Partido Polish Boyfriend: jugar a fútbol sobre la frontera en Irlanda

Foto: SeanMack bajo licencia Creative Commons 3.0.

“No necesitas visitar Irlanda del Norte para entender la frontera. Tienes que vivir aquí. Solo porque tu pienses que ya no es un problema… ese problema no desaparece”, dice el magnífico actor Stephen Rea en un pequeño cortometraje que encargó el ‘Financial Times’ sobre las consecuencias del Brexit en la frontera entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte. O sea, con el Reino Unido.

Irlanda es tierra de genios. No falla. En las tierras donde la vida no es fácil, nace talento. Stephen Rea, nacido en Belfast, es uno de ellos. Y en ese pequeño cortometraje, cruza uno de los puentes que separan dos países, una frontera que separa la misma isla. “Suena mágico, poder cruzar con normalidad una línea política para trabajar, estudiar, vivir… y volver a casa”, dice Rea, recordando cómo en las últimas décadas los acuerdos de paz en Irlanda del Norte, y la Unión Europea permitieron que la frontera entre el Reino Unido y Irlanda se abriera. Lo que era una zona llena de barricadas, armas, tanques y cámaras pasó a ser una carretera abierta. Y con el Brexit, llega la duda sobre qué sucederá ahora que las dos Irlandas, en muchos aspectos, eran una misma Irlanda. Nunca ha sido fácil vivir en las fronteras. Esta es la historia de dos ciudades, con sus equipos de futbol, en la frontera entre la República de Irlanda y el Reino Unido, en Irlanda del Norte.

Cuando Irlanda se independizó en los años 20, Irlanda del Norte optó por seguir fiel a la Corona Británica. La independencia no acabó con siglos de violencia y conflictos entre los irlandeses, mayoritariamente católicos, y los británicos, mayoritariamente protestantes. La corona controló la isla, convirtiendo a los jóvenes irlandeses en soldados o campesinos, aunque los irlandeses consiguieron mantener su identidad pese a que casi perdieron su lengua. La mayor parte de irlandeses optó por escapar, sobre todo por la hambruna y la pobreza. Entre los que se quedaron, muchos se politizaron y soñaron con expulsar a los británicos y crear una República. Lo consiguieron, aunque no en toda la isla. En el norte, el 70% de la población era protestante. Descendientes de ingleses o escoceses que habían llegado para repoblar la isla de población fiel al Reino Unido.

Viviendo bajo la bandera británica, el 30% de la población del norte, aquella parte que se sentía irlandesa y quería que el norte también pasara a integrar la República de Irlanda, buscó símbolos identitarios. En el fútbol era el Celtic de Belfast, fundado con este nombre inspirándose en el club de Glasgow. Pero este equipo desapareció a finales de los años 40. Un partido contra el Linfield acabó con jugadores del Celtic apaleados y, como los dirigentes del club no se sintieron protegidos por la Federación, el club murió. La hinchada sintió que la Federación, controlada por las autoridades británicas, se sentía feliz con la desaparición de un club identificado con el nacionalismo irlandés. Durante muchos años, ya sin el Celtic de Belfast, ningún club católico brillaba en Irlanda del Norte.

Celtic afición - focus
El Celtic de Belfast se inspiró en el Celtic de Glasgow, equipo al que mucho sienten como propio en la República de Irlanda e Irlanda del Norte. Foto: Focus Images Ltd.

A inicios de los 60, eso cambió con la irrupción del Derry City, un club que había ganado una copa en los años 40. El Derry City es el principal equipo de la segunda ciudad más poblada de Irlanda del Norte después de Belfast, una ciudad en la que ni siquiera queda claro el nombre. Para los católicos, se llama Derry. Para los protestantes, Londonderry. La ciudad se encuentra al lado de la frontera occidental, en el norte de la isla. A poca distancia de Derry, una frontera separa dos estados, aunque la mayor parte de la población de Derry se identifica con la bandera del otro lado. No se sienten británicos.

El club se llama Derry City, así que queda claro que sus hinchas se sienten irlandeses, pues en caso contrario se llamaría Londonderry FC. En Derry, el 75% de la población es católica. La ciudad se convirtió en uno de los grandes feudos del republicanismo irlandés, y cuando llegó la época de los “Troubles“, cuando la región fue azotada por la violencia de los grupos terroristas, tanto los favorables a unir Irlanda en una sola república como los unionistas británicos, la ciudad se convirtió en un campo de batalla. En la ciudad aún se recuerda cuando el ejército británico fue expulsado del barrio de Bogside en unos incidentes muy duros en 1969. Esa batalla fue tan dura que de 1969 a 1972 el ejército no podía entrar en la autoproclamada zona libre de Derry (“Free Derry”). En 1972, una manifestación en este mismo barrio acabó con el conocido como Domingo Sangriento (el Bloody Sunday), con 13 muertos provocados por las balas británicas. Como la ciudad se encuentra muy cerca de la frontera, era una zona peligrosa porque el IRA la usaba para introducir armas en Irlanda del Norte. La zona era un polvorín. Y el estadio del Derry City, Brandywell, se encuentra precisamente en la zona de Bogside.

Derry, o Londonderry, era una ciudad tan violenta, tan dura, que su club de fútbol, el Derry City, no podía jugar con normalidad. Campeón de Copa en 1964 y de liga en 1965, el Derry City se convirtió en un problema porque cada partido como visitante solía acabar con incidentes, pues los hinchas de los otros clubes identificaban ese equipo con los simpatizantes del IRA. Cuando un club de Belfast, especialmente el Linfield, jugaba en Derry, sucedía lo mismo. Así pues, en 1971 se decretó que el Derry City no podía jugar en su estadio de Brandywell y le tocaba jugar como local en Coleraine, una ciudad a dos horas de mayoría protestante. Ni el Derry quería jugar allí ni la gente de Coleraine quería al club, así que cada partido era muy tenso. El club pidió poder volver a su estadio en 1972, y cuando los otros clubes votaron en contra, el Derry City directamente se borró de la liga. Dejó de jugar, participando en torneos amateurs.

En 1983, el club entendió que tocaba encontrar una solución. La segunda ciudad más grande no tenía equipo de primer nivel. Así que argumentado que la situación política no permitía otra opción, pidieron a la FIFA permiso para empezar a jugar en la liga de la República de Irlanda. Y fueron admitidos, después de dos años de negociaciones. En 1985, el Derry City, un equipo legalmente de Irlanda del Norte, o sea, británico, empezó a jugar en la liga de la República de Irlanda. La gente de Derry, que soñaba que la ciudad fuese parte de la República, lo había conseguido en el deporte. El Derry City ha ganado dos ligas y cinco copas en estos años. Y aún juega en Primera.

Sábado 19 de enero, 16:00h, Warrenpoint Town-Institute

Derry, o Londonderry, es una de las pocas ciudades de la historia con dos equipos jugando en ligas diferentes, pues en la primera división de Irlanda del Norte juega el Institute. Este club llegó a Primera por primera vez en 2003. Fundado en 1905 dentro de una congregación religiosa protestante, tiene su sede en los barrios orientales de la ciudad, donde los protestantes son mayoría. El club siempre fue amateur y jugó en ligas regionales hasta 1981. Justo en los mismos años en que en los barrios católicos se soñaba con ver al Derry City en la liga de Irlanda, en los barrios protestantes decidieron que el Institute debería empezar a crecer. En 1981, el club se apuntó en la estructura que permite llegar a Primera, subiendo a Segunda en 1999. En 2003, llegó el primer ascenso a Primera, encadenando descensos y ascensos hasta hoy. El Institute es uno de los clubes más modestos de la Primera División de Irlanda del Norte, aunque jugar en Primera ya es un éxito.

Además, los acuerdos de paz de los últimos años han calmado tanto las cosas en Derry que el Institute, propietario de un estadio demasiado pequeño, el Riverside Stadium, juega estas temporadas en el Brandywell Stadium. O sea, este campo vive partidos de dos ligas diferentes cada semana. Y un club protestante puede jugar en el barrio de Bogside, imagen impensable en los años 70 y 80.

Esta semana el Institute juega contra el Warrenpoint Town. Otro equipo de frontera, en este caso la frontera sur de Irlanda del Norte. Warrenpoint es la población que une las dos Irlandas por un precioso puente. Puente que era una zona de guerra en los 80 (en la zona el IRA protagonizó en 1979 el ataque que mató a más soldados británicos). O sea, era una zona de paso que con la violencia se convirtió en una frontera cerrada. Ahora está abierta de nuevo y la mayor parte de los 8.000 habitantes de esta población pequeña hacen más vida en la República de Irlanda, al sur, que en el Reino Unido, donde tienen sus casas. En esta población asusta imaginar una frontera cerrada otra vez por el Brexit y se han vivido manifestaciones que han unido a todos los vecinos, católicos o protestantes. La mayor parte de la población aquí es católica, así que muchos preferirían ser como el Derry City y jugar en la liga del sur. Aunque en el Norte no les va mal. Fundado en 1987, el club, con su curioso escudo con dos conejos, ha ido cuidando el fútbol formativo, reclutando chicos de la región, hasta llegar a ser el equipo de una población más pequeña en llegar a la Primera División de Irlanda del Norte. Ahora encadenan cuatro temporadas en Primera, un éxito para una población muy pequeña justo en la frontera.

Warrenpoint y Derry, ciudades de frontera, tienen clubes jugando en dos ligas diferentes. Incluso cuatro jugadores del Warrenpoint viven en la República de Irlanda. Las fronteras separan estados, aunque no siempre pueden separar equipos de fútbol.

Foto de portada: SeanMack bajo licencia Creative Commons 3.0.

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Una vez más una historia fascinante, en todos sentidos, tanto en los fútbolistico, como en lo histórico y cultural, es maravilloso la manera en que esta columna o sección de la página, permite conjugar ambos temas; ojala pudieran considerar la idea de crear un libro con una recopilación de todas las historias o la mayoría de las historias, relatadas en esta sección, algo así como lo ha hecho Valdano o Enric Gonzalez, con sus respectivos libros publicados, que son un recopilatorio de sus diversas columnas escritas en varios medios deportivos, saludos desde México!

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