Partido Polish Boyfriend: El retorno del derbi de Amberes

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Esta temporada la ciudad de Amberes recupera su derbi en Primera. Siempre se vuelve a Bélgica y su caótico fútbol. Un lugar complejo, donde los clubes de fútbol tienen matrícula (cuando son inscritos se les asigna una matrícula) y con un sistema de competición que permitió en 2018 ver el derbi entre el Amberes y el Beerschot en la liga, pese a que un club jugaba en Primera y el otro en Segunda. ¿Raro, verdad? Las últimas temporadas, los clubes de Segunda que se han quedado cerca de subir, acaban jugando con algunos clubes de Primera un play-off con dos grupos para decidir una plaza en la Europa League. Por eso el Beerschot, siendo club de Segunda, jugó contra el Amberes, su vecino grande de Primera, en la liga, pese a no compartir categoría.

Bélgica, tierra de cerveza y cómic, sigue siendo el estado europeo con el récord de días consecutivos sin gobierno. El país con tres idiomas oficiales donde parte de la población no entiende a la otra, cosa que en el pasado ha provocado problemas en el vestuario de la selección. El país creado entre los Países Bajos y Francia para hacer de tapón, con una casa real que se adaptó rápido a eso de tener trono creando un imperio colonial que cometió crímenes terribles en el Congo. Sí, Bélgica es un pozo de historias, como el derbi del carbón, que ya contamos esta temporada. O este de Amberes, que se juega por primera vez en años en Primera después del ascenso del Beerschot.

Vistas de la ciudad de Amberes, Bélgica. Foto: LBM1948 bajo licencia Creative Commons 4.0.
Vistas de la ciudad de Amberes, Bélgica. Foto: LBM1948 bajo licencia Creative Commons 4.0.

Amberes es un tesoro. Una ciudad hermosa. Pese a estar lejos del mar, tiene uno de los puertos más importantes de Europa gracias al navegable río Escalda. Siempre ha sido una ciudad de comerciantes. Cuando en media Europa todo dependía de señores feudales, aquí nació una clase media comerciante, responsable de la primera bolsa de valores de mercado del mundo. Una de las grandes industrias fue esa del diamante, que sedujo a muchos comerciantes judíos. En el estadio del Amberes, por ejemplo, se pueden ver estrellas de David. Y por las calles se ven los judíos ortodoxos locales, con su caminar rápido, hablando yiddish. Amberes es preciosa, como lo era el estadio de Bosuilstadion. Las reformas lo han convertido en un recinto más moderno, aunque menos romántico que antes, con sus gigantescas gradas y entradas señoriales.

El Bosuilstadion es el feudo del Royal Antwerp, el Amberes. La ‘Gran Dama’, como se conoce al club, fue famosa por llegar a la final de la Recopa en 1993, final perdida en Wembley contra el Parma. El Amberes es uno de los clubes más amados de Bélgica, fundado por británicos y belgas en la ciudad en 1880. El legado británico se traduce en banderas del Reino Unido en las gradas y pancartas en inglés. Inglaterra está a pocas horas por mar, tiene sentido. Se trata del club más viejo de Bélgica. Un club con cuatro ligas y tres copas en sus vitrinas. El Royal Amberes siempre ha sido el club grande de la ciudad, aunque en 2005 sufrió un descenso entre deudas y pasó más de una década en Segunda, perdido. En 2015, después de años sin rumbo, llegó el empresario Patrick Decuyper con la idea de devolver al Amberes a Primera. Decuyper, responsable de los éxitos del Zulte-Waregem, compró la mayor parte de acciones del Amberes afirmando que “la idea es devolver el club a Primera” con el dinero de “inversores que he encontrado y ahora deben estar en un segundo plano”. Devolvió las deudas y en 2017, finalmente, ascendió, después de quedar a las puertas del ascenso en 2016.

El río Escalda, con la ciudad de Amberes de fondo. Foto: Peter Köves bajo licencia Creative Commons 2.0.
El río Escalda, con la ciudad de Amberes de fondo. Foto: Peter Köves bajo licencia Creative Commons 2.0.

Con Decuyper la afición recuperó la alegría, aunque no todos vieron con buenos ojos su idea para ir remodelando el amado Bosuilstadion. El sueño del club es conseguir ganar una liga que no llega desde el año 1957. Y para seguir soñando, Decuyper salió del mapa cuando aceptó una oferta de compra del empresario del mundo de la construcción Paul Gheysens, nuevo propietario del club. Se trata de un tipo muy particular. Su negocio es un imperio inmobiliario. Y su obsesión, el fútbol. En los últimos años ha construido el estadio de la ciudad de Gante, patrocinado por su empresa Ghelamco, ha levantado dos estadios más en Segunda, proyecta la construcción del campo del Kortrijk y ha comprado el Amberes. Y ojo, sus hijos han presentado una oferta para comprar ni más ni menos que el Anderlecht. Aunque no prosperó, y finalmente al Anderlecht llegó Marc Coucke, el padre del equipo de ciclismo Omega Pharma-Quick Step y el Oostende de fútbol. Aunque esa es otra historia. Obsesionado en ser el nuevo hombre fuerte del fútbol belga, Gheysens ha mejorado los resultados del club. En 2019 acabaron sextos y en 2020, cuartos. Además, ganaron la copa contra el Brujas, el primer título en más de 30 años. Fue una locura.

Esta temporada el reto es luchar por la liga, aunque les ha salido un vecino respondón, pues el retorno a Primera del Beerschot ha sido por la puerta grande, ganando los primeros cuatro partidos. Para los hinchas de este equipo, ha sido un pequeño milagro, pues les ha tocado sufrir mucho las últimas décadas. El club nació en 1900 cuando algunos jugadores del Amberes se pelearon con otros y fundaron otro equipo. Era un club orgulloso capaz de ganar 7 ligas entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, jugando en su precioso estadio Kiel, famoso por ser el escenario de los Juegos Olímpicos de 1920. El Beerschot siempre ha tenido su feudo en el sur de la ciudad, mientras el Amberes es amado en casi todo el resto de la urbe. Y pese a tener menos hinchas que el Amberes, el Beerschot tiene más títulos, aunque en 1999 el club sufrió una bancarrota y desapareció. Los hinchas buscaron soluciones y esta fue la llegada del Germinal de Ekeren, una población vecina, que aceptó jugar en el estadio Kiel asumiendo la historia del viejo club, aunque sin renunciar a la suya. Así nació el Germinal Beerschot, que ganó dos copas, aunque en 2011 las peleas internas entre la gente que provenía del Germinal y la del Beerschot provocaron otro bautizo del club: Beerschot AC. Finalmente, en 2013, el club volvió a desaparecer por falta de dinero. Y los hinchas del Amberes realizaron un funeral de su rival lanzando un sarcófago al río.

Domingo 25 de octubre, 13:30h, Antwerp-Beerschot VA

Los hinchas buscaron dinero y presentaron una propuesta en 2013 al club de otra ciudad vecina, el KFCO Wilrijk, para seguir vivos. Este compró los derechos del club fallecido y nació el FCO Beerschot Wilrijk. De nuevo, de un pueblo salía un club que ayudaba a llenar el vacío del estadio Kiel. Pues bien, este club sumó 4 ascensos en 5 años. En 2017, Francis Vrancken, empresario del sector de la construcción, se convirtió en el accionista mayoritario de la entidad. Aunque en 2019, Vrancken acordó dividir sus acciones y permitir que el 50% del club pasara a manos del príncipe saudí Abdullah Bin Mosaad, el hombre detrás de los éxitos del Sheffield United. Con su dinero, en 2020 llegó el ascenso a Primera. La sufrida hinchada del Beerschot presume ahora de su renovado estadio olímpico, de un fútbol base del que ya han salido Jan Vertonghen, Toby Alderweireld, Thomas Vermaelen o Mousa Dembelé, y de su resistencia, pues se han negado a desaparecer una y otra vez. Ahora, vuelve el derbi entre las ratas y los judíos. La hinchada del Beerschot siempre ha llamado a los aficionados del Amberes los judíos, de forma despectiva, pues el estadio de Bosuilstadion se encuentra en un barrio cerca de los barrios judíos. Y efectivamente, el Beerschot tiene un problema con sus hooligans, protagonistas de escándalos y peleas, además de protagonizar episodios de racismo. Para la hinchada del Amberes, el Beerschot son las “ratas”. Así, directo. Prueba de la mala relación entre dos hinchadas que se encuentran en Primera por primera vez en años. Tengamos el derbi en paz.

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Foto de portada: Jules Grandgagnage bajo licencia Creative Commons 4.0.

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1 comments

Este domingo precisamente tengo pensado acercarme a Amberes, desde Gante donde estoy de Erasmus. Lástima que no se pueda ir a los estadios. Gran artículo como siempre!!

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