Cinco claves tácticas del fin de semana

Jadon Sancho of Borussia Dortmund during the UEFA Champions League match at Wembley Stadium, London
Picture by Martyn Haworth/Focus Images Ltd 07463250714
13/02/2019

Qué buen futbolista es Jadon Sancho

Futbolistas como Sancho hay muy pocos en el mundo. Técnicamente siempre ha sido un jugador bastante bien dotado, capaz de driblar y superar con mucha determinación a pie natural, algo que escasea en la posición actualmente, teniendo en cuenta que muchos extremos han pasado a jugar a pierna cambiada fruto de la evolución que ha venido experimentando con los años el ‘9’ de toda la vida. Pero mentalmente, tras un parón que le ha hecho un flaco favor en lo deportivo a un futbolista que ya superó con creces los dobles dígitos (goles y asistencias) antes de la pandemia, Jadon Sancho se está mostrando más fuerte de lo que ya se le conocía. Los tres tantos conseguidos ayer ante el Paderborn pueden servirle de mucha utilidad, qué duda cabe, cosa que agradecerá enormemente su equipo en la pelea por la segunda plaza si le sirven al inglés para volver a coger altura, pero Sancho es un futbolista con personalidad. No tiene miedo al fallo, pese a que el físico no le esté acompañando en estos momentos, y por ello no dejó de intentarlo ayer mucho antes de celebrar su tercer gol ante los de Steffen Baumgart. Al Borussia Dortmund le costó algo más de lo previsto en su visita al Energieteam Arena. Condicionados, quizá, por la derrota del pasado martes ante el Bayern Múnich, un resultado que posiblemente ha arruinado sus aspiraciones de pelear por la Bundesliga, el primer tiempo de los de Lucien Favre ante el colista de la categoría no se caracterizó por ser su mejor versión. Ni con balón ni en consecuencia sin él. El Dortmund acabó goleando en la segunda mitad, en cuanto pisó el acelerador y empezó a mover la pelota con más velocidad que en la primera, pero el rendimiento exhibido durante los primeros 45’ debería hacer reflexionar a Lucien Favre. Porque sin Haaland (lesionado ante el Bayern Múnich), el encargado de fijar, mover y arrastrar a los centrales del rival para garantizarle tiempo y espacio a sus mediapuntas, y hasta que Sancho vuelva a alcanzar su mejor versión, el Dortmund demostró ciertas lagunas para competir en un escenario (con el rival replegado) que, viendo su calendario más inmediato (Hertha Berlín, Fortuna Dûsseldorf y Mainz 05), se le presentará en unas semanas trascendentales para certificar el último objetivo.

¿Quién puede parar al Bayern Múnich?

El Bayern de Hans-Dieter Flick ya ha vuelto a alcanzar el modo apisonadora que tenía antes del parón. Ante el Düsseldorf en su casa fueron cinco, y muy probablemente el resultado se quedó corto tras ser testigos de la enorme superioridad táctica, técnica y física que exhibió durante los 90 minutos. De nuevo sin Thiago, que sigue lesionado, y con Kimmich y Goretzka en el doble pivote, como el pasado martes ante el Borussia Dortmund, el cuadro muniqués se tomó muy en serio este partido ante un rival que luchará hasta el final por no bajar. Flick apostó desde el inicio por dos centrales zurdos en su defensa, algo raramente habitual para cualquier equipo, y la pareja tuvo un rol fundamental durante buena parte de la tarde. Tanto Alaba como Lucas Hernández, los dos zagueros que iniciaron el partido, se mostraron bastante proactivos a la hora de provocar desde el esférico en la salida de balón de su equipo. Conduciendo, dividiendo y habilitando a cualquier jugador que estuviese por delante de la línea del balón, ya fuese desde el pase vertical o el envío diagonal hacia fuera, los dos centrales del Bayern mantuvieron permanentemente activados los intervalos (entre interiores y pivote e interiores y volantes) que Müller, Gnabry y Lewandowski ocupaban en ataque. Esta situación, aprovechando que los dos interiores del Düsseldorf (Stoger y Morales) picaban constantemente el anzuelo al saltar a presionar directamente casi a la misma altura que su delantero (Karaman), le permitió al Bayern progresar directamente hacia el ataque sin apenas necesidad de apoyarse en sus dos mediocentros: encargados de atraer esa estéril presión rival. Al descanso, después de un vendaval incontrolable de ocasiones, pues el Bayern está atacando con los tres carriles ocupados, Flick decidió realizar diferentes pruebas en su pizarra y acabó el partido con Kimmich como central derecho. Pero lo más importante de este resultado, además del +3 que lo acerca cada vez más a su octava Bundesliga consecutiva, es que la pareja David Alaba & Lucas Hernández empieza a sumar horas de vuelo. Y este Bayern Múnich necesita centrales rápidos, agresivos y, especialmente, muy atrevidos.

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El Bremen de Kohfeldt sigue sumando

El Werder Bremen ha sumado siete de sus últimos nueve puntos. Con la victoria de esta jornada en Gelsenkirchen, y aprovechando el esperado tropiezo del Fortuna Düsseldorf en el Allianz y la derrota del Mainz 05 en casa ante el Hoffenheim, afronta este último tramo de la Bundesliga con una diferencia negativa de tres puntos con respecto a la salvación, pero con un partido aún por jugar previo al parón por la pandemia (ante el Eintracht Frankfurt, correspondiente a la jornada 24). Esa distancia se ha reducido en cinco puntos desde que volvió el fútbol a mediados de mayo, y el refuerzo emocional que ha experimentado el equipo con estos resultados es una evidencia cuando ahora se les ve jugar. El partido de este fin de semana ante el Schalke 04 tuvo dos partes muy bien diferencias de 45 minutos cada una. Un tiempo para cada equipo. El primero, donde el Werder Bremen decidió llevar una mayor iniciativa a través de la posesión, se desarrolló íntegramente sobre la mitad defendida por los de David Wagner. El Bremen, ante un equipo que defendió en un bloque medio-bajo, organizado en un 5-4-1 que por momentos fue un 5-3-2 cuando Schöpf saltaba a la misma altura que Gregoritsch, trató de acercarse a la portería de Nübel a través de un juego de posición que no fue lo más eficiente posible. El Bremen acabó ganando el partido, aprovechando un error bastante evitable de Todibo con el balón, corriendo al espacio y finalizando la ocasión con un disparo teledirigido de Bittencourt por encima del próximo guardameta del Bayern, pero su actuación, en términos puramente cualitativos, dejó bastantes detalles a mejorar en la pizarra de Florian Kohfeldt. La amplitud era permanente en la circulación del Bremen, los intervalos, en cierto modo, estaban ocupados y la fijación de la última línea era activa, pero en la práctica el juego de posición no le permitió atacar ni defender bien al equipo. La excesiva distancia entre las líneas, la baja calidad de la posesión (con pases demasiado forzados) y la escasez de rupturas por detrás de la defensa llevó al Bremen a atacar de una manera muy poco eficaz; y a defender más por las piernas que con la cabeza. En el segundo tiempo el guion fue radicalmente distinto. Al Bremen le tocó replegar cerca de su área y fue el Schalke, motivado por el 0-1 en contra, el que dio un paso al frente. Pero este escenario acabó de desnudar a los dos equipos. Si el Bremen no tiene un sistema defensivo demasiado fuerte, como se pudo comprobar en el 1-4 ante el Leverkusen, lo del Schalke 04 es otra historia aparte. Una en la que el equipo, si no reacciona pronto, corre el riesgo de escribir un final muy agónico.

Schalke 04 0
Werder Bremen 1 (Bittencourt 32′)

Schalke 04 vs Werder Bremen - Football tactics and formations

El Eintracht ganó pero no convenció

El Eintracht de Adi Hütter volvió a ganar en Bundesliga ocho jornadas después. Lo hizo fuera de casa, en la Baja Sajonia, en el Volkswager-Arena de Wolfsburgo, tras más de tres meses (teniendo en cuenta los dos que ha estado parado el fútbol) sin sumar tres puntos en liga. Una victoria que le permite coger aire en la parte baja de la tabla. Y que el Eintracht consiguió a pesar del buen partido que hizo su rival en casa. Con Kamada como mediapunta de un sistema que volvió a atacar con André Silva y Gacinovic como pareja de atacantes, como el fin de semana pasado ante el Bayern Múnich, el Eintracht se mostró sumamente eficaz con los pocos errores que le concedió el Wolfsburgo: un penalti cometido por Pongracic y un despiste defensivo de Brooks dentro del área. Los dos únicos errores de los centrales del Wolfsburgo durante todo el partido. Porque a pesar del 1-2 definitivo, el Eintracht no fue mejor que los de Oliver Glasner; pero sí supo golpear en los momentos clave. Las dos únicas ventajas que encontraron los de Hütter a través del juego nacieron de la verticalidad de Kostic en banda izquierda, en su uno para uno con Mbabu, y de Kamada dentro del carril central, en los pocos intentos, eso sí, que pudo correr por detrás de los dos pivotes del Wolfsburgo. El resto del tiempo, el balón y el espacio pasaron a ser propiedad local. El Wolfsburgo de Glasner es un buen equipo. La idea que practica es muy coherente con los futbolistas que dispone. No es un equipo que vaya especialmente sobrado de calidad técnica, y por ello necesita que todas sus posesiones incrementen mucho el ritmo por encima de la línea divisoria. Con un ‘9’ tan corpulento como Werghost, ideal para volcar el juego directo y progresar a partir de sus descargas, dos pivotes tan trabajadores como Arnold y Schlager, futbolistas habilidosos como Brekalo y Steffen y dos centrales de contacto, agresivos a campo abierto, el Wolfsburgo, que deberá pelear hasta el final por la sexta plaza, es uno de los equipos más atractivos de la Bundesliga 2019/2020.

¿Quién es ese chico del Leverkusen?

Florian Wirtz cuenta con apenas 192 minutos en la máxima élite, pero nadie lo diría. El jovencísimo futbolista alemán debutó hace unos días con el primer equipo tras este largo parón por la pandemia, y este viernes en Friburgo volvió a repetir titularidad en el Bayer Leverkusen de Kai Havertz. Jugando desde la derecha a pie natural, siendo diestro por naturaleza, el chico de Pulheim, un municipio situado en el distrito de Rin-Erft, en Renania del Norte-Westfalia, se ha ganado la confianza de Peter Bosz gracias a sus buenas actuaciones ante Werder Bremen, Gladbach y Friburgo. Han sido sus tres primeros partidos en Bundesliga, dos como titular y uno desde el banquillo, aunque aún no ha completado 90’ seguidos sobre el campo, pero la impresión que ha dejado hasta el momento no desmerece en absoluto el rendimiento de sus otros diez compañeros sobre el campo. Florian Wirtz tiene personalidad. De eso no cabe duda. Y una calidad muy interesante para el fútbol de máximo nivel. Sus controles, sus recortes, la manera en que abandona la banda para jugar dentro del carril central y finalizar las ocasiones desde fuera del área no son las del clásico extremo que sube la banda y centra desde línea de fondo, a pesar de estar partiendo desde el costado. Un atrevimiento en todas sus decisiones que el pasado viernes en Friburgo, escapando de la cal para que Amiri (esta vez como carrilero derecho) subiera y ocupase ese espacio, le permitió al Leverkusen jugar con la verticalidad que demandan sus posesiones. El partido lo acabó resolviendo el de siempre, Kai Havertz, que además del gol debió retirarse lesionado por un fuerte golpe con un rival, y la victoria permite seguir soñando al Leverkusen con la Champions 2020-21, pero por lo pronto Bosz se ha encontrado por el camino a un futbolista que le aporta cosas diferentes a las de Bailey y Diaby. Y para suerte de Wirtz, al neerlandés no le tiembla el pulso con los jóvenes.

Foto de Portada: Martyn Haworth/Focus Images

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2 comments

Me encantó el partido de Florian Neuhaus (dejando a un lado su buen gol y su casi golazo desde el centro del campo) ante el Union Berlín. Le esperaba en uno de los 5 partidos. ¡Excelente artículo de nuevo Adrián!

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