Poderoso caballero don dinero

Martin Braithwaite of Denmark during the UEFA Euro 2020  Qualifiers match at the Aviva Stadium, Dublin
Picture by Yannis Halas/Focus Images Ltd +353 8725 82019
18/11/2019

Que vayan a decirle al Leganés que el dinero no da la felicidad o no lo es todo. No respondería con el típico “pero ayuda”, ni tan siquiera replicaría diciendo que vale que no es todo, pero algo sí que será. El dinero, por desgracia, cada vez más marca las dinámicas de la sociedad en la que vivimos y el fútbol, como de costumbre, lejos de aminorar los defectos, los agranda. En la vida todos hemos sentido algo parecido, todos hemos emitido el “nos chingaron” de Aguirre cuando el poderoso caballero ha venido a aplastarnos, a decirnos que teníamos que esperar para una prueba médica si no presentábamos los billetes por delante. Lo escribió Lucía Berlín en Manual para mujeres de la limpieza: “La gente pobre está acostumbrada a esperar. La Seguridad Social, la cola del paro, lavanderías, cabinas telefónicas, salas de urgencia…”. Al final es cierto lo que le contestó Hemingway a Scott Fitzgerald cuando este le dijo que los ricos son diferentes: “Sí, tienen más dinero”.

El fútbol demuestra que la sociedad sigue enferma de machismo, homofobia, racismo -no, no son unos pocos- y también, aunque le prestemos menos atención, de clasismo y aporofobia, la fobia a los pobres. Algunos quieren una superliga elitista en la que sólo estén los más fuertes, porque los débiles no se merecen los focos. Es el mercado, amigo. Ahora ya se ha lanzado la jauría a decir que vaya semifinales de Copa, que eso no lo va a ver nadie simplemente porque no están los ricos, como si el torneo del KO fuera este año una limosna que le damos a un vagabundo para poder dormir mejor por las noches. “Los pobres nos repugnan porque somos nosotros privados de ilusiones, nos muestran cómo seríamos sin nuestro fino atuendo, cómo oleríamos sin perfume”, dice el Gorrión Supremo en Juego de Tronos.

Nos han metido tanto en la cabeza que hay que ser alguien en la vida que, a veces, incluso sin darnos cuenta, cuando llegamos a ciertas cotas ya creemos que estamos por encima del resto. No encuentro la diferencia entre salir por televisión o barrer calles. Entre pilotar un avión o hacer pan, como si hubiera profesiones que tienen más peso que otras. Hay que desconfiar de que alguien pregunte por un jugador diciendo “¿contra quién ha empatado?”. En nuestro día a día nosotros perdemos contra todos.

Introduje el tema la semana pasada: no nos molesta tanto que un jugador se vaya por dinero sino estar convencidos de que nosotros haríamos lo mismo. Cada vez está más lejos la concepción romántica que aparece en el Aleph, en el que se nos dice que no hay nada menos material que el dinero: “Cualquier moneda es, en rigor, un repertorio de futuros posibles”. Nos acercamos al gusto del dinero por tenerlo, como cuando al poeta Nicanor Parra le pagaron 30.000 dólares por 30 segundos en un anuncio de leche, y desde entonces dijo que su tarifa era de 1.000 dólares por segundo.

En un tablero capitalista en el que todo va tan rápido, las únicas reglas que nos rigen son el dinero y el tiempo. El fichaje de Braithwaite por el Barça demuestra que son más importantes los billetes que los segundos, porque la directiva azulgrana ha podido retroceder en el tiempo y fichar al delantero que no pudo -o no supo- traer en el mercado invernal. La única forma de conseguir pequeñas victorias es darle la vuelta al tablero, como cuando perdíamos a la oca y justo detrás estaba en el parchís. Más vale guiarse por la máxima de Los asquerosos: no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita. “Empezó a intuir que el dinero no le ilusionaba especialmente. Lo que, si se piensa con detenimiento, equivalía a dar con un cofre lleno de doblones en una calera ignota”, nos dice Santiago Lorenzo. Y el que piense lo contrario es un mochufa.

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Foto de portada: Focus Images Ltd.

10 comments

Lo de que el dinero da la felicidad es falso: https://www.youtube.com/watch?v=5i_TzWm1hjc

Me parece tan buen ejemplo el fichaje de Braithwite por el Barça como el fichaje del Leganès a un jugador de Segunda o Segunda B, el Leganès tambien es un transatlantico economico comparado con un Segunda B, probablemente tambien aproveche su poder economico para fichar jugadores para su cantera, me parece ridiculo vender como al Barcelona como al rico tirano y al Leganès como a un pobre muerto de hambre.

Lo del dinero en el futbol debe ser tan viejo como la misma dicha, desde el momento en que se pudo pagar traspasos y salarios es asi, el R. Madrid por ejemplo se beneficio de que le regalaron el estadio durante la dictadura franquista, se hizo con dinero publico y el R. Madrid no pago nada, a partir de ahi aumentaron sus ingresos y pudo fichar mejores jugadores para lograr despues su epoca dorada.

Creo que fallas el disparo. El debate en este caso no es de ricos y pobres, sino del momento. Ese mismo fichaje un mes antes no supondría ninguna polémica, como se vió con el fichaje de En-Nesyri por el Sevilla. Pero el Barcelona ha aprovechado su prestigio y también su dinero, para ejecutar una cláusula que pone tres de los cuatro clavos del ataud al Leganés. No van a bajar por este fichaje, pero si es la puntilla, con 14 jornadas por delante. Legalmente, basándonos en esta norma absurda que ya tardan en eliminar, es una operación impecable. Moralmente es una atrocidad. Y competitivamente, es indiscutible que es una adulteración de la competición.

Lo que tú dices es cierto, pero creo que no es aplicable a este caso. El modelo deportivo del fútbol y la mayoría de deportes es jerárquico. Los equipos ricos de una división son a los equipos pobres de esa misma división, lo mismo que estos a los equipos de una o varias divisiones más abajo, por prestigio y por dinero. Ahora bien, la propia competición debería tratar de paliar en la medida de lo posible las grandes diferencias que hay entre unos y otros. Y esta norma absurda con la que los equipos más prestigiosos pueden nutrirse de jugadores de los menos prestigiosos fuera de mercado (incluso aunque haya una lesión por medio), debe eliminarse ya. Para eso están los mercados de verano e invierno, y la cantera.

Al Leganés le ha penalizado deportivamente haber hecho un gran trabajo con los fichajes de dos grandes jugadores como Braithwaite y En-Nesyri a un precio muy bueno. Estos equipos no tienen la capacidad de poner cláusulas muy altas como los grandes. La mala planificación deportiva del Barcelona este año se la ha traspasado a cambio de dinero a un Leganés al cual ha hundido en la miseria.

El Leganés ya era penúltimo cuando el Sevilla fichó a En-Nesyri tras 19 partidos disputados (la mitad de la competición). Misma plaza que ocupaba cuando el Barcelona ha fichado a Braithwaite cinco partidos después. Decir que el Barcelona lo hunde en la miseria, como decir que lo hizo el Sevilla antes (también se discutió, aunque obviamente tuvo mucha menor repercusión), me parece injusto. Sobre todo porque el Leganés aún está bastante vivo en la competición. Pero aunque acabase descendiendo, no se puede echar la culpa solamente al Barcelona. Influyen muchísimos más factores.

Paco Alba: por eso digo que no van a bajar por este fichaje solamente, pero lo que es incontestable es que le da la puntilla, y no ha tenido opción de protegerse para evitar el fichaje ni de suplirlo. Siendo realistas, no tiene ninguna opción de quedarse en primera, porque el poco gol que tenía el equipo se lo han llevado estos dos jugadores. Uno fichado legítimamente y el otro no (aunque sea legal). El equipo se estaba recuperando bastante bien del desastroso comienzo de temporada, pero ahora no tiene ninguna opción.

Gracias por la reflexión tanto ti como a Paco. Siempre es bueno el debate y la crítica constructiva. Un abrazo.

Suena a tópico pero como decía un artista “pobres los que solo buscan tener, como ignoran que la mayor tenencia es ser”. Por eso deberíamos medirnos, pienso. Pero no puedo decir eso y obviar que en muchas ocasiones lo que uno llega a ser es consecuencia de aquello de lo que dispone. Y esto en el fútbol está, si cabe, más acentuado. Por fortuna, de vez en cuando suceden casos como el del Leicester, la copa este año, el Ajax el pasado….
No pretendo discutir con nadie, entiendo otras posturas y sé que el dinero es necesario para casi todo.
Gracias querido Sergio por esta invitación a la reflexión y, sobre todo, por tus letras de inestimable valor.

Gracias a ti Juanan. Estoy más contento con los artículos que generan debate (sano) que con cualquier otro. Un abrazo.

Económicamente el fichaje de Braithwaite por el Barcelona no tiene sentido si lo añadimos al balance global de movimientos en enero. Carles Pérez ha sido traspasado a la Roma por 11 millones más 3,5 en variables, Alejandro Marqués por 8,2 a la Juve, Abel Ruiz al Sporting de Braga por 8 (a ejecutar a final de temporada). Los ingresos netos han sido de 19,2 millones, más 1,5 por la cesión de Todibo, mientras que por Braithwaite se ha pagado 18 millones. Los 8 kilos que recibirán por Abel quedan en nada al comprar a Trincao por 30. No se ha ingresado nada por las cesiones de Wague y Aleña, y se ha pagado 700.000 euros por Manaj según el club (llamativo, el Albacete puso 2 millones para ficharlo).
No entiendo estos movimientos, la verdad

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