Partido Polish Boyfriend: la región que une a los europeos pero donde se pelean por el fútbol

Maastricht. Foto: Marcadorint

Por Limburgo han pasado tantas banderas, comerciantes, ejércitos y monarcas, que cuesta mucho resumir la historia de esta provincia de los Países Bajos que se esconde al sur, encajonada entre otras fronteras, como si fuera una extremidad que, de forma incómoda, se alarga hacia el sur entre Bélgica y Alemania. Avisamos, esta historia puede ser difícil de seguir, pues está llena de uniones, separaciones o fronteras. Tanto de estados, ciudades como clubes deportivos.

Limburgo ha sido francesa, española, alemana u holandesa. E incluso dentro de la soberanía holandesa, todo el mundo sabe en este estado que es una región diferente. Para empezar, es la zona montañosa de un país plano. Los Países Bajos no tienen montañas, con parte de la tierra por debajo del nivel del mar. Limburgo es diferente, con algunos montes y el punto más alto de los Países Bajos, el monte Vaalserberg, de 322 metros, justo en la frontera con Alemania y Bélgica. Sí, no sería una cima muy alta, pero es el punto más alto del país.

Limburgo ha sido dividida o unida. Es más, la histórica región de Limburgo se divide en dos, una parte en Bélgica y otra en los Países Bajos. Limburgo ha servido para dividir o para unir, ya fuera por lengua, identidad o religión, pues la zona fue escenario de terribles guerras entre protestantes y católicos. Y Limburgo todavía hoy es la zona católica de la protestante Holanda. Tal es la personalidad de Limburgo, que existe aquí una lengua propia, el limburgués, considerada lengua y no dialecto. Esta lengua se habla también en la parte belga de la ciudad.

En una hora, puedes visitar tres países diferentes. Por eso, en su extremo sur, la ciudad de Maastricht forma una conurbación internacional con Aquisgrán, ciudad alemana, y Lieja, ciudad belga. Maastricht se encuentra en el punto más meridional de los Países Bajos, así que, de forma lógica, se ha apostado en ocasiones para crear políticas con ciudades vecinas, incluso aunque fueran de otro país, que con la capital. Históricamente era una región periférica de los Países Bajos, una zona rural apartada, encajonada entre fronteras cerradas. A partir de los años 70 y 80, la cosa empezó a evolucionar y Limburgo pasó a ser una zona abierta, global, que trabajó con sus vecinos alemanes y belgas, aunque sin olvidar su personalidad. Si en el pasado esta zona fue objeto de guerras, en las últimas décadas ha sido un referente de cooperación por encima de fronteras. Por ejemplo, incluso se han creado líneas de ferrocarril urbano por encima de las fronteras. Por eso en 1992 se firmó en esta ciudad el tratado de Maastricht, el tratado fundacional en la creación de la Unión Europea. Tenía sentido elegir como escenario una ciudad situada en una región donde se encuentran, unidos, tres estados diferentes.

Maastricht. Foto: Marcadorint
Maastricht es una ciudad encajada entre las fronteras de los Países Bajos, Alemania y Bélgica. Foto: MarcadorInt.

Aunque si la ciudad es famosa por unir a los europeos, a nivel deportivo no sería la zona más unida del mundo. Este fin de semana se juega el derbi del sur de Limburgo entre el MVV Maastricht y el Roda JC Kerkrade, dos de los cuatro equipos grandes de la región, aunque ahora juegan en la segunda división holandesa. El tercer equipo es el Fortuna de Sittard y el cuarto, el VVV Venlo, este último en la parte norte, más alejado. El gran derbi del sur, el derbi de Zuid-Limburg, enfrenta al MVV y al Roda JC Kerkrade. Aunque ahora juegan en Segunda y el Fortuna de Sittard lo hace en Primera.

El Roda JC Kerkrade es un club orgulloso de una ciudad curiosa. Kerkrade no posee más de 45.000 habitantes, aunque en el fondo tiene 100.000 habitantes. Lo explicamos. En 1815, el congreso de Viena intentó poner orden a través de fronteras en esa Europa alterada por las guerras napoleónicas. Y en este congreso se decidió trazar una línea en medio de una ciudad, Kerkrade. La parte occidental, Kerkrade, quedó en manos holandesas. La parte oriental, Herzogenrath, en manos alemanas. Y así quedó. Hoy, Kerkrade y Herzogenrath comparten servicios públicos, como si aún fueran la misma ciudad. Aunque forman parte de países diferentes. Por eso el Roda JR Kerkrade tiene muchos hinchas en Alemania, a 10 minutos del campo.

Pese a no ser muy grande, Kerkrade tenía dos equipos que se fusionaron en 1962. El Roda Sport y el Rapid JC. El Rapid ganó la liga holandesa en 1956 cuando esta tenía dos grupos de 18 clubes en Primera, con play-off final. El Roda Sport era otro de esos clubes en Primera en esa época. La fusión llegó en los 60, cuando ambos descendieron a Segunda en una liga reorganizada con menos equipos en Primera. En 1973, llegó el ascenso, con la entidad jugando 41 años consecutivos en la élite, sin bajar, hasta el año 2014. Durante años el Roda fue el orgullo de una ciudad que tenía una economía muy conectada a sus minas de carbón, que cerraron en los años 70. Y justo cuando los mineros perdían el trabajo, el club ascendió para defender la ciudad. Es más, en el equipo campeón de liga en 1956, 7 jugadores eran trabajadores de las minas. Los mineros, apodo por el que se conoce al Roda, ganaron la copa en 1997 y el año 2000, antes del descenso a Segunda. Y siguen en Segunda, aguantando aún bromas de los vecinos de Maastricht sobre el carbón. Maastricht es una ciudad comercial, más elegante, y se mofan de los vecinos mineros. Las rivalidades, ya sabemos, son así.

Domingo 24 de marzo, 16:45h, Roda JC-MVV Maastricht

El MVV Maastricht, fundado en 1902, representa tanto a esta ciudad, que su escudo es el mismo que el de la urbe. Aunque el club nunca ha ganado nada, más allá de dos campeonatos de Segunda división. O sea, la ciudad grande, comercial, hermosa… no ha ganado tanto como los mineros de Kerkrade. Y eso no gusta, claro. La rivalidad, pues, es intensa, con incidentes de hooliganismo fuertes en los 80 y los 90, cuando el MVV ascendía de Primera a Segunda con facilidad. Cuando el MVV y el Roda compiten en la misma categoría, este derbi es el partido del año, aunque en ocasiones, cuando el Roda JC Kerkrade andaba en Primera, y el MVV no, el derbi local era contra el Fortuna (que ganó dos copas en los años 50) o el VVV Venlo. Si los otros clubes de Limburgo jugaban en Primera, claro.

Ba-Muaka Simkala, formado en las categorías inferiores del Borussia Mönchengladbach, cruzó la frontera este verano para incorporarse al Roda. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).
Ba-Muaka Simkala, formado en las categorías inferiores del Borussia Mönchengladbach, cruzó la frontera este verano para incorporarse al Roda. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Pues bien, el año 2009, el gobernador de Limburgo escuchó una propuesta de empresarios locales para dar un salto de calidad en el fútbol local. Limburgo siempre había tenido equipos en la primera división holandesa, aunque poco a poco estos iban bajando a Segunda y perdían fuelle. En 2009, solamente el Roda aguantaba en Primera, aunque ese año el VVV Venlo, el orgullo del norte de Limburgo, ascendió. Sea como sea, unos empresarios crearon el proyecto de fundar un club llamado Sporting Limburgo que fuera la fusión del Roda JR Kerkrade, el MVV y el Fortuna de Sittard, los tres equipos sureños. El MVV, el club de la ciudad que une a Europa, fue el primero en distanciarse del proyecto y dejó claro que no querían formar parte de esa idea, aunque la directiva del Fortuna de Sittard, entonces sin dinero y con deudas, se sumó. La pelota quedó en el tejado del Roda.

Sittard y Kerkrade son vecinas. Separadas por 25 minutos, las dos en la frontera con Alemania. ¿Tenía sentido ese proyecto? Los políticos recordaron que tanto el Fortuna como el Roda ya eran resultado de la fusión entre equipos de la misma ciudad, anunciando planes para mejorar el estadio del Roda, que era el elegido como sede. La propuesta tuvo como resultado incidentes en ese estadio por parte de los radicales del Roda, que se unieron a sus rivales del Fortuna Sittard, en contra de proyecto. La directiva del Roda, pues, se acabó bajando del proyecto. Y los políticos, también, pese a que llegaron a anunciar el nombre del club y su uniforme, todo amarillo.

Actualmente, el VVV Venlo y el Fortuna Sittard juegan en Primera. El Roda y el MVV, en Segunda, donde disputarán el derbi de una región donde se puede plantear unir fronteras. Aunque no se puede plantear unir equipos de ciudades diferentes.

Foto de portada: MarcadorInt.

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