Cuando el corazón no basta

Inaki Williams of Athletic Bilbao during the Pre-season Friendly match at the Aviva Stadium, Dublin
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05/08/2017

El Athletic recurrió a la épica y al orgullo para tratar de voltear una eliminatoria comprometida tras la visita a Marsella (3-1). En la previa, diferentes estamentos del club vasco habían incidido en el valor de la localía y ensalzado el amor propio del equipo para alimentar la llama de la esperanza. Todos enviaron mensajes optimistas para enganchar a la afición e intentaron crear un ambiente positivo alrededor de la plantilla; lo habitual antes de un encuentro a cara o cruz. El plan trazado con antelación no admitía demasiada discusión atendiendo a la realidad futbolística de los bilbaínos: atosigar al máximo a un Olympique un tanto cohibido lejos del Vélodrome –al menos así había sucedido en varios de sus desplazamientos más recientes– hasta arrinconarlo en su propia área y que los goles pudiesen caer por su propio peso. 90 minutos después, el corazón y las ganas de agradar se mostraron como dos argumentos estériles frente a un rival más fluido y capaz con la pelota en los pies. El Athletic podrá agarrarse a las ausencias de futbolistas fundamentales (Iñigo Martínez, Raúl García o incluso Iker Muniain) para justificar su inoperancia y también a las lesiones sufridas en el primer tramo del choque (Mikel Rico y Yeray) pero, sin embargo, la falta de criterio y alternativas a la hora de gestionar el esférico en campo contrario resultó un muro demasiado alto de escalar por un equipo carente de confianza.

José Ángel Ziganda, técnico del Athletic: «Con el 0-0 intentas estar para coger la iniciativa, pero hay que reconocer que el OM ha sido mejor equipo y superior. No hemos sido capaces de ponerles en duda, que es lo que queríamos».

Athletic Club 1 (Williams 74′)
Olympique de Marsella 2 (Payet (p) 38′, Ocampos 52′)

OM vs Athletic - Football tactics and formations

El choque transcurría sin sobresaltos hasta que Payet se adentró en el área, detectó una entrada a ras de suelo mal medida por Lekue y acto seguido encogió sus piernas antes ser derribado. El mediapunta del OM tiró de picardía para engañar al colegiado en una acción difícil de juzgar en directo. Instantes después, el ex del West Ham inglés asumió la responsabilidad de enviar la pelota al fondo de la red desde los once metros. El tanto diezmaría las esperanzas locales, construidas sobre la idea de dejar la portería a cero y perforar la meta visitante en dos ocasiones. A falta de 50 minutos para el final, anotar tres tantos sonaba a pura utopía, y no porque el Athletic no disponga de pólvora en ataque, pues Aduriz y Williams la garantizan, sino porque los caminos para surtirles de buenos balones no son transitados con regularidad. La frustración de este equipo guarda relación con el potencial de un grupo de futbolistas dotados para marcar diferencias en el plano técnico, no solo buscando el juego directo sobre el punta o sacándole rédito a las acciones de estrategia. Así se explica una temporada insípida que podría finalizar con  el reemplazo del actual entrenador y el inicio de un nuevo proyecto. A nadie le sorprendería.

El 0-1 no cambió nada: el Athletic lo siguió intentando sin encontrar resquicios en el entramado defensivo marsellés y el Olympique aprovechó los espacios por detrás de la defensa bilbaína para salir al contragolpe. En una jugada aislada en la que el argentino Ocampos volvería a ser protagonista en la eliminatoria llegaría el segundo gol del encuentro: el extremo encaró a su par desde el sector derecho y poco a poco se fue perfilando para golpear el esférico hasta impactar con acierto en el mismo. El disparo, colocado cerca de la base del poste izquierdo, no encontró oposición en Herrerín. El Athletic recortaría diferencias gracias a un remate de Williams a un metro de la línea de gol, en una jugada embarullada, y el choque se consumiría entre la crispación y la resignación de un grada hastiada. Con el corazón no basta.

Rudi García, entrenador del OM: «Veníamos a ganar y a marcar goles. El partido ha sido exigente, pero hemos jugado muy serios y tuvimos la suerte de ponernos por delante. Ha sido una gran acción de Payet y ya se lo hemos puesto casi imposible al Athletic».

Rudi Garcia Olympique Marsella Marcadorint
Rudi García, entrenador del Olympique de Marsella (Foto: MarcadorInt. Todos los derechos reservados).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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