El Chelsea desactiva a un Eintracht batallador

Ngolo Kante of Chelsea in action against Everton during the Premier League match at Goodison Park, Liverpool.
Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072
17/03/2019

En el Commerzbank-Arena, el Chelsea se permitió el lujo de no jugar de inicio su carta más alta, Hazard, priorizando sin rubor alguno la protección de la condición física de la gran estrella belga para así disponer de un Eden en plenitud en las dos últimas jornadas de la Premier League. No deja de sorprender cómo el equipo blue insiste en anteponer el conseguir un billete para la próxima Champions vía liga inglesa a la consecución de la gloria continental. En este juego de equilibrios, a través del cual Sarri y sus hombres pretenden finalizar el curso alcanzado ambas orillas, prescindir por iniciativa propia del mejor jugador de la plantilla implica exponerse voluntariamente a recibir una cornada… Aunque el resultado final esta vez les pueda dar la razón. Quizá porque añoraban a su faro en ataque, los ingleses comenzaron el encuentro dispersos, queriendo medir todos y cada uno de sus esfuerzos para no dar pasos en falso. Castigados por la puntería de Jovic cuando el reloj marcaba el minuto 23, los anoche amarillos se obligaron a sí mismos a llevar la iniciativa. De ese dominio nacerían el tanto del empate, obra del omnipresente Pedro, y otra media docena de buenas oportunidades para regresar a casa con un mejor botín que la igualada. Tan solo la falta de acierto en los últimos metros les privaría de sumar un triunfo en Frankfurt; aunque el poderío alemán en las acciones de estrategia estaría a punto de costarles un disgusto en la recta final de la contienda.

Enfrente, el Eintracht de Hütter mostró cuajo, ciertas limitaciones propias de quien se encuentra viviendo un sueño y el amor propio suficiente para acabar el partido acosando a su rival después de haber padecido penurias durante casi una hora de juego. El representante alemán conoce su oficio a la perfección. No se adorna porque no tiene con qué; por lo que resulta ser la practicidad elevada a la enésima potencia. Despliega a sus carrileros sin titubear, cuenta con verdaderos atletas en los interiores y fía su suerte en los últimos metros al joven Jovic, un delantero de bandera. El punta serbio se sabe de memoria cada palmo del área, como si llevase viviendo toda una vida en la frontera del gol. De todas las conexiones entre futbolistas del equipo alemán, sin los ausentes Rebic y Haller, corre sangre serbia por la más nociva para sus contrincantes: Gacinovic carga, Kostic apunta y Jovic dispara. Todos ellos se coordinaron para intervenir, por acción u omisión, en el 1-0: un tanto marca de la casa. Tras un intercambio de pases rápidos de derecha a izquierda, la pelota acabó en los pies de Kostic, quien colocó un centro a media altura buscando la aparición de Jovic. Y dicho y hecho: el matador de Bijeljina sacó escuadra y cartabón para trazar la trayectoria de la pelota a la red. Su cabeza hizo el resto. Clavado en el suelo, el punta giró cuerpo y testa con habilidad para darle el impulso idóneo al esférico, colocándolo entre la manopla de Kepa y el poste izquierdo. La tarjeta de visita de un ‘9’ puro.

Eintracht Frankfurt 1 (Jovic 23′)
Chelsea 1 (Pedro 45′)

Eintracht vs Chelsea - Football tactics and formations

Al Chelsea lo rescataron el criterio de Jorginho y la exuberancia de sus interiores. Kanté, la escoba que todo lo barre, se impuso a Rode en el perfil derecho, y Loftus-Cheek completó una actuación notable haciendo valer su impresionante físico. El medio inglés, dueño de unas piernas interminables, rebañó balones, los condujo hasta las botas de Pedro y Willian e intentó también finalizar con disparos sus permanentes incursiones en el área contraria. En un equipo donde el sector izquierdo de la sala de máquinas nunca ha tenido un dueño claro (Barkley, Kovacic…), el medio londinense parece haberse ganado la confianza de su entrenador en el tramo decisivo de la temporada. A sus poderosas arrancadas añade una buena dosis de clarividencia en la toma de decisiones y un repertorio de fundamentos técnicos más propio de centrocampistas livianos. Lo sufrió el japonés Hasebe, la apuesta del Eintracht para vigilar el pasillo central, donde al cuarto clasificado de la Bundesliga a punto estaría de escurrírsele el partido. Sedado el Eintracht por medio de las largas posesiones del Chelsea, el mediocentro nipón se las vio y se las deseó para colocar trampas para los atacantes blues por delante de sus tres centrales. Por si el listón de exigencia no se situaba suficientemente alto, Sarri le brindó a Hazard la oportunidad de noquear a la cobertura germana del 61′ al 90′. Un dolor de muelas interminable para Hasebe.

Los ingleses disfrutarían de un sinfín de ocasiones claras para ponerse por delante en el marcador, entre ellas un libre directo ejecutado con maestría por David Luiz. Solo la madera evitó el gol del central brasileño. El Chelsea rondaba el 1-2 con ansia cuando el Eintracht decidió mover ficha: Hütter retiró al amonestado Fernandes, retrasó unos metros a Gacinovic y situó a Paciencia como acompañante de Jovic. La medida dio los frutos deseados, en parte porque a los hombres de Sarri les entró el miedo en el cuerpo en un par de acciones a balón parado. Los centros de Rode encontraban con regularidad a sus compañeros, y eso terminó por descentrar al equipo inglés, cansado de remar sin premio en busca de un triunfo de prestigio a domicilio. El choque viró cuando parecía no haber tiempo para más, pero vaya si lo hubo: los locales, recuperados en lo anímico tras verse forzados a achicar agua de su propia área durante una pesada peregrinación por el desierto de prácticamente una hora, se quedaron a un palmo de recuperar la ventaja en el electrónico. Un remate ligeramente desviado de Abraham a la salida de un córner terminaría por ponerle el punto y final a un encuentro de dominio alterno. Así, el Chelsea sobrevivió a una atmósfera adversa llevando el partido a su terreno. La pelota es el arma más poderosa para aplacar el frenesí de rivales como este Eintracht batallador e incansable.

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Maurizio Sarri manager of Chelsea on the touchline prior to the Premier League match against Everton at Goodison Park, Liverpool. Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072 17/03/2019
Maurizio Sarri, técnico del Chelsea, en una imagen de archivo (Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

¿Porqué cada vez mas la tontería de que solamente los jugadores pequeños pueden ser técnicos? ¿De dónde ha salido esta moda? ¿que tiene que ver la talla con la técnica? Puede tener que ver con la capacidad de reacción o de giro, ¿pero con la técnica?

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