Partido Polish Boyfriend: La capital que perdió sus estadios más bonitos

General view of the stadium before the UEFA Europa League Final at Friends Arena, Stockholm, Sweden.
Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267
24/05/2017

El fútbol permite quitar a algunas ciudades su condición de capital cuando hablamos de deporte. Así, Estocolmo no sería la capital sueca si hablamos de fútbol. Pese a tener tres equipos grandes en Primera, ninguno ha llegado a las 10 ligas conquistadas. Los tres primeros clubes en la clasificación histórica del torneo serían el Malmö, el Goteborg y el Norrköping, equipos de otras ciudades. Sumando los títulos del AIK, el Djugardens y el Hammarby, los tres grandes de la capital, tenemos 14 ligas. El Malmö, en cambio, tiene 23. Aunque este año, con la liga camino de su tramo final, los tres primeros clasificados son los tres equipos de Estocolmo, con el Djugardens liderando la tabla.

Estocolmo tiene, pues, diferentes derbis. El Hammarby, con su feudo en los barrios sureños, atesora fama de ser el club de la gente trabajadora, a diferencia del Djugardens y el AIK. El Hammarby solamente ha ganado una liga y, después de quedarse sin estadio, comparte el moderno Tele2Arena con el Djurgardens. La rivalidad es fuerte entre estos clubes que comparten casa, aunque el derbi con más tradición sería el que disputan el AIK y el Djurgardens. El derbi que se juega este fin de semana, conocido como el derbi de los gemelos, pues nacieron en el mismo barrio y en las mismas fechas. Toda una vida de rivalidad en una ciudad que ha vivido debates morales y crisis de identidad en los últimos años, pues ha apostado por nuevos escenarios para viejos derbis. Los tres clubes han abandonado sus históricos estadios en el mismo periodo.

Domingo 1 de septiembre, 15:00h, AIK Solna-Djurgardens

Esta temporada el Djurgardens llega a las últimas jornadas con opciones de ganar su primera liga desde 2005, aunque el AIK no anda lejos en la tabla. El derbi puede resultar decisivo a falta de 8 jornadas para el final. En 2018 el AIK rompió una racha de 10 años sin ligas en Estocolmo. Este 2019, quieren repetir. Nadie duda de que el ambiente será terrible en el estadio Tele2Arena, estadio con el que algunos hinchas tienen una relación de amor y odio. El escenario de esta rivalidad centenaria.

Raheem Sterling of England and Sebastian Larsson of Sweden during the 2018 FIFA World Cup Quarter-Final match at Samara Arena, Samara Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 07/07/2018
El internacional sueco Sebastian Larsson, mundialista en 2018, es una de las estrellas del AIK Solna. Foto: Focus Images Ltd.

El Tvillingderbyt, el derbi de los gemelos, nació en 1891. En febrero se fundó el AIK y en marzo, el Djurgardens. Los dos clubes nacieron en el centro de la ciudad, aunque poco a poco los barrios se dividieron: el oeste y el norte para el AIK y el este para el Djurgardens. El AIK acabó con su sede en Solna, una ciudad justo al norte de Estocolmo, donde encontraron una casa en el estadio de Rasunda. Fue una rivalidad nacida en diferentes escenarios, pues inicialmente los dos clubes no tenían sección de fútbol. Eran sociedades deportivas que se pelearon antes en el hockey sobre hielo o en carreras de atletismo, que no en el deporte rey. El primer derbi en fútbol no llegaría hasta que nació la sección del Djurgardens en 1899. El primer partido lo ganó el AIK por 1-2. Aún hoy, los derbis en hockey se viven con la misma pasión.

El AIK nació con la idea de ser un punto de encuentro entre las familias de Estocolmo de toda la vida. Su fundador Isidor Behrens ideó una entidad en que todo el mundo que pudiera pagar una cuota pudiera practicar diferentes deportes. Aunque claro, no todo el mundo podía pagar una cuota. El AIK fue durante años un gimnasio para gente de buena cuna, una segunda casa en que los deportes de equipo, como el hockey y el fútbol, empezaron el camino que culminaría décadas después con la profesionalización, pues despertaban pasiones. Suecia sería uno de los estados europeos donde más se luchó para evitar que el deporte fuera profesional, provocando incluso en los años 50 que grandes jugadores fueran expulsados de la selección porque aceptaban cobrar dinero en clubes italianos. La cosa no empezó a ser diferente hasta después del Mundial de 1958. Antes, el deportista, teóricamente, debía jugar por amor al deporte. Aunque siempre se buscaban formas para intentar llenar sus bolsillos, claro.

Foto: AFTONBLADETS ARKIV, de dominio público.
Gunnar Gren, Gunnar Nordahl y Nils Liedholm ganaron la medalla de oro en los JJOO de 1948 y luego fichaban por el Milan. Foto: AFTONBLADETS ARKIV, de dominio público.

En las eras amateurs, el AIK fue grande, ganando muchos torneos regionales antes del nacimiento oficial de la liga sueca en 1924. Cuando nació este torneo, el AIK fue el único club de la capital capaz de plantar cara a los grandes rivales de la época, clubes como el GAIS, el Örgryte de Göteborg o el Helsingborgs. En esos años, en la capital no tenía rival, pues el Djurgardens jugaba en Segunda. Pese a algunos títulos amateurs en los años 10 y 20, cuando nació la liga sueca este club quedó fuera de la selección de participantes en Primera. Su lugar era la segunda división. El club había nacido en un café de la isla homónima de Djurgardens, pues Estocolmo no deja de ser un puñado de islas unidas con tierra firme por puentes y carreteras. Sus fundadores eran de origen más humilde que los del AIK, aunque disfrutaban de un nivel económico superior a los del Hammarby, que nació entre obreros de fábricas. El Djurgardens era el hermano pobre del AIK. Y se hizo popular entre la clase media de muchas zonas de la ciudad, creciendo poco a poco. En los años 40 y 50, el Djurgardens empezó a plantar cara al AIK, ganado la liga en 1955 y siendo el primer club sueco en jugar la Copa de Europa, donde alcanzó los Cuartos de Final. En 1959 ganaría su segunda liga, aunque en menos de un año descendió. Volvió rápido, para ganar dos ligas más en los años 60.

En las últimas tres décadas, el club ha sufrido tres descensos, el último en 2001, aunque recientemente se ha consolidado entre los mejores. La hinchada de las “estufas de hierro”, como es conocido el equipo, no vio con buenos ojos abandonar su viejo campo, el Olímpico de Estocolmo, pero la directiva entendió que tocaba aceptar ir al moderno Tele2Arena, compartido con el Hammarby. Igualmente, las oficinas siguen en el precioso Olímpico, destinado ahora a otros deportes.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Los tres clubes grandes de Estocolmo han perdido su estadio, pues. El AIK, que también ha vivido algunos descensos puntuales, perdió su histórico feudo de Rasunda en 2013. Rasunda, el estadio que vivió la final del Mundial de 1958 y conciertos de Queen, era propiedad de la Federación. Y esta decidió construir un nuevo feudo no demasiado lejos. Allí ha acabado el AIK, en el Friends Arena [en la foto de portada], construido en el año 2012 para convertirse en el nuevo campo del equipo y también de la selección. A los hinchas no les gustó, aunque ahora ya han aceptado la realidad: el Rasunda ha desaparecido para dar paso a oficinas y apartamentos.

Perder Rasunda fue igual de doloroso que perder Söderstadion, el mítico estadio durante más de 40 años del Hammarby, La hinchada del club se opuso a la destrucción del estadio, ordenada por el Ayuntamiento dentro de un plan de remodelación. El estadio, cierto es, era pequeño y viejo, sin cumplir requisitos de seguridad, aunque tenía personalidad. Tenía alma. Tanta, que cuando el nuevo Tele2Arena se inauguró, la directiva del Hammarby invitó a sus hinchas a entrar por última vez en el Söderstadion para que se pudieran llevar lo que quisieran y encontraran. Ese día, en las calles del sur de la ciudad se vieron personas con trozos de tribuna, banquillos y grifos de baño.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

3 comments

Deja un comentario

*