La revolución del fútbol casual

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“Es como un Tinder del fútbol”. Así describe Jonathan Suárez la aplicación Footy Addicts, de la que es confundador. Tinder y Footy Addicts convergen en el mismo punto que comparten muchas otras plataformas digitales: su intención es hacerle la vida más fácil al usuario. El individuo quiere establecer relaciones y Tinder le permite conectar con otras personas. El individuo quiere jugar al fútbol y Footy Addicts le permite apuntarse a partidos de forma casual. Comodidad a coste de romanticismo; no es lo mismo que conocer a una persona en un bar o formar parte de la dinámica de un equipo. Pero donde existe una necesidad que cubrir, aparecen los negocios. “Se trata de ahorrarle tiempo a la gente”, afirma Suárez. Es de primero de empresariales, la carrera que estudió antes de lanzarse a la aventura con Footy Addicts en 2013.

Organizar una pachanga puede ser un quebradero de cabeza y eso es lo que Footy Addicts trata de solventar. “Abres un grupo de WhatsApp y te encuentras demasiados mensajes… Yo simplemente quiero pinchar en ‘unirse al partido’ e ir a jugar”, expresa Suárez. Así funciona su aplicación, que ya cuenta con 100.000 usuarios entre Londres y Manchester y planea expandirse a Leeds, Liverpool, Birmingham y Newcastle. También tienen previsto dar el salto a otras ciudades en el extranjero en cuanto atraigan nuevos inversores. En España ya existen servicios parecidos como Timpick, que cubre otros deportes más allá del fútbol.

Footy Addicts alcanzó los 100.000 usuarios el mes pasado. Foto: Footy Addicts (@footyaddicts).
Footy Addicts alcanzó los 100.000 usuarios el mes pasado. Foto: Footy Addicts (@footyaddicts).

Footy Addicts organiza encuentros a los que cualquiera puede unirse y también permite que el usuario organice sus propios partidos. “La mitad de los partidos los organizamos nosotros y la otra mitad están organizados por otras personas”, explica Suárez. “Tenemos organizadores en cada región de Londres que se encargan de alquilar los campos y de supervisar los partidos, y al mismo tiempo dejamos que la gente pueda organizar sus partidos con Footy Addicts”.

Como sucede con todas las grandes urbes, en Londres abundan tanto las oportunidades como las prisas. Sus agradables calles de edificios antiguos de baja altura, sus parques o sus pubs son apacibles escenarios que pueden llegar a cobrar cierto aire hostil en cuanto intervienen otros elementos, como su despiadada meteorología, sus largas distancias o sus precios descose-carteras. La gente camina rápido porque hay lluvia y frío del que escapar, vagones por ocupar y jornales que ganarse. El equilibrio necesario para mantener sana la relación entre individuo y ciudad depende de que la ciudad pueda responder a los verdaderos anhelos del individuo. Y cuando se trata del deseo de jugar al fútbol, Londres ofrece toda clase de oportunidades, desde equipos de fútbol 7 hasta una infinidad de equipos amateur de fútbol 11. Pero la naturaleza de la ciudad, con muchos jóvenes que vienen de fuera y que quizás no conozcan a mucha gente, hace que encontrar una pachanga de forma casual pueda resultar complicado.

Footy Addicts ofrece partidos a todo lo ancho y largo de Londres. Foto: Footy Addicts (@footyaddicts).
Footy Addicts ofrece partidos a todo lo ancho y largo de Londres. Foto: Footy Addicts (@footyaddicts).

“Nuestro nicho principal son esas personas jóvenes que se han mudado hace poco a Londres y que quieren jugar al fútbol. Esa es la gente que nos permitió empezar Footy Addicts”. Pero la aplicación ganó popularidad y ahora también la usan toda clase de personas: aquellos que ya juegan en un equipo y que quieren tener un día más de fútbol a la semana, aquellos con compromisos laborales que no les permiten formar parte de un equipo, aquellos que quieren mantener una buena forma física y que encuentran el fútbol más ameno que una sesión de gimnasio, aquellos que jugaron al fútbol cuando eran jóvenes y buscan retomarlo…

La aplicación no tiene mayor ciencia. Una vez se haya creado una cuenta, el usuario encontrará un listado con los partidos que tienen lugar cada día. En Londres hay partidos a casi todas las horas y en casi todas las zonas de la ciudad. Los precios varían según el campo y el organizador, pero suelen estar entre las cinco y las siete libras por partido y cada partido dura una hora. Los estándares londinenses cuando se trata de pachangas suelen rondar las cinco libras, por lo que Footy Addicts no destaca por ofrecer precios especialmente económicos. Pero hay algunos partidos en los que si se necesitan más jugadores, uno se puede quedar de forma gratuita a disputar otra hora, siempre y cuando su horario y sus piernas lo permitan. 

"Queremos fomentar un ambiente positivo. Los jugadores no deberían tratar a sus compañeros como desconocidos". Foto: Footy Addicts (@footyaddicts).
“Queremos fomentar un ambiente positivo. Los jugadores no deberían tratar a sus compañeros como desconocidos”. Foto: Footy Addicts (@footyaddicts).

Hasta que el proyecto creció, el propio Suárez se encargaba de gestionar muchos de los partidos. “Cuando empezamos, durante el día me dedicaba a trabajar en el negocio y por las tardes organizaba partidos, entrenaba a gente, limpiaba los petos, inflaba los balones… Es mi pasión. Cuando haces algo de forma muy intensa quizás pueda resultar un poco cansado, pero lo prefería antes que cualquier trabajo de oficina corriente. Hoy en día juego un par de días por semana en partidos organizados por otra gente y siempre estoy pensando cómo podría estar mejor organizado”, afirma entre risas este organizador por vocación, “pero una vez estoy en el campo simplemente trato de disfrutar del juego”.

Organizar partidos implica muchas dificultades. Bien lo sabe Suárez. “Es complicado en Londres porque todo el mundo tiene un horario muy apretado”. Con el fin de evitar que la gente se borre a última hora, en Footy Addicts es preciso pagar por adelantado para reservar una plaza en un partido. La aplicación solo procesa devoluciones si el usuario cancela con suficiente antelación como para que al organizador le dé tiempo a encontrar a otro jugador. “Si vas a jugar un fútbol 7 y te encuentras con un 7 contra 6, tu experiencia puede ser peor. Por eso cuando falta un jugador siempre intentamos preguntarle a alguien del partido anterior, y si no hay nadie, se une el organizador del partido (cuando se trata de un encuentro de Footy Addicts, el organizador normalmente permanece en la banda y hace a su vez de árbitro)”.

Footy Addicts ofrece desde fútbol 5 hasta fútbol 11. Foto: Footy Addicts (@footyaddicts).
Footy Addicts ofrece desde fútbol 5 hasta fútbol 11. Foto: Footy Addicts (@footyaddicts).

Que la gente cancele a última hora es un problema logístico de solución relativamente sencilla. Lo más difícil, el verdadero desafío de Footy Addicts, reside en su misma razón de ser. Se trata de desconocidos jugando al fútbol, un deporte de equipo. Suárez dice que aspiran a cambiar esa mentalidad. “Queremos fomentar un ambiente positivo. Los jugadores no deberían tratar a sus compañeros como desconocidos; son gente en la misma situación, personas que simplemente quieren jugar al fútbol”. No es un proceso sencillo porque, como apunta Suárez, controlar la actitud de la gente es muy difícil. “Si hay alguien que está siendo generando problemas, esa sola persona puede afectar la experiencia de todos los jugadores del partido. Es difícil. Nosotros creemos que la gente tiene que venir a pasárselo bien”.

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La primera vez que usé Footy Addicts, estrené una camiseta de Boca Juniors que me había traído un amigo de Buenos Aires. Recuerdo perfectamente pensar ‘seguro que aparece uno con una camiseta de River’. Y así fue. Nunca se puede subestimar a Londres en estos aspectos. Agradecí que me tocara en el equipo con peto. Así no se vería el 10 de la espalda que tan grande me quedaba. El partido fue regular, pensé, lo normal para una pachanga entre desconocidos. Probé un par de partidos más y no me terminó de convencer. Unos meses más tarde, volví a darle una oportunidad y me acabé enganchando. Ir a correr puede tener su gracia, pero no hay nada como un partido de fútbol.

Con los partidos de Footy Addicts nunca sabes lo que te va a tocar, pero siempre puedes poner de tu parte para tener una experiencia más gratificante. Foto: Footy Addicts (@footyaddicts).
Con los partidos de Footy Addicts nunca sabes lo que te va a tocar, pero siempre puedes poner de tu parte para tener una experiencia más gratificante. Foto: Footy Addicts (@footyaddicts).

Ensayo y error. La clave es dar con un campo en el que uno sienta que los partidos suelen ser de un nivel consistente, lo suficientemente bueno para que sea entretenido. Entonces, lo recomendable es acudir siempre sobre la misma hora. Poco a poco se van conociendo caras, se crea cierta camaradería, y los partidos se disfrutan más. El tema del nivel es curioso. Se mezclan jugadores buenos con no tan buenos, pero rara vez los equipos están muy desequilibrados. Al fin y al cabo, se trata de gente que ha pagado por ir a jugar y tiene cierto interés. Evidentemente, siempre los hay que pecan de excesivo individualismo o que se quejan más de la cuenta. Pero si uno tiene suerte puede acabar notando cierta armonía entre su equipo, con todos haciendo marcas al hombre al rival, presionando juntos, tirándose paredes y celebrando los goles. Unas veces estos momentos son meros destellos fugaces; otras, se mantienen y hacen que se den encuentros emocionantes. Depende del día. Hay partidos buenos y otros que te dejan más frío, pero en líneas generales mi experiencia es positiva.

Sacarle partido a Footy Addicts depende mucho de cómo se lo tome uno. Si uno asume que no siempre será una experiencia redonda, pero que pase lo que pase, será una oportunidad para hacer ejercicio, entonces le merecerá la pena. El otro día empecé a jugar un partido que sentí que iba a ser un desastre. Tras un par de pases de cara, ya tenía a un delantero cuarentón escocés gritándome. Me estaba resultando molesto. ¿Para qué tenía yo que soportar a este tipo? Entonces me di cuenta de que podía verlo desde un punto de vista distinto: por fin era mi oportunidad de sentirme como un mediapunta español viviendo un choque de estilos en un equipo norteño, con una afición que aprecia su fútbol pero se frustra por su irregularidad. Una vez formulada esta película mental, disfruté del partido y busqué la aprobación del delantero escocés en cada jugada. El otro día me tocó volver a jugar con él. Ahora nos entendemos de maravilla. Le regalé un par de asistencias, pero nunca te aplaude tanto como cuando robas un balón.

En Londres los porteros son casi seres mitológicos y es raro cruzarse con uno en un partido de Footy Addicts, así que lo normal es cubrir la portería por turnos. Foto: Footy Addicts (@footyaddicts).
En Londres los porteros son casi seres mitológicos y es raro cruzarse con uno en un partido de Footy Addicts, así que lo normal es cubrir la portería por turnos. Foto: Footy Addicts (@footyaddicts).

Jugar en un equipo es lo mejor. Pero si la rutina no lo permite, bienvenido sea el Tinder de las pachangas.

Foto de portada: Footy Addicts (@footyaddicts)

4 comments

Aquí en Barcelona conozco bastante gente usando Celebreak. Incluso organizan ligas y llevan estadísticas. No me he unido aun a la primera, pero por las experiencias ajenas, parece positivo también 🙂

La primera vez que vi esas porterías anchas y bajas en Inglaterra me resultó curioso. ¡Claro! pensé, en una “pachanga” nadie quiere ser el portero. Pues sin portero.

Me reconozco un purista del juego. Cierto es que cada uno puede jugarlo como quiera y montarse las reglas que le de la gana, pero una de esas cosas que aprecias del fútbol es su universalidad, el que todos compartamos las mismas reglas.
En los noventa mi equipo jugaba ligas y torneos de fútbol (me fastidia tener que especificar fútbol-11) por doquier. Luego el fútbol-7 se fue haciendo sitio, menos espacio, menos jugadores, menos tiempo, más económico en todo… Ahora lo difícil es encontrar una liga de aficionados de fútbol fuera del ámbito federativo.

También esto es el colmo de la individualidad… Ya no necesito pertenecer a un equipo para jugar al fútbol… un juego de… equipo…

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