Un campeón justo pero no brillante

Cristiano Ronaldo of Juventus during the Serie A match at Juventus Stadium, Turin
Picture by Antonio Polia/Focus Images Ltd +393473147935
26/09/2018

La Juventus celebró este domingo en casa su noveno Scudetto consecutivo. Se dice pronto y puede sonar hasta vulgar una vez que la entidad turinesa ha consolidado su dominio dentro y fuera del campo, pero una manera muy representativa de poner en valor el poderío con el que la Juventus controla el Calcio es destacar que estamos ante un momento histórico en el fútbol europeo. Ningún otro equipo en ninguna de las principales ligas europeas ha conseguido encadenar tantos títulos de liga como esta Juventus (9). Desde la temporada 2011/12 hasta la 2019/20 Italia conoce a un único campeón en su Primera división. Algo parecido a lo que ocurre en Alemania con el Bayern Múnich, que hace unas semanas festejó su octava Bundesliga consecutiva (2012/13-2019/20), o en Escocia y Bulgaria, donde Celtic y Ludogorets también encadenan 9 títulos de liga (2011/12), pero esta situación no es en absoluto parecida a la de España, Inglaterra, Francia, Rusia, Holanda o Portugal; países en los que hay que echar la vista atrás mucho tiempo para dar con campeones con varios años de recorrido en sus ligas nacionales. Los tres siguientes equipos con más títulos de liga consecutivos son el Salzburgo, con 7, y el Olympique de Lyon y el Spartak de Moscú, con 6 cada uno, seguidos de Real Madrid y Oporto, con 5 títulos; PSV -dos ocasiones- y Ajax, con 4; y Manchester United -en otras dos-, con 3.

Sin embargo, todos los aficionados del Calcio (a excepción de los bianconeri, por supuesto) recordarán con recelo la temporada 2019/20, porque nunca en estos nueve años la Juventus había asaltado el Scudetto con más dudas que certezas en su juego. Analizar y ponderar el presente curso de cualquier equipo, entrenador o futbolista es altamente complicado por lo más obvio, y más aún cuando la competición, como la Serie A, ha estado parada más tiempo que LaLiga o la Premier League. Pero si se coge un poco de perspectiva y se estudia detenidamente el potencial de la entidad (como equipo y como club), todas las líneas de razonamiento convergerán en una misma dirección: en líneas generales, se esperaban bastantes más cosas a estas alturas de la Juventus de Maurizio Sarri.

Maurizio Sarri ha levantado el noveno Scudetto consecutivo de la Juventus. Foto: Stefano Gnech/Focus Images Ltd
Maurizio Sarri ha levantado el noveno Scudetto consecutivo de la Juventus. Foto: Stefano Gnech/Focus Images Ltd

De hecho, si a la Juventus le han acabado sobrando jornadas para alzarse con el título es, en buena parte, por demérito de sus rivales. Las rachas tan irregulares de Lazio e Inter en este último tramo de competición tras el confinamiento le han puesto en bandeja de plata el Scudetto a una Juventus que tampoco ha sido la más constante en sus resultados. El campeón italiano ha convencido mucho menos que otras temporadas. Una de las críticas más repetidas en la etapa de Massimiliano Allegri en el banquillo de la Juventus, especialmente en su último año y medio, hacía referencia a la poca vistosidad de su juego. No era una Juventus que enamorase a través de sus planteamientos, pues tampoco estaba pensada realmente para ello, pero competía desde una seriedad que volvió a colocar al equipo entre los mejores del continente. Pero ni ha jugado bien la primera Juventus de Maurizio Sarri, entendiendo por jugar bien el proceso desde el cual se optimizan al máximo todos los recursos y las posibilidades de la plantilla, ni ha sido demasiado vistosa para el espectador neutral. El fútbol va sobre ganar, que dirían los más puristas, y Maurizio Sarri lo ha conseguido en su primer año con la Juventus (pese a perder la Coppa ante el Nápoles), pero la sensación que deja el equipo es que aún está lejos de su verdadero potencial.

Y esto, a pocas jornadas de dar por concluida la Serie A 2019/20, sí es noticia. Hace solo un par de temporadas, en la 2017/18, la Juventus se llevó el Scudetto con una diferencia de apenas cuatro puntos sobre el Nápoles, que se fue hasta las 91 unidades en el último año de Maurizio Sarri en San Paolo, pero aún así era un equipo mucho más reconocible que el actual. Aquella Juve se caracterizó por ser muy conservadora con sus ventajas, prefiriendo proteger sus resultados a partir del espacio y no a través de la pelota, pero tenía unas líneas muchísimo más definidas que la actual. Ninguno de los tres sistema más repetidos por Sarri a lo largo de la temporada le han dado al equipo una estabilidad productiva, quizá con la única excepción del 4-3-3 con el que ha acabado la liga con Dybala como falso 9, pero en consecuencia el rendimiento de la mayoría de piezas ha sido muy inferior al esperado.

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El caso de Miralem Pjanic seguramente ha sido el más acusado. El futbolista bosnio, flamante fichaje del FC Barcelona, ha completado su peor temporada en Turín desde que en 2016 llegase procedente de la Roma. El 4-4-2 en rombo, el sistema que más veces ha vestido a la Juventus este curso, no acabó de potenciar las mejores virtudes del equipo, con y sin balón, especialmente en el escenario que más veces se le repite a la Juventus en Serie A (con el rival replegado en muy pocos metros), y Pjanic ha acusado enormemente la falta de sinergias y automatismos que le permitieran recibir con tiempo y espacio por detrás de la pelota. Pero como en las peores crisis siempre emergen las mejores oportunidades, quien más y mejor partido le ha sacado a esta situación ha sido el interior derecho del equipo: Rodrigo Bentancur. El uruguayo ha podido lucir esta temporada su mayor virtud como profesional en la máxima élite: su conducción. Y en resumidas cuentas, las constantes vigilancias de los rivales sobre Pjanic y la altura media desde la que se presiona habitualmente en Italia han incentivado ese paso al frente del ‘30’ bianconero. En otro orden de cosas, el acompañante de Cristiano y Dybala en el ataque, ya fuese en rombo (4-4-2) o con el tridente (4-3-3), arrancase como delantero (Higuaín), mediapunta (Bernardeschi) o extremo (Douglas Costa), tampoco ha encontrado regularidad en los planes de Maurizio Sarri, y todas esas circunstancias juntas en una misma coctelera, añadidas a algún que otro bajón individual notable (como el primer tramo de temporada de De Ligt o las últimas semanas de Alex Sandro) y a ciertas debilidades estructurales, han enturbiado el resultado de un proyecto que había generado mucha expectación. 

Ganar una liga siempre es lo más complicado. Y la Juventus es justa y merecida campeona de este Scudetto. De eso no hay ninguna duda. Pero la Serie A no ha tenido este año un ganador brillante. Dicho lo cual, a la espera de ver lo que ocurre en la Liga de Campeones, puesto que la Champions tiene una capacidad especial para alterar cualquier perspectiva, la Juventus puede sacar tres conclusiones positivas de su Scudetto: la primera y más evidente tiene que ver con Cristiano Ronaldo. El portugués, a sus 35 años, ha vuelto a estar por encima de la treintena de goles esta temporada, y su jerarquía es todo lo que ha necesitado el equipo para ganar sin necesidad de jugar bien. La segunda tiene que ver con su portero, Wojciech Szczesny, que una temporada más ha vuelto a cumplir con muy buena nota (pese a que el equipo no encajaba tantos goles en una liga desde la 2010/2011, con Delneri en el banquillo). Y el tercero, pero no por ello menos importante, con Paulo Dybala. El futbolista argentino ha acabado el campeonato en un momento pletórico de forma, asentado ya en la posición de falso 9, y su fútbol, en lo técnico y también en lo táctico, es clave, en fondo y forma, para que Cristiano pueda seguir marcando tantos goles (realizando menos esfuerzos explosivos por encuentro) y para que Szczesny siga siendo tan diferencial bajo palos (puesto que según ataque, así defenderá). Un primer punto de partida para hacer crecer a la Juventus. ¿Será mejor la segunda parte que la primera?

Foto de Portada: Antonio Polia/Focus Images Ltd.

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4 comments

El medio campo en la Juve no ha funcionado, salvo Bentancur y en las últimas semanas, Rabiot. La peor temporada de Pjanic, Khedira está para retirarse a base de lesiones, muy poco rendimiento de Ramsey y Matuidi, que siempre cumple, pero no es precisamente el mejor centrocampista para el Sarriball.

El fichaje de Arthur debería solucionar alguna carencia para que el juego de Sarri empiece a asomar con más fluidez. Veremos si al brasileño se le une algún otro jugador.

Por último, comentar la grata sorpresa que ha sido Cuadrado en el lateral.

En mi opinión, basándome en el postparón, que es cuanto he visto más a la Juve, los turinenses distan mucho de ser un equipo temible. Ha mostrado en varias ocasiones ser un equipo bastante endeble atrás y al que le falta, incluso, esa solidez intangible que suele caracterizarles.

Muy interesante su partido vs Lyon porque damos todos por hecho que se clasificarán y tienen que remontar un resultado adverso.

Un saludo a todos.

Creo que la Juventus gana este titulo porque sus rivales directos, como Inter de Milan y Lazio, han caído en momentos claves. La portería no tiene un nivel TOP, aunque no debería de ser una propiedad. Un lateral zurdo y otro derecho deberían de llegar, varios jugadores en el centro del campo, como podría ser Tonali y algunos en la zona de ataque, la Juventus no tiene un delantero centro y aunque Cristiano juegue ahí en algún momento, se puede ver que no está cómodo del todo. Ficharía a Cancelo, Tonali (que debería salir barato por el descenso) e intentaría el fichaje de Depay, un jugador de calidad, que a pesar de su reciente lesión, podría ser una buena oportunidad de mercado y que puede ocupar dos posiciones. En el delantero centro no hay mucha oferta en el mercado.

Esta Juventus no puede ganar la Champions y diría que tampoco lo hará si sigue Sarri en el equipo.

Creo que se ha dado una contradicción de base en esta temporada de la Juve que le ha llevado a esta temporada “gris”: se habla continuamente de Sarri como el entrenador que iba a hacer jugar bien al equipo. Sarri iba a convertir a ese equipo dominador en un equipo que enamora. Sarri iba a convertir un Juve-SPAL o cualquier otro equipo de menor nivel en una oda al futbol combinativo… Al fin y al cabo, si hablamos de jugar bien, pocos equipos equipos en europa han conseguido jugar tan bien como la Juve de Allegri en los últimos años. Otra cosa es que entremos en el debate sobre la hegemonía de lo que es jugar bien al fútbol, por supuesto, aunque creo que el bando del juego posicional combinativo ha perdido muchos adeptos desde que Klopp ha subido el voltaje.
Estoy muy de acuerdo en que este scudetto de la Juve es demérito de sus rivales, con plantillas todos ellos bastante inferiores todo sea dicho, pero son tiempos de cambio y en Serie A nadie le da la posibilidad de aprovechar espacios como si puede encontrar en Champions. Sarri será pragmático como lo ha sido toda su carrera, nunca tuvo un discurso mesiánico intransigente, y la mentalidad, altura de club y calidad grupal de la Juventus será un factor diferencial. Como siempre.

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