Partido Polish Boyfriend: Refundar un club fallecido en 1939 en otra liga y llegar a Primera

FC BATE Borisov players defending their goal during the UEFA Europa League match at the Emirates Stadium, London
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21/02/2019

Siempre me han interesado las ciudades de frontera. Esas que han visto cómo los gobernantes y las banderas cambian con el paso del tiempo. Esas que se conocen de diferentes formas en función del idioma de la población o de quien ocupa un palacio. Brest es una de esas ciudades. Todo estudiante de historia la conoce por el famoso tratado firmado el 3 de marzo de 1918 en la ciudad, entonces llamada Brest-Litovsk, entre los imperios alemanes, austrohúngaro, otomano y la Rusia soviética. En el tratado la futura URSS renunciaba a muchas tierras a cambio de no ser atacada. El tratado no sirvió de nada. En pocos meses todas las partes lo rompieron entendiendo que dejaba de tener valor con el final de la Primera Guerra Mundial.

No pretendemos marear con fechas históricas. O con anécdotas sobre ese tratado, como la que dice que la delegación soviética, lista para partir, se percató de que no había incluido un campesino. Los soviéticos, liderados por Lev Kámenev y el abogado Adolph Joffe, querían demostrar a los Imperios cómo sería su nuevo estado. Así que formaron una delegación con mujeres, en este caso Anastasia Bitsenko, obreros y campesinos. Aunque de este último se olvidaron, así que justo cuando salía el tren hacia Brest-Litovsk pidieron a un anciano que estaba en el andén si era campesino y si era comunista. Como dijo que sí a ambas preguntas, lo subieron al tren. Y así fue como Roman Stashkov, un veterano campesino, acabó emborrachándose al lado de vizcondes mientras se negociaba el tratado. Bien, he contado igualmente la anécdota. No he podido evitarlo.

En el este de Europa, historias como esta, llenas de picaresca y líderes bufonescos, siempre han animado las largas noches cuando llega el frío. Y aún hoy tenemos personajes sorprendentes, como el presidente bielorruso Aleksandr Lukashenko, el tipo que permite que en su país se siga jugando a fútbol con espectadores. El otro día, después de jugar un partido de hockey sobre hielo, su gran pasión, explicó que “prefiero morir de pies que fallecer de rodillas. ¿Has visto el virus este aquí? No lo tenemos”, añadiendo que para luchar contra el coronavirus no había nada mejor que lavarse las manos con vodka y practicar deporte sobre hielo.

Pese a la pasión por el hockey de Lukashenko, es el fútbol el deporte de moda. Como la liga local es la única activa en Europa, se retransmiten sus partidos en directo en Rusia. Y millares de personas buscan links en internet para ver su liga como sea. Una liga que sufrió una revolución la última temporada, precisamente gracias a un club de Brest, el Dinamo. El BATE Borisov, después de 13 temporadas ganando la liga, acabó en la segunda posición por detrás del Dinamo de Brest. Después de las dos primeras jornadas, porque en Bielorrusia la liga empieza ahora y acaba en noviembre para evitar el frío, el BATE ha perdido sus dos primeros partidos contra equipos en teoría inferiores. Si el año pasado perdieron la liga con el Dinamo de Brest, ahora les visita el Rukh de Brest. Otro equipo, el mismo enemigo.

Ruben Loftus-Cheek of Chelsea, who scored three goals, in action against FC BATE Borisov during the UEFA Europa League match at Stamford Bridge, London Picture by Romena Fogliati/Focus Images Ltd 07576143919 25/10/2018
El BATE dejó escapar la liga contra pronóstico la pasada temporada. Foto: Focus Images Ltd.

El año 2016, Brest vivió su pequeña revolución futbolística. Ese año, se vivía un clima de euforia en la ciudad, pues el Dinamo de Brest había ganado la Copa y tenía un buen proyecto. Fundado en 1960, el Dinamo había pasado la mayor parte de sus primeros años en categorías regionales soviéticas. En 1992 pasó a jugar en la primera división de la nueva Bielorrusia independiente, siendo propiedad del gobierno municipal. Pero ese año 2016 se anunció que un fondo de inversiones con sede en los Emiratos Árabes Unidos, el Sohra Group, se hacía con el control del club. Pese a que llegaron dos directivos árabes, rápidamente se supo que el propietario del fondo y del club era un tipo nacido al lado de Brest, Alexander Nikolaevich Zaitsev. Poco se sabe de Zaitsev, más allá de que trabajó para el Consejo de Ministros de Alexander Lukashenko e hizo negocios con el hijo del presidente. Con inversiones en el mundo de la construcción, desapareció para aparecer en el golfo Pérsico con los bolsillos llenos de dinero. Gracias a su gestión, el club ha ganado copas y finalmente la liga el año pasado, fichando jugadores conocidos como el ucraniano Artem Milevskiy y consiguiendo que Diego Armando Maradona visitara la ciudad para ser nombrado presidente honorífico del club.

Sábado 4 de abril, 16:30h, BATE Borisov-Rukh Brest

Ese mismo 2016 que llegó la inversión que permitió al Dinamo mejorar, un grupo de hinchas del club fundaron un club amateur, en parte para divertirse. Y bautizaron la entidad como Rukh. No era un nombre casual. El club histórico de la ciudad, antes de la fundación del Dinamo, era el Rukh, que desapareció en 1939. El Rukh, a diferencia del Dinamo, fue un equipo de la liga polaca. Brest, siempre en la frontera entre el Imperio ruso y Polonia, fue conquistada por los polacos poco después del famoso tratado de 1917. Del 1922 al 1939 formó parte de Polonia, hasta que los nazis invadieron Polonia por un lado, y lo soviéticos por el otro. Brest acabó en manos de la URSS. Y el Rukh, palabra que quiere decir “movimiento”, desapareció.

En 2016, volvió a la vida en una operación que permitía unir el pasado y el presente, el Rukh y el Dinamo. Es más, el club refundado pone en su escudo la fecha 1922 pese a no ser legalmente el heredero. Ya en su primer año, el Rukh ganó el torneo regional jugando con algunos futbolistas veteranos del Dinamo que se habían retirado. La relación era tan evidente que en 2017 el Dinamo y el Rukh firmaron un acuerdo para que este pasara a ser su filial. Así llegó otro ascenso, de Tercera a Segunda, en 2018, con el exjugador del Racing de Santander Andrei Zygmantovich como entrenador. En 2019, el Dinamo y el Rukh separaron oficialmente sus caminos, aunque siguen compartiendo buena parte de los hinchas y seguramente, algo más. En 2019 ascendió a Primera con 6 jugadores cedidos por el Dinamo. Y este año debuta en Primera con cinco cedidos. Oficialmente, se trata de dos clubes diferentes, aunque se sospecha que caminan bastante juntos.

En su debut, el Rukh fue capaz de derrotar por 0-1 al club histórico del país, el Dinamo de Minsk, el único equipo bielorruso capaz de ganar una liga soviética, en los años 80, con Zygmantovich como jugador. Ahora le toca el turno de visitar al BATE buscando otra sorpresa. Un BATE que aún no ha sumado ningún punto después de dos jornadas. Su crisis más grande en años.

La historia del BATE también es curiosa. El BATE no era nada más que el equipo de una fábrica de tractores de Borisov, una ciudad industrial al este de Minsk, la capital. Un club menor que llegó a desaparecer en 1984 cuando, sin el apoyo de la fábrica de tractores, se quedó sin estructura. En 1996 renació cuando la fábrica de tractores locales acabó controlada por un joven hombre de negocios local muy ambicioso, Anatoly Kapsky. Además de gestionar la fábrica de tractores, decidió recuperar el BATE, un recuerdo de su infancia. Kapsky creó su club de fútbol apostando por el talento y rápidamente llegó a la Champions demostrando tener mucho criterio en el gasto del dinero con su apuesta por el fútbol base. Hombres com Aleksandr Hleb llegaron cuando eran críos al BATE. Ahora, el BATE mira hacia el futuro con dudas, pues Kapsky falleció en 2018 a los 52 de edad después de una larga enfermedad. Pese a que dejó un legado en forma de fútbol base, estadio y ciudad deportiva, el BATE ha empezado la mal la temporada de la reconquista. Su entrenador es Kirill Alshevsky, un técnico de 38 años nacido en Borisov y formado en la casa.

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Ahora el club de los tractores recibe a un club fundado por hinchas que ha subido rápido a Primera. En Bielorrusia suceden estas cosas. No olvidemos que fue el país donde un club creado en un foro de internet llegó a Primera. Lo contamos aquí.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Solo hay dos ligas activas en el mundo Bielorrusia y Nicaragua, sera posible que el proximo polish boyfriend sea de Nicaragua?, creo que nunca he visto un polish boyfriend no europeo

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