Cinco conclusiones del fin de semana

Arsenal Aubameyang Focus

Lo bueno para el fútbol no puede ser lo malo para el Mundial de Clubes

Los defensores de la importancia del Mundial de Clubes nos encontramos con una terrible paradoja: cuando los resultados se supone que nos dan la razón, los detractores del torneo encuentran nuevos motivos para darle la vuelta a la tortilla e intensificar sus críticas. Es decir: que River Plate pierda contra Al Ain debería convencer a todos del crecimiento indiscutible del fútbol en el continente asiático y dar sentido a la apuesta de la FIFA por dar oportunidades a los clubes de todo el planeta y no sólo a los de dos continentes privilegiados. Sin embargo, estos resultados han tenido el efecto contrario: hemos escuchado y leído multitud de comentarios mofándose del torneo porque “el Real Madrid ha sido campeón ganando a dos equipos a los que nadie conoce”, argumentando además que este título tiene mucho menos valor que si la final hubiese sido contra River Plate. Pues no: tiene el mismo. Y lo tiene porque River no fue superior al Al Ain en semifinales y porque el Real Madrid se enfrentó en la final al equipo que más hizo durante estas dos semanas en Abu Dhabi por progresar hasta el último partido. El largo camino hacia un fútbol global equilibrado conlleva ver muchas finales aún en las que haya diferencias notables de nivel, pero debemos tratarlas como lo que son: partidos que definen títulos de prestigio y que entran en la historia del juego. Cambiar el discurso en función de quién es el europeo que juega es tramposo y deleznable. Que el Madrid haya ganado tres ediciones consecutivas derrotando en las finales a Kashima Antlers, Gremio de Porto Alegre y Al Ain tiene el mismo valor que si lo hubiera hecho frente a Atlético Nacional, Gremio y River Plate. Articular otro discurso significaría hacerle el juego a los elitistas que excluyen a los participantes en función de su procedencia. A.T.

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Shiotani, el gran descubrimiento en Al Ain

Aunque es probable que todos coincidamos en que el brasileño Caio fue el jugador que más nos gustó en el subcampeón Al Ain, el nombre propio que acabará siendo sorprendentemente destacado y recordado en el cuadro emiratí es el del lateral izquierdo japonés Tsukasa Shiotani, autor de dos goles y una asistencia a lo largo del torneo, además de participar activamente en otros dos. El reconocimiento internacional -con gol ante el Real Madrid incluido- le llega a los 30 años, por lo que difícilmente atraiga el interés de clubes de los grandes campeonatos europeos, pero redondea una carrera notable en su continente en la que ha levantado tres títulos de liga en Japón con el Sanfrecce Hiroshima y uno en los Emiratos Árabes con el Al Ain. Su influencia en el juego debe ser subrayada porque además partía desde un teórico inconveniente: es diestro y sus posiciones naturales antes de llegar al conjunto emiratí eran las de central o medio centro. Con la selección japonesa sólo participó en dos amistosos en 2014 y en los tres partidos de la fase de grupos de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016, donde fue uno de los tres futbolistas mayores de 23 años llamados para acompañar a los jóvenes. A.T.

El City pierde 2-3 el día que no juega Fernandinho

Fernandinho había sido titular en los diecisiete partidos de Premier League que había disputado el Manchester City y estuvo ausente por primera vez en la derrota de este sábado en casa frente al Crystal Palace. ¿Casualidad? Es cierto que el brasileño también jugó en las derrotas en Stamford Bridge y en la Champions frente al Lyon y también es verdad que el resultado final del Etihad tuvo mucho que ver con una eficacia extrema del rival (catorce ocasiones contra cuatro), pero el desenlace subraya aún más la vital importancia del ex del Shakhtar en la salida de balón y en el equilibrio para frenar contragolpes. John Stones jugó de medio centro durante los primeros cincuenta minutos de partido y resultó evidente que, pese a poder actuar en esa posición, no está al mismo nivel. El tropiezo inesperado del conjunto de Guardiola abre una diferencia de cuatro puntos a favor del Liverpool, algo impensable hace un mes, cuando el City lideraba la tabla y, pese a no disponer de una gran ventaja, daba la sensación de ser el favorito indiscutible para revalidar el título. A.T.

Fernandinho of Manchester City in action during the FA Community Shield match at Wembley Stadium, London Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 05/08/2018
Fernandinho se perdió el partido contra el Crystal Palace. Foto: Focus Images Ltd.

Aubameyang: de dos en dos

Pierre-Emerick Aubameyang marcó ante el Burnley su quinto doblete de la temporada. El delantero del Arsenal anotó los dos primeros goles del conjunto gunner en su victoria ante los clarets y se mantiene así como el máximo realizador de la Premier. Con 12 dianas después de 18 jornadas, nadie ha marcado más tantos que Aubameyang en la liga inglesa. Su aterrizaje en el fútbol inglés quizás ha pasado algo desapercibido porque el traspaso se produjo en el mercado invernal y el Arsenal no ha competido por ganar ningún título -y en el único en el que compitió, la Europa League, no pudo participar-, pero sus cifras son notables. En sus primeros 31 partidos de Premier, Aubameyang ha marcado 22 goles. Son los mejores registros en un goleador en la historia del club, por delante de los 17 tantos que marcó Henry en sus primeras 31 apariciones ligueras con el conjunto londinense. A sus 29 años, la presencia de Aubameyang en el área rival resulta intimidante porque rara vez perdona en el remate, no desentona en el juego de espaldas y todavía conserva una velocidad punta superior a la media en acciones a campo abierto. T.M.

Weigl busca su sitio en el eje de la defensa

Con una pareja inamovible en el doble pivote formada por Delaney y Witsel y con Mo Dahoud como primera alternativa en caso de producirse una baja, Julian Weigl ha pasado a desempeñar un rol absolutamente secundario en el Borussia Dortmund. El mediocentro internacional con Alemania no ha mantenido el nivel mostrado en su primera campaña en la élite y el buen rendimiento de su equipo le ha dificultado incluso más entrar en la dinámica colectiva. Este viernes disputó su cuarto partido en la Bundesliga -tercero como titular- y séptimo en lo que llevamos de temporada. Y le tocó actuar en una posición poco habitual para él, pues Favre lo alineó junto a Toprak en el eje de la defensa. Sin Akanji, Diallo ni Zagadou, Favre probó con Weigl en una demarcación absolutamente novedosa en un choque de exigencia contra el Borussia Mönchengladbach. El Dortmund ganó y Weigl no desentonó ante un rival que replegó muy atrás y generó pocas oportunidades de gol. Ante la necesidad que tiene Weigl para ver todo el campo de cara -le cuesta más girarse cuando recibe de espaldas o lo hace presionado por un rival-, también aportó una salida de balón limpia desde atrás. T.M.

Julian Weigl of Borussia Dortmund and Vedad Ibisevic of Hertha BSC during the Bundesliga match at Signal Iduna Park, Dortmund Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 14/10/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-161014-0154.jpg
Julian Weigl jugó de central contra el Borussia Mönchengladbach. Foto: Focus Images Ltd.
Textos de Axel Torres (A.T.) y Tomàs Martínez (T.M.). Foto de portada: Focus Images Ltd.

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9 comments

Respecto al Mundial de Clubes, el problema no lo veo tanto con que jueguen los campeones de las ¿6? -no estoy seguro ahora mismo- confederaciones. Pero lo de que haya un equipo invitado random que pueda alzarse con el trofeo sí me parece atentar contra el espíritu del torneo. ¡Un saludo y felices fiestas!

La suerte está echada. Si los medios tradicionales dicen que ya no importan los títulos nacionales y sí la Champions, así se reflejará hasta en la elección de los premios individuales. Si luego dicen que hace falta una “Champions” sin “ludogorets ni CSKAS” así será, porque lo que ellos dicen mana de los que deciden. Yo vi la final en mi Club rodeado de socios y la opinión era “casi” unánime (yo fui el casi).

FIFA no ha ayudado. Debió apoyar y asumir la organización de la Copa Intercontinental en su momento. Pero no, había que pasar la apisonadora, despreciar toda la historia que arrastraba ese torneo y crear uno nuevo que debía funcionar por el llevar el simple membrete de FIFA y el título de Campeón Mundial.
En su día se pudo hacer una previa para el resto de confederaciones y convertir la Intercontinental en una “final four” de prestigio. Se debió tener más tino en la elección de sedes y hacer evolucionar la competición hacia un certamen de 8 o 16 equipos en junio en años alternos a los de eurocopas y mundiales, contar con los campeones de la Liga Europa y Sudamericana… Se podían haber hecho muchas cosas… menos lo que se ha hecho. Que la Final del Mundial de Clubes comparta espacio en la radio con los partidos de La Liga, Premier… lo dice todo

Y no, no se puede hacer peor. De hecho hasta la propia FIFA se ha dado cuenta y reconoce ahora tanto el valor de la Copa Intercontinental, como la intrascendencia del formato actual. Y tanto es así que se plantea un cambio pero no sabe en qué dirección ir. Y esa es la diferencia entre la ECA y FIFA y UEFA, que mientras los primeros tienen muy claro sus objetivos y la forma de conseguirlos, los otros dos no saben a dónde van.

A mí me gustaría mucho un Mundial de Clubes al estilo de la Copa Confederaciones, con los 6 actuales campeones de la máxima competición continental, el actual campeón y el campeón de la la liga del anfitrión, y con un ciclo completo entre las 6 confederaciones, un formato con dos grupos, semifinales y final. El problema es que hay, al menos en el fútbol europeo, muchas competiciones, y no hay suficientes fechas libres más allá de algún verano que otro, a no ser que por “decreto” se dejen dos semanas libres de competiciones en diciembre o enero para poder disputar este torneo, y aún así seguirá siendo considerado un torneo menor, al menos entre los clubes europeos. Y no le veo muchas soluciones, al menos si se quiere mantener como un torneo anual.

Otras posibilidades pasarían por renovar las competiciones continentales para que, por ejemplo, las semifinales y finales se disputen en formato “final four” a partido único, que las competiciones coperas locales se obligue a que se jueguen todas las eliminatorias a partido único (que es algo que llevo años soñando que ocurra, de todas formas), o como apunta José Antonio, que se elimine la COnfederaciones (aunque creo que algo vi que ya no se iba a hacer) y en los años sin mundial y Euro se juegue un torneo de 12 o 16 equipos con los 2 últimos ganadores de o bien solo los campeonatos grandes, o incluyendo a al menos un campeón de las segundas categorías. De todas formas, lo veo muy complicado

Sobre el mundial de clubes, el problema es el fin con el que se construye este campeonato. Estoy muy a favor de dar visibilidad a todas las federaciones, pero la FIFA realiza esta competición en Arabia Saudí sólo por cuestiones monetarias. De todas formas, no veo forma de mejorar esta competición global mientras Europa siga copando el fútbol con sus enormes recursos.
Sorprendente lo del City. No encuentro explicación.

A fuerza de repetir las consignas de que el calendario está muy apretado y que hay que preocuparse más por la salud de los jugadores nos vamos creyendo razones que no persiguen más que la prevalencia de unas competiciones sobre otras; que es como decir que prevalezcan los intereses de unos sobre los de otros (o ya puestos el resto).
Los jugadores no pueden pretender cobrar 250.000 Libras semanales y descansar en Navidad y los entrenadores no pueden alinear al mismo once sesenta partidos que es lo que van a tener que jugar cada temporada los grandes clubes para mantener su nivel de ingresos.

Las federaciones siempre han creído que los clubes estaban para entrenar a sus jugadores de cara a las competiciones de selecciones nacionales. Los grandes clubes creen que todo debe confluir en ellos… y así.
Lo cierto es que las federaciones (nacionales e internacionales) no son entidades con ánimo de lucro, están para velar por el bien general del fútbol, no para hacer negocio.

Y es que con el cortoplacismo de los que quieren mantenerse a toda costa en sus lucrativos sillones federativos, los calendarios no se hacen por el interés deportivo y por la salud de los protagonistas del juego. Se hacen para favorecer a los grupos de presión que nos imponen partidos infumables mientras que no hay sitio para un Mundial de Clubes decente.

La solución es tan sencilla como elegir:
– El Mundial de Clubes cada dos años, antes y después del Mundial de selecciones nacionales. Cinco confederaciones (CONMEBOL y CONCACAF unidas), clasifican campeones de Champions y Europa League (4) y Libertadores y Sur-norteamericana (4); dos campeones del resto de confederaciones (6); vigente Campeón del Mundo y anfitrión (2). En total 16.
– Se eliminan las fases de clasificación para el Mundial de selecciones nacionales. Los equipos saldrán de sus propias campeonatos continentales. No hay “ventanas FIFA”, las selecciones competirán al unísono los miércoles o aprovechando cada fase final de cada copa continental.
– Sí a los JJOO. Los campeones continentales, el Campeón del Mundo, el Campeón Olímpico y el anfitrión.
– Sólo selecciones absolutas. Los campeonatos juveniles deben disputarse entre equipos de clubes. Eso sí, cada año.

Listo.

Feliz Navidad a todos (y sobre todo al encargado de marcadorint.com que nos sube las opiniones en un día tan señalado).

Veo bien el mundial de clubes de la FIFA, el unico momento donde casi se igualan las diferentes confederaciones, al que no le gusta esta claro quien es, el que “solo” quiere ver partidos de primer nivel competitivo, dejando a un lado la meritocracia, que pasa por ser lo que ha llevado al futbol al lugar alto que ocupa.

Yo le daria una vueltita mas…

Aun tiene difefencias, los equipos sudamericanos y europeos juegan un partido menos, entran directos en semifinales, para no incluir un octavo equipo, ya que entrariamos en disputa de quien tendria que ser, se podria hacer por merecimientos adquiridos en el ultimo mundial, es decir, para 2019, los equipos que entren directamente en semifinales podrian ser el campeon europeo, y el anfitrion, que han sido los finaliestas en 2018, aunque tengo que reconocer, que queda algo raro que el anfitrion sea el benficiado, pero es la formamas justa que se me ocurre.

A mi el mundial de Clubes me aburre, creo que el campeón europeo está muy por encima del resto y le basta tomarse media parte de cada partido en serio para ganar de calle.
Con la crisis económica de los clubes sudamericanos, todo lo que apunte maneras está en Europa antes de los 20 años, y sus plantillas se componen de jugadores locales de un nivel medio, veteranos y egresados. Esa es la realidad, y me disculpo de antemano si ofende.

Imagino que Guardiola está ahora mismo haciendo una lista de pivotes para intentar traer en enero. Tiene que estar acordándose de Jorginho, Fred…
Qué opciones veis factibles para competir con Fernandinho por ser el pivote del City? Si a Guardiola le llevan a Kimmich sería feliz

Yo soy otra de esas personas a las que no le gusta el actual formato del Mundial de Clubes. Tomando también como referencia las opiniones de los demás, yo haría que esta competición se disputase cada dos años, a final de temporada (del 15 al 30 de Junio). Es decir, que la transición de cuatro años en verano (y eliminando la Copa Confederaciones) fuese Eurocopa, Mundial de Clubes, Mundial se selecciones, Mundial de Clubes y renovarse así el ciclo. Incluso, tratarlo como si de un verdadero Mundial se tratase (en este caso clubs) y realizarlo con la misma periodicidad y con los últimos cuatro ganadores de cada confederación.

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