Partido Polish Boyfriend: El retorno del derbi de Mostar

Mostar - Clàudia Rius

Esas personas que somos lo suficientemente raras como para simpatizar con equipos de ciudades lejanas nos pasamos cada fin de semana usando aplicaciones para ver resultados de ligas como la de Bosnia. Ya hace años que una taza con el escudo del Velež Mostar preside mi mesa en el trabajo. Nadie pregunta, por suerte. Tampoco me importa que me consideren un tipo raro o infantil por dedicar algunos minutos semanales a mirar resúmenes en Youtube de equipos bosnios, escoceses o belgas. El que esté libre de pecado de tener alguna pasión rara, que tire la primera piedra.

Este año, Mostar ha recuperado su derbi. El Velež ha pasado las últimas temporadas en ese purgatorio llamado Segunda División. Cuando eres un club pequeño, llegar a Segunda es como si San Pedro te abriese las puertas del paraíso. Cuando tienes un pasado glorioso, estar en Segunda es como estar atado por cadenas en un agujero oscuro rodeado de ratas y suciedad. Para el Velež Mostar, jugar en la segunda división bosnia ha sido eso, una condena.

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Mostar es una ciudad con magia. Normalmente la mayor parte de los turistas llegan desde la costa croata, especialmente desde Dubrovnik. Otros desde Sarajevo. La mayor parte de la gente no pasa la noche aquí. Se sube a un bus y saca una foto del puente. Con suerte, algún vecino mantiene viva la tradición de saltar al río de forma espectacular. Algún guía cuenta lo dolorosa que fue la guerra. Más fotos y la gente se marcha. Craso error. Merece la pena dormir en Mostar.

El puente de Stari Most, construido por los turcos en el siglo XVI, es el símbolo de la ciudad. Y fue el símbolo de Bosnia. Es más, toda Bosnia, como todos los Balcanes, ha sido siempre comparada con un gran puente entre oriente y occidente. Los siglos de dominación de esta zona por el Imperio Otomano convirtieron a los Balcanes en una zona de mestizaje, de cruce de culturas. Millones de súbditos del Imperio Otomano, de ojos azules y rubios, se convirtieron al islam. Otros siguieron fieles a sus iglesias. Los croatas, católicos; los serbios, ortodoxos. Bosnia ha sido siempre una zona de convivencia entre religiones y culturas. Así que también era un polvorín. Dos puentes han simbolizado esta tierra. El de Višegrad, famoso por la famosa novela “Un puente sobre el Drina” de Ivo Andrić, Nobel de Literatura yugoslavo, y el de Mostar.

Mostar. Foto: Clàudia Rius.
Los turistas suelen detenerse en Mostar, pero no paran más que unas horas. Foto cedida por Clàudia Rius.

El puente de Mostar estalló en mil pedazos en 1993. La imagen de la destrucción de este monumento fue tan simbólica como el libro de Andrić. Las tropas croatas lo bombardearon y, sin puente, quedó claro que muchas personas ya no querían vivir unidas. Pese a que el puente fue reconstruido, la ciudad ha quedado dividida. A un lado, los croatas católicos. Al otro, los bosníacos musulmanes. Cuando Yugoslavia se empezó a romper, Bosnia sufrió porque era una zona de gran variedad demográfica. Pese a que millares de personas ayudaron a vecinos de otra confesión, Bosnia sufrió unas heridas de las que aún no se ha recuperado.

Sin ser lógicamente lo más importante, también el fútbol local padeció. Y el principal club de la ciudad se quedó sin casa. El Velež fue uno de los mejores equipos de la zona durante los años 60, 70 y 80. Ganó dos copas y jugó en Europa. El estadio de Bijeli Brijeg, construido en 1971, era una caldera donde no resultaba fácil ganar. Aquí perdieron equipos ingleses o soviéticos durante los años 70 y 80. El Velež era el equipo de la ciudad donde jugaban juntos musulmanes, croatas y serbios. Había sido fundado en 1922 por obreros de izquierdas cuando en la ciudad ya existían otros clubes como el Zrinjski, el Vardar o el JSK. Las diferentes comunidades tenían cada una su club. El Zrinjski para los croatas, el Vardar para los musulmanes y el JSK para los serbios. El Velež era diferente, pues los unía a todos… si eran de izquierdas, claro. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, la zona de Mostar pasó a formar parte del estado independiente croata liderado por fascistas. Muchos socios y algún jugador del Velež se convirtieron en partisanos. Por eso, después de 1945, este club fue el único que pudo sobrevivir cuando subieron al poder les nuevas autoridades comunistas.

Sábado 19 de octubre, 15:00h, Velež Mostar-Zrinjski

El Velež se convirtió en el orgullo de la ciudad, con su estadio construido por los socios con sus propias manos. Aunque todo cambió con la guerra de los Balcanes. El estadio de Bijeli Brijeg quedó en la zona controlada por las tropas croatas. Y el Velež era especialmente amado por la comunidad musulmana. Así que el club se quedó sin su estadio. Las autoridades croatas entregaron el estadio a otro equipo, el Zrinjski. La historia de esta institución es dura. Fundado en 1905 por jóvenes nacionalistas croatas, durante los años del comunismo el Zrinjski fue visto como un símbolo del radicalismo croata y las autoridades lo eliminaron del mapa como represalia por las barbaridades cometidas por los fascistas croatas con el apoyo de Hitler. Durante años, el Zrinjski fue una sombra, un símbolo oculto del orgullo croata en una sociedad que intentaba unir a todos bajo una estrella roja. Con el fin de Yugoslavia, los croatas desempolvaron sus símbolos y el Zrinjski fue refundado en 1991. Ahora es incluso más exitoso que el Velež y ocupa el viejo estadio del Velež.

El Velež juega en el este de la ciudad, en el improvisado estadio de Vrapčići. La guerra dividió en dos la ciudad. Los croatas del oeste han levantado una cruz inmensa en una colina para dejar claro que son católicos y los bosníacos del este han respondido levantando minaretes. Los croatas tienen en el oeste de Mostar la única universidad en lengua croata de Bosnia. Los bosnios, sus escuelas. Los croatas tienen al Zrinjski. Los musulmanes, al Velež. Los radicales del Zrinjski son de extrema derecha. Los radicales del Velež, de extrema izquierda. Nada los parece unir. La última vez que el Velež ganó en el campo del Zrinjski, la cosa acabó en batalla campal con los radicales locales persiguiendo a los jugadores visitantes en el terreno de juego.

Obviamente, los que gritan son los que llaman más la atención y ocultan que aún hoy muchos croatas de la ciudad prefieren al Velež y muchos ciudadanos pasan de los dos equipos. Pero la rivalidad simboliza cómo ha quedado Bosnia. La liga unificada no nació hasta 2003, pues antes existían ligas separadas para cada comunidad. Con el nacimiento de la liga unificada, el Zrinjski se ha convertido en un equipo digno, ganando seis ligas. Tiene empresarios locales detrás y la economía de la zona croata, bien conectada con el estado croata, prospera. Incluso aquí jugó Luka Modrić cedido.

Luka Modric se convirtió en una pieza fundamental en la presión del Real Madrid. Foto: Focus Images Ltd.
Uno de los primeros pasos de Luka Modric en su carrera profesional fue una cesión al Zrinjski. Foto: Focus Images Ltd.

La hinchada del Velež ha pedido en diferentes momentos poder volver a su estadio de Bijeli Brijeg. Pero parece poco probable, pues supondría una situación explosiva. Los jóvenes que gritan en el campo hoy nacieron durante la guerra, forman parte de otra generación. Pero en los bares de la ciudad muchos te cuentan historias sobre esa delantera del Velež juvenil de 1987 formada por Kodro (musulmán) y Gudelj (croata). Y un abuelo croata te dice que sigue al Zrinjski como buen croata y quiere que el Velež gane por los recuerdos de los viejos tiempos.

El Velež, campeón de copa yugoslava, no ha ganado nunca la liga o la copa bosnia. Incluso ha sufrido dos descensos. El último, en 2016, cuando fue destrozado por la mala gestión del presidente del Partido Socialista Bosnio, Nermin Nikšić. Después de tres años devolviendo deudas y luchando en Segunda, el Velež ha vuelto a Primera, donde admite que le tocará luchar por no bajar otra vez. Y si saca una victoria en el derbi, ya se dará por satisfecho.

Foto de portada: Cedida por Clàudia Rius.

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4 comments

Pude ver esta historia en el programa Offside y la verdad es que la rivalidad es tan fuerte que dudo mucho que no pase algo en este partido…. Si no recuerdo mal entrevistaron a los dos líderes de cada afición y era imposible que se pusieran de acuerdo en algo. Estaré muy atento este fin de semana a este partido. Y gracias a que tenemos al BENDITO YouTube para ver el resumen del partido. P. D:Tony, yo soy como tu, a mi no me llama ni la Premier, ni la Serie A ni la Bundesliga… A mi lo que me llena son estas ligas modestas con sus maravillosas historias. Saludos.

Por cierto, el líder de la Liga Bosnia es el Tuzla City…. Desconozco de donde le viene el nombre, pero puede ser un “filial” Del Manchester City como es el Melbourne City o el New York City?… Porque por lo que veo en su escudo,también tiene el azul celeste por bandera.

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