Liverpool y Oporto ya lo habían dejado resuelto

Jurgen Klopp manager of Liverpool applauds the fans after the UEFA Champions League match against FC Porto at Anfield, Liverpool.

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06/03/2018

El Liverpool garantizó su pase a los cuartos de final de la Liga de Campeones con el freno de mano puesto. Ante un Oporto resignado a despedirse de Europa sin hacer demasiado ruido –después de caer con estrépito en la ida de la eliminatoria (0-5)–, Jürgen Klopp pudo dar descanso a varias de sus individualidades más destacadas. El egipcio Salah y el neerlandés Van Dijk comenzaron el encuentro en el banquillo frente a un rival más ruidoso en las gradas que revoltoso sobre el verde inglés. Los miles de aficionados portistas desplazados a Merseyside resultaron a la postre más bulliciosos que los propios jugadores alineados por Conceiçao, en su mayoría poco habituales en los planes de su entrenador en los últimos siete meses. De la columna vertebral empleada habitualmente por el técnico luso, tan solo Felipe y Aboubakar formaron de inicio. El líder del fútbol portugués perdió la guerra en casa y decidió no presentar sus mejores armas en la última batalla. Razones tenía de sobra: porque el descalabro de la ida obligó a concentrar toda la atención en la liga lusa, y también, y no menos importante, porque los primeros meses de 2018 han dejado un reguero de bajas mayúsculo en las filas del máximo aspirante a romper la hegemonía del Benfica en el país vecino.

Del duelo descafeinado visto en Anfield poco se puede rescatar, más allá del debut del internacional sub-20 portugués Bruno Costa y del par de oportunidades erradas por Sadio Mané, uno de los futbolistas locales más activos en ataque. Gustó Casillas en la meta visitante, en el que pudo haber sido su último encuentro en la máxima competición continental, y convenció de nuevo Felipe, solvente al cruce cuando Firmino lo exigió. Con el brasileño en el once el Oporto tiembla menos y respira mejor. En los locales, Henderson demostró una vez más que se encuentra en un gran estado de forma, y Milner que tampoco baja del notable raspado cuando la nota no cuenta. En definitiva, brillo intermitente en un choque que careció de la chispa y la luminosidad inherente a las grandes noches europeas. Sin la emoción propia de estas citas ni la voluntad de las partes de arriesgar más de la cuenta, los minutos se fueron consumiendo con el visto bueno de ambos técnicos. Klopp y Conceiçao, tirando de realismo, no se decidieron a introducir variaciones tácticas que demostrasen su intención de rescatar una victoria de un encuentro que no pasará a la historia de la competición. Salah disfrutaría de 20 minutos para desequilibrar la balanza, sí, pero midió todas y cada una de sus carreras para reservar gasolina. Tan solo un cabezazo de Ings repelido por Iker en la postrimerías de la contienda amenazó con romper el empate.

Liverpool 0
Oporto 0

Liverpool vs Oporto - Football tactics and formations

«Había jugadores con fatiga que corrían el riesgo de lesionarse. Preparamos cada encuentro por separado, pero tuve que pensar en nuestro gran objetivo, que es el campeonato portugués. Mis jugadores interpretaron bien lo que les habíamos pedido para el partido y cometieron pocos errores. Fue un duelo muy digno para un equipo en el que había alteraciones y futbolistas que durante la temporada no han sido muy utilizados. Estoy de enhorabuena porque solo trabajando como trabajan diariamente se consigue dar una respuesta positiva en un choque de esta dificultad», comentaría Conceiçao en sala de prensa. Pocas veces un técnico tan ambicioso como el de Coimbra transmitirá tanto conformismo, pero el doloroso resultado de la ida y la apretada lucha por el título en Portugal forzaron a medir al máximo los esfuerzos de un equipo que está firmando una temporada fantástica, más allá del borrón europeo firmado hace 20 días.

Si el míster visitante no puso pegas a las tablas, tampoco lo hizo un Klopp exultante por haber accedido a los cuartos de final de la Champions sin exigirse un sobresaliente en el encuentro de vuelta: «Lo máximo que podíamos conseguir era pasar de ronda y lo hemos hecho de una manera bastante tranquila. No creo que pudiésemos esperarlo [antes del cruce], por lo que estoy muy feliz. Era un reto bastante grande preparar este partido después del resultado conseguido en Oporto, y creo que los chicos lo hicieron muy bien. Tuvimos una actitud fantástica, algunos tramos de buen fútbol y defendimos con mucha seriedad. Ahora ya estamos en la siguiente ronda, así que es positivo». Todos contentos.

Loris Karius of Liverpool throws his shirt to a fan in the crowd after the UEFA Champions League match against FC Porto at Anfield, Liverpool. Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072 06/03/2018
Loris Karius, portero del Liverpool, no tuvo trabajo (Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

9 largos años han pasado desde la última vez que se vio al Liverpool en cuartos de Champions. 9 años del “chorreo” al Madrid y del 4-4 en Stamford Bridge, uno de los partidos más vibrantes de la historia de la competición. Buena noticia recuperar a un grande de Europa con mayúsculas. Y ojo, porque si tiene un cruce bueno igual lo vemos hasta en semis. Nada me gustaría más, la verdad, aunque sólo Matip ha jugado (y marcado) en esta ronda de toda la plantilla “red”. Sólo le igualarían en inexperiencia el Sevilla, el Tottenham (si pasan) y el que gane en el AS Roma-Shakhtar.

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