Con el escudo no se gana

Partido de Champions League en Old Trafford, Manchester. Foto: Xavi Heras / MarcadorInt

Hubo un tiempo en el que el Manchester United era un grande. Grande, grande. Siempre en la pomada, regularmente campeón. Como en la década de los 50. Hasta el desastre aéreo de Munich de 1958 en el que perdieron la vida 23 personas, ocho de ellas futbolistas y tres directivos del club. Se recompusieron del varapalo con un grupo de muchachos jóvenes, los Busby Babes, que conquistarían la Copa de Europa una década después de tan trágico accidente.

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Escasearon los éxitos posteriormente. En Manchester tuvieron que esperar hasta la década de los 80 para volver a estar en la cúspide. Los red devils se convirtieron en un equipo copero. Conquistaron la FA Cup dos veces, y volvieron a lograr un título continental, la Recopa de 1991. Alex Ferguson sacó una nueva hornada de canteranos para mantener al club como uno de los mejores del mundo. Entre tanto título, uno honorífico para el entrenador, que en 1999 fue nombrado caballero (Sir) por la reina Isabel II. A las órdenes del técnico escocés, el Manchester United ganó trece ligas, dos Champions League, cinco FA Cups, cuatro Copas de la Liga, una Supercopa europea, una Copa Intercontinental y un Mundial de Clubes. Los buenos tiempos. Cuando a los mejores jugadores del planeta les apetecía vestir de rojo en Old Trafford. Cuando su nombre en los sorteos hacía que a sus rivales les entrase el tembleque.

Ya no sucede. El club se durmió en los laureles. Seguía creciendo, aunque la motivación parecía estar más fuera del césped que en él. Negocios, propiedades y deudas por encima de triunfos deportivo. Fichajes en los que primaba el aspecto financiero, no tanto el balompédico. El lado rojo de Manchester creyó que el escudo bastaba para ganar, pero ya no lucían un emblema en sus camisetas, sino una marca registrada. Con su (R) y todo. Pero el dinero no bastó para volver a la senda de la victoria. Desde la marcha de Sir Alex Ferguson, en Old Trafford solo han celebrado una FA Cup, una Copa de la Liga y una Europa League. Se acostumbraron al caviar y ahora no recuerdan a qué sabe. Hubo desembolsos, como los de Romelu Lukaku, Jadon Sancho, Harry Maguire o Paul Pogba. Pero ni por esas.

Las criaturas que empezaban a interesarse por esto del balompié querían vestir de rojo. No en vano, el Manchester United es uno de los clubes con más aficionados en todo el mundo, también en toda Inglaterra… pero habría que ver cómo están las cosas por su propia ciudad. Su vecino es ahora quien acapara el interés. Es la historia de siempre, nada nuevo. En España la gente era del Real Madrid porque ese era el equipo a seguir y a batir, como posteriormente lo sería el Barcelona. Ahora es más común encontrar muchachos o muchachas con camisetas de aspirantes como el Manchester City o el PSG, que están a un título continental de terminar por comerle la tostada al United.

Es una resaca de las gordas, como grande fue la fiesta previa, todo sea dicho. Anda confuso el club de Old Trafford en la actualidad. Se tambalea y pierde el respeto y el reconocimiento de sus rivales. Quién te ha visto y quién te ve. Perdió su condición de favorito a todo, y ahora no lo es a nada. En un par de décadas, el Manchester United ha pasado de ser un equipo que luchaba hasta el último suspiro. Atrás quedan sus legendarias victorias en el último instante. Atrás queda el Camp Nou y el Bayern de Munich. Atrás queda ese runrún, ese miedo. Ahora, aunque gocen de una ventaja relativamente cómoda, la intranquilidad es para los de rojo. A ver cómo la desperdician, a ver qué nueva forma de decepcionar encuentran.

Fueron eliminados de la fase de grupos de la Liga de Campeones el pasado curso cuando parecían tenerlo hecho. De igual modo, en la presente edición les costó más de lo esperado. Perdieron en Berna frente al Young Boys en su primer duelo, y solo la aparición de Cristiano Ronaldo ante Atalanta y el estreno goleador de Jadon Sancho en el Estadio de la Cerámica salvaron la campaña continental. Es toda una incógnita saber cómo se desarrollará la eliminatoria de los octavos de final de la Liga de Campeones frente al Atlético de Madrid. Bien es cierto que las dos últimas victorias han dotado al equipo de confianza, pero hace solo unas semanas este mismo equipo caía eliminado de la FA Cup por un segunda y no pasaba del empate en casa del colista. Al Manchester United ya no le vale con el escudo.

Foto de portada: Xavi Heras / MarcadorInt.

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