Tony Mowbray insistió.

El parón por COVID-19 de la 2019/20 le valió para revisar su juego. Lo hizo con su padre como ayudante, mejorando aspectos técnicos y fortaleció su físico. Llegó a la pasada campaña con ánimos renovados. Titular desde el inicio, fue asentándose en el once inicial del Blackburn Rovers. Ganó en confianza, y en diciembre ya había superado su mejor marca goleadora en el club. Las cosas iban bien a nivel individual y el equipo coqueteó con los puestos de promoción de ascenso en un par de tramos de la campaña. En una entrevista para la web oficial del club, a Ben le pidieron que contasen algo desconocido sobre él. Y Brereton destapó su segundo apellido, Díaz. Su madre se dedicaba al negocio familiar de comerciar con cerámica de joven, por ello llegó a Stoke-on-Trent desde Chile. Los potters, el apodo del Stoke City no significa otra cosa que los alfareros. En Inglaterra se asentó y tuvo un hijo. Nuestro protagonista. “Eso significa que puedo jugar con la selección chilena, ¿no?”

Mark Hitchen leyó dicha entrevista. El exojeador del Blackburn Rovers trabajaba para Football Manager, y añadió la doble nacionalidad de Brereton a la base de datos del conocido videojuego. Álvaro Pérez dirigía la selección chilena, virtualmente. En su partida decidió renovar su delantera y buscó futbolistas que reunieran las condiciones necesarias para convocarlo. Descubrió a Ben Brereton. Y debió irle bien, pues inició una campaña en redes sociales para llevar al jugador, al de carne y hueso, al mismo vestuario que compartían futbolistas como Claudio Bravo, Arturo Vidal o Alexis Sánchez. #BreretonALaRoja fue tendencia, y junto al reciente buen hacer del jugador del Rovers, valió para llamar la atención de la federación chilena. Ben Brereton pasó a ser Ben Brereton Díaz.

Stoke. Blackburn. Santiago.

Fue convocado. De nuevo, las dudas. Ben no conocía el idioma, no conocía la cultura y no conocía a nadie. Solo de verlos jugar por la televisión. Había estado en Chile por última vez cuando tenía seis años. Pero el vestuario lo acogió y le dio la bienvenida. Varios habían jugado en la Premier League y se encargaron de que Big Ben estuviera cómodo. Estuvo en el banco durante dos encuentros de clasificación para el Mundial, pero volvió a juntarse con la expedición chilena para la Copa América del pasado verano. Debutó saliendo del banquillo en el partido frente a Argentina. En el segundo fue titular, y marcó a los nueve minutos. En un contrataque, Eduardo Vargas le hizo llegar el balón con espacio y solo un defensa por delante. “¡Ben, Ben, Ben, Ben…!” repitió el relator de TNT Sports. El delantero se plantó en la frontal encaró y gol. “¡¡Ben y vino, Ben y vino, Ben y vino!! ¡GOOOOOOOOOOOOOOOL!”

Brereton Díaz dio una asistencia en el siguiente duelo, frente a Uruguay, y cerró el torneo como ídolo en el país de su madre. Anuncios, redes sociales, canciones, bailes… estaba en todas partes. Qué debut. Qué mito. Qué historia. Y no termina aquí. Le esperaban con los brazos abiertos en Inglaterra. Con 22 años, este chileno de Stoke-on-Trent tiene ganado muchos corazones en los hemisferios norte y sur. Camisetas del Blackburn Rovers en Santiago, banderas chilenas en Lancashire. Ben empezó el presente curso rezumando confianza por los poros de su piel. En el último partido de 2021, su año sin duda alguna, anotó su vigésimo gol de la temporada. VEINTE. En 24 partidos. En cinco meses. Los de Ewood Park son segundos en Championship después de una racha de nueve partidos sin perder. De siete victorias y dos empates. El campeón de la Premier League 1994/95 aspira a regresar a la máxima categoría de su mano. Por primera vez en nueve años.

Foto de portada: Xavi Heras / MarcadorInt.

Related posts

1 comments

Interesante, que gran historia. Suerte en el Blackburn y en la Roja al bueno de Ben Brereton Diaz. Mucha suerte y a ver si se anima y ficha por los Potter’s

Deja un comentario

*