¿Qué le falta a la selección española?

Sergio Busquets and Sergio Ramos of Spain warm up ahead of  the UEFA Nations League match at Wembley Stadium, London
Picture by Martyn Haworth/Focus Images Ltd 07463250714
08/09/2018

La selección española no atraviesa por un momento especialmente dulce. España, a siete meses de la próxima Eurocopa, se encuentra en un punto sin retorno hacia ninguna parte. A la selección le está costando ganar sus partidos y hace tiempo que dejó de convencer a través del juego. Luis Enrique ha aprovechado el retraso de la Eurocopa para seguir haciendo pruebas y convocatorias plagadas de novedades, así que hoy, el día en que a España solo le vale ganar a Alemania para pasar a la ronda final de la UEFA Nations League, nuestros redactores se preguntan qué (o quién, que también puede ser el caso) le falta a esta selección para llegar al próximo gran torneo con mejores sensaciones que las actuales.

Axel Torres

Seguramente le falte consolidar una estructura definida. Ahora mismo, se podría decir que la pareja de centrales Ramos-Pau es la única zona en la que todos los titulares están claros. Entiendo que Luis Enrique quiere tener enchufados a muchos jugadores y dar la sensación de que premia al que mejor está con su club, y no me parece mal hacerlo en un torneo como la Nations League que el público aún percibe como poco trascendente. Pero cuando se acerque una fase final de una gran cita, repetir alineaciones o al menos hacerlo en un porcentaje alto sí va a ser fundamental para armar un equipo con automatismos y sentido colectivo. Es verdad que sólo Ramos es ahora mismo un jugador TOP a nivel mundial en su posición, pero esto no significa que los demás estén lejísimos de la élite. España tiene una generación de jugadores jóvenes com hambre, frescura y cierto descaro, y si se logra esa cohesión grupal podrá plantearse perfectamente competir con los mejores. Se ha hablado de la falta de gol, pero en realidad se está quedando fuera de las listas incluso un finalizador como Alcácer, seguramente el mejor en esa especialidad en todo el país, por lo que recursos también en esa faceta sí están disponibles.

Adrián Blanco

España se encuentra inmersa en un proceso que va a llevar su tiempo. La selección ha perdido mucho talento en los últimos años, eso es innegable. Y es poco probable (o al menos es muy difícil, por no decir imposible) que vuelva a juntarse una generación como la de 2008-2012. En 2018, con muchos de estos grandes futbolistas ya en su ocaso, se desperdició una gran oportunidad por razones que no merece la pena volver a desempolvar. Y aquella famosa transición anunciada hace ya varios años está siendo más lenta y tortuosa de lo que se preveía. España, siendo realistas, debe ir a la próxima Eurocopa a competir. A competir sin ponerse limites, faltaría más, pero asumiendo que ya no es una de las grandes favoritas. A falta de talento realmente diferencial, como sí tiene la Portugal de Cristiano Ronaldo y Joao Félix, la Alemania de Toni Kroos y Timo Werner o la Francia de Kylian Mbappé y Antoine Griezmann, España debe agarrarse a la pizarra de Luis Enrique. El hecho de que la Eurocopa se haya retrasado un año le ha dado al asturiano un margen extra para seguir probando y ajustando cosas, porque ahí se encuentra la principal baza de la selección. Sin una composición de talento tan determinante como hace unos años para volver a marcar el compás de este deporte y sin las piernas necesarias para sentarse a jugar en la mesa de Francia o Inglaterra, el equilibrio entre lo viejo conocido y lo nuevo aún por conocer es más necesario que nunca. Si España no tiene jugadas, más allá del desborde en carrera de Adama Traoré o de la presencia ofensiva de los laterales, el sostén deberá seguir siendo el juego. Y eso, sin un talento privilegiado como el de antaño, es difícil de conseguir. Tiempo.

Luis Enrique, durante un partido con la selección española. Foto: Focus Images Ltd.
Luis Enrique Martínez, durante un partido con la selección española. Foto: Focus Images Ltd.

Raúl Fuentes

Falta continuidad y paciencia. La Selección alterna, en un mismo partido, grandes momentos de juego pero también acusa no ser constante a lo largo de los noventa minutos. Y ese detalle, ante rivales compactos y con una idea clara, se acaba pagando debido a la inexperiencia de algunos jugadores en según qué partidos. Por nombres, el futuro es ilusionante (Unai Simón, Fabián Ruiz, Mikel Oyarzábal o Dani Olmo) pero quizá hay que tener en cuenta que las selecciones campeonas necesitan recorrido en grandes torneos antes de conseguir el éxito. A pocos meses de empezar la Eurocopa, a España no se la puede considerar candidata a ganar y equipararse con Alemania, Francia, Bélgica o Portugal: todas ellas, están un escalón por encima. Además, La Roja sufre mucho en las dos áreas y en el fútbol actual se nota. En la portería, con tanto cambio, los guardametas carecen de confianza y eso se traslada al terreno de juego. Y en la delantera, el equipo necesita muchas ocasiones para marcar un gol. Por estado de forma, Álvaro Morata – 17 goles en 35 internacionalidades – y Gerard Moreno – 4 tantos en 8 encuentros – parten con ventaja con respecto al resto de futbolistas atacantes. Sí mezclan bien, la Selección puede salir beneficiada.

Enrique Montesano

La realidad es que, a pesar de que venía anunciándose desde hace mucho tiempo, no ha sido hasta el proyecto de Luis Enrique para la Eurocopa de 2020 que España ha roto definitivamente con la generación que lo ganó todo. En 2018, aún Silva, Iniesta, Piqué y Alba tenían grandes galones en la Selección. Ahora, sólo quedan un Busquets que no está en su mejor momento y un Sergio Ramos de 34 años que sigue liderando a pesar de todo. Y la realidad es que, de las generaciones llamadas a tomar el relevo (Isco, Koke, Saúl, Asensio, Alcácer, Rodrigo…) no hemos llegado a ver continuidad ni una importancia esencial en el proyecto de Luis Enrique, por h o por b. A día de hoy, España cuenta con los dedos de una mano las posiciones de su once en las que cuenta con un top 3 mundial (o europeo). El trabajo de Luis Enrique, bajo mi punto de vista, es fantástico: España juega como un club, tiene una identidad definida. Aun con diferencias entre uno y otro, plantea y ejecuta los partidos de manera clara y definida. Y la selección de jugadores en las convocatorias tiene sentido, tanto para construir una idea de juego como para introducir variantes y alternativas necesarias. Pero falta tiempo y calidad. Tiempo para que los jugadores que sí están asumiendo el relevo generacional con Luis Enrique (Thiago, Oyarzábal, Merino, Canales, Rodri, Fabián) ganen el poso competitivo que requiere liderar a una selección candidata a los grandes torneos. Y la calidad sólo el tiempo dirá si estaba en las botas de aquellos que en 2020 no nos parecían al nivel de los mejores del mundo o de Europa. Y sí, a nivel táctico también hay camino que recorrer. Aún tenemos que ver a que trío da continuidad Luis Enrique en el medio para no adolecer de espesura en la salida ni de fragilidad tras pérdida. Aún queda por ver cómo rellena España el área sin un nueve de garantías. Pero el trabajo del cuerpo técnico le está dando la oportunidad a los jugadores de determinar el techo de esta Selección. Está por ver hasta dónde llegan.

Marco Asensio entró en la última convocatoria de Luis Enrique. Foto: MarcadorInt (Todos los derechos reservados)
Marco Asensio ha entrado en la última convocatoria. Foto: MarcadorInt (Todos los derechos reservados)

Albert Fernández

Luis Enrique cuenta con muchas opciones de cara a la Eurocopa, hay jugadores de categoría en casi todas las posiciones, sin embargo hay que ser realista y aceptar que ninguno de ellos tiene el nivel de gran estrella, únicamente Sergio Ramos cumple ese perfil. ¿Se puede ganar el torneo sin un verdadero aspirante al Balón de Oro? Se puede, pero para ello necesitas un buen techo y unos buenos cimientos y justo ahí, justo en las 2 áreas donde se definen los partidos, radica el gran vacío de la Roja. Es preciso que el técnico asturiano sea muy contundente en la confianza del portero y el delantero centro que va a ser titular en la Eurocopa, así al menos la parte mental y de confianza la puedes ir trabajando. ¿Y quiénes deben ser los elegidos? Eso lo sabrá mejor el seleccionador, pero fijarse en la temporada del portero y no en su currículo y observar las cifras goleadoras del delantero, más que su calidad técnica o su regate, puede ser una solución. Deberían empezar a acabarse las pruebas y llegar a la selección final, nunca mejor dicho.

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Foto de portada: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.

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7 comments

Me llama la atención como tanto Axel como Albert mencionan solamente a Ramos como top mundial en su puesto, en mi opinión Thiago también lo es. En el resto estoy muy de acuerdo, debería Luis Enrique decidirse por unos u otros pero empezar a repetir alineaciones. Creo que en ataque hay recursos de sobra y muy diferentes para marcar diferencias, y me parece muy importante como lleguen a la cita los laterales, porque tanto Navas como Gayà creo que también tienen nivel para ser determinantes en una selección que va querer el balón. Por último, dejaría un espacio en la convocatoria para el delantero que llegue en mejor forma, porque si bien es cierto que no son top mundial, los Gerard, Alcàcer, Morata, Aspas, Oyarzabal, Rodrigo e incluso Ferran pueden ser decisivos si tienen una buena racha, y los títulos se ganan en un mes bueno.

Como indica Áxel, el único jugador top en su puesto es Ramos. Ningún otro jugador es titular indiscutible en un gigante europeo. No vi el partido contra Suiza pero si el partido perdido contra Ucrania y la sensación era desasosegante: todo un equipo entregado a un jugador como Adama (de moda pero claramente limitado en lo ténico y en lo táctico) para batir la porteria de una selección de gama media-baja.

Lo maravilloso que es el fútbol que hace que, después de haber visto los primeros cuarenta y cinco minutos contra Alemania, todo lo escrito suena a obsoleto. Y es que poco tiempo se necesita en este deporte para darle la vuelta como a un calcetín al más brillante de los análisis. Por supuesto no hay que dejarse llevar por las sensaciones del último partido (o parte del mismo, teniendo en cuenta que estoy escribiendo en el descanso), y los análisis hay que hacerlos con cierta perspectiva, por lo que sigo coincidiendo con la mayoría de los problemas aquí expuestos.

Ya finalizado, simplemente se me ocurre decir que este juego parece burlarse en no pocas ocasiones de quienes pretendemos analizarlo desentrañando la lógica del mismo. Y que sea así siempre.

He leído el artículo después de ver el partido y tengo que reconocer que la mayor parte de las opiniones vertidas en él no me parecen obsoletas ni carentes de conexión con la realidad que respiramos un día después del partido. Quizás la parte más acertada está en los análisis de lo acontecido hasta ese momento, luego lo de los pronósticos es otra cosa…

La obsesión por tener una estrella que vertebre el equipo entorno a él es muy periodística, pero como dijo Luis Enrique en una ocasión, no es necesario y quizás, ni conveniente. Estoy de acuerdo con las tesis de que el seleccionador ha contado con lo que tiene. El nivel medio de los futbolistas españoles es muy alto, pero las figuras descollantes escasean. Y es así. Lo que ha demostrado Ramos en su carrera está por demostrar en la mayor parte del resto de seleccionados y aunque después de lo de ayer nos parezca que tenemos media docena de “balones de oro” en ciernes, lo cierto es que son sólo pronósticos y los pronósticos los carga el diablo.

Tenemos una selección muy joven y eso suele significar que pudiendo tener momentos de brillantez, también pueden aparecer momentos de suma debilidad. Eso es lo que hemos visto hasta ahora. Tenemos jugadores que pueden serlo todo en el futuro o eternas promesas como Morata, que un día apunta a todo y otro deprime a todos. El resto está por ver, pero parecía que teníamos en De Gea un sustituto ideal para Casillas y no lo demostró cuando tocaba, apareció Quepa y tampoco, ahora aparece Unai Simón… pues veremos. Lo que no es discutible es que ayer la selección jugó un gran partido y que todos sus componentes apuntaron a grandes estrellas… pero claro… las estrellas iluminan el cielo durante mucho tiempo y ahora es fácil confundirlas deslumbrados por el último fogonazo…

El fútbol es impredecible, cuando piensas que esta Selección Española no tiene el nivel suficiente para competir en la Eurocopa, se marca un partidazo contra Alemania. Aunque no haya grandes nombres en el equipo como si los había en el Mundial de 2010, estos jugadores “poco conocidos” han demostrado que pueden dar guerra y luchar por conseguir algo importante en la siguiente Eurocopa de 2021, además de que muchos de estos jugadores de la Selección Española vienen de ganar recientemente una Eurocopa Sub-21 demostrando un nivel bastante bueno.

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