Partido Polish Boyfriend: un duelo húngaro con muchos millones fuera de Hungría

Cluj Arena Rumania MI

El pasado noviembre del 2018, en la copa rumana un equipo de Tercera División eliminó a uno de los gigantes del fútbol local, el Dinamo de Bucarest, en un partido loco. Después de un primer tiempo sin goles, en la segunda parte acabaron 2-2. El Dinamo marcó el 2-3 en la prórroga, el club local forzó los penaltis y en la tanda se llegaron a lanzar 10 tiros por equipo, con el Dinamo desaprovechando tres penaltis en los que, si marcaba, se clasificaba. Uno lo fallaron tirando a lo Panenka. Al final pasó el equipo de Tercera, el Csíkszereda. En las gradas se celebró la gesta con banderas húngaras al viento, pues este club es el que mejor representa a los húngaros de Rumanía. Por eso el partido era algo más que un partido.

El Csíkszereda sería eliminado en los cuartos de final, aunque vivió una aventura maravillosa en la Copa rumana. Aunque justo en esos mismos días, la prensa publicó algunos de los secretos de este club: el gobierno húngaro. El actual gobierno de Hungría, presidido por el populista de derechas Viktor Orbán, un tipo que ha ido recortando algunos derechos democráticos en los últimos años, ha invertido dinero en clubes deportivos situados fuera de Hungría, en zonas donde viven húngaros. Una forma de sacar el polvo a los libros de historia, usando el deporte para mantener vivas las reivindicaciones de muchos húngaros, disconformes con las fronteras de su estado. Las fronteras, ya se sabe, se consideran sagradas cuando te gustan. Pero no gustan a todos, especialmente en las zonas reclamadas por diferentes estados. Eso les sucede a los húngaros.

En muchas zonas que actualmente forman parte de Rumanía, Eslovaquia o Serbia, los húngaros fueron mayoría durante muchas décadas. En algunas, aún lo siguen siendo. Para muchos húngaros, pues, algunas zonas forman parte de su identidad porque tienen sus raíces ahí. Sucede con la región de Transilvania, que forma parte del estado rumano desde el año 1920. Antes era tierra magiar y formaba parte del reino húngaro, que a la vez era parte del Imperio Austrohúngaro. En esos años, los rumanos que vivían en ella pidiendo autonomía o la unión con el estado rumano. Así sucedió en los tratados de paz posteriores a la Primera Guerra Mundial, cuando nació una Hungría independiente, aunque con un territorio muy inferior al que tenía en tiempos del Imperio. Transilvania pasó a ser rumana y muchos húngaros de la zona emigraron a Budapest, mientras llegaban rumanos para ocupar sus casas.

Orban. Foto: European People's Party.
El gobierno de Orban ha invertido en clubes deportivos de fuera de Hungría, como el Csikszereda. Foto: European People’s Party.

Entre 1940 y 1945, por decisión de Hitler, Transilvania pasó de nuevo a ser húngara durante unos años. En 1945 regresó a manos rumanas. Por medio, refugiados, violencia, asesinatos, cambios de placas de las calles y nombres de ciudades. Hoy son los húngaros que viven en Transilvania los que piden autonomía y sueñan con volver a formar parte del estado húngaro. El papel de esta minoría magiar en Rumanía, de hecho, siempre ha complicado las relaciones entre los dos estados. Por eso no gusta demasiado, en Bucarest, ver cómo el gobierno húngaro pone dinero en un club de la liga rumana con una sola bandera rumana en el campo, la obligatoria en el palco por motivos de protocolo. En las gradas, las banderas de los hinchas son húngaras o del País Sículo. ¿País Sículo?

Como decíamos antes, muchos húngaros escaparon hacia las tierras del actual estado húngaro. Otros se quedaron. Curiosamente, la zona con mayor población húngara dentro de Rumanía ahora es este País Sículo, una región en el centro del país alejada de la frontera. Aquí, en algunas ciudades, el 90% de la población es húngara. Uno puede olvidar que se encuentra en Rumanía en ciudades como Csíkszereda, el nombre en húngaro de la población de Miercurea Ciuc, en rumano. Por eso el club se llama Csíkszereda: la gente aquí es magiar y usa esta expresión, no Miercurea Ciuc. En Csíkszereda encuentras muchas banderas húngaras y la preciosa bandera del País Sículo, o País Szekle, como dicen ellos: una bandera del color del cielo, con una franja dorada y dos símbolos, una estrella y una media luna. Una bandera muy polémica porque, desde hace poco, las autoridades rumanas la quieren quitar de los edificios oficiales de los pueblos donde los húngaros son mayoría. La polémica es tan fuerte que el Ministro de Interior amenazó con expulsar al embajador magiar de Bucarest. Y en Budapest, la bandera Szekle apareció en el Parlamento como muestra de solidaridad.

Los sículos tienen sus propias costumbres y dialecto dentro de los húngaros, y usan el deporte para revindicar su identidad. Por ejemplo, el mejor club de hockey sobre hielo de Rumanía es local, y por eso se produjo una situación curiosa hace años, cuando se disputó un Hungría-Rumanía de hockey sobre hielo. Cuando sonó el himno húngaro muchos jugadores rumanos lo cantaron: eran sículos. Rumanos de pasaporte, húngaros de corazón. Lo contaron en el New York Times, vale la pena.

Viernes 5 de abril, 16:00h, CFR Cluj II-Csíkszereda

A nivel de fútbol, el proyecto del Csíkszereda quiere crecer, aunque quizás no ascienda porque actualmente es segundo en la tabla, a solamente tres puntos del líder Comuna Recea. Como contamos en su momento, el gobierno de Viktor Orbán usa el fútbol y ha llegado a instalar la academia más moderna en su ciudad natal, Felcsút. Además, ha invertido unos 45 millones de euros en academias y clubes de húngaros fuera de Hungría. Y el club más beneficiado fue precisamente el Csíkszereda, pues en 2013 su presidente, Zoltán Szondy, envió una petición a Budapest pidiendo fondos para crear una academia de fútbol en la zona. La Academia fue inaugurada hace dos años y ha significado una inversión de 4 millones de euros. Además del Csíkszereda, ha recibido dinero el Sepsi OSK, equipo que juega en Primera y aspira a disputar la Europa League. Este club de la ciudad de Sfântu Gheorghe, al sur del País Sículo, ha renovado su estadio gracias al dinero de Hungría. Es una ciudad de mayoría húngara, aunque con un 30% de rumanos. Además, Hungría ha invertido en clubes de húngaros de Eslovaquia, especialmente el DAC, del que hablamos en su momento. Y también en la zona de la Voivodina, la región norteña de Serbia con minoría húngara.

El Videoton remontó la eliminatoria ante el Girondins en el Pancho Arena. Foto: Edu Ferrer ALcover (Todos los derechos reservados).
El Pancho Arena es un monumental estadio situado en la localidad natal de Viktor Orban, Felcsut. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

El Csíkszereda, pues, es junto al DAC el club que esconde menos su vínculo con el gobierno magiar. Esta semana, se enfrenta a uno de sus rivales en la parte alta de la tabla de su grupo de Tercera, el filial del CFR Cluj, el equipo que lucha por ganar la liga en Primera. Se trata de un partido importante, pues el Csíkszereda no puede pinchar si quiere ascender. El CFR Cluj también es históricamente un equipo identificado como el de la minoría húngara y fue fundado como KVSC: Kolozsvári Vasutas Sport Club (equipo de los trabajadores de los ferrocarriles de Koloszvár). Así, en húngaro. Aunque en este caso se trata de húngaros de otra zona de Transilvania, no del País Sículo.

Cluj-Napoca, capital histórica de Transilvania, ha sido conocida con diferentes nombres con el paso de los siglos, como Cluj-Napoca, Koloszvár o Klausenburg. En rumano, húngaro o alemán. Actualmente tiene un 20% de la población húngara. El resto son rumanos. Pero en 1910 el 80% de la población era húngara y los rumanos representaban solamente el 20%. El otro equipo de la ciudad, el Universitatea, siempre ha sido el club de los rumanos. El CFR Cluj era una entidad más húngara, aunque en la actualidad es transversal, con muchos hinchas rumanos que llegaron por la relación del club con el servicio de ferrocarriles. Uno de los dos propietarios del CFR Cluj sigue siendo Árpád Pászkány, uno de los miembros más destacados de la comunidad magiar en Rumanía.

El filial de un club creado por húngaros que quiere llegar a la Champions, contra un club con dinero del gobierno húngaro. En Rumanía. Algunas heridas del siglo XX no se cierran.

Foto de portada: MarcadorInt.

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2 comments

Conocía la existencia de la Liga Mol de hockey, con clubes “húngaros”, algunos de ellos situados en terreno rumano como el Csíkszereda. Si ya de por sí es un articulazo, el hecho de comentar cosas como lo del himno en el partido de hockey demuestra el brutal trabajo de Toni otra vez más.

Me ha soprendido, q la noticia es bastante bien informado, correcto y sin escojer bandos! Enhorabuena, asi es un periodista de primera!

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