Partido Polish Boyfriend: 2 clubes, 4 países y 3 ligas diferentes en un solo partido

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Este fin de semana, el Chiasso juega fuera de su país. Aunque lo hace en un partido de liga. En el estadio del Vaduz, se enfrentan dos clubes que a lo largo de su historia han jugado en dos ligas diferentes. Y para complicar las cosas, el Vaduz, a diferencia del Chiasso, jamás ha jugado en la liga de su país, pues esta liga no existe. ¿Complicado? Cosas del fútbol suizo. En esta historia tenemos partidos de fútbol en cuatro estados diferentes, Italia, Suiza, Austria y Liechtenstein. Y pese a ello, los protagonistas son solamente dos clubes. El Chiasso y el Vaduz.

Esta historia se escribe entre tres países diferentes. Uno de ellos, Liechtenstein, es el único país europeo afiliado a la UEFA y la FIFA sin liga de fútbol. Incluso Gibraltar, más pequeño, tiene su liga. Solamente el Vaticano o Mónaco no disponen de liga oficial en Europa, como Liechtenstein. Aunque este estado escondido en un valle entre Austria y Suiza sí tiene su copa, su selección y sus clubes. En concreto, 7 clubes. Al ser pocos, ya en los años 20, en Liechtenstein decidieron que era mejor jugar en alguno de sus países vecinos. Primero lo intentaron con Austria. Después apostaron por Suiza. Y allí se han quedado.

Domingo 28 de octubre, 16:00h, FC Vaduz-Chiasso

De estos clubes, el único con peso es el FC Vaduz, el equipo grande de la capital. Este club ha llegado a la Primera División de Suiza, jugando allí cuatro temporadas. Aunque ahora juega en Segunda. El Vaduz, pues, puede ser campeón de Suiza. Una institución extranjera puede técnicamente ser campeón de liga de un país vecino, si asciende y derrota a sus rivales. Aunque no podría jugar la Champions porque en su pacto para competir en Suiza la Federación de Liechtenstein aceptó una condición: sus equipos se clasifican para las competiciones europeas solamente a través de los torneos de Liechtenstein. ¿Y eso? ¡Si no tienen liga! Bien, tienen Copa. Los clubes locales juegan una Copa de Liechtenstein anual nacida en 1945 y el ganador accede a la Europa League.

El Vaduz ha ganado 17 de las últimas 18 copas (en 2012 perdieron en los penaltis contra el USV Eschen/Mauren, club que juega en la cuarta división suiza) así que tiene casi seguro jugar cada año la previa de la Europa League. El precio pagado es que se ha convertido en el único club europeo que ha jugado en Primera División sin opciones de entrar en la Champions. Si gana la Copa de Liechtenstein, se mete en Europa League. Por eso los clubes de este pequeño país no juegan la Copa de Suiza. Sí juegan en su sistema de Liga, aunque sin opciones de obtener un billete europeo a través de esta competición. Si el Vaduz quiere jugar en la Champions, se debería crear una liga local. Y no existe. La Copa de Liechtenstein la juegan ahora 15 clubes: los 7 existentes, sus filiales e incluso los terceros equipos de algunos de estos clubes. Aunque siempre gana el FC Vaduz, que sueña con volver a la Primera División de Suiza.

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Para entender en parte las razones por las cuales los clubes de Liechtenstein acabaron en Suiza, toca entender la historia de este pequeño país. La lógica indicaba que sus clubes jugaran en Austria, pues la relación entre Liechtenstein y Austria era muy fuerte. Mucho más que con Suiza, pese a que solamente el río Rin separa Vaduz de Suiza. Este pequeño estado nació de la unión de dos enclaves controlados desde hace 400 años por una familia de la aristocracia austríaca con posesiones también en Alemania y la República Checa. La familia eran los Liechtenstein, una familia noble de segunda fila que intentaba acumular más poder en la corte del Imperio Austrohúngaro. Su nombre era el mismo de un castillo, el de Liechtenstein, no muy lejos de Viena. O sea, Liechtenstein no está en Liechtenstein. ¿Complicado, verdad? Pues bien, los Liechtenstein querían entrar en la Dieta Imperial del Sacro Imperio Romano Germánic -una asamblea de príncipes, laicos y eclesiásticos, de los estados imperiales que formaban parte del Sacro Imperio Romano Germánico-, una entidad política que reunió, en ocasiones enfrentados entre sí, a diferentes reinos del 962 al 1802. Como para formar parte de esta Dieta Imperial debías tener tu propio reino, los Liechtenstein compraron dos valles pequeños, Waldburg-Zeil-Hohenem y Schellenberg, y con la bendición del Emperador austríaco lo convirtieron en un pequeño Principado independiente.

Curiosamente, los Liechtenstein nunca vivieron aquí. Tenían este Principado para mandar en otros sitios. Así que era independiente de facto aunque, en realidad, dependía del Imperio Austrohúngaro, donde vivía el Príncipe. Con la Primera Guerra Mundial, nada fue lo mismo. Liechtenstein quedó como la única Monarquía de la región después de la Primera Guerra Mundial, pues el Imperio desapareció y nacieron Repúblicas en Austria, Hungría, Checoslovaquia o Alemania. Los Príncipes aguantaron viviendo en Viena hasta que con la entrada de los nazis escaparon de un país que perdía sus libertades. Los Liechtenstein no fijaron su residencia en el Principado de Liechtenstein hasta 1938. Y fue entonces cuando vieron que era el momento de girar la cabeza hacia el oeste: ligaron su futuro con la neutral Suiza, con una unión monetaria. Y deportiva también, aunque eso era menos importante.

El FC Vaduz había nacido en 1932 y en su primera temporada se apuntó al sistema de competición austríaco, donde jugó la campaña 1932/33. Era normal, vista la tradición. Aunque al final de esa campaña, en Liechtenstein se decidió que era mejor que sus clubes, entonces solamente tres, jugaran en Suiza, pues la situación política en Austria no era nada buena. Giraron la vista hacía Suiza como todo el mundo en este pequeño Principado.

El FC Vaduz, pese a un intento de crear una liga de Liechtenstein en los años 30, se ha convertido en un invitado habitual de la segunda división suiza. El club mantiene buenas relaciones con los grandes equipos de esta liga, como el Basilea, que ha cedido muchos jugadores al Vaduz, como el portero Yann Sommer. Jugar en la Segunda división suiza significa poder ganar más dinero y crecer. Además, al ser el club capitalino, el grande, tiene más ayudas que los otros clubes de Liechtenstein, perdidos entre cuarta y octava división halvética. El propietario oficial del FC Vaduz es ni más ni menos que la Casa Real de Liechtenstein. Y el Banco Nacional es el principal patrocinador. El club ha ido creciendo mucho en los años 90, sobre todo gracias al nuevo estadio, el Rheinpark Stadion, inaugurado en 1997 y convertido en sede de entrenamientos de muchos clubes alemanes. El estadio, justo al lado del río Rin, se encuentra a 50 metros de la frontera suiza. La frontera pasa por el medio del río. Y el estadio está en el Rin.

Yann Sommer of Switzerland during the EURO 2016 match at Stade Bollaert-Delelis , Lens Picture by Anthony Stanley/Focus Images Ltd 07833 396363 11/06/2016
Yann Sommer jugó cedido en el FC Vaduz. Foto: Focus Images Ltd.

El club ha podido ver como llegan cedidos de clubes suizos jugadores de nivel, pues Vaduz es un sitio ideal para vivir, con calma, con paisajes preciosos, ventajas fiscales y un nivel alto de vida. Después de debutar en Primera en la temporada 2008/09 con descenso, el club jugó del 2014 al 2017 en la élite helvética. Y ahora intenta recuperar su plaza entre los mejores entrenado por Mario Frick, considerado uno de los mejores jugadores de la historia del país, pese a que no jugó en el Vaduz. Y no nació en Liechtenstein, aunque se crió aquí después de que sus padres, suizos, encontraran trabajo en la ciudad de Balzers.

Esta semana, su rival es el Chiasso, club suizo con una historia peculiar. Si el Vaduz ha jugado en el sistema de fútbol austríaco, el Chiasso ha jugado en el italiano. Del 1914 al 1923, este equipo se afilió al sistema futbolístico italiano. Y no era casual. En Chiasso, una población de 9.000 habitantes, el 95% de la gente habla italiano como lengua madre. Chiasso se encuentra en el Cantón Ticino, el único cantón suizo donde el italiano es la lengua principal. Y Chiasso se encuentra justo en la punta meridional del mapa suizo, una lengua de tierra suiza que entra en territorio italiano. El club de fútbol lo fundaron los trabajadores de la estación de tren de Chiasso, estación situada a solamente 400 metros de la frontera italiana. Las ciudades de Chiasso y Lecco se confunden, unidas físicamente y separadas por una frontera.

Cuando el Chiasso fue creado en 1905 en un restaurante llamado ‘Grotto del Carlino’ porque sus jugadores solían comprar la ropa y los balones en Italia. Así pues, como ahora, era más cómodo ir a Milán que a las grandes ciudades suizas, al otro lado de las cimas nevadas. En sus primeros años, la institución organizó la Copa Chiasso, un torneo amistoso invitando a clubes milaneses. En 1908, el primer Inter-Milan de la historia se jugó dentro de este torneo. Luego, el Chiasso se federó en las ligas suizas, aunque en 1913 la directiva del club consideró que para crecer era mejor formar parte del sistema italiano, con un nivel más alto. Para poder jugar dentro de la estructura italiana, la entidad compró un campo de fútbol al otro lado de la frontera, a 10 minutos del centro de Chiasso. Y así fue admitido. La Federación italiana, para decidir el futuro del club, organizó dos partidos, contra la Cremonese y el Savoia, un club de Milan. El Chiasso ganó los dos duelos y pudo entrar en la Primera División italiana, que entonces aún no tenía el nombre de Serie A y consistía en grupos regionales con play-off final entre sus campeones. El Chiasso acabó quinto en un grupo de seis ganado por el Milan, empatando sus dos partidos contra el Bolonia como gran gesta. Aunque en 1914, con el inicio de la Guerra Mundial, el club descubrió que su apuesta por dejar el fútbol suizo no había acertada: durante cuatro años jugaron amistosos, pues la liga italiana se paró por la guerra. Y en la neutral Suiza siguió. En 1918, el club volvió a jugar, descendiendo a Segunda, donde jugaría hasta 1923, cuando decidieron regresar al sistema suizo.

Los años de gloria del Chiasso fueron en los 50, cuando llegaron a la Primera División suiza y soñaron con ganar la liga. Fueron segundos en 1951, terceros en 1952 y terceros otra vez en 1958. Convertido en club ascensor, su última temporada en Primera fue en 1993. Desde entonces, ha jugado casi siempre en Segunda, con algún descenso a Tercera. Y en ocasiones, puede disputar el derbi del Cantón Ticino, el derbi italiano de Suiza, contra el Lugano, el club grande de la región, campeón de liga en 1938, 1941 y 1959. Los últimos derbis fueron en 2015, cuando el Lugano goleó 5-1 el año de su ascenso a Primera, aunque el Chiasso ganó la vuelta 1-0. Este año, por cierto, el Lugano le ha quitado el entrenador al Chiasso, el sevillano Guillermo Abascal. Aunque el Chiasso siempre podrá presumir de gozar en su plantilla de los goles de Chitchanok Xaysensourinthone, el delantero de nombre impronunciable. Nacido en Suiza, hijo de un hombre de Laos y una mujer de Tailandia, llegó a jugar en el filial de la Sampdoria con Icardi antes de iniciar una aventura por clubes tailandeses. Ahora está de vuelta en Suiza, en este Chiasso que juega contra el Vaduz. Dos clubes que juegan a pocos metros de la frontera. Y han jugado en los dos lados, de estas fronteras.

Foto de portada: Rheinpark Stadion de Vaduz, autoría: Christopher Voitus bajo licencia Creative Commons 3.0.

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5 comments

Tal como dices, el Vaduz no se puede clasificar a Champions por no tener liga… ¿Y si ganaran la Europa League? Entiendo que entonces no habría problma, ¿no?

Iba a comentar justo lo mismo. Si ganan la Europa League, podrían jugar la Champions, sería una locura pero molaría. Por cierto, gran artículo, como siempre, y además rematado con la guinda: Chitchanok Xaysensourinthone

Excelente artículo, señor Padilla. Es de entender que, por cosas así, tengáis más de 200 Petreonistas inmensamente felices de colaborar con vuestro proyecto.
Gracias y enhorabuena.

Me parece muy curioso que detrás del Vaduz se encuentre la propia Casa Real del país. Debe suponer un lastre importante para el resto de clubes.

Comentar que al Lugano ya no lo entrena Guillermo Abascal,ahora lo entrena un viejo conocido del fútbol español, Fabio Celestini ex-Getafe entre otros.

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