Paulo Dybala: por y para la Juventus

Paulo Dybala ha cuajado grandes partidos esta temporada. Foto: Antonio Polia/Focus Images Ltd

Paulo Dybala está acabando la temporada mucho mejor de lo que empezó. Asentado como falso ‘9’ en el 4-3-3 con el que Maurizio Sarri ha llegado a este tramo final del curso, entre Cristiano Ronaldo (izquierda) y Douglas Costa (derecha), el argentino ha sido primordial en la recta más decisiva del Scudetto. Recibiendo muchas veces de espaldas, siempre ligeramente escorado al perfil (derecho) en el que más cómodo se ha encontrado siempre, y moviéndose otras tantas veces sin la pelota, ofreciéndose entre intervalos y ocupando las zonas intermedias del repliegue rival, Paulo Dybala ha ayudado enormemente a su equipo en los escenarios -de ataque posicional- que más veces se le han atragantado durante esta temporada en la Serie A a la pizarra de Maurizio Sarri.

Porque a la Juventus, como ya hemos analizado en este otro texto, le ha costado ser tan dominadora en esta Serie A como otras temporadas. Cuesta recordar un curso (en estos últimos nueve años) en el que la Juve llegase a las últimas jornadas de liga tan verde, con tantas dudas en su juego, y ahí precisamente, para su suerte, es donde ha emergido el mejor Dybala de los últimos meses. El argentino viene jugando realmente bien desde el parón, muy fino técnicamente y bastante acertado en lo táctico, con una comprensión del juego que aún le da mucho más valor, entendiendo cuándo alejarse del balón para fijar en ciertas zonas o cuándo acercarse a este para aclarar diversos espacios, y su peso en la creatividad y determinación del sistema es máximo. De hecho, su sintonía con Cristiano Ronaldo es total. Y este nivelazo individual del argentino es una magnífica noticia para las piernas y la cabeza del ‘siete’ portugués, que en febrero cumplió 35 años.

La Juventus ha conseguido su noveno Scudetto consecutivo. Foto: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd
La Juventus ha conseguido su noveno Scudetto consecutivo. Foto: Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd

Dybala siempre ha sido un futbolista exquisito en cuanto a calidad técnica se refiere. Su manejo de la pierna izquierda (entre controles, regates y golpeos) siempre ha sido diferencial, pero en los últimos meses ha ganado puntos en otras cuestiones que no tienen que ver tanto con la pelota. Aunque pueda parecer de Perogrullo (pero en realidad no lo es tanto puesto que no todos los futbolistas pueden decir lo mismo): Dybala hoy es un futbolista mucho más inteligente que ayer. Y ante la Lazio, sin ir más lejos, en uno de sus últimos partidos, se apreció claramente esta evolución táctica y emocional. Porque Paulo Dybala aún es muchísimo mejor futbolista de lo que hemos visto hasta ahora.

En su debe todavía está presente una fragilidad mental que le ha costado puntos y algún que otro título a la Juventus en noches de vital trascendencia, y seguramente esta (más que su calidad técnica y táctica) acabe perfilando su trayectoria en una u otra dirección en los próximos años, puesto que técnicamente está preparado para el primerísimo nivel europeo pero cuestiones de liderazgo y jerarquía ya son otra cosa. No obstante, por no desviarnos demasiado, en este texto nos centraremos en lo que sí sabemos realmente del argentino, que son muchas cosas, bastantes, y unas cuantas en cierto modo son nuevas.

Maurizio Sarri, entrenador de la Juventus: “Paulo es un jugador fenomenal, es un crack, aunque tácticamente es difícil hacerlo coexistir con Cristiano Ronaldo. El equipo debe adaptarse a esas cualidades, pero es cierto también que el área queda vacía, aunque es una dificultad agradable”.

Llegados a este punto conviene retomar el partido anteriormente mencionado ante la Lazio de Simone Inzaghi, puesto que no sería de extrañar que Maurizio Sarri lo utilizase como primera piedra del futuro sistema, toda vez que esta temporada el trabajo táctico (y más con el parón de tantos meses) se ha quedado un poco a medias. En un primer momento el experimento de Dybala como falso ‘9’ se quedó muy lejos del resultado deseado. El argentino, muy centrado en dicha demarcación, sufría tanto tiempo de espaldas a la portería y su posición, mucho más rígida que la actual, no le dio a la Juventus los argumentos necesarios para crecer de la manera más eficiente de un modo inmediato. Ocurrió en su día con ‘Max’ Allegri y lo hemos visto también con Maurizio Sarri.

Dybala necesita libertad, como cualquier otro ‘10’, pero la concesión del sistema debe venir recompensada por una evolución sensorial del propio futbolista. Y así ha sido. Esto quiere decir que para Dybala es tan importante que el equipo le garantice una libertad total, completando y compensando sus movimientos con el recorrido del interior, el extremo y el lateral de su mismo lado, como tan importante es que Dybala entendiera para el beneficio del equipo qué debía hacer (y también cuándo) con y sin la pelota.

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El argentino es un futbolista muy intervencionista, de mucho balón al pie y con una gran cantidad de toques por partido. Así ha sido siempre y así será, porque va en su naturaleza intrínseca como jugador. Pero para el equipo puede ser igual o incluso más determinante si cabe en ciertas situaciones si, como ha aprendido de un tiempo a esta parte, consigue canalizar y reorientar esas participaciones por delante (y no tanto por detrás) del balón. Porque Dybala, de este modo, se convierte en el epicentro creativo de un equipo que necesita hacer fluir (muchísimo más aún) todo su talento en el último tercio.

Este planteamiento, que de primeras aleja el balón de la posición de Cristiano, puesto que el portugués sigue arrancando muchas veces del lado izquierdo y esto tiene lugar en el derecho, está pensado para darle tiempo y espacio al portugués en los últimos metros. Es un sistema, como apuntábamos algo más arriba, que aún se encuentra lejos de estar correctamente engrasado, y de ahí que los más de treinta goles que ha vuelto a hacer el portugués esta temporada tengan posiblemente el doble de mérito, puesto que el plan (por más demérito propio que mérito rival, en este caso) ha potenciado muy pocas individualidades de la Juventus esta temporada, pero que ya deja intuir por dónde pueden ir los tiros en la conexión Cristiano Ronaldo & Paulo Dybala. El argentino es el mejor socio posible para Cristiano en estos momentos. Es quien más tiempo y espacio puede garantizarle para que así llegue lo más fresco posible a la zona de remate, y a su vez es quien más y mejor puede aprovechar el torrente futbolístico que sigue siendo Cristiano. Juntarlos para que se retroalimenten, como han logrado hacer en este tramo final de temporada -aunque por una cuestión propia más que del propio sistema- será la principal tarea para Maurizio Sarri de cara a la 2020/21. Por lo pronto, y pensando ya en lo que ocurra en la Champions que está por venir, llegar a un torneo tan corto y particular (entre sustituciones y volumen de partidos), parece un buen negocio para una Juventus de Turín que, al menos en el Calcio, no necesita jugar (muy) bien para ganar como siempre.

Foto de Portada: Antonio Polia/Focus Images Ltd.

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