Dumfries y el sistema tumban a Austria

Crystal Palace manager Frank de Boer prior to the Premier League match at Turf Moor, Burnley
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10/09/2017

Cada país extiende sus debates. En España tenemos plusmarca mundial. Solo para esta Eurocopa ha habido cuatro cumbres de expertos: la convocatoria en general, Ramos en particular, la portería y Morata. En Francia tuvieron lo suyo con Benzema. Países Bajos vivía atormentada con el sistema. ¡4-3-3!, le decían a De Boer cuando buscaba una moneda para el carro del super. ¡4-3-3!, le decían a De Boer cuando iba a comprarse una revista de coches de lujo. ¡4-3-3!, le decían a De Boer cuando se sentaba en el baño. Él, erre que erre, con el 3-5-2 En un país en el que todavía importa más el cómo que el qué, convenció a media parroquia contra Ucrania gracias al ritmo de parque de atracciones. Frente a Austria, de nuevo con la autoridad que dan las victorias, Países Bajos, menos descamisada que en el debut, demostró por qué su técnico se puso cabezón con el sistema. Los carrileros tienen la flecha para arriba. Sobre todo Dumfries, que ha participado en los cinco goles de su equipo. Dumfries marca, Dumfries asiste, Dumfries provoca penaltis. Dumfries para todo.

Países Bajos 2 (Memphis 11′; Dumfries 67′)

Austria 0

AUT vs NED - Football tactics and formations

De Boer recuperó a De Ligt y lo metió en el césped. Su entrada por Timber fue la única modificación respecto al debut. Tampoco hubo cambios en el sistema. 3-5-2 o 5-3-2, lo que se quiera. Una única modificación también en el once de Austria. Gregoritsch, uno de los dos jugadores que agitó el partido contra Macedonia del Norte, entró en punta por Kalajdzic. El otro revulsivo, Arnautovic, estaba sancionado por un insulto sexista y racista. Alaba, por mucho que intenten despistar, volvió a actuar de líbero.

Quizás Foda lo debería haber colocado de extremo, como decía UEFA. De Vrij buscó el penalti y no lo encontró y Dumfries lo encontró sin buscarlo. Al vahído artificial del central holandés le siguió un pésimo control de Alaba. Dumfries, el Crash Bandicoot de la Eurocopa, metió la sexta y llegó antes. El árbitro, con ayuda del chivatazo, decretó que el pisotón de Alaba era penalti. Un palmo de carrera fue suficiente para que Memphis marcara el segundo penalti de los seis que se han lanzado en el torneo. Koeman vio el gol de su tortolito desde las gradas del Cruyff Arena.

Sin ser la locura del debut, Países Bajos controló el partido. Da gusto cuando De Jong recibe, conduce con el codo apoyado en la ventanilla y deja hologramas atrás. Wijnaldum, con menos balón que el otro día, estaba menos pero se le esperaba más, una de sus cualidades. Y lo de Dumfries es otra historia. Cuánto carbón preparará el del PSV para que no se le pare la locomotora en todo el partido.

Depay marcó, de penalti, su primer gol en la Eurocopa / Foto: Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd
Depay marcó, de penalti, su primer gol en la Eurocopa / Foto: Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd

A Austria le costó media hora desperezarse. Baumgartner se encontró con De Ligt en dos ocasiones. Primero bloqueó su disparo con la frente antes de que lo atrapara el viejoven Stekelenburg. Poco después, cuando el del Hoffenheim se metió con la pelota en el área, el central holandés le dijo “no me pises lo fregao”. Menos abrasiva y más clínica que en el primer partido, Países Bajos volvió a enchufarse en el tramo final. Dumfries se dio un respiro y asumió galones Van Aanholt, la fotocopia en el lado izquierdo. Habilitó a Weghorts, que dejó a Memphis con las puertas del gol abiertas de par en par. Se las cerró el mismo con un disparo con la pata de palo.

En la oranje todo volvió a ser menos jacarandoso, más al trantrán. Foda deshizo el cambio de delanteros y De Boer calcó las sustituciones, Blind y Van Aanholt incluidos, pese a la mala digestión que hizo el equipo de esas modificaciones contra Ucrania. Todo dio igual, mientras Dumfries siguiera en el campo. Malen, lanzado por Memphis, vio a su derecha que Dumfries corría como si le ardieran las plantas de los pies en la arena. Se la regaló para que el carrilero soplara el 2-0.

Austria nunca estuvo cerca del empate. Se la jugará en la última jornada contra Ucrania. Países Bajos fue vistosa e insegura atrás en su primer partido. Solucionó los problemas defensivos, en gran medida, gracias a De Ligt. Arriba, creó menos, también porque marcó antes y no necesitó atacar tanto. Fue más efectiva, venció, apenas sufrió y ya es líder matemática del grupo. Y sí, con el sistema de De Boer. ¡3-5-2!, le gritará él a cualquiera que se le acerque.

Imagen de portada: Simon Moore/Focus Images Ltd

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4 comments

Una delicia de crónica Sergio, algo que no es novedad. Pinta la cosa a que habrá tortazos por Dumfries este verano.

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