Partido Polish Boyfriend: El CSKA contra el CSKA, en un derbi fratricida

alexander_nevsky_cathedral_sofia_bulgaria_13

Los árboles genealógicos son fascinantes. Especialmente en las familias complicadas. No suele ser bonito nacer en una de ellas, aunque sí es gratificante explorar los árboles de otros para descubrir historias diferentes. Una de ellas sería esa del CSKA de Sofía. Un club lleno de divorcios, uniones, hijos, defunciones y no podemos descartar que incestos, pues entre familiares se aman. Y se odian. Hasta el punto que este fin de semana, si el covid-19 lo permite, juegan el CSKA de Sofía contra el CSKA 1948 de Sofía. Clubes diferentes, aunque sean hermanos. Y mal no andan esta temporada.

En 2015, el CSKA de Sofía, el club con más títulos de liga búlgara, se hundió en el infierno de las deudas. Ya antes el club había vivido años complejos, pues en tiempos comunistas el club fue fusionado y separado de otras entidades en función de los vientos que soplaban a nivel político. Las raíces del equipo las encontramos en los años 30, cuando dos equipos crearon un club que después de la Segunda Guerra Mundial acabó controlado por el ejército comunista. Con buenos jugadores y uniformados en las gradas, el CSKA siempre ha sido grande, generando tanta pasión que una final de copa contra el Levski acabó en una pelea entre los jugadores histórica. Tanto, que las autoridades ordenaron rebautizar los clubes unos años. El CSKA pasó a llamarse Sredets y Levski fue rebautizado Vitosha.

El estadio Balgarska Armija, el estadio del CSKA Sofía. Foto: Wiöldcard bajo licencia Creative Commons 4.0
El estadio Balgarska Armija, el estadio del CSKA Sofía. Foto: Wiöldcard bajo licencia Creative Commons 4.0

El club del ejército acabó en manos de empresarios sin alma y en 2015, llegó el desastre. El club perdió la categoría en los despachos porque debía 15 millones de euros, tanto a la hacienda búlgara como a otros clubes. Los propietarios no pudieron afrontar estas deudas y la Federación mandó al CSKA al pozo de la Tercera División. La Federación llegó a debatir si debía modificar la estructura del fútbol búlgaro para poder crear más grupos de Segunda División y acomodar al CSKA en esta categoría, aunque esta opción no prosperó, ya que el CSKA solamente podía jugar en un torneo amateur. Fue un drama.

Y una ocasión para el empresario Grisha Ganchev, quien anunció que creaba un nuevo CSKA con el apoyo de otro empresario, Yuliyan Indzhov, y el gran héroe del club del ejército, Hristo Stoichkov, propietario del 20% de la entidad. Con su dinero, el CSKA armó un buen equipo, ascendió y se convirtió en el primer club capaz de ganar la Copa militando en Tercera, derrotando al Montana por 1-0 en la final. Ganchev había contratado como Director Deportivo a Plamen Markov y como entrenador a Hristo Yanev, otras leyendas del CSKA, y con habilidad devolvió al CSKA a Europa y a Primera División en menos de 12 meses. El retorno a Europa lo consiguió gracias a la Copa. Y el retorno a Primera, gracias a una argucia legal. En mayo de 2016, el CSKA ocupó la plaza del Litex Lovech en Primera con un cambio de nombres en la licencia. O sea, ascendió a Segunda en los terrenos de juego y a Primera, en los despachos.

La ciudad de Sofía, en Bulgaria. Foto: Konstantin bajo licencia Creative Commons 3.0
El centro de la ciudad de Sofía, en Bulgaria. Foto: Konstantin bajo licencia Creative Commons 3.0

¿Qué sucedió con el Litex, campeón de cuatro ligas? Bien, el propietario del Litex era Ganchev. Aunque cedió al Litex a una empresa menor liderada por su propio hijo cuando compró el CSKA, por eso de no poder ser propietario de dos clubes. En 2016, padre e hijo se sacaron de la manga la operación con la que el CSKA, ascendido a Segunda, ocupaba la plaza en Primera del Litex, descendido a Segunda… en los despachos. Aunque no por falta de dinero. En este caso, era descendido como represalia por la decisión del directivo del club, el exjugador Stoycho Stoilov, de retirar los jugadores en pleno partido como señal de protesta contra una decisión arbitral. La Federación castigó al club con el descenso, aunque antes los Ganchev se sacaron de la manga su plan: pidió que el CSKA usara la licencia del Litex y así consiguió que el club capitalino subiera a Primera directamente. La mayor parte de los hinchas del CSKA pasaron de la angustia a la calma en pocos meses con el retorno a Primera gracias al dinero y las decisiones de Ganchev, un tipo particular, porque en el pasado fue luchador de lucha libre, guardia de seguridad, estudiante en una universidad americana y, finalmente, creador de un imperio gracias a las gasolineras.

Aunque no todo el mundo tenía la misma opinión. Y no todo el mundo quería estar en el mismo bando de Ganchev. Cuando en 2015 el club fue decretado en bancarrota, oficialmente el CSKA dejó de existir. El CSKA era el club del ejército comunista búlgaro, fundado en 1948 como sociedad polideportiva, aunque con el fin del comunismo el equipo de fútbol se separó de la entidad polideportiva para ser profesional. Y era este club el que desaparecía. En los juzgados empezó una lucha para saber quién era, legalmente, el poseedor de los derechos del escudo, los trofeos y los símbolos del viejo CSKA. Un poco como ha sucedido en Rumanía con el Steaua, la sociedad polideportiva quedó en manos del ejército y el club de fútbol, en manos de empresarios.

Domingo 29 de noviembre, 18:00h, CSKA Sofía-CSKA 1948 Sofía

Así, en julio del año 2016, el general del ejército búlgaro Ivan Mechkov anunció la creación del CSKA 1948, un club diferente aunque con los mismos colores y escudo parecido, con el apoyo del ejército y de una serie de inversores que nadie tiene muy claro quiénes son. Mechkov explicó que la idea no era competir con el CSKA de Ganchev. La intención era, según su versión, perpetuar los valores del viejo CSKA y su relación con las fuerzas armadas. El club se apuntó en un grupo de la cuarta división búlgara y empezó su andadura con un joven empresario formado en Italia, Dobrin Gionov, como presidente. Gionov era en ese momento el presidente de la sección de esgrima de la sociedad deportiva CSKA, que apoya este nuevo club… sin demasiados hinchas. El primer año, el club ascendió a Tercera con una media de 40 espectadores. Después ascendió a Segunda con unos 80 hinchas. Y finalmente logró ascender a Primera con 100 hinchas en las gradas. ¿De dónde saca el dinero el CSKA 1948? Es un misterio. Algunos creen que de la Federación y otros citan a Kiril Domuschiev, el presidente del Ludogorets, el campeón de liga estos últimos años. Domuschiev era hincha del CSKA, y muchos creen que así cumple un sueño, aunque se trata de rumores. Sea como sea, este CSKA 1948 tiene un buen equipo y en las primeras jornadas de liga fue capaz de empatar 2-2 contra el otro CSKA.

La hinchada del CSKA tiene dos equipos entre los que elegir.  Aunque casi todos se han quedado con el equipo de Primera División, aguantando los cánticos irónicos de las hinchadas rivales: “Litex, Litex” les gritan, considerando que se trata, en verdad, del viejo Litex Lovech. Esta temporada, los dos clubes andan bien, en la parte alta, aunque lejos del Ludogorest. Y lejos del tercer hijo de la familia. Sí, existe un tercer hijo del CSKA. Cuando el club desapareció en 2015, nació un tercer club. Stoyne Manolov, presidente del CSKA durante muchos años, cuando ejercía en el cargo en nombre de los empresarios que arruinaron el club, decidió crear un nuevo equipo, este Tsarsko Selo. Con base en la zona de Dragalevtsi, en la periferia de la capital búlgara, este club apostó por crear una academia de fútbol centrada en potenciar el talento local. Y mal no les ha ido, porque ya suman dos temporadas en Primera, en medio de la tabla. Del mismo tronco, tres clubes. Cosas de las familias complicadas.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Foto de portada: Делфина bajo licencia Creative Commons 4.0.

Related posts

2 comments

Estaba al tanto de que Lubo Penev entrenaba al Tsarsko Selo, pero no del origen del club. Maravillosa historia Toni. Y bonita y curiosa ciudad Sofia, el último viaje al extranjero que he podido degustar antes de la pandemia.

Deja un comentario

*