Partido Polish Boyfriend: De jugar una final de Copa a ser rivales en la cuarta división alemana

Foto: Euku bajo licencia Creative Commons 3.0

La Segunda Guerra Mundial cambió para siempre la historia de Alemania. Menuda obviedad, ¿verdad? Aunque a veces no es mala idea recordarlo. Después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania había quedado destruida y dividida en dos estados, la RFA y la RDA. Además, quedaron algunas zonas controladas por ejércitos extranjeros, como la Cuenca del Ruhr. Y zonas como el Sarre, que tenía un estatus diferente, como ya contamos en este texto sobre el Saarbrücken. Cabe recordar que, rumbo al Mundial de 1954, Alemania se enfrentó a la selección del Sarre, una región que poco después volvería a ser parte del estado alemán. Alemanes contra alemanes.

Por eso no se apostó por crear una Bundesliga unida hasta 1963, cuando después del desastre en el Mundial de 1962 se apostó por un torneo unificado para olvidar el modelo de torneo anterior, con grupos regionales. La Copa alemana también sufrió y desapareció algunos años. La última edición se había celebrado en 1943, cuando el First Viena ganó en el estadio Adold Hitler de Stuttgart. O sea, un club austríaco, pues Austria había pasado a formar parte de Alemania y sus clubes competían en sus torneos. El estadio era el estadio de toda la vida del Stuttgart, con un nombre maldito. Ahora tiene un nombre de marca comercial. El fútbol siempre explica la realidad. La copa alemana no volvió hasta la temporada 1952/53, cuando se enfrentaron en la final el Rot-Weiss Essen y el Alemannia de Aachen. La final la ganó el Rot-Weiss. Y esta semana, ese partido, esa final, se juega otra vez en la Cuarta División alemana.

Sábado 16 de noviembre, 14:00h, Rot Weiss Essen-Alemannia Aachen

Reflexioné, pues en ocasiones lo hago, sobre cómo la guerra lo cambió todo en Alemania en Essen hace unas semanas. Un tren salió de Dortmund hacía Düsseldorf. Y de aquí, me tocaba otro hacia Colonia. En ese primer trayecto, no dejas de pasar por ciudades con equipos en Primera. U otros que han sido grandes. Borussia Dortmund, Bochum, Schalke 04, Duisburgo, Rot-Weiss Essen, Fortuna Düsseldorf… y no muy lejos, el Borussia Mönchengladbach o el Colonia. Aunque la zona que nos ocupa es la Cuenca del Ruhr, una de las zonas más importantes de Europa a nivel económico. Ciudades claves a nivel económico y con buenos equipos. Y ciudades tirando a feas porque fueron bombardeadas con dureza en la guerra.

En dos horas cruzas la Cuenca del Ruhr de punta a punta. Bien conectada, en el corazón de Europa, es una zona donde se encontraron muchos minerales, permitiendo que la industria minera creciera al lado de fábricas que usaron esa materia prima. La Revolución Industrial convirtió el Ruhr en el pulmón económico de Alemania. Una zona tan importante que después de la Primera Guerra Mundial fue ocupada muchos años por tropas francesas y belgas, que controlaron que Alemania no se armara otra vez. Aunque como se sabe, Alemania se armó rápidamente con las armas fabricadas especialmente en Essen. Y después de la Segunda, la zona fue ocupada de nuevo por tropas americanas y británicas. Del 1942 al 1945, los aliados bombardearon esta zona para castigar la industria alemana de una forma tan dura, que las ciudades quedaron afectadas en un 80%. Hoy son urbes modernas y feas, sin cascos antiguos. Todo desapareció, aunque la industria volvió. Y hoy, ya sin minas, sigue siendo una zona muy rica y activa, apostando por nuevas tecnologías.

Essen acogerá el partido de este fin de semana ante el Alemannia Aachen. Foto de dominio público.
Essen acogerá el partido de este fin de semana ante el Alemannia Aachen. Foto de dominio público.

Al tratarse de ciudades ricas, sus equipos fueron importantes. El Rot-Weiss de Essen por ejemplo, ganó la Copa de 1953 y la Liga en 1955, aún bajo el formato de grupos separados con play-off final. En 1959, la Copa alemana la ganó el Schwarz-Weiss Essen, el otro equipo de la ciudad. O sea, en los años 50, tres títulos fueron ganados por dos clubes de Essen. Y clubes con nombres curiosos. Schwarz-Weiss quiere decir “Blanco y Negro”. Y así viste este club. Y “Rot-Weiss” significa “Rojo y blanco”. Y así viste. O sea, rojos contra negros. Además, con cierta división. El Rot-Weiss tiene su feudo en el norte de Essen, mientras que su rival lo tiene en el sur. El norte de la ciudad era la zona industrial y obrera, mientras que el sur era más elegante. Se suele decir que el Rot-Weiss tiene hinchada de izquierdas y su rival, de derechas. Esos años los clubes de Essen fueron grandes porque la ciudad fue sede de una de las empresas más importante del mundo, el grupo Kurpp.

El siglo XIX, Friedrich Krupp creó una empresa que su hijo Alfred convirtió en un gigante del sector de las armas. Las fábricas Krupp forjaron la imagen de la ciudad de Essen, pues la primera fábrica Krupp creció tanto que se convirtió en una gran ciudad con sus propias calles, su propia fuerza de policía y bomberos. Había 150 kilómetros de ferrocarril entre los más de 60 edificios de fábricas del grupo Krupp. Sus armas se usaron en medio mundo durante más de un siglo. Al sur de Essen, el Palacio de los Krupp creció con nuevos salones. Al norte de la ciudad, crecieron sus fábricas. Sus bolsillos se llenaron mientras millares de familias lloraron por culpa de esas armas. Essen fue una ciudad vital y por eso fue castigada con dureza por las bombas. Cuando acabó la guerra, los Krupp fueron juzgados. Habían dado su apoyo a Hitler con su dinero y luego gozaron de todas las ventajas del mundo para armar sus tropas. Los Krupp usaron judíos o prisioneros de guerra como esclavos en sus fábricas. Pero solo fueron condenados a 11 años de cárcel. Y en dos años fueron amnistiados, pues el mundo se volvía a armar para la guerra fría y los necesitaban. Los Krupp volvieron a ganar dinero con sus armas rápidamente. En los años 50 Essen volvió a ser rica gracias a los tanques que se enviaban a guerras en Corea o Indochina. Y llegaban trabajadores a sus fábricas que se hacían hinchas de los clubes locales.

El fútbol de Essen fue grande en los 50. A partir de 1967 perdió fuelle, coincidiendo con una ley del gobierno que le quitó a Krupp ventajas fiscales que tenía desde los años del nazismo. El grupo Krupp pasó a manos de los Thyssen y ahora no tiene un papel central en la vida de una urbe, Essen, que se ha reformulado con políticas sociales y apuestas por otros sectores. Aunque su fútbol ha perdido fuelle. El Schwarz-Weiss sufrió especialmente y ahora juega en la sexta división. El Rot-Weiss, más popular, ha llegado a jugar en Quinta, aunque ahora aspira a volver a Tercera. En 1994 llegó a jugar una final de Copa, aunque no alteró su destino: ser un ascensor entre segunda, tercera y cuarta. Essen ya no es la ciudad que fue. Por suerte, me atrevo a decir, visto lo que se producía en sus fábricas.

Amara Condé.
Amara Condé jugó con Alemania en categorías inferiores, pero ahora milita en el Rot-Weiss Essen. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Esta semana, el Rot-Weiss se encuentra con el Alemannia Aachen, ese equipo con el que jugó una final de Copa en 1953. En castellano debemos decir Aquisgrán para referirnos a la ciudad de Aachen, la ciudad más occidental de Alemania, encajonada en la frontera con Bélgica y Holanda. Al ser una ciudad de frontera, Aquisgrán tiene una historia escrita en muchas lenguas. Los franceses la han sentido suya, por ejemplo. Esta ciudad, una de las más históricas de Europa, era la residencia favorita de Carlomagno, el Rey de los Francos. Aunque luego fue el lugar de coronación de los reyes alemanes. En el siglo XIX, fue francesa y alemana. Y después de la Primera Guerra Mundial, los franceses la ocuparon hasta 1930. Su club de fútbol, el Alemannia, ha sufrido la historia en sus carnes. Sus primeros amistosos, en 1900, fueron con clubes belgas y holandeses. Y en diferentes periodos no ha podido jugar porque las autoridades no les dejaron. Nació como un club de los alemanes de la ciudad, ya que en su momento existía un club de franceses. Por eso el club se llama Alemannia, tomando la forma en latín de su país. En alemán, el país se llama Deutschland. Aunque el club se llama Alemannia, como en castellano, pues se toma la versión latina. Una forma de unir la historia antigua de la ciudad, fundada por los romanos, con la actual.

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Después de la Segunda Guerra Mundial, con la ciudad ocupada, el club no jugó durante dos años. Aunque cuando le permitieron volver a competir, la ciudad se volcó con el deporte al ser una fuente de alegría. Y el Alemannia jugaría dos finales de Copa, llegando a la Bundesliga a finales de los 60, cuando fue subcampeón por detrás del Bayern. Aunque, poco a poco, volvió a las categorías inferiores. El club viviría un retorno fulgurante hace 15 años, cuando jugó una final de Copa contra el Werder Bremen en 2004 siendo club de Segunda, final que le permitió jugar la UEFA la temporada 2005/06 donde superaron la fase de grupos. En esta edición de la UEFA jugaron en Sevilla, perdiendo, y ganaron al AEK de Atenas por 0-2. Esa misma temporada, ascendieron a Primera, aunque duraron un año en su retorno, y poco después el club sufrió una bancarrota que lo mandó a las categorías regionales. Para llegar al cielo, gastaron demasiado. Ahora lleva siete años en la Regionalliga, la cuarta división, sin demasiadas opciones de volver a Tercera.

Los finalistas de Copa de 1953, clubes de ciudades que fueron ocupadas por los aliados dos veces, una por su valor económico, y otra por su significado histórico, andan perdidos en categorías modestas. Aunque juegan delante más de 20.000 personas. En Alemania, la gente no deserta cuando el equipo pierde. Por eso su fútbol es especial.

Foto de portada: Euku bajo licencia Creative Commons 3.0

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2 comments

Estuve estudiando por un tiempo en Aachen hace 4 años y durante ese periodo se disputó un Alemannia vs RW Essen, que curiosamente iban 1º y 2º respectivamente por aquel entonces, las entradas para el partido se agotaron 15 días antes del partido, en un estadio con aforo para 30.000 espectadores en la 4ª división alemana. ¡Alucinante!

Tal y como indica Toni, “Ciudades claves a nivel económico y con buenos equipos, tirando a feas porque fueron bombardeadas con dureza en la guerra”, salvo Aachen. Aachen es una de las pocas ciudades de la región que aun mantiene un casco antiguo, un caso histórico y precioso.

Una vez más TOP Toni.

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