Partido Polish Boyfriend: el derbi de Rodas, la isla griega que habló italiano

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Dodecaneso. En griego, Dodecaneso significa “12 islas”. El Dodecaneso es un archipiélago griego más cerca de Turquía que de Atenas, aunque nadie duda de que se trata de una tierra griega. Aquí se habla griego desde hace miles de años. Aunque, curiosamente, este archipiélago no lo forman 12 islas. Las 12 islas son las grandes, pues en verdad se trata de un conjunto de más de 150 islas.

La mayor de ellas es la isla de Rodas, una isla preciosa, con capital en la ciudad de mismo nombre, Rodas. Situada en una zona clave, controlaba el tráfico marítimo entre Grecia y Turquía. O sea, entre dos continentes. Su ubicación marcó la historia de la isla, deseada por todos. Por aquí han pasado muchas banderas y gobiernos, aunque no volvió a ser otra vez griega hasta 1947, cuando después de muchas reuniones y pactos, el Dodecaneso pasó a formar parte de Grecia como la mayor parte de sus habitantes querían. Y con ello, los clubes deportivos se integraron en el sistema griego, aunque primero tocó crear o refundar estas entidades, pues habían desaparecido por la fuerza.

Rodas era una de las islas más activas en tiempos antiguos, tanto con fenicios, como con griegos o romanos. De ella se recuerda su famoso coloso de Rodas, una gran estatua del dios griego Helios que el escultor Cares de Lindos realizó en la entrada del puerto. Según algunas crónicas, pudo medir unos 35 metros y la leyenda dice que los barcos entraban al puerto por debajo de las piernas del Dios, con una pata en cada parte del muelle. La estatua se perdió en un terremoto en el año 226 antes de Cristo. Aunque quedan leyendas y dibujos imaginativos que se transformaron incluso en film de Hollywood. En la Edad Media, el archipiélago acabó en manos de los Caballeros de Malta, una Orden de guerreros cruzados que habían sido expulsados de Tierra Santa después de las Cruzadas. En el siglo XVI, finalmente, los Caballeros se marcharon a la isla de Malta conscientes de que no conseguirían aguantar siempre los ataques de los turcos, que pasaron a controlar Rodas y las otras islas de la zona.

A finales del siglo XIX e inicios del XX, la ciudad tenía bastantes ciudadanos europeos que llegaban para abrir delegaciones comerciales. Con ellos llegó el fútbol y nacieron los primeros clubes locales formados por griegos, que se unían en esas fechas a movimientos nacionalistas que soñaban con expulsar a los turcos para unir esas islas al nuevo estado griego que había nacido. Los nuevos clubes buscaron nombres que dejasen claro que ellos eran griegos orgullosos. El principal club fue el Diágoras, fundado en 1905 usando el nombre de uno de los grandes héroes locales, el boxeador Diágoras. Nacido en el siglo V antes de Cristo en la ciudad de Ialisos, en la isla fue campeón en todos los grandes juegos atléticos de esas épocas, como los Juegos nemeos, ístmicos, píticos… y los olímpicos, los que triunfaron más. Sus dos hijos también serían campeones olímpicos y se cuenta que lo pasearon a hombros después de ganar, una forma de reconocer la influencia del padre. Padre que murió en ese momento feliz, por cierto. El escudo del club retrata ese momento: un anciano a hombros de dos jóvenes atletas.

Grecia. Foto: MarcadorInt.
Después de pasar por varias manos, el Dodecaneso terminó siendo territorio griego. Foto: MarcadorInt.

El Diágoras de Rodas, pues, nació para competir en diferentes deportes, imitando los tiempos clásicos, y la sección de fútbol no se fundó hasta 1925, formada por griegos que querían ser como Diágoras: griegos libres y fuertes. Del 1925 al 1929 el club ganó torneos locales, aunque en 1929 las autoridades clausuraron su actividad. Y cosas de la vida, no fueron autoridades turcas. En 1912, Italia, que llegaba tarde a la carrera colonial y también quería sus colonias, atacó Libia, propiedad de los otomanos. Durante esa guerra, para poner presión y ganar influencia, Italia invadió el Dodecaneso, que formó parte de Italia hasta la Segunda Guerra Mundial. Inicialmente, las autoridades italianas permitieron que la vida siguiera igual, pero cuando el fascismo llegó al poder todo fue diferente. Las nuevas autoridades prohibieron estos clubes deportivos porque eran nacionalistas griegos. Y ellos querían que las islas fueran italianas, enviando muchos trabajadores y dirigentes del Partido Fascista a partir de los años 20, cuando empezó la represión contra la población local. El italiano pasó a ser lengua oficial y aún hoy encuentras ancianos que lo dominan. La relación de los italianos con los griegos fue compleja: no gustaban las autoridades, aunque muchos italianos que llegaron se hicieron amigos de los locales, dando lugar a bromas sobre que los italianos no son buenos en las guerras, y sí en el amor.

Durante la Segunda Guerra Mundial, las islas vieron combates entre los alemanes y los italianos, cuando estos se cambiaron de bando. Y finalmente, acabaron bajo control británico hasta que pasaron a formar parte de Grecia en 1947, año en que los habitantes de Rodas aprovecharon para dar vida, otra vez, al Diágoras de Rodas FC.

Después de casi dos décadas sin competir, el club volvió a dominar las ligas regionales, aunque como le sucedió a casi todos los clubes de las islas griegas, no ascendió a Primera, marcado por los problemas logísticos. Los éxitos del club llegaron cuando el transporte permitió llegar fácil de Atenas a Rodas, una isla que empezó a ganar dinero con el turismo. De 1986 a 1989, el club jugó por primera y única vez en Primera, con unas semifinales de Copa en 1987 como gran éxito, perdiendo contra otro club de una isla, el OFI de Creta. De este club hablamos en su momento, también.

En la actualidad, el club milita en Tercera, en un grupo regional complicado, pues los tres únicos equipos del Dodecaneso, los tres de la isla de Rodas, juegan con clubes del continente, de cerca de Atenas o el norte del Peloponeso, obligando a los jugadores a realizar viajes largos cada dos semanas. Cosas de la vida, en este grupo juega un club llamado Diágoras Vrachnaiika, de la población de Vrachnaiika, en la costa oeste de Grecia, muy lejos. Un club bautizado en honor, cómo no, del boxeador Diágoras. O sea, esta temporada se ha jugado un Diágoras-Diágoras. Y los dos equipos han visitado la ciudad de Ialysos, donde nació el boxeador.

Sábado 27 de enero, 14:00h, Ialysos-Diágoras

El Diágoras de Rodas lucha por el ascenso precisamente contra otro de los equipos de la isla, el GAS Ialysos, un club fundado en los años 20, cuando también fue clausurado para ser refundado en 1948, cuando los italianos abandonaron la segunda ciudad más poblada de la isla. El club de la ciudad natal de Diágoras, pues, no usa su nombre. Y el vecino, sí. Este Ialysos ha jugado siempre en Tercera o por debajo, y ahora lucha por ser por primera vez el primer equipo de la isla. Ialysos, por cierto, debe su nombre a un Rey legendario, Ialiso, citado por Homero. En Grecia, cada palabra tiene mucho significado. Todo tiene raíces milenarias. Y cuando se enfrentan dos equipos en una isla perdida, de alguna forma, seguimos contando las batallas de reyes míticos o boxeadores clásicos.

El tercer equipo de Rodas en Tercera es el Phoebus Kremast, un club modesto que seguramente bajará otra vez al campeonato regional del Dodecaneso. Phoebus es una de las formas para citar al Dios Apolo, por cierto. Incluso los clubes pequeños tienen nombres divinos.

Foto de portada: MarcadorInt.

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