La historia de David Squires, célebre dibujante del fútbol inglés

A general shot of the Swindon Town corner flag during the Sky Bet League 1 match between Swindon Town and Colchester United at the County Ground, Swindon
Picture by Richard Blaxall/Focus Images Ltd +44 7853 364624
25/10/2014

El dibujante David Squires nació en 1975 en Swindon, una población del sudoeste de Inglaterra. Desde pequeño tuvo claro que su asignatura preferida era arte y su equipo era el Swindon Town. En clase se entretenía dibujando cómics sobre los personajes que le rodeaban: profesores, abusones, amigos… A los 16 años publicó su primer trabajo en una fanzine del Swindon: unas viñetas satíricas sobre la marcha de un jugador al Blackburn Rovers, rival que por aquel entonces estaba haciendo uso de su poder financiero en el mercado de fichajes. Squires ya sabía que quería dedicarse a dibujar historias. Con esa ambición estudió ilustración en la universidad e intentó ganarse la vida como pudo.

“En aquella época, en vez de enviar mails con tu portfolio online, tenías que ir tocando puertas y enseñando tu trabajo en persona”, recuerda Squires, que consiguió que le encargaran algunos trabajos sueltos, pero nada como para ganarse la vida. Tenía que buscarse un empleo fijo. Acabó fichando por su equipo, el Swindon. “Era un puesto bastante tranquilo”, comenta Squires sobre su trabajo en la taquilla del estadio. “Lo mejor de trabajar vendiendo entradas es que después podía ver los partidos gratis”. En el club sabían que su verdadera vocación era dibujar, por lo que le encargaron hacer algunos pósters. Pero su verdadero legado en el Swindon tiene nombre y apellido: Rockin’ Robin. Contentos con los pósters que había hecho, el club, apodado los Robins (en referencia al petirrojo que aparece en su escudo), le encargó a Squires el diseño de su mascota. 

“Han pasado 22 años y ahí sigue, no me lo puedo creer. Antes de los partidos, Rockin’ Robin hace un pequeño baile en el centro del campo que da un poco de vergüenza ajena. Cuando voy a ver al Swindon y llega ese momento, siempre hay algún amigo que me da un codazo y me mira como diciendo ‘esto es tu culpa’.”

El baile de Rockin’ Robin:

Su trayectoria como vendedor de entradas y diseñador de mascotas de equipos de fútbol no terminó ahí. Squires se mudó a Londres con la intención de encontrar más trabajos como ilustrador en la capital. Para poder cubrir gastos, empezó a trabajar en las taquillas de Upton Park, la casa del West Ham. De nuevo, sus superiores era conocedores de su vocación y le sugirieron que mandara un diseño de la nueva mascota del club. Su propuesta fue seleccionada. Solo se dio un pequeño inconveniente que perduraría en el tiempo. “Cuando diseñé la mascota (bautizada Herbie The Hammer), dibujé al martillo cabeceando un balón de fútbol. Le mandaron esa ilustración del diseño a los fabricantes del traje y se lo tomaron al pie de la letra: pusieron las pupilas del martillo de tal modo que parecía que estuviese permanentemente mirando hacia arriba para rematar un balón“.

Igual que en el Swindon, una de las grandes ventajas de su empleo en Upton Park, más allá de que ocasionalmente le permitiesen desarrollar su vena artística, era que obtenía entradas de forma gratuita. “Aquel West Ham tenía un equipo excitante, con Rio Ferdinand, Frank Lampard, Paolo di Canio… así que era bastante divertido”. Pero el sueldo era muy bajo, así que tuvo que esforzarse para redirigir su carrera hacia otra parte. “Al final acabé consiguiendo un trabajo de oficina. Pero nunca dejé de dibujar en mi tiempo libre”.

David Squires cambió las taquillas del Swindon Town por las del West Ham United. Foto: Richard Calver/Focus Images Ltd.
David Squires cambió las taquillas del Swindon Town por las del West Ham United. Foto: Richard Calver/Focus Images Ltd.

En 2009, Squires se mudó con su pareja australiana a Sydney, donde continuó compaginando su vida laboral en una oficina con su pasión por el dibujo y el fútbol. Seguir el día a día del fútbol inglés desde la distancia no siempre era sencillo. “Echaba de menos vivir en un país obsesionado con el fútbol. En Australia, el fútbol es el deporte más jugado, pero no es lo mismo. No va tanta gente cada semana a ver a su equipo ni hablan sobre ello a diario”.

El hobby de dibujar dejó de ser hobby tras el Mundial de 2014. Squires se dedicó a subir a diario viñetas en clave de humor sobre el desarrollo del torneo y estas ganaron popularidad en Twitter. Hasta el punto que fueron publicadas en The Guardian. Y así cambió su vida. El medio inglés le contrató para que dibujara de forma semanal una tira de viñetas sobre lo acontecido en el fin de semana en la Premier League. La divertida sección es ya un clásico entre los seguidores del fútbol inglés.  El personaje que a Squires más le gusta dibujar es José Mourinho, en sus múltiples encarnaciones, incluyendo algunas tan disparatadas como la de adolescente ‘emo‘. Su otro personaje preferido era Arsène Wenger. “Le echo de menos. Le dibujaba mucho. Es una pena que ya no esté entrenando”.

‘Emo Mourinho’, uno de los personajes más recurrentes de las viñetas de Squires:

“Suelo dibujar más a los entrenadores que a los jugadores. Creo que es porque en Inglaterra tenemos un culto especial hacia los entrenadores. Yo necesito personajes carismáticos y propensos a dar declaraciones destacables”. Pep Guardiola y Jürgen Klopp le dan mucho juego, sobre todo cuando el Liverpool o el City han perdido. “Personalidades explosivas como las de Klopp o Guardiola me vienen muy bien. Cuando veo que algo les ha sacado de sus casillas, me froto las manos pensando ‘bien, eso me dará para una viñeta esta semana’”.

¿Cómo definiría su humor? “Creo que es un humor muy inglés. Intento que cada dibujo sea una mezcla de sátira, surrealismo y también un poco de humor infantil. Siendo honesto, creo que muchas de mis viñetas no son muy diferentes de aquellas que hacía en el colegio. Quizás algún día madure y me vuelva más sofisticado”.

“Intento hacerme reír a mí mismo con las viñetas. Si consigo hacerme reír, entonces otras personas quizás también las encuentren divertidas. Una buena semana hay muchas cosas sobre las que hablar. Pero también hay semanas que resulta más complicado. Incluso antes del Coronavirus, hay semanas en las que no pasa nada. Puedes ver un fin de semana entero de fútbol y no ha pasado nada: el Liverpool ha ganado, el City ha ganado, no hay ninguna gran historia… y se me plantea un desafío. Luego resulta que esas semanas son las que me permiten dibujar cosas más surrealistas y normalmente es cuando las viñetas son más divertidas”.

David Squires en su vertiente más surrealista:

“Normalmente tardo dos días en terminar las viñetas. Cuando empecé tardaba solo un día. Quizás ahora tarde más porque soy más mayor o porque añado más detalles”. Uno de los elementos que hacen que las tiras cómicas de Squires resulten tan divertidas es que logra exprimir al máximo cada anécdota de la jornada y añade acertadas referencias a sus dibujos. “Los pequeños detalles los suelo añadir cuando estoy procastinando. Si una viñeta es muy rica en detalle, eso es un claro indicador de que estaba postergando dibujar la siguiente viñeta”.

Durante su primer año con The Guardian, Squires conservó su trabajo de oficina. “Era un empleo bastante ajetreado. Trabajaba todo el día, llegaba a casa y después dibujaba hasta las tantas. Al término de ese primer año, una editorial me presentó la oportunidad de publicar un libro, así que pude dejar mi empleo en la oficina y centrarme en hacer mis dibujos”. De todas formas, sacar el libro adelante también le trajo mucha carga de trabajo. “Tuve que dibujar tanto en tan poco tiempo para cumplir los plazos de entrega que me pasé casi dos años trabajando siete días a la semana sin parar. Fue duro pero estoy muy orgulloso del resultado y me alegro de haber invertido todo ese tiempo en hacerlo. Cuando acabé estaba muy cansado y sentía que ya no quería dibujar más. Una semana después, se me ocurrió una nueva idea para una viñeta y dije ‘vale, volvamos a ello’”. De ese esfuerzo surgió Historia ilustrada del fútbol: Salón de la fama (2018), un libro publicado en español por la Editorial Córner.

David Squires publicó un libro que recorre la historia del fútbol a través de divertidas viñetas. Foto cedida por David Squires.
David Squires publicó un libro que recorre la historia del fútbol a través de divertidas viñetas. Foto cedida por David Squires.

Squires ha logrado convertir su pasión en su profesión. Su trabajo lo disfruta un gran número de personas y ha publicado un libro. Pero hace un par de años en una entrevista aseguró que el mejor día de su vida había sucedido mucho antes de todos estos éxitos laborales. No sin antes pedir disculpas a los suyos por ignorar otros acontecimientos familiares, Squires afirmó que nunca había sido tan feliz como cuando el Swindon ascendió a la Premier el 31 de mayo de 1993. ¿Lo decía en broma o era un sentimiento genuino? “Trágicamente, era genuino”, responde Squires. “Le ganamos al Leicester por 4-3 en Wembley. Yo tenía 18 años y estaba ahí con todos mis amigos. Cuando regresamos a Swindon, todo el mundo estaba en las calles celebrando. Fue un día increíble”.

El mejor recuerdo de David Squires es celebrar el ascenso de su Swindon Town a la Premier. Foto: Tom Smith/Focus Images Ltd.
El mejor recuerdo de David Squires es celebrar el ascenso de su Swindon Town a la Premier. Foto: Tom Smith/Focus Images Ltd.

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Foto de portada: Richard Blaxall/Focus Images Ltd

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