Partido Polish Boyfriend: jugar un derbi encima de un centro comercial

Partizan Belgrade team during the UEFA Europa League match at Partizan Stadium, Savski VenacPicture by Aleksandar Djorovic/Focus Images Ltd +38163711483324/10/2019

Cuando llegan vecinos ruidosos a tu zona, tu vida no será la misma. Y la vida del FK Vozdovac cambió después de la Segunda Guerra Mundial, cuando llegaron a su zona dos clubes destinados a ser gigantes: el Partizan y el Estrella Roja. Dos clubes que llegaron a tocar el cielo jugando finales europeas. Aunque el Vozdovac siempre podrá decir que en Serbia nadie juega por encima de ellos, pues ellos juegan encima de un centro comercial. Bienvenidos al sur de Belgrado, donde juegan los cinco equipos de la capital ahora mismo. Los demás, como el Zemun o el OFK, han perdido la categoría.

En 1951, el Partizan de Belgrado, fundado en 1945 por comunistas forjados en mil batallas, de la Guerra Civil española al movimiento partisano contra los nazis, inauguró su estadio. El estadio del ejército yugoslavo (JNA), donde aún juega. El recinto se encontraba no muy lejos del estadio más grande del país, el estadio del SK Jugoslavija. Aunque este equipo había desaparecido. Tito, el líder de la nueva Yugoslavia comunista, decretó que todos los clubes de fútbol serbios desaparecieran porque habían intentado organizar una liga durante los años de dominio nazi. Todos fueron acusados de colaboracionistas y desaparecieron en 1944, a diferencia de algunos clubes croatas o bosnios, como el Hajduk Split o el Zeljeznicar, considerados clubes mártires contra el fascismo. El estadio más grande del país, pues, quedó vacío, aunque rápidamente llegó un nuevo inquilino: el Estrella Roja, club que se formó quedándose toda la estructura del viejo SK Jugoslavija, su estadio, sus oficinas y parte de sus jugadores. O sea, en pocos años, en el sur de Belgrado aparecieron el Partizan y el Estrella Roja. Con sus dos estadios, los más grandes de Belgrado.

Sábado 14 de marzo a las 15:30, Vozdovac-Partizan

Belgrado siempre había crecido más hacia el sur. La ciudad, justo donde se encuentran los ríos Danubio y Sava, no crecía hacía el norte de los ríos, pues hasta la Primera Guerra Mundial eso era otro país. Los ríos eran la frontera entre Serbia y el Imperio Austrohúngaro. Así que la ciudad, en la parte sur de los ríos, crecía en esta dirección. Después de la guerra, las dos orillas pasaron a ser el mismo estado, Yugoslavia. Y Belgrado ganó terrenos en el norte, incorporado como barrio la hasta entoces ciudad húngara de Zemun. Por primera vez, la urbe se expandió en las dos direcciones, norte y sur. Aunque a nivel deportivo, el norte no tiene peso, más allá de poseer el moderno pavellón de baloncesto en la zona de Novi Beograd (Nuevo Belgrado)  y un club modesto, el Zemun. Todos los clubes juegan en el sur, en una zona antes llena de casas bajitas, villas y campos. Aquí existían los territorios para poder tener dos estadios de fútbol gigantes en pocos metros después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la ciudad no dejó de crecer.

En Belgrado se unen el río Sava y el Danubio. Foto: MarcadorInt.
En Belgrado se unen el río Sava y el Danubio. Foto: MarcadorInt.

Aunque el Partizan y el Estrella Roja llegaron a una zona donde ya existían otros equipos. Uno de ellos era el SK Jugoslavija, que desapareció por decreto. Otro, el Vozdovac, sí sobrevivió, pues era un pequeño club de regional, con sede en Vozdovac, un municipio de Belgrado a cinco minutos a pie del pequeño Maracaná, el estadio del Estrella Roja. Un club de barrio cerca de dos gigantes. Aunque estos últimos años ha subido a Primera para animar más las cosas en el sur.

El Vozdovac atesora mucha tradición. Es heredero de un club fundado en 1912 bajo el nombre de SK Dušanovac por Danilo Stojanović, uno de los padres del fútbol serbio. Stojanovic fundó más de cinco clubes, luchó en dos guerras como soldado y presidió este club que tenía sede en el barrio de Dušanovac, aunque en los años 30 se mudó unos metros al sur, hasta el barrio de Vozdovac, donde se quedó, jugando en categorías regionales hasta que con el fin de Yugoslavia se encontró en la Tercera división serbia. En 2005, el club se fusionaría con el Zeleznik, un club histórico que se despidió del fútbol por las puerta grande: ganó la Copa contra el Estrella Roja con un gol en el minuto 93 y justo después anunció la bancarrota. Y se fusionó con un Vozdovac que tenía, de esta forma, derecho a jugar en Europa gracias a la Copa del Zeleznik. Aunque renunciaron por falta de dinero.

Todo cambió el 2011, cuando un hincha del club, el empresario Milan Zdravkovic, empezó a poner dinero. La legislación deportiva de Serbia es compleja, pues defiende que los equipos pertenecen a los hinchas, aunque los empresarios buscan sus propios caminos para controlar las entidades. Zdravkovic compró el viejo estadio, lo tiró al suelo y en su lugar levantó uno de los centros comerciales más modernos del país, el Stadion Shopping Center. Un centro especial, pues en el techo, en la última planta, se encuentra el estadio. O sea, los tres primeros pisos son para comprar y el cuarto es un campo de fútbol con licencia de la UEFA. El estadio fue investigado por la justicia porque fue construido por una empresa con sede en Liechtenstein propiedad del hijo de Zdravkovic.

Comprando una plaza, el Vozdovac finalmente llegó a Primera, categoría donde había jugado 90 años antes por última vez. Y gracias  al dinero de Zdravkovic, no deja de mejorar. Este año aspira a jugar en Europa, después de sonadas victorias, como esa en el campo del Partizan por 1-2. Ahora le toca jugar en casa el partido de vuelta, con el recuerdo del triunfo de la temporada anterior, cuando se impuso por 1-0. Entonces fue la primera vez que las autoridades permitieron que el Partizan jugara en este estadio peculiar, pues se temía que los ultras destrozaran el centro comercial de las plantas inferiores. Normalmente, los partidos contra los dos grandes se vivían en el viejo estadio del Obilic para intentar evitar ver ultras destrozando negocios y agrediendo clientes por los pasillos del centro comercial. 

Y razón no faltaba para mantener lejos a los radicales, pues el Partizan anda metido en problemas, con sus ultras peleados entre ellos por el control de la grada, y la directiva con problemas para encontrar dinero que pueda parar los pies a un Estrella Roja que lidera la liga. Las últimas temporadas el Partizan ha vendido a todos sus jugadores con futuro, incapaz de retener el talento y de equilibrar sus cuentas. En 2014, el presidente del Partizan, Dragan Đurić, fue detenido por fraude en un proceso de privatización de una empresa farmacéutica, lo que generó un vacío de poder del que la entidad poco a poco sale, con Milorad Vučelić de presidente y el exdelantero Savo Milosevic en el banquillo. Los resultados han mejorado, con el club crno beli recuperando la segunda posición, aunque en los despachos y la grada la inestabilidad sigue. Los ultras, los conocidos grobari, se han atomizado en tres grupos diferentes que no pueden estar juntos en la grada porque se pelean. Y el presidente de la sociedad deportiva Partizan, que controla todas las secciones, lucha en los juzgados por su honor. Vučelić fue detenido en su momento por formar parte del gobierno de Slobodan Milošević, cuando este fue culpado de crímenes contra la humanidad. Y después de unos años desaparecido, ha vuelto para liderar el Partizan mientras declara en un caso por el asesinato de un periodista, que investigó casos de corrupción. El asesino de Slavko Curuvija resultó ser un policía que había trabajado como guardaespaldas de Vučelić. El fútbol serbio siempre ha sido una cuestión de poder.

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Savo Milosevic, Partizan Belgrade coach, with Ole Gunnar Solskjaer Manchester United coach during the UEFA Europa League match at Partizan Stadium, Savski VenacPicture by Aleksandar Djorovic/Focus Images Ltd +38163711483324/10/2019
Savo Milosevic saluda a Ole Gunnar Solskjaer antes de un partido de la Europa League. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Fantástico artículo! Tuve la suerte de ver un partido en este estadio y es una experiencia muy extraña, puesto que las entradas deben comprarse en el punto de información del centro comercial. Además, el club está produciendo jugadores interesantes como Filip Stuparevic.

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