Cinco conclusiones del fin de semana

Cesc Fàbregas of Chelsea takes a penalty against Nottingham Forest during the FA Cup match at Stamford Bridge, London
Picture by Steve O'Sullivan/Focus Images Ltd 07572544769
05/01/2019

Una ovación que suena a despedida

Álvaro Morata marcó los dos goles del Chelsea en la victoria contra el Nottingham Forest. Ambos nacieron de las botas de Callum Hudson-Odoi, que sirvió dos centros fantásticos desde el sector derecho, una banda en la que está menos acostumbrado a jugar. Sin embargo, el protagonismo en el triunfo blue lo acaparó Cesc Fàbregas. El centrocampista español cumplió recientemente los 500 partidos en el fútbol inglés y este sábado se despidió de Stamford Bridge con una ovación por todo lo alto en lo que parece el preludio de su salida inminente del conjunto londinense. Sin apenas oportunidades a lo largo de la primera mitad de campaña con Maurizio Sarri, que lo ve como mediocentro y sustituto de Jorginho en su 4-3-3, Cesc apenas ha participado en seis partidos de Premier League y en otros 10 entre competiciones coperas y Europa League. Fue una de las noticias de una tercera ronda de la FA Cup que no faltó a su cita con sus habituales sorpresas: el Oldham (4ª) tomó Craven Cottage y eliminó al Fulham (1-2); el Huddersfield perdió en el estadio del Bristol City (1-0); el tercer clasificado del Championship, el Sheffield United, cayó en casa contra el Barnet (0-1), de la quinta división; y el Newport (4ª) sorprendió al Leicester (2-1). T.M.

Jesús Navas en la banda débil del Atlético

La fabulosa temporada que está firmando Jesús Navas en el carril derecho del Sevilla no es ninguna novedad, potenciado aún más si cabe por el esquema de tres centrales de Pablo Machín que le otorga todo el flanco diestro para que se incorpore y desborde, pero su actuación contra el Atlético de Madrid es el pretexto ideal para reivindicar su extraordinario rendimiento. Navas castigó permanentemente el lado más frágil de la defensa del Atlético, que volvió a recurrir a Saúl como lateral izquierdo ante las ausencias de Lucas Hernández y Filipe Luis. No solo sufrió Saúl para contener a Navas, especialmente en la primera mitad, sino que el (cada vez menos) improvisado lateral zurdo quedó más expuesto de la cuenta. El Sevilla quiso llevar la iniciativa y movió la pelota con criterio (muy buen partido de Banega) para, en un momento dado, volcar sus ataques por el perfil de Navas, que a menudo entraba en carrera. Lemar no fue riguroso en las vigilancias sobre el andaluz, que llegó una y otra vez en velocidad para desbordar y centrar al área. La jugada de toda la vida, que originó la mayor parte de las ocasiones de gol del Sevilla en el primer tiempo. Godín se hinchó a despejar balones colgados al corazón del área, aunque la insistencia del cuadro hispalense propició el 1-0 de Ben Yedder en una jugada iniciada por Navas en el sector derecho. Un golazo de falta de Griezmann dio vida al Atlético antes del descanso, momento en el que Simeone aprovechó para ajustar la defensa sobre Navas. El técnico argentino mandó a Koke a tapar la banda izquierda, por delante de Saúl, y frenó la hemorragia causada por el carrilero derecho del Sevilla en una segunda mitad sin goles en gran parte por el acierto de los guardametas Jan Oblak y Tomas Vaclik. T.M.

Jesús Navas brilló contra el Atlético de Madrid. Foto: www.sevillafc.es
Jesús Navas brilló contra el Atlético de Madrid. Foto: www.sevillafc.es

El problema del Madrid es que ya no es tan superior

Es evidente que algunos de los jugadores más importantes del Real Madrid están lejos de su mejor nivel y que el propio colectivo se encuentra a años luz de la brillante imagen ofrecida en su momento más esplendoroso (la segunda temporada de Zidane). Dicho esto, el partido de ayer ante la Real Sociedad no mereció perderlo. Incluso no se puede considerar que la actuación fuese mala, ya que generó muchas más ocasiones que el rival y hubo fases en las que parecía un milagro que la Real conservara su ventaja. Tienen razón, pues, tanto los que añoran el brillo de antaño como los que reivindican que se analice este último partido al detalle para comprender lo injusto del resultado. Ocurre que en Huesca, por citar un ejemplo reciente, sucedió al revés: ganó pese a que el contrario mereció empatar. El gran problema del Real Madrid es que ya no es tan superior como para ser ajeno a los vaivenes casuales del fútbol: aquellas circunstancias azarosas que inclinan las balanzas en los partidos bastante igualados. Cuando tenía los goles de Cristiano y el juego que generaban los hoy muy apagados Modric, Kroos y Marcelo, no había penaltis no pitados ni desaciertos en la puntería que lamentar. Por puro aplastamiento, se sobreponía también a ellos y acababa ganando incluso en las tardes en las que, como dijo ayer Solari, “todo se puso en contra”. A.T.

El portero suplente que detuvo tres penaltis a un equipo de Ligue 2

En otro contexto quizás no resultaría tan llamativa la clasificación del Marignane Gignac, un club de tercera división francesa capaz de eliminar al Clermont, club de la segunda categoría del fútbol galo. Sin embargo, su pase a través de la tanda de penaltis es particularmente meritorio si tenemos en cuenta que el Marignane Gignac fue capaz de resistir con un efectivo menos desde la expulsión de Julien Benheim en el minuto 27. El conjunto de los aviadores -conocido así porque en Marignane se encuentra el aeropuerto de Marsella- se repuso a la tarjeta roja directa del ex del Bastia y al 0-1 del Clermont, anotado antes del descanso. Consiguió empatar sobre la hora de juego y luego sobrevivió heroicamente gracias a una actuación épica de su guardameta suplente, Nicolas Zaccarelli. Titular inesperado por las circunstancias -el arquero habitual, el tunecino Samir Kouakbi, estaba lesionado-, Zaccarelli sostuvo al Marignane Gignac a lo largo de los 90 minutos del tiempo reglamentado, en la media hora suplementaria de la prórroga y también en la tanda de penaltis. Zaccarelli detuvo los tres lanzamientos del Clermont y culminó una tarde memorable en su primer partido oficial de la temporada 2018-19. El momento de gloria de la carrera de un portero que ya tiene 32 años. Fue una de las sorpresas del fin de semana, pero no lo única. La más estridente la protagonizó el Olympique de Marsella, zarandeado por el Andrézieux de la cuarta división. El Angers (contra el Viry Châtillon, de Sexta), el Nîmes (contra el Lyon Duchère, de Tercera) y el Montpellier (contra el Entente SSG, de Tercera) completaron el elenco de clubes de Ligue 1 eliminados ante oposición de categorías más débiles. T.M.

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Australia pierde en el inicio de la defensa del título

Lo fácil es echar de menos a los que, por un motivo u otro, no han acudido a la Copa Asia. Australia se atascó ante una ordenadísima Jordania en un estreno que sacó a relucir algunos de los defectos más marcados de los Socceroos. Sin Aaron Mooy falta un centrocampista que asuma la manija del equipo en la medular y dirija los ataques australianos. Luongo tuvo que asumir ese rol, bajando a recibir a menudo entre los centrales, y no terminó de sentirse cómodo en una zona en la que sus riesgos en ocasiones implican pérdidas en zonas delicadas. También extraña Australia la chispa que aportó Daniel Arzani en el Mundial como revulsivo, ese punto de electricidad y desborde que permitía intimidar a adversarios cerrados como el cuadro jordano. Y, por supuesto, costará reemplazar la garantía goleadora y la capacidad intimidatoria de Tim Cahill en el juego aéreo. Con pocas ideas en la creación, escaso desborde en las bandas y menos dinamita en el área rival, Australia amasó el balón ante Jordania pero apenas generó oportunidades de gol. Los Socceroos no pudieron neutralizar el tanto inicial de Bani Yaseen a la salida de un córner e incluso pudieron encajar una segunda diana de no haberlo evitado el larguero en un remate de falta directa. La victoria de Jordania (0-1) ante el vigente campeón es la gran noticia del primer fin de semana de Copa Asia, que también se saldó con el tropiezo del anfitrión ante Baréin en el choque inaugural (1-1 gracias a un penalty inexistente en los últimos minutos). T.M.

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Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

El único punto que podría añadir es la confirmación de que Coutinho es suplente en este Barcelona. El fichaje más relumbrante parece no encontrar el sitio en el 11 de Valverde.

Coincidiendo en el análisis respecto a Navas, creo que al Sevilla, más allá del acierto de Oblak -aunque destacó más para mí Vaclik- le faltaron recursos para encontrar nuevas vías de ataque una vez Simeone taponó la hemorragia que tenía en su costado zurdo. Primero con Koke y después con Montero y Vitolo. Navas no fue capaz entonces y el Sevilla se apagó. Quizás echó en falta algo más de un cansado Sarabia, pero parece evidente que los recursos desde el banquillo o no encajan en la idea o no están para cambiar el juego en pocos minutos. Necesita algo más para partidos y rivales precisamente como este.

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