Partido Polish Boyfriend: Los derbis en Galilea, Tierra Santa

Foto: ariwriter

La realidad siempre es compleja. Un mapa te cuenta poco. Solamente nos habla de las fronteras actuales, no te dice nada de las lenguas, identidades y dudas que existen en el día a día. En zonas como el próximo oriente, la realidad es compleja. En el norte de Israel, se mezclan dialectos, lenguas y religiones en fronteras inestables. Estos días por ejemplo, Israel ha anunciado planes para construir nuevos asentamientos en los Altos del Golán, esas tierras que conquistó a los sirios hace décadas. La comunidad internacional afirma que son tierras sirias. Israel las defiende afirmando que las necesita, pues se trata de una zona alta que permitía a los sirios bombardear la región de Galilea. Y ahora, los Altos mezclan bases militares con los mejores viñedos de Israel. El placer y el dolor, juntos.

La región de Galilea es preciosa. Una zona de ricos valles y montañas escenario de pasajes del antiguo y el nuevo testamento. Se respira historia en Galilea, con millares de peregrinos llegando antes de la covid-19 para ser bautizados en el rio Jordán, cerca del Mar de Galilea. Jesús vivió en Galilea casi toda su vida. Muchos de sus milagros se obraron aquí. La principal ciudad es Nazaret, uno de esos lugares tan relacionado con la Biblia que en ocasiones cuesta imaginar cómo es en realidad. Todo el mundo ha escuchado su nombre, aunque otra cosa es llegar a esta ciudad en el norte de Israel. Y merece la pena. Los últimos años, por ejemplo, se ha intentado reinventar como una de las capitales turísticas de la región apostando por la gastronomía. Sí, se come genial.

Nazaret vive más afectada por la historia moderna que por la antigua, cómo no. Se trata de la ciudad más grande habitada de forma mayoritaria por árabes dentro de Israel. Y la mitad de estos árabes son cristianos. Los otros, musulmanes. En ocasiones nos olvidamos que muchos palestinos son cristianos. Algunos de ellos son igualmente nacionalistas palestinos. Otros se sienten bien dentro de Israel. La ciudad de Nazaret, en un valle, vive a la sombra de otra ciudad, levantada en 1954 por las autoridades de Israel para colonos judíos. Inicialmente, se llamaba Nazaret Ilit (alta Nazaret) y era una barrio, aunque en 1974 pasó a ser una urbe independiente. Y hace menos de 10 años modificó su nombre después de un referéndum. Ahora se llama Nof HaGalil: “Vistas de Galilea“. Sí, en esta ciudad las vistas sobre el valle son preciosas.

El rio Jordán.... Foto: Chmee2 bajo licencia Creative Commons 3.0
El rio Jordán, cerca del Mar de Galilea en Israel. Foto: Chmee2 bajo licencia Creative Commons 3.0.

En esta parte alta juega el Hapoel Nof HaGalil, un club de Primera. Inicialmente era un club regional, pues en la zona, el club grande era ese del valle de Nazaret: El Maccabi Ahi Nazaret. Un club que jugó siempre en Tercera o Segunda, hasta 2003, cuando ascendieron por primera vez a Primera. En Israel, siempre lo recordamos, si un club se llama Hapoel (obrero en hebreo), quiere decir que lo fundaron comunistas. Los Maccabi los fundaron gente de derechas, nacionalistas. La realidad, compleja, permitió que en una ciudad de mayoría árabe juegue un club llamado Maccabi. La razón es que el club nació de la unión de diferentes clubes, asumiendo los símbolos de todos. Así, en el escudo se puede ver el minarete de la principal mezquita, la cúpula de la principal iglesia de la ciudad, la Basílica de la Anunciación, y el nombre del club en tres alfabetos: hebreo, árabe y latino. Para algunos palestinos de Nazaret, apoyar al Maccabi también es forma de decir que ellos se sentían bien dentro de Israel. Que eran gente conservadora, muy religiosa, dispuesta a vivir en Israel si su confesión era respetada. En 2003 por cierto, ascendió otro equipo a Primera, el Bnei Sakhnin, el otro club de una población de mayoría árabe. Por primer vez se vivió, pues, un derbi palestino en la Liga de Israel, aunque duró poco. Si el Bnei Sakhin, club con hinchas nacionalistas palestinos como ya hemos contado aquí, ha llegado a jugar en Europa, el Maccabi Ahi Nazaret duró una sola temporada. Ahora siguen en Segunda.

Y en Primera tenemos al Hapoel Nof HaGalil, el club de la nueva ciudad, esa de mayoría judía. El club, propiedad del ayuntamiento, fue fundado en los años 60 y se ha convertido en un club consolidado en Primera, aunque suele andar en la parte baja. Al ser un Hapoel, el nombre nos indica que fue fundado por socialistas de la zona. El club tiene menos tradición que su vecino del valle, aunque su campo es más moderno. Curiosamente, los derbis de Nazaret son duros, aunque mucho menos que el partido más complejo de la zona: el duelo entre el Maccabi Ahi Nazaret y el Bnei Sakhin. Cuando John Gregory, un entrenador inglés, fue fichado por el Maccabi Ahi Nazaret, descubrió que el derbi entre los dos equipos árabes era peor que los partidos contra equipos judíos. “Nos esperaron con piedras, nos insultaron… fue el partido más duro, la rivalidad era muy fuerte”, contó en la BBC.

Con el Maccabi Ahi Nazaret en Segunda, el Hapoel Nof HaGalil juega derbis con el Bnei Sakhin, menos sentidos que esos con el Maccabi Ani Nazaret. Y también con el equipo grande del norte de Israel: el Hapoel Ironi Kiryat Shmona. En 2012, este club sorprendió cuando fue capaz de ganar la liga de Israel. Se quedaría un paso de jugar la fase de grupos de la Champions, cuando perdió con el BATE Borisov. En la Europa League, jugó contra el Athletic Club.

Imagen del partido de la Europa League de 2012 entre el Olympique de Lyon y el Hapoel Ironi Kiryat Shmona. Foto: Benoît Prieur bajo licencia Creative Commons 3.0
Imagen del partido de la Europa League de 2012 entre el Olympique de Lyon y el Hapoel Ironi Kiryat Shmona. Foto: Benoît Prieur bajo licencia Creative Commons 3.0

Fue una historia de éxito del club de la ciudad más al norte de Israel. Kiryat Shmona, si se busca en un mapa, se encuentra en una lengua de tierra entre el Líbano y los altos del Golán, al lado de la frontera. Por eso ha sido una ciudad llena de militares, siempre. La ciudad fue fundada en 1949, en el sitio dónde antes existía una aldea árabe. Los árabes fueron expulsados por las autoridades del recién nacido estado de Israel. En hebreo, Kiryat Shmona significa “la ciudad de los ocho”, en referencia a ocho judíos que perdieron la vida en la región en 1920, defendiendo un asentamiento sionista de milicias árabes. Joseph Trumpeldor, un ucraniano que había abandonando el Imperio ruso buscando un nuevo lugar para vivir para los judíos en tierra santa, lideró la defensa de ese asentamiento, que sería quemado por las milicias árabes. Treinta años más tarde, levantaron un monumento a Trumpeldor, que falleció por heridas de bala en el centro de la nueva ciudad, poblada mayoritariamente por judíos que había llegado expulsados de Marruecos. En estas tierras, las historias de expulsiones y refugiados no acaban jamás.

Kiryat Shmona tenía sus dos equipos, el Hapoel y el Maccabi. Eran equipos menores. Hasta que el año 1999 el empresario Izzy Sheratzky inició el proceso para unir las dos entidades. Ese año, los misiles lanzados por grupos armados libaneses cruzaban el cielo en el norte de Israel. Kiryat Shmona era una de las ciudades menos seguras del país. Las empresas no querían invertir aquí, la gente no encontraba trabajo. Y entonces apareció Sheratzky. Hijo de supervivientes de Auschwitz y Birkenau, este empresario llamó al alcalde de Kiryat Shmona ofreciendo su ayuda. El alcalde le dijo que una idea era apoyar el deporte local, para dar esperanza a los jóvenes. Y además de crear una escuela, un hospital y una oficina de su empresa, Sheratzky lideró la fusión de los dos clubes, entonces en cuarta división, para crear el Hapoel Ironi Kiryat Shmona el año 2000. Un nuevo club con el nombre del Hapoel y los colores del Maccabi. Y el club inició su camino hacía Primera renovando el estadio, fichando bien y apostando por un estilo de juego moderno. Sheratzky, propietario de una empresa de tecnología especializada en los GPS, consiguió que el norte existiera, a nivel futbolístico, con la Liga y una Copa ganada. Y todo, sobre dos ejes: cuantos más jugadores nacidos en la ciudad, mejor. Así que se pone dinero en la escuela de fútbol. Y los jugadores fichados fuera deben residir en Kiryat Shmona.

El proyecto depende tanto de Sheratzky que la UEFA incluso obligó al club a modificar su escudo, pues aparecía el logo de la empresa de Sheratzky en él. El nuevo muestra la estatua de un león erigida en memoria de Trumpeldor y los otros sietes judíos fallecidos en 1920 en la zona. Pese a que los partidos europeos los jugó en Haifa, pues el estadio sigue siendo modesto, la ciudad más norteña de Israel ha encontrado su lugar en los mapas gracias a un balón.

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Foto portada: ariwriter bajo licencia Creative Commons.

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