Partido Polish Boyfriend: los clubes expulsados de su casa que sueñan con Europa

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Peristerona es un pueblo habitado por poco más de 2.000 habitantes. Los ciudadanos de esta población situada en un valle chipriota lleno de olivares levantan la vista cada día y pueden ver, no muy lejos, encaramado en una cordillera, el pueblo de Katokopia. Muchos ciudadanos de Peristerona nacieron en Katokopia, aunque ahora no pueden visitar este pueblecito porque en medio se levanta una frontera. En 1974, el ejército turco invadió el norte de Chipre y en medio de la isla se levantó una frontera. Al norte, los turcos. Al sur, los griegos. La mayor parte de los habitantes de Katokopia eran griegos, aunque los turcos se quedaron el pueblo porque tenía una buena posición estratégica. Y los griegos escaparon al valle, a Peristerona. Con sus santos sacados de las iglesias, sus camas, sus viejas fotos y su equipo de fútbol, el Doxa Katokopias. Ahora, este club juega en la Primera División chipriota y sueña con sacar la cabeza en competiciones europeas.

Siempre volvemos a Chipre. En esta isla, los equipos de fútbol esconden historias llenas de dolor y resistencia. Los griegos clásicos nos dejaron en herencia una forma de contar historias y los griegos modernos, sin querer, escriben relatos con sus actos y sus vivencias que parecen inventados por un escritor. De los 12 equipos que juegan en la Primera División chipriota esta temporada, por ejemplo, cuatro son considerados clubes refugiados. Son entidades deportivas fundadas en ciudades que en 1974 fueron ocupadas por el Ejército turco. Clubes que no renuncian a su identidad, a volver a los escenarios de sus primeros goles. Clubes que, pese a tener una nueva casa, en nuevos barrios y nuevos estadios, siguen afirmando ser de ciudades como Famagusta o Katokopia.

Chipre es un estado curioso. Cuando en 1960 logró la independencia del Reino Unido se creó un estado donde la mayor parte de la gente no quería este estado independiente. Lo que quería la mayor parte de la población de esta isla era unirse con Grecia, lo que los griegos definen como “enosis” (unión). En 1959, el 90 % de los votantes en un referéndum lo hicieron a favor de esta “enosis” con Grecia. Pero como la isla tenía un 30% de la población turca a la que no le hacía ninguna gracia pasar a ser ciudadanos griegos, la Comunidad Internacional optó por crear este estado para intentar tener a todos contentos. Y, lógicamente, nadie acabó contento. Así, después de 14 años de violencia entre griegos y turcos, en 1974 el ejército turco aprovechó como pretexto un golpe de estado de militares nacionalistas griegos contra el presidente legítimo, el arzobispo Makarios, para invadir la mitad noreste de la isla. En Atenas ya mandaban los militares después de otro golpe de estado, por lo que muchos turcos tenían miedo de ver cómo se unía por decreto a Chipre con Grecia. Turquía movió pieza para defender a los turcos de Chipre y el resultado fue una guerra corta y cruel que dividió la isla en dos. Millares de griegos abandonaron como pudieron el norte de la isla. Millares de turcos, el sur. En medio de las dos zonas se levantó un muro que se ha empezado a desmantelar en los últimos años pero que aún se puede ver en algunas partes.

Mapa de la isla de Chipre. Autoría: Golbez, bajo licencia Creative Commons 3.0.
Mapa de la isla de Chipre. Autoría: Golbez, bajo licencia Creative Commons 3.0.

Ya antes de la invasión de 1974, la violencia entre comunidades había provocado movimientos forzados de poblaciones. Por ejemplo, en los años 60, casi todos los turcos de Peristerona y Katokopia escaparon a ciudades de la costa norte después de ser atacados por sus vecinos griegos. En 1974, fueron los griegos los que escaparon de Katokopia. Durante unos meses, cómo no, el equipo del pueblo, el Doxa, dejó de jugar. Y ahora lo tenemos aspirando a competir en Europa pese a ser el equipo de un pueblo de 2.000 personas que ha sufrido lo suyo. ¿Cómo se ha llegado hasta aquí?

Doxa significa “gloria”. Y el escudo del club, el águila bicéfala, es el símbolo de la iglesia ortodoxa griega. Sí, el fundador del Doxa fue el sacerdote local. Como era muy modesto, en sus primeros años jugó en las llamadas “ligas agrícolas”, unos torneos regionales entre equipos de pueblo. Luego llegó la guerra y el equipo empezó otra vez en Peristerona. Según Kostas Christodoulou, el presidente, “cuando alguien lo pierde todo, se vuelve más fuerte y trabaja duro”. Christodoulou tiene sus raíces en Katokopia, aunque vive en Nicosia, donde es un empresario de cierto éxito que decidió invertir su dinero en el club de sus abuelos y padres, el Doxa. En los años 80 el Doxa alcanzó la Tercera División chipriota y en los 90, la Segunda. Finalmente, en 1998, llegó el primer ascenso a Primera, con el dinero de Christodoulou ayudando. Aunque este empresario no es un magnate, así que entonces ficharon a jugadores de segunda división portuguesa a los que se les ofrecía un sueldo correcto y un trabajo en hoteles, restaurantes u oficinas. No era un equipo profesional al 100%. Aunque el crecimiento provocó una apuesta clave: dejar de jugar en Peristerona para jugar en Nicosia, la ciudad más grande, donde ha podido organizar un fútbol base y dar más facilidades a los jugadores que fichan. Ahora la plantilla es la torre de Babel, con jugadores de 13 nacionalidades diferentes. El Doxa se ha asentado en Primera y aspira a poder seguir creciendo con su apuesta de fichar barato para vender más caro. Esta temporada incluso ha sorprendido goleando por 2-5 al APOEL, el gran campeón las últimas temporadas.

Uno de sus rivales esta temporada es el Nea Salamis, otro de los equipos refugiados. En su momento ya contamos como el fútbol de Chipre vive marcado por dos divisiones. Una, la de la isla, entre griegos y turcos. Y la otra, dentro de la comunidad griega, entre izquierdas y derechas. En Nicosia, el gran derbi es APOEL, el club de derechas, contra el Omonia, de izquierdas. Pues bien, entre los clubes refugiados también se vive esta división. El Nea Salamis es un club de Famagusta, la principal ciudad ocupada por los turcos porque se trata de un puerto clave para controlar el tráfico naval. La mayor parte de la población de Famagusta era griega y fue expulsada.

Lunes 5 de noviembre, 18:00h, Nea Salamis-Doxa

El club más importante de Famagusta es el Anorthosis, fundado en 1911. En griego, Anorthosis significa “rectificación”. Políticamente hablando, “rectificación” era lo más cercano a “unión”. Pedir “rectificar” en 1911 era pedir unir la isla con el estado griego y expulsar a los británicos, que entonces controlaban la isla. El Anorthosis, pues, es un club muy politizado y el equipo de fútbol en sus orígenes sólo era una sección de una asociación cultural, musical y deportiva fundada por intelectuales griegos. La Asociación Anorthosis daba clases de música, poseía una gran biblioteca, recuperaba tradiciones y la lengua griega y tenía equipos deportivos. Y también era sede de reuniones un poco subidas de tono. De hecho, los británicos más de una vez encontraron armas en la sede del club y, por tanto, más de una vez el Anorthosis fue prohibido en 1931, en 1952 y en 1955. Y por medio, el equipo de fútbol ganaba ligas, porque Chipre tenía liga desde los años 30.

Coreografía de los aficionados del Anorthosis frente al Werder Bremen (Foto: George M.Groutas)
Coreografía de los aficionados del Anorthosis frente al Werder Bremen. El Anorthosis es el club más importante de la ciudad de Famagusta. Foto: George M.Groutas.

El Anorthosis, en su momento el equipo de casi toda la ciudad, se politizó como equipo nacionalista griego. Y se creó un debate sobre si la mejor dirección era la derecha o la izquierda. Después de la Segunda Guerra Mundial, Grecia vivió una guerra civil muy dura que condicionó, también, la política de Chipre. La mayor parte de los directivos del Anorthosis eran de derechas, así que muchos socios y atletas del club decidieron abandonar la entidad y fundaron en 1948 el Nea Salamis, un club de izquierdas bautizado con este nombre en honor a la famosa batalla naval de Salamina.

En sus primeros años el club no pudo competir porque las entidades de izquierdas fueron perseguidas. Finalmente, en los 50, el club se federó y el primer derbi con el Anorthosis llegó en 1953, cuando la Federación de fútbol local, finalmente, admitió a los equipos de izquierdas que no tenían permiso para jugar, pues se habían negado a firmar una declaración en la que debían comprometerse a respetar los símbolos nacionales griegos, como la iglesia o la bandera. Estos clubes rebeldes eran el Alki, el Omonia Nicosia, el Antaeus y el Nea Salamis. Todos ellos, excepto el Antaeus, ahora juegan en Primera. El club alternó temporadas entre Primera y Segunda, siempre a la sombra del Anorthosis, hasta la invasión de 1974, cuando empezó a jugar, ya como equipo refugiado, en Larnaca.

En 1991, el Nea Salamis levantó su propio estadio en Larnaca, bautizado con el nombre de la ciudad de Famagusta, su casa perdida. El club ha seguido ascendiendo y descendiendo, ganó la Copa en 1990 y jugó por primera vez en Europa, aunque perdió en la primera ronda de la Recopa contra el Aberdeen. Esta temporada, con el apoyo del empresario Thoukis Thoukidides, un político cómo no socialista, aspira a volver a las competiciones europeas con una plantilla, como suele suceder en Chipre, llena de extranjeros. Aunque el Nea Salamis no olvida su identidad, siendo un club de comunidad que hace campaña para ayudar a los refugiados sirios o siendo pionero en el fútbol femenino local. Incluso ha liderado una campaña de diálogo a través del fútbol con los turcos de Chipre, los que ahora viven en las que fueron las casas de sus socios. Por ejemplo, en 2005 organizaron un amistoso con un club de Chipre del Norte, la zona turca, el Yenicami. Ganaron por 6-0. La liga de la zona turca no está reconocida por la UEFA, así que ese amistoso fue significativo. Una forma de decir que algunos quieren soñar con unir la isla, dialogando con los vecinos. Los hinchas del Anorthosis, que no apuestan por el diálogo con los turcos, insultan a los del Nea Salamis diciendo que no son griegos de verdad y son medio turcos. Hinchas heridos porque, por primera vez en la historia, el Nea Salamis parece por delante suyo, ganando incluso derbis. La próxima semana, por cierto, después de jugar contra el Doxa, se viene el derbi con el Anorthosis. Una rivalidad nacida en una ciudad ahora ocupada por los turcos. Cosas de Chipre.

Foto de portada: MarcadorInt/T. Martínez.

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2 comments

Como siempre, interesantísimo artículo, señor Padilla. Apetece leer la historia chipriota cada vez que saca un texto de aquella zona.
Gracias por esta fabulosa sección.

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